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Anécdotas Literarias


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samsa
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Registrado: 14 Nov 2003
Mensajes: 6822
Ubicación: Cuando no ando en las nubes, ando como perdido

MensajePublicado: Dom May 09, 2004 17:16    Asunto: Responder citando

En el libro de memorias “Confieso que he vivido” de Neruda hay una inconmensurable cantidad de anécdotas literarias: allí las hay en occidente, en oriente, con artistas y gente de pueblo, con figuras como el Che Guevara o Lorca.

Pero estimo que la anécdota que cuenta Neruda acerca del modesto escritor argentino Omar Vignole es inigualable:


En Buenos Aires conocí a un escritor argentino, muy excéntrico, que se llamaba o se llama Omar Vignole. No sé si vive aún. Era un hombre grandote, con un grueso bastón en la mano. Una vez, en un restaurant del centro donde me había invitado a comer, ya junto a la mesa se dirigió a mí con un además oferente y me dijo con voz estentórea que se escuchó en toda la sala repleta de parroquianos: “Sentate, Omar Vignole!”. Me senté con cierta incomodidad y le pregunté de inmediato. “Porqué me llamas Omar Vignole, a sabiendas que tú eres Omar Vignole y yo soy Pablo Neruda?”. “Sí”, me respondió, “pero en este restaurante hay muchos que sólo me conocen de nombre y, como varios de ellos me quieren dar una paliza, yo prefiero que te la den a ti”.
Este Vignole había sido agrónomo en una provincia argentina y de allá se trajo una vaca con la cual trabó una amistad entrañable. Paseaba por todo Buenos Aires con su vaca, tirándola de una cuerda. Por entonces publicó algunos de sus libros que siempre tenían títulos alusivos: Lo que piensa la vaca, Mi vaca y yo, etc. Cuando se reunió por primera vez en Buenos Aires el congreso del Pen Club Mundial, los escritores presididos por Victoria Ocampo temblaban ante la idea de que llegara al congreso Vignole con su vaca. Explicaron a las autoridades el peligro que les amenazaba y la policía acordonó las calles alrededor del Plaza Hotel para impedir que arribara al lujoso recinto donde se celebraba el congreso mi excéntrico amigo con su rumiante. Todo fue inútil. Cuando la fiesta estaba en su apogeo, y los escritores examinaban las relaciones entre el mundo clásico de los griegos y el sentido moderno de la historia, el gran Vignole irrumpió en el salón de conferencias con su inseparable vaca, la que para el complemento comenzó a mugir como si quisiera tomar parte en el debate. La había traído al centro de la ciudad dentro de un enorme furgón cerrado que burló la vigilancia policial
. Laughing
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Alan Breck
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Registrado: 10 May 2003
Mensajes: 3838
Ubicación: Madrid, España

MensajePublicado: Mar May 18, 2004 12:31    Asunto: Responder citando

Jaja, gran tipo ese Vignole

Por acá son célebres algunos discursos de Ramón Gómez de la Serna, montado en un elefante, etc.
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Jean Valjean
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Registrado: 10 Mar 2003
Mensajes: 2440
Ubicación: La sombra del hombre invisible

MensajePublicado: Jue Ago 05, 2004 04:01    Asunto: Encuentro de Joyce y Proust Responder citando

"En 1922 ambos escritores estaban presentes en la cena de gala que se ofreció en el Ritz en homenaje a Stravinski, Diágilev y otros integrantes de los Ballets rusos con objeto de celebrar la primera puesta ene scena de El zorro, una de las grandes obras de aquél. Joyce llegó a la cena tarde y sin vestir de etiqueta, aunque era rigurosamente obligatorio; Proust, por su parte, no se quitó el abrigo de pieles en toda la velada. De lo ocurrido después de que los escritores fueran presentados, da cuanta Joyce en carta a un amigo:


Nuestra conversación se limitó a la palabra "Non". Proust me preguntó si yo conocía al duque no sé cuántos, y respondí "Non". Nuestras anfitriona le preguntó a Proust si había leído tal o cual pasaje del Ulises, a lo que Proust contestó: "Non". Eso fue todo.


Después de la cena, Proust subió a su taxi en compañía de anfitriones (...) sin pedir permiso. Joyce los siguió al interior del vehículo. Su primer gesto consistió en abrir la ventanilla, y el segundo en encender un cigarrillo; ambos constituían, a juicio de Proust, amenazas que podían poner su vida en gravísimo peligro. Durante el trayecto. Joyce observó a Proust en silencio. Proust no dejo de hablar en ningún momento, pero no logro dirigir una sola palabra a Joyce."

Alain de Botton: Como cambiar tu vida con Proust, Barcelona, Ediciones B, 1998, p. 122.


Ultima edición por Jean Valjean el Jue Nov 25, 2004 14:18, editado 1 vez
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Alan Breck
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Registrado: 10 May 2003
Mensajes: 3838
Ubicación: Madrid, España

MensajePublicado: Mie Ago 11, 2004 18:31    Asunto: Responder citando

Gracias Jean por seguir fiel al foro. Aquí va otro "Non" de Joyce. Las anécdotas que puse antes de Thomas Hardy, Samuel Johnson, Macaulay y Gibbon están en el libro Oxford Book of Literary Anecdotes, textos de diversa procedencia recopilados por James Sutherland. Allí aparecen también estas dos.


La mano

Cuando un joven se acercó a él en Zurich y le dijo: "¿Puedo besar la mano que escribió el Ulises?", Joyce respondió, un poco a la manera del rey Lear: "No, ha hecho un montón de cosas además."


El protagonista

Robert Louis Stevenson menciona El egoísta entre los libros que más poderosamente le influyeron, y reconoce haberlo leído siete o ocho veces. "Meredith me leyó algunos capítulos", dice, "antes de que se publicara, y al cabo no pude resistirlo más. Le interrumpí y le dije: 'Vamos, Meredith, reconózcalo... ¡usted ha sacado a Sir Willoughby Patterne de !'" Meredith se rió y dijo: "No, no mi querido amigo. Lo he cogido de todos nosotros, pero principalmente de mí mismo." Good pattern.
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GALANTINI
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Registrado: 07 Sep 2001
Mensajes: 1579
Ubicación: Granada. España

MensajePublicado: Mar Ago 17, 2004 09:19    Asunto: Responder citando

Esta anécdota trata de las malas relaciones entre un autor de comedia profundamente guasón aunque católico convencido y la jerarquía eclesiástica de su época.

Era don Pedro Muñoz-Seca autor prolífico de obras de teatro algo banales - excepto su celebradísima y celebérrima comedia La venganza de don Mendo – versificador zumbón y divertido y hombre de excelente sentido del humor, aguda pluma y ágil verbo.

Vivía desde sus tiempos de estudiante en una casa de Madrid donde atendían la portería un encantador matrimonio al que profesaba auténtico afecto. Falleció la mujer, y a los pocos días el marido, más de pena que de enfermedad pues era un matrimonio profundamente enamorado.

El hijo de los porteros se dirigió a don Pedro, muy afectado tras su muerte, y le pidió que redactara un epitafio para honrar su memoria. Del corazón de Muñoz-Seca surgieron estos versos:

Fue tan grande su bondad,
Tal su generosidad
Y la virtud de los dos
Que están, con seguridad,
En el cielo, junto a Dios.


Corría mil novecientos veinte y tantos, y en aquella época, era preceptivo que la Curia diocesana aprobara el texto de los epitafios que habían de adornar los enterramientos. Así que don Pedro recibió una carta del Obispado de Madrid reconviniéndole a modificar el verso, puesto que nadie, ni siquiera el propio Obispo de la diócesis o el Santo Padre, incluso, podía afirmar de un modo tan categórico que unos fieles hubieran ascendido al cielo sin más.

Don Pedro rehizo el verso y lo remitió a la Curia, del modo siguiente:

Fueron muy juntos los dos,
El uno del otro en pos,
Donde va siempre el que muere,
Pero no están junto a Dios
Porque el Obispo no quiere.


Nueva carta de la Curia. El Obispo, tras recriminar al autor lo que cree – con toda la razón del mundo – una burla y un choteo de Muñoz-Seca le exige una rectificación ya que no es el Obispo el que no quiere, pues ni siquiera es voluntad de Dios, que no decide nuestro futuro sino que es nuestro libre albedrío el que nos lleva al cielo o no.

Así que don Pedro remata la faena, escribiendo un verso que jamás se colocó en enterramiento alguno porque la Curia jamás le contestó:

Vagando sus almas van,
Por el éter, débilmente,
Sin saber que es lo que harán,
Porque, desgraciadamente,
Ni Dios sabe dónde están.
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Alan Breck
Miembro Senior
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Registrado: 10 May 2003
Mensajes: 3838
Ubicación: Madrid, España

MensajePublicado: Mar Ago 17, 2004 16:22    Asunto: Responder citando

Bienvenido al foro, Galantini! Bueno, menos mal que quedó ahí la cosa. Otra intervención de la Iglesia y acaban en el infierno. Ésta ya la puse en un foro de chistes, ahí va:

Le retaron a Quevedo a que no se atrevería a mencionarle a la reina en su presencia su defecto. Se presentó ante ella con unas flores y le dijo:

Entre el clavel y la rosa
Vuestra Majestad escoja.


Si mal no recuerdo, a esto le llaman calambur Question
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Alan Breck
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Registrado: 10 May 2003
Mensajes: 3838
Ubicación: Madrid, España

MensajePublicado: Lun Nov 01, 2004 11:23    Asunto: Responder citando

Va un aleccionador chascarrillo de las alcobas de palacio, un cuento mitológico de verbena o sainete, tal como lo escribió Mérimée por carta a Stendhal en 1830. Otro día otra cosa.

[...] no tengo nada que hacer, no sé qué hacer, me aburro horriblemente. Voy a escribirle una historia guarrísima que me contaron en Madrid. La Reina sajona con quien se casó Fernando era una princesa sumamente devota, y educada tan cristianamente que ignoraba hasta las cosas más elementales de este mundo, y que conocen en España incluso las niñas de ocho años. Es costumbre antigua, cuando el Rey se casa con una princesa que se supone virgen, que la princesa de sangre, casada, que sea la pariente más allegada al Rey tenga con la Reina una conversación de un cuarto de hora, con el fin de prepararla para la ceremonia. A falta de princesa de sangre, se encomienda esta instrucción a la camarera mayor. Ahora bien, así que llegó la sajona, la cuñada del Rey, mujer del Infante don Carlos, y hermana de la difunta Reina María Isabel, a quien la Reina sajona sucedía, declaró rotundamente que por nada del mundo pondría a esa alemana en condiciones de reemplazar a su hermana. Por otro lado, la camarera mayor, vieja pura devota, protestó que nunca se había fijado suficientemente en lo que su marido le hacía, para poder explicárselo a otras. Resultó que la Reina fue puesta en el lecho sin ninguna preparación. Entra Su Majestad. Figúrese a un hombre gordo con aspecto de sátiro, morenísimo, con el labio inferior colgándole. Según la dama por quien sé la historia, su miembro viril es fino como una barra de lacre en la base, y tan gordo como el puño en su extremidad; además, tan largo como un taco de billar. Es, por añadidura, el rijoso más grosero y desvergonzado de su reino. Ante esta horrible vista, la Reina creyó desvanecerse, y fue mucho peor cuando S. M. C. comenzó a toquetearla sin miramientos (N. B.: La Reina no hablaba más que el alemán, del que S. M. no sabía ni una palabra.) La Reina se escapa de la cama y corre por la habitación dando grandes gritos. El Rey la persigue; pero, como ella era joven y ágil, y el Rey es gordo, pesado y gotoso, el Monarca se caía de narices, tropezaba con los muebles. En resumen, el Rey encontró ese juego muy tonto y montó en espantosa cólera. Llama, pregunta por su nuera y por la camarera mayor, y las trata de P y de B con una elocuencia muy propia de él, y por último les ordena que preparen a la Reina, dejándoles un cuarto de hora para ese negocio. Luego, se pasea, en camisa y zapatillas, por una galería fumándose un cigarro. No sé qué demonios dijeron esas mujeres a la Reina; lo cierto es que le metieron tanto miedo que su digestión se vio perturbada. Cuando volvió el Rey y quiso continuar la conversación en el punto en que la había dejado, ya no encontró resistencia; pero, a su primer esfuerzo para abrir una puerta, abrióse con toda naturalidad la de al lado y manchó las sábanas con un color muy distinto al que se espera después de una noche de bodas. Olor espantoso, pues las reinas no gozan de las mismas propiedades que la algalia. ¿Qué habría hecho usted en lugar del Rey? Se fue jurando y estuvo ocho días sin querer tocar a su real esposa. Si tuviera más papel, le enviaría el relato de su primera noche con la Reina portuguesa, pero otra vez será. Adiós, procure divertirse más que nosotros.
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Jean Valjean
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Registrado: 10 Mar 2003
Mensajes: 2440
Ubicación: La sombra del hombre invisible

MensajePublicado: Mar Nov 02, 2004 16:09    Asunto: Responder citando

Alan Breck escribió:
Figúrese a un hombre gordo con aspecto de sátiro, morenísimo, con el labio inferior colgándole. Según la dama por quien sé la historia, su miembro viril es fino como una barra de lacre en la base, y tan gordo como el puño en su extremidad; además, tan largo como un taco de billar. Es, por añadidura, el rijoso más grosero y desvergonzado de su reino.


¡JAJAJAJAJJAJAJA! Que buenos lectores de Sade entre sus propios paisanos.

Alan Breck escribió:
Cuando volvió el Rey y quiso continuar la conversación en el punto en que la había dejado, ya no encontró resistencia; pero, a su primer esfuerzo para abrir una puerta, abrióse con toda naturalidad la de al lado y manchó las sábanas con un color muy distinto al que se espera después de una noche de bodas. Olor espantoso, pues las reinas no gozan de las mismas propiedades que la algalia.



¡JAJAJAJJAJAJA! ¡Viva lo escatológico!


Nota explicativa: Algalia

Perfumes

La palabra perfume deriva del Latín per fumum, que significa a través del humo.

Para nuestros antepasados, el elaborador de perfumes era una especie de mago, un sacerdote o una sacerdotisa, que aplicaba sus conocimientos de alquimia para crear incienso sagrado con el cual actuar sobre el espíritu humano y conectarlo con el poder divino. Como curación y religión se interrelacionaban, el hedor de las personas enfermas se empleaba para ahuyentar a los espíritus malignos.

En el Mundo Antiguo se comerciaba con la resina de incienso, obtenida de árboles que crecían en Arabia, pues se la consideraba como la sustancia suprema para provocar cambios de humor, el más sagrado de los humos sagrados.

Fue en el antiguo Egipto donde el uso de los perfumes alcanzó su cenit. Los jardines botánicos constituían una maravilla que contemplar, con numerosas plantas poco comunes recogidas en tierras lejanas, como la India y la China. A Egipto acudían de todos los lugares civilizados a aprender los conocimientos de los sacerdotes, expertos en medicina y perfumería.

El incienso egipcio más conocido es el kyphi, un lujoso y fuerte preparado compuesto de al menos 16 ingredientes: cálamo (que contiene una sustancia narcótica y alucinógena denominada asarona), azafrán, casia, nardo, canela, enebro, etc; todo ello mezclado con miel y pasas. Dioscórides lo consideró un perfume de bienvenida a los dioses. El kyphi se quemaba después del ocaso, no sólo para asegurar el regreso de Ra, sino también por sus efectos soporíferos e intoxicantes. Se tomaba como medicina o, aplicado por vía externa, como tratamiento de heridas y trastornos cutáneos.

Los perfumes naturales pueden ser de origen animal o vegetal.

Los perfumes artificiales son de dos tipos:

Reproducciones sintéticas de los compuestos químicos naturales, como ocurre en el caso de la vainillina
Imitaciones del aroma natural, pero con una sustancia artificial químicamente distinta de la natural.
Los principales perfumes de origen animal son el almizcle, la algalia, el ámbar gris y el castóreo.

El almizcle se obtiene secando la secreción de los folículos prepuciales del ciervo almizclero. El buey almizclero, la rata almizclera y el caimán de Florida segregan sustancias similares.

La algalia es segregada por el gato de algalia, Viverra zibetha, un animal de origen africano. La sustancia se encuentra en una doble bolsa situada bajo el rabo, de donde se extrae del animal enjaulado dos o tres veces por semana.

El ámbar gris, una secreción biliar del cachalote, se encuentra flotando en el mar: se cree que se produce como resultado de una enfermedad.

El castóreo es una secreción glandular del castor. Cuando está fresco es semilíquido; se prepara para el comercio secándolo al humo. Los perfumes animales se utilizan para dar mayor permanencia a los aromas vegetales, que son más evanescentes.


Saludos!
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Alan Breck
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Registrado: 10 May 2003
Mensajes: 3838
Ubicación: Madrid, España

MensajePublicado: Mar Nov 02, 2004 16:42    Asunto: Responder citando

Gracias por añadir esa glosa erudita, Jean, aunque no sé si al final resultó más escatológica aún que la anécdota. Curioso de dónde salen algunos perfumes.
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Al - Borak
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Registrado: 28 Oct 2003
Mensajes: 666
Ubicación: Ciudad - Real (España)

MensajePublicado: Mie Nov 03, 2004 16:48    Asunto: Responder citando

Me detengo un momento en la cuneta para darle un aplauso a la señora de la fragante secrección Laughing

De paso, aprovecho para estirar un poco las piernas y contar unos cuantos chismes con los que me topé en un entretenido libro (a saber: Rebeldes de nacimiento de Frank J. Sulloway):

La reforma más radical de EEUU, el abolicionismo.....

Harriet Beecher Stowe, que escribió [i]La cabaña de Tío Tom (1852), fue la séptima de trece hermanos. Su mordaz relato acerca de las terribles crueldades de la esclavitud tuvo un éxito arrasador. Vendió más de 300.000 ejemplares en el primer año y posteriormente, fue traducido a 55 idiomas. En 1863, cuando Abraham Lincoln conoció a Stow, declaró: "O sea que ésta es la mujercita que hizo la gran guerra".[/i]

*************************************************************

El origen de las especies:

Darwin, como el cándido de Voltaire, al principio creía todo lo que le habían enseñado sobre un mundo perfecto. William Paley, un famoso panglossiano británico, dijo que Dios había adaptado sabiamente a cada criatura para su lugar específico en la economía de la naturaleza. Dos días antes de la publicación de El origen de las especies, Darwin señaló: "Nunca había admirado tanto un libro como la Teología natural de Paley. Antes podía recitarlo casi de memoria".

**************************************************************

Una de astrónomos:

El famoso astrónomo danés Tycho Brahe habría crecido como el segundo de ocho hijos de una familia noble danesa de no ser por un extraño suceso en la historia familiar. El conflicto fraterno, que se produjo en la generación anterior a la suya, cambió el curso de su historia.
El padre de Tycho, Otto, tenía un hermano mayor, George, educado en la tradición guerrera antigua. George estaba casado pero no tenía hijos. Como primogénito, estaba deseoso de perpetuar el linaje familiar, y comunicó a su hermano Otto que, puesto que su esposa era fértil, lo correcto sería que compartiesen esa riqueza, por decirlo de alguna manera. Otto y su esposa se negaron, y poco después del nacimiento de Tycho dejó de hablarse del asunto. Cuando la esposa de Otto dio a luz a un segundo varón, doce meses después George decidió actuar por su cuenta. Un día en que sus padres estaban fuera secuestró al pequeño Tycho. Otto Brahe amenazó de muerte a su hermano, pero con el tiempo se calmó y llegó a un acuerdo con su hermano que le garantizaba a su hijo una herencia considerable....
....Tycho se causó a sí mismo la muerte a la edad de 55 años, debido a un excesivo respeto a las reglas de etiqueta. Durante una cena en sociedad en la que se había excedido con la bebida, no quiso excusarse para ir al lavabo. La retención de orina durante toda la noche le provocó una obstrucción en la vejiga y murió nueve días después.
A pesar de que fue un innovador en algunos aspectos importantes de la astronomía, un hombre incapaz de pasar por alto las reglas de etiqueta para aliviar sus necesidades biológicas, difícilmente podía cuestionar, como lo hizo Copérnico, las bases de la cosmología.


Tycho Brahe
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