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elaleph.com foros de discusión literaria
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:34 Asunto: del ENORME, como que inmortal Alejandro, damas y caballeros. |
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¿Saben, damas y caballeros?; el sin par hijo de Filipo II (¡algunos, escandalizando a diestro y siniestro, tienen hasta publicado que fué necesario, para diferenciarlo de un trepa con el que se le podía ¡ni más ni menos que confundir!, para el último usar -, para más inri, nada peyorativamente; ¡por supuesto!- el, para los classiques y los/as que hoy en día no hemos olvidado los rudimentos del latín, más que claro adjetivo de arabs!; vamos.., ¡que, existía obvio peligro de confundir al hijo de un cuatrero del arroyo con el glorioso marido de Olimpia e insigne progenitor del gran Alejandro!; increible, ¿no?; cosas veredes...) conoció al maestro discípulo del gran Antístenes en Corinto cuando tenía dieciocho o diecinueve años, después de Queronea. Había probado su valor, su arrojo, su fogosidad, su pedigree..; todo quisqui le babeaba ya durante su triunfal periplo para llevar a los suyos las cenizas de los combatientes muertos en la batalla..; Atenas se había rendido a los pies del bello príncipe macedonio..; pero, pletórico como estaba de todo, aquel a quien ADMIRABA por sus lúcidas reflexiones sobre lo inane de lo superfluo y lo despreciable de las pasiones humanas, lo veía claramente.., sentía por él una soberana, implacable INDIFERENCIA.
El gran, el enorme, el magnífico Alejandro aún NO había madurado..; por tanto, su orgullo encontró maneras para sentir que había cosas mucho más interesantes que ¡babear a un maestro!, aunque tal fuese el reverenciado, admiradísimo Diógenes.
Pasaron los años...
Tras la ocupación de Egipto, como se sabe de siempre.., el gran Alejandro no quiso dejar de consultar el celebérrimo y prestigiosísimo oráculo de Amón (quizá, el que ha llegado a gozar del más alto grado de fiabilidad de la Historia; bien sûr...): un vaticinio del mismo podría convertirse en el mejor bálsamo para elevar la moral de las tropas, después de las durísimas batallas de Tiro y Gaza... Así pues, desde Menfis, triunfante y augusto, en olor de multitud, el inmortal Alejandro se adentró con su séquito en el vastísimo e inclemente desierto tomando dirección oeste, hasta alcanzar el oráculo, en el oasis de Shiwa. Un classique de obligado conocimiento al respecto, Quinto Curcio, lo narra así:
"Cuando el rey se acercaba al sagrado santuario, el más anciano y prestigioso de los altos sacerdotes salió a su encuentro y, allanándose, le saludó ceremoniosamente con el nombre de 'hijo', afirmando categóricamente que era su padre el mismo Zeus -Olimpia JAMÁS dejo de creer y de publicitar continuamente que su hijo era, en realidad, fruto de una coyunda mística y tal y tal..; aclara el redactor, yo, de la nota, no Quinto Curcio- quien así había ordenado se llamara al que sería amo del mundo y artífice de la concordia ecuménica absoluta. El rey, olvidándose de su condición humana, respondió altivo que aceptaba y reconocía TAL nombre"
De tal fuste era el gran Alejandro. Y, como se sabe.., respondió a las expectativas con creces.
Cuéntase que, poco después de su matrimonio con Roxana, cuando ya estaba en el lejano Indo, llegó a sus oidos la noticia de la muerte del maestro Diógenes..; y, se sabe que lo lloró muchísimo.
Quizá, es un suponer.., en los prolegómenos de la batalla del Hidaspes, ya el hombre más grande que en el orbe ha sido, dios vivo aclamado en masse, recordase, COMPRENDIENDO ahora, las cosas de el Cínico...
¿Sonreiría cuando recordase su, en el fondo, cabreo? Todos los más más le lamían el polvo de sus zapatos, todos querían hablarle, todos querían pedirle, todos querían estar a su lado..; menos el maestro Diógenes.
Sí, sí, sí..; su orgullo le había impedido ir a verlo allá extramuros, ¡en aquel tonel!; pero, ¡estaba seguro que él sabía que el muy noble y poderoso hijo del muy noble y poderoso Filipo estaba allí!; ¿por qué, pues, no acudía a él?
Estoy segurísimo que, entonces, recordando, sonreiría visualizándose tan y tan cabreado... Recordando, sí, lo mal que se sintió cuando, no pudiendo más, como quien no quiere la cosa.., como si pasease y tal con su corte de pelotas al caso por fuera de las murallas, cada vez se ponía más en evidencia acercándose cada vez más al tonel... ¡Y, él maestro no se daba por aludido ni daba señales de tomarlo en cuenta!
Rojo como un tomate y tenso como la cuerda de un arco se veía, si cerraba los ojos, ya, no había podido evitarlo.., ante el mismísimo tonel... El maestro, sin mirarlo, era el que, ahora, refunfuñando y tal y tal, parecía tope cabreado..; pero, ¡no la mirada!, ni siquiera le dirigió la palabra. El gran Alejandro, finalmente, EXPLOTÓ:
-"Háblame, adorado maestro: soy quien bebe de tu verbo, el gran Alejandro. Pídeme lo que quieras; pues, NADA te será negado por mi enorme poder. Habla a tu allanado discípulo y pídele CUALQUIER cosa que desees: tus demandas serán escritas al fuego en letras de oro sobre mármoles eternos y colocadas en todos y cada uno de los templos a los dioses de mi imperio. Soy tu servidor, maestro: puedes obtener de mí TODO"
-"¡Apártate, insensato!, ¿NO ves que impides llegue a mi el sol de la mañana?; ¡déjame en paz; y, no me molestes!"
¿Recordaría el gran Alejandro, allá en el remoto Punjab, mirando la otra orilla del Hifasis, el más dios, casi Dios, que, ahora lo COMPRENDÍA.., molestó al maestro con sus cosas?
Diría yo que sí..; pero, en definitiva, qui lo sà!
Lo que SÍ se sabe, a ciencia cierta, sin fisuras ni matices, es que, como Alejandro, el hijo de Filipo, NADIE. Ni siquiera el gran César o el enorme Aníbal.
Ni Napoleón (que, sí: un evidente parvenu; pero, en el campo de batalla..; ¡vamos!, canelica en rama: es, damas y caballeros, ya saben.., una verdad de Perogrullo).
¿Habrá novios/as del ridículo que pretendan que NO es así?
Es difícil, claro..; pero, a fin de cuentas, qui lo sa!
Siempre sin duda, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
08/02/2005, 22'53 hs. p.m.
nota bene.- UNA cosa a nivel procedimental: que, por motivos obvios y a los efectos oportunos, hay que SUMAR a las lecturas de este hilo MIL QUINIENTAS OCHENTA Y SIETE de las que, equivocadamente, dice tener el hilo titulado "Reciclado" del área de los foros de la Casa dedicada a Temas Varios II.
Ultima edición por Jaume de Ponts i Mateu el Lun Ago 29, 2005 15:20, editado 3 veces |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:48 Asunto: de las mujeres del gran Alejandro, damas y caballeros... |
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"Digan lo que digan los demás", que diría el de las bombillas, el gran Alejandro llevó muy bien su rol de macho...
El maestro Plutarco nos habla de que con escaso pelo en la entrepierna ya tiró los tejos a la hija de Pixódaro, sátrapa de Caria (por lo que fué severamente amonestado por su padre -sigamos al maestro Plutarco...- por pretender ser "yerno de un cario esclavo de un rey bárbaro").
La sangre le HIRVIÓ siempre a aquel mancebo irrepetible...
Pero, las esposas del gran Alejandro fueron princesas orientales.
La primera fué la bella y sensual Barsine, la de la sangre dorada... Era hija de Artabaze, hermano del mismísimo Gran Rey; y, fué dada a Memnón, general persa, como esposa (aunque, el maestro Arriano sostiene que fué dada como esposa a Mentor, el hermano de Memnón...): formaba parte, pues, del botín de Alejandro tras la toma de Damasco. Dama muy distinguida y profunda conocedora del hombre, dió mucha satisfacción al gran Alejandro..; que, incluso antes de salir de Macedonia, aconsejado por Parmenio, ya se había casado con ella. Le dió un hijo, Héraklès-Alejandro; que, como se sabe, desapareció trágicamente durante el tsunami de rapiña desatado por los diadocos. Ella NO tuvo mejor suerte.
Su esposa más famosa es Roxana, hija de un sátrapa de Bactria, Oxiartes... Se casó con ella en el año 327 a.C. Sentía por ella una pasíón animal desde que la había visto bailar en una de aquellas orgiásticas cenas a las que le ponía tope entregarse... La trató siempre con grandes miramientos y de forma muy especial. Tanto fué así que, una vez muerto el gran Alejandro, se consideró por un tiempo al hijo que tuvo con Roxana -llamado, también, Alejandro- sucesor. Pero, ambos fueron salvajemente asesinados por Casandro.
La última esposa que tomó el enorme Alejandro fué Estateira, hija del gran rey de los persas. La gozó poco tiempo... Cuando murió, Roxana (ignara a que "quien a hierro mata, a hierro muere..."), con la complicidad de Pérdicas, condujo a Estateira y a su hermana (formaba parte del harén real..; porque, como pueden fácilmente imaginarse, yo hablo de esposas y no de concubinas, de las que el gran Alejandro, como era lo lógico y natural entonces y más en alguien joven, vigoroso y sensual como él, tenía a montones desde que su madre, para espabilarlo en su pubertad, hiciera traer de Tesalia a la famosísima Calixena, prostituta famosa por su arte y su vicio volcánico inextinguible) a una TRAMPA: las hizo asesinar y después ordenó arrojarlas a un pozo.
Entre las muchas mujeres de las que gozó el gran Alejandro, una en especial DESTACA...
La hermosa Tais.
Tais no era una hetaira cualquiera, no... Era conocida en masse por su belleza y su distinción. Muchísimos hombres de la más alta clase social la habían frecuentado. Originaria de Corinto, Tais tuvo que prostituirse desde antes de los diez años... A cambio de un contrato de alojamiento y manutención y cada vez más importantes sumas de dinero contante y sonante, se convertía en compañera de artistas, políticos y escritores; a los que acompañaba gustosa en sus desplazamientos, banquetes o a participar en juegos de azar (las mujeres, digamos.., como Dios Nuestro Señor manda se quedaban, en Grecia, en casa; y, punto).
Los macedonios ricos y poderosos alardeaban de que les vieran con tan bello pimpollo; haciendo así, de paso, gala de sus bienes (pues, Tais, una cortesana al fin y al cabo, apreciaba, como todas sus semejantes, las joyas y las telas lujosas; y, crujía de enseñarlas en público). ¡Cuántos contratos y cuántos tratados se habían firmado gracias a ella!
Pronto, llamó la atención de la líbido del gran Alejandro...
Siendo bocado de la majestad, llegó al cénit.
Asientos reservados en el teatro. Pintores y escultores suplicándole sea su modelo. PODER.
Ocupa, además, un lugar en la Historia.
Les cuento siguiendo al maestro Plutarco...
Estaban todos borrachos ya en los augustos salones del palacio del Gran Rey... ¡Ya NO había rey de los persas y TODO era del gran Alejandro! Tais, que había llevado al hijo de Filipo a un climax absoluto, lamiéndole los dedos, le mira, misteriosa...
-"¿Miras, mujer? Viven los dioses que me has satisfecho en grado sumo..; pídeme lo que quieras por esa boca de fuego que me tiene preso el espíritu y bárbara la carne..; pide, pues"
-"He aquí, ¡oh, bello dios inmortal!, la recompensa que merezco tras este larguísimo camino a través de Asia: ¡tumbarme en el magnífico palacio de los reyes persas! Sin embargo, sería, ¡oh, hombre divino que me enervas y me enseñas el Paraiso!, mucho más EXCITANTE ¡quemar con un grupo de soldados el palacio de Jerjes, que le prendió fuego a la ciudad de Atenas! Quisiera además, y pienso recompensarte con creces, encender yo misma las antorchas y correr desnuda mientras quemó, quemó, QUEMÓ; para que todo el mundo diga: '¡las mujeres que acompañaban al ejército del gran Alejandro, el dios más bello de todos, VENGARON a toda Grecia más severamente que sus jefes y almirantes!'"
El gran Alejandro se lo concedió.
Y, Tais pasó a la Historia.
Se dice que el enorme Alejandro, una vez pasada la borrachera y el frenesí ciego de la orgía, lamentó tanto lo sucedido (¡tanta belleza QUEMADA!) que entregó a Tais a Ptolomeo, el que luego sería rey de Egipto.
Pero, para mí, que una hembra así, sea como sea, se lamenta mucho, en más de un momento dado, NO tenerla cerca, cerquita, cerca...
Por aquello de que "la vida son cuatro días mal contados" y "¡ay!; que sea lo que Dios Nuestro Señor quiera y que nos quiten, si acaso, lo bailado"...
¿No?
Lo que digo: "digan lo que digan los demás"; con las pibitas, el gran Alejandro era una caña.
Siempre, sin duda, a su disposición, mes amis/es.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
08/02/2005, 23'17 hs. p.m.
Ultima edición por Jaume de Ponts i Mateu el Mar Ago 09, 2005 13:52, editado 1 vez |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:49 Asunto: del caballo del gran alejandro, mes amis/es... |
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Para empezar: no repitan las equivocaciones que quien no tiene ni zorra de griego ha ido por ahí propagando... El nombre del famoso corcel es -traslademos al alfabeto latino...- "Boukephálas"; por tanto, como ustedes pueden ver, SIEMPRE ha de haber una acentuación llana ¡y, NO esdrújula! en cualquier derivación o adaptación que pretenda ser de recibo y no hacer partir el pecho a carcajadas.
Empecemos, pues, por el principio, mes amis/es...
Como ustedes no creo desconozcan, "Cabeza de buey" (tal cosa es lo que significa el nombre, ya saben...) fué llevado por un tal Filonico, tratante de caballos oriundo de Tesalia, a presencia del augusto padre del gran Alejandro; que, se ENAMORÓ de él. Era un caballo negro brillante, con una enigmática mancha blanca sobre la frente y, en el costado, una marca con forma de cabeza de buey (al menos, según los cuentistas medievales..; porque el maestro Plutarco, en su conocidísima anécdota -ya saben, "Vida de Alejandro", IX- nada dice de tales detalles).
Filonico, que se fijó en la mirada enamorada.., pidió -y, obtuvo- una suma ENORME: ¡trece -otros dicen, incluso, 16...- talentos!; o sea, más de ¡200.000 €!
¡Ah!, fué un espectáculo tan glorioso su doma! El rey lloró como un niño de orgullo y emoción...
-"Oh; Alejandro, hijo mío, tienes que buscar reinos que sean dignos de tí, porque Macedonia está claro que NO puede bastarte!"
El gran Alejandro conquistaría el mundo mundial montado sobre aquel como que ya mítico caballo; fueron uña y carne, damas y caballeros, SIEMPRE.
¿Anécdotas sobre él?; ¡hay millares!
Un par tan sólo...
¿Sabían que al gran Alejandro los babilonios le pidieron dos cosas para que su entrada en aquella ciudad no pareciera tanto la de un CONQUISTADOR? Le pidieron, le rogaron de rodillas que no entregara a su amado Hefastión como botín lo que a éste ¡había prometido face to face el mismísimo invicto Alejandro!, el tesoro de las vírgenes sagradas; y, además, que, contra una costumbre que era fruto de una promesa ¡PÚBLICA!, en lugar de entrar montado altivamente en su loco caballo, lo hiciese en un carro tirado por tal corcel.
El gran Alejandro, ¡el gran Alejandro, damas y caballeros!, no sé sabe cuánta RABIA sintió ante ¡unos gusanos que se atrevían a decirle a ÉL cómo debía hacer las cosas!; pero, se sabe que ¡aguantó los escandalizados improperios de su amado cuando el tesoro de las vírgenes sagradas fué declarado ante la masa inviolable con el consentimiento soberano del enorme hijo del gran Filipo!; pero, mandó descuartizar ipso facto allí mismo a los jóvenes hijos de los nobles babilonios que ¡se atrevían a manchar con su cerdas manos a su caballo cuando pretendían atarlo a un carro como si fuese una bestia de tiro cualquiera! Entró, sí, en un carro (fué la ÚNICA vez que no entró en una ciudad conquistada cabalgando triunfador sobre Boukephálas); pero, ¡no tirado por su adorado corcel!, que fué instalado en un palacio donde los más preclaros miembros de aquella aristocracia derrotada ¡que habían imaginado podía tirar de un carro! le sirvieron de CRIADOS.
Otra más, mes amis/es...
Durante los encarnizados combates en los meses de agosto y septiembre del 330 a.C., recorriendo el litoral del mar Caspio, con las tribus de los mardos, un grupo de éstos ¡raptó al corcel, damas y caballeros!
¡Imagínense!
El gran Alejandro se volvió loco de dolor y CÓLERA. Ordenó cortar todos los árboles de la región e hizo proclamar, por medio de algunos de sus oficiales que hablaban el dialecto indígena de los mardos, que si éstos, ¡locos infelices!, no devolvían de inmediato su caballo, DEVASTARÍA el país y haría DEGOLLAR a la población en masse. Y, para demostrar a aquellos salvajes que no bromeaba, empezó a poner en práctica la amenaza y a incendiar sin piedad algunos bosques y a masacrar las aldeas... Aterrorizados, los bárbaros le devolvieron su corcel; y, enviaron unos ¡cincuenta mil hombres! para implorar de rodillas el perdón del rey del mundo.
En la vida del gran Alejandro, mes amis/es, el año 326 a.C. fué memorable: el 21 de julio celebró pomposa y triunfalmente su trigésimo aniversario; unos días antes de este feliz acontecimiento personal, a orillas del río Hidaspes (¿saben que se trata del actual Jhelum, damas y caballeros?), libró contra el rey Poro de la India la más hermosa y sangrienta de sus batallas; unos días más tarde, ¡tristeza INFINITA!, lloró desconsoladamente a su fiel, fidelísimo Boukephálas, herido de muerte en ese combate (combate que precede en setenta días al momento en que, al inicio del monzón de verano, en las orillas del río Hífasis -el actual Bías, ya saben...-, que se dispone a franquear, sus generales y sus soldados se amotinan y le declaran solemnemente que NO darán un paso más hacia el este -ergo, el momento en que se llega al final de aquel glorioso camino-).
Sabemos, damas y caballeros, que el gran Alejandro GANÓ esa batalla, que los indios perdieron en ella 20.000 infantes y 3.000 jinetes (según Arriano; Diodoro habla de 12.000 muertos y 9.000 prisioneros), que las pérdidas macedonias se limitaron a 310 muertos (según Arriano; Diodoro enumera 980, es decir: 280 jinetes y 700 infantes) y que dos hijos y un hermano de Poro resultaron muertos en combate, pero no sabemos cómo se desarrolló exactamente.
Parece seguro, por eso, que hubo primero un combate de vanguardia... Poro envió por delante a su hijo, con sesenta carros y jinetes; el gran Alejandro lanzó contra ellos arqueros a caballo y la caballería, cuyo mando había tomado él in person. Se ignora, mes amis/es, cómo se desarrolló ese encuentro..; es posible, ciertamente, que los indios hayan huido tras la muerte del hijo de Poro y que Boukephálas haya resultado muerto en ese primer asalto (la batalla fué más larga..; pero, no voy a contarla ahora pormenorizada...).
ROTO por el dolor, el gran Alejandro recibió el allanado vasallaje del derrotado Poro. Ya nada podía alegrarle.
Tras ordenar se levantara en el mismísimo campo de batalla una ciudad para conmemorar la victoria (Alexandria Nikaia -era un acto ya rutinario..; ¡una de tantas y tantas ya!), encomendó a su fiel Crátero levantar otra.
Al otro lado de la colina, donde había estado el campamento donde había muerto su amado caballo, sobre la tierra donde fué solemnemente enterrado, se debía levantar una ciudad de hermosos palacios, rumorosos jardines y espléndidos y lujosos templos... LLORANDO como un niño presidió los magníficos juegos atléticos de su inauguración; y, ordenó se acuñaran monedas donde la imagen representaba al gran Alejandro montado en su glorioso caballo persiguiendo a Poro en su elefante.
La leyenda de las monedas eran el nombre de aquella nueva urbe: Alexandria Boukephalia.
Porque, el AMOR, damas y caballeros, cuando es AMOR verdadero, oiga.., se nota tela, tela, TELA.
¿No creen?
Siempre, en cualquier caso, a su disposición, mes amis/es..
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
08/02/2005, 23'29 hs. p.m. |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:51 Asunto: de la muerte del gran Alejandro, damas y caballeros... |
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¡Hay infinidad de biografías del gran Alejandro!; pero, meo quidem animo aún NO se ha superado el grado de rigor del profesor Roger Caratini al respecto... La edición que hizo en 1995 Hachette Livre es ya, como quien dice, un classique; y, ha tenido la acogida que merece la excelente traducción al castellano de don Mauro Armiño acá (¿la conocen, damas y caballeros?). Es, entiendo, en extremo recomendable.
Hay muchos/as que se interesan por las circunstancias y las causas de su lloradísima muerte.., ¿no?; permítanme, pues...
Pero, antes de nada.., ¿qué fuentes utiliza el profesor Caratini para hablarnos del fallecimiento del más grande de los Argéadas? Pues, la ÚNICA a tomar en cuenta; a saber: el "Examen critique des anciennes histoires d'Alexandre" del profesor Sainte-Croix; que, en 1775, recogió meticulosamente, entre otros, los escasísimos fragmentos que quedan de los relatos de Onesícrito, Marsias y Dicearco de Mesena y los convirtió en material utilizable {ciertamente, es una inmensa pena que no podamos contar con el relato de Calístines de Olinto, el famoso sobrino-nieto del maestro Aristóteles que acompañó al gran Alejandro y que con mucho celo y sin adulación escribió un diario; pero, como se sabe, éste mandó ahorcarlo en 328 a.C. después de haberlo torturado salvajemente -esas borracheras que cogía, damas y caballeros..; el alcohol, ya saben...- [también, es muy lamentable que no se cuente con un relato del famoso como canciller del gran Alejandro, el meticuloso y veraz Éumenes de Cardia, el autor de las como míticas "Efemérides"..; pero, ver arder estas últimas en 325 a.C. debió dejarle, para nuestra desgracia y absoluto desconsuelo, pocas ganas de escribir]}.
El profesor Caratini, pues, NO va a, estilo falangista, masturbarse mentalmente ante nosotros/as; el profesor Caratini nos va a colocar, como toca, ante el umbral de la veritas veritatis.
¿Cuáles son sus conclusiones?
El gran Alejandro murió el vigésimo octavo día del mes de Skirophorion (en macedonio, Daisios), en la 114 Olimpiada (ergo, trece de junio de 323 a.C.) en Babilonia. Tenía treinta y dos años y ocho meses; y, estaba en el decimotercer año de su reinado.
¿La secuencia final? Les cuento, damas y caballeros...
Era the day after de la jornada en que había asistido a los solemnes, pomposísimos funerales de su amado, amadísimo Hefastión... Sin dormir, asistía al desfile de 20.000 jóvenes persas que se habían alistado en sus tropas desde su apabullante trono de oro, vestido con el traje imperial de los Grandes Reyes, con la frente ceñida por la diadema del caido Dario; detrás, inmóviles y con los brazos cruzados, un centenar de adolescentes eunucos, con el traje de los medos.
Ese día, por la tarde, una vez que terminó de asignar a los nuevos reclutas sus filas en las falanges, el gran Alejandro, lleno de sed, bebió un poco de agua fresca y sintió la necesidad de bañarse unos minutos en una alberca del jardín... Hacía mucho calor; y, los eunucos no conseguían alejar a todos los mosquitos... Sus amigos vinieron a buscarle y volvió hacia donde estaba su dorado trono.
De pronto, tras la hilera de los impasibles eunucos, aparece un hombre de baja estatura; tiene los ojos brillantes y la frente ceñuda. Salva la hilera de eunucos que, según exige el reglamento persa, NO tienen en absoluto derecho a moverse para nada. El hombre sube, uno a uno, con parsimonia, los escalones que llevan al trono de oro, se viste la túnica púrpura, se ciñe la diadema del gran Alejandro y ¡se sienta en su sitio!, SIN ningún otro gesto y con los ojos extrañamente fijos. Los eunucos, que NO tienen ningún derecho a intervenir, empiezan a desgarrar sus ropas y a golpearse lastimeramente el pecho, llorando a lágrima viva la gran desgracia...
El enorme Alejandro palidece de RABIA; y, manda preguntar a quien osa sentarse en su trono quién es.
El hombre se quedó mudo cierto tiempo..; luego, con la mirada siempre fija y la postura hierática, habla: "soy Dioniso, de la ciudad de Mesena; he sido acusado, detenido en la playa y cargado de cadenas; el dios Serapis me ha liberado y me ha ordenado ponerme la púrpura, ceñir la diadema y sentarme aquí, SIN decir una sola palabra".
El gran Alejandro contempla personalmente cómo es torturado hasta el paroxismo..; pero, él sigue diciendo que actúa por orden de Serapis, luego se calla. Evidentemente ha perdido el juicio: los adivinos, preguntados, declaran enfáticamente que NO cabe duda alguna que es un mal presagio; y, lo condenan a ser descuartizado, sus restos quemados y sus cenizas esparcidas al viento.
Al día siguiente, uno de junio, el más insigne y célebre de los Argéadas ofrece una orgía privada a Nearco, almirante de su flota, y a sus generales. El festín y la electrizante juerga se prolongan hasta el alba. Cuando Alejandro se despide de sus huéspedes, un compañero, el tesalio Medio, le invita a acabar la fiesta con él, con algunos amigos más y mucho más vino tracio. El gran Alejandro acepta. El día 2 es todo de juerga con Medio y tal... El día 3, en plena resaca, ordenan que le lleven en litera a hacer el habitual sacrificio religioso y, a la puesta del sol, también en litera, ordenan le lleven al río (el calor es enorme aquellos días...), donde se baña. El día 4 lo pasa más, digamos.., relajado en su palacio..; Medio va a visitarle y juegan a los dados; después de cenar, por eso, siente algo de fiebre y pasa una noche MALÍSIMA.
Sin encontrarse del todo bien, el día 5 recibe a Nearco..; pero, el día 6 se siente muy débil. Tiene mucho calor..; y, se baña varias veces, tanto en el río como en una alberca cercana de su uso exclusivo. Pasa una noche de perros..; y, el día 7 ya habla penosamente (Nearco se da cuenta de que NO podrán zarpar al día siguiente como tenían previsto...). La fiebre es cada vez más alta. Por la noche los eunucos lo vuelven a bañar y le hacen continuos masajes para tranquilizarlo. Se habilita un pabellón del jardín para que esté más fresco. Empieza a DELIRAR.
El día 8, un poco más recuperado.., ordena él mismo posponer la partida de la armada; pero, se pasa el día postrado y sudando... El día 9 todos constatan que se debilita a ojos vista. El día 10 la fiebre se adueña de él; y, el día 11 casi no habla ya...
El día 12, por la mañana, se difunde el rumor de que el gran Alejandro ha muerto y de que sus allegados ocultan la noticia. Los Compañeros y numerosos oficiales acuden a palacio; quieren verlo con sus propios ojos y uno a uno desfilan por la habitación del enfermo... Éste todavía se encuentra consciente..; pero, demasiado débil para siquiera decir una sola palabra: hace un ligero movimiento de la mano y clava la mirada en sus amigos para decirles, quizá, adiós...
La noche del 12 al 13 de junio, seis amigos (Pitón, Demofonte, Átalo, Cleómenes, Menidas y Seleuco) pasan la noche postrados a los pies del dios Serapis ofreciendo su vida, sus haciendas, sus propios hijos y su misma fama saecula saeculorum a cambio de la vida del adorado amigo...
Cuando amanece, el gran Alejandro ya sólo tiene, muy de vez en cuando, raros momentos de instantánea lucidez... En uno de ellos, deja a Perdicas tomar posesión de su sello. Sus Compañeros le preguntan, insistentemente, a quién deja su COLOSAL imperio... Pasan las horas de aquel tórrido día... La pregunta sigue formulándose sin tregua... En un momento dado, al final de la tarde, el gran Alejandro, en un espasmo, así como farfulla una respuesta: unos creen oír la palabra "Kratisto" (o sea, "al más fuerte" o, también, "al mejor"); otros creen oír "Héraklès" (el nombre de su único desventurado hijo -¡heredero a su vez de la mismísima sangre dorada!- hasta entonces -Roxana, como se sabe, alumbró uno póstumo que se llamó Alejandro y cuya desventura fué pareja al anterior-). Al ponerse el sol, el gran, el enorme Alejandro se apagó con un último suspiro.
¿Diagnóstico?
El profesor Caratini, ya de entrada (cfr. pág. 15 de la traducción al castellano señalada), se deja de suspense ni chorradas y dice que murió "víctima de un enclenque mosquito anófeles que había introducido en su sangre el agente del paludismo".
Siempre a su disposicíón, damas y caballeros.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
08/02/2005, 23'47 hs. p.m. |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:53 Asunto: en torno al 'day after' alejandrino, mes amis/es... |
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Ni el maestro Esquilo hubiese logrado más..; the day after a que el gran Alejandro cerrara definitivamente sus ojos al mundo fué, damas y caballeros, digno de una tragedia olímpica escrita por la misma mano de los dioses; SÍ...
¡Oh!; como ya he contado en una nota anterior, sus esposas se desgarraron entre sí... Roxana que siempre había estado celosa de Estateira, la hija del Gran Rey persa, como ya les dije, la hizo ASESINAR, así como a la hermana de ésta, Dripetis (que, no se lo había dicho aún.., había casado con el amado, amadísimo Hefastión).
Dejaba, ya saben.., DOS hijos.
Tanto el hijo de Barsine (Heracles; o, también llamado Heracles-Alejandro) como el hijo de Roxana (Alejandro) fueron ASESINADOS en su niñez en el marco de la, diríamos.., guerra de sucesión a que se entregaron con todas sus fuerzas tanto los grandes macedonios como sus propias madres.
En este tsunami, Cleopatra, la hermana del gran Alejandro, también fué inmolada.
También dos mujeres de más edad habían contado en la vida del más grande de los Argéadas: su madre, Olimpia de Épiro, y la viuda del Gran Rey persa, la reina-madre Sisigambis. La primera, mes amis/es, luchó como una leona hasta el 316 a.C. contra todos los pretendientes, y de manera especial contra Casandro; que, se libró definitivamente de ella entregándola a sus enemigos (que, por supuesto la ejecutaron inmediatamente). En cuanto a Sisigambis, abrumada por la pena, se encerró en sus estancias a cal y canto y se NEGÓ a comer. Murió, sin haber vuelto a pronunciar una sola palabra ni mover un solo músculo, de inanición y pena, cinco días después de aquel a quien adoraba y al que llamaba, pletórica de amor, su "hijo adoptivo".
Quedaba, sí, el imperio del gran Alejandro III de Macedonia; es decir, quedaba el mundo ¡conquistado en menos de ocho años! No se trataba de un ESTADO del que él fuera el soberano, no..; sino de un conjunto desmesurado y heteróclito de inmensos territorios de los que era el AMO por derecho de conquista. Es MUY distinto, por supuesto.
Quizá ustedes aún no se han paseado por las ruinas de Pompeya..; no deben irse al otro barrio sin hacerlo, sería imperdonable... ¿Saben?; es más iluminador contemplar la copia in situ en la llamada Casa de la Fuente que no el original en el museo arqueológico napolitano...
Fíjense en lo excitante (estricto sentido anglosajón, please..; no jodamos, ¿eh?) que es este joven macho de patillas casi modernas y ojos arrebatadoramente ambiciosos... Es irresistible lo sexy que puede resultar para nosotros/as, cabalgando orgulloso y seguro de sí mismo a la conquista de un mundo que ab essentia le PERTENECE.
El gran Alejandro, damas y caballeros, era de cuna semi-bárbara; pero, fué pulido ¡ni más ni menos que por el maestro Aristóteles, el mejor profesor particular que han podido dar los siglos! Bajo su inmenso, indiscutido e indiscutible ATRACTIVO, en la retaguardia de su, en todos los sentidos, sin par belleza intemporal, anidó siempre la BESTIA rapaz y oportunista. El gran Alejandro, sí, era griego; pero, sólo, digamos.., vistiendo.
¡Ay!, damas y caballeros; nuestra civilización se asienta sobre el helenismo como México sobre algunos islotes de la laguna... ¡Cómo no crujir con el gran Alejandro!; nos lo pide el body si, encima de ser parásitos del "balneario occidental", no somos también, como los falangistas, mentirosos e ignorantes de la sinceridad a tope. Los/as que también son eso, ¡no crujen por el gran Alejandro! (demasiado fino para su gusto...), sino por arribistas rapaces medio mariconas como el cobarde de José-Antonio.
Sin duda, sin duda, sin duda..; como dice el poema, "yo me imagino un mundo en que yo ya NO esté presente: no quiero romper nada por culpa de lo que me enseñaron aquí".
Siempre, sin duda, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
08/02/2005, 23'59 hs. p.m.
post scriptum.- ¡ah!; y, en cuanto a lo de que ¡San Marcos es el gran Alejandro!, pues.., ¿qué decirles, mes amis/es? ¿Me río solo o lo hago con ustedes? |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 10:58 Asunto: de las biografías del gran Alejandro, damas y caballeros... |
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Las biografías del gran Alejandro, mes amis/es, son MUY numerosas; bien sûr... Tienen en común que cuentan los mismos sucesos, ya narrados por los maestros classiques al caso: Arriano, Diodoro de Sicilia, Plutarco, Quinto Curcio y Justino; difieren unas de otras en la ABUNDANCIA de los detalles, en la interpretatio histórica de los acontecimientos o de la personalidad del insigne e inmortal hijo del enorme Filipo II y por los juicios sobre el personaje (y, claro.., también por la calidad de escritura de sus autores).
En la época moderna, la primera gran biografía, que en muchísimos puntos sigue siendo, de calle, auctoritas absoluta, se debe al maestro Johann Gustav Droysen (1808/1884), filólogo, historiador e incluso político germano (fué elegido diputado al parlamento de Frankfurt); constituye el primer volumen de su, por demás obra maestra: la "Historia del helenismo", y fué publicada en 1833 bajo el título de "Geschichte Alexanders der Grosse". Es una obra absolutamente BRILLANTE, basada en un estudio hiper-meticuloso y muy detallado de los textos antiguos, y que es IMPOSIBLE olvidar, incluso hoy día; no obstante, hay que decir, noblesse oblige.., que se basa en una concepción de la Historia hoy algo superada (y, ya superada por el maestro Hegel; cuyos cursos, sin embargo, había seguido el maestro Droysen...), la que interpreta los acontecimientos históricos como engendrados por una voluntad superior, que los guía hacia un fin determinado por ella. En el caso que ocupa a este hilo, esa voluntad sería la del gran Alejandro tendiendo a realizar la fusión entre Occidente y Oriente en una monarquía de tipo oriental. Esta posición lleva al maestro Droysen a exaltar lo que podría llamarse, en sentido fuerte, el HEROÍSMO del gran Alejandro y a interpretar en los otros dos tomos de su "Historia del helenismo" -consagrados respectivamente a los diadocos y a los epígonos- el estallido del imperio alejandrino como una reacción (el maestro Droysen dice, concretamente, "la antistrofa") a la unificación intentada, que desemboca en la formación de diversos reinos helénicos que, por tanto indirectamente, serían las consecuencias de los hechos del enorme Alejandro. Debo precisar, además, lo siguiente: la "Geschichte Alexanders der Grosse" apareció, como ya he dicho, en 1833, la de los diadocos en 1836 y la de los epígonos en 1842; los tres tomos, cuidadosamente revisados, se publicaron bajo el título ya célebre de "Historia del helenismo" en 1877/1878 en Gotha y traducidos al francés por Bouché-Leclerq en 1883/1885. Es ésta la edición que yo tengo hiper leída y tope consultada, y NO, aún, la vernacula.
En tanto en cuanto el resto de biografías de la época moderna a tener en cuenta, como previa creo es oportuno precisar para los/as, digamos.., aficionados/as a los hallazgos y las puestas al día que, ¡por supuesto!, NO hay que soñar... Los hallazgos arqueológicos, damas y caballeros, por muy espectaculares y tal y tal que sean (sin ir más lejos, el presunto descubrimiento hace bien pocos años ¡de la tumba del gran Alejandro!; que por lo demás, no era sino una gran SUPERCHERÍA...), NO pueden para nada aportar nada nuevo a lo que ya sabemos. Es así de CONTUNDENTE y definitiva la cosa, mes amis/es; no lo duden un instante. Sólo, fíjense lo que les digo.., el descubrimiento totalmente inesperado de un manuscrito antiguo -un fragmento de las "Efemérides", pongo por caso...- podría aportar alguna luz sobre tal o cual detalle concreto y puntual..; pero, NADA más.
Dicho esto, señalar, básicamente, tres escuelas ad hoc; a saber:
1) el elán BRITÁNICO.
La punta de lanza es la clara, sobria y, sobre todo, fácil "Alexander the Great, a biographic Study" del profesor Robson, editada por primera vez por ED en London en 1919; y, entre cuyas infinitas re-ediciones en sopotocientos idiomas (incluido el árabe y el mandarín) NO hay, hasta ahora, la versión catalana y, mucho menos, la castellana. Dicha obra es la base del classique por antonomasia de esta escuela (sobre todo por sus referencias): los dos volúmenes -I: Narrative; II: Sources & Studies- del "Alexander the Great" del reverenciadísimo maestro W. W. Tarn (Cambridge's Un. Press, 1948/1950). El mismo título llevan la célebre bien fácil de leer del profesor F. A. Wright -London's Un. Press, 1934- y la no menos famosa del profesor Hamilton -London, ED, 1973-. También tiene igual título la respetadísima obra del profesor Arthur Weigall -London, ED, 1947 {yo, por eso, siempre he preferido la versión maravillosamente traducida al francés editada por Payot en París el 1955}-; obra, ciertamente, concienzuda donde las haya en cuanto a los acontecimientos, pero que se basa en una hipótesis meo quidem animo gratuita: que, el gran Alejandro fué guiado en todo momento por la convicción de que era el hijo místico de Zeus y de Olimpia..; NINGÚN documento, NINGÚN suceso debidamente documentado permite afirmar que su piedad fuese sincera y SIN segundas intenciones políticas. La última obra que cabe citar como integrante de las auctoritas del elán británico es el "Alexander the Great, the main problems" del profesor Griffith -Cambridge's Un. Press, 1966-; un examen pormenorizado de las principales cuestiones que plantean a los/as historiadores/as y a los/as eruditos/as la vida y las acciones del gran Alejandro.
2) el elán TEUTÓNICO.
Naturalmente, la sombra de un hito tal como la obra del maestro Droysen ya señalada veló el hoy rehabilitadísimo "Alexander der Grosse und die Diadochen" -Leipzig, ED, 1825- de F. Geyer -utilísima obra para comprender las variaciones territoriales y el desmembramiento post-alejandrino- y acobardó a los, digamos.., diadocos del elán teutónico..; e, inicialmente, el "Alexander der Grosse und das Welgriechentum" -Leipzig, ED, 1924- del profesor Birt se preocupa, básicamente, de mostrar la exactitud de la perspectiva droyseniana... Si la escuela teutónica tiene, sobradamente, la MEJOR biografía del gran Alejandro que se ha escrito, tiene, ¡también!, la segunda mejor obra al respecto: el "Das Alexanderreich auf prosopographischer Grundlage" del maestro F. Berve -Múnich, Gerlag, 1926-, obra todavía NO igualada que contiene una información absolutamente IMPRESIONANTE y precisa sobre la organización del imperio alejandrino, sobre sus instituciones y sobre TODOS los personajes -pequeños o grandes- que tuvieron relación con él o que la tradición ha puesto en relación con él, todo ello acompañado de una bibliografía completísima de las referencias que le conciernen del todo ÚNICA (no sólo no está traducida al catalán y, por supuesto, tampoco al castellano, sino que, ¡Cristo cricificado!, ni siquiera, pásmense ya.., está traducida ¡al francés!; cosas veredes...). Completan las auctoritas del elán teutónico el "Alexander der Grosse" -Leipzig, ED, 1931- de U. Wilcken (¡oh el gran Alejandro, damas y caballeros, puro nervio, más cercano a Heracles que a Aquiles!) y una verdadera exquisitez: el "Alexander der Grosse: das problem seiner Persönlichkeit und seiner Wirkens" -Viena, ED, 1973- del profesor Schachermeyr; una, sin duda alguna, espléndida tentativa de análisis psicológico del inmortal personaje (el magistral profesor percibe perfectamente los desequilibrios, sí..; pero, tengo el criterio de considerar que se deja el, a mi entender, FUNDAMENTAL análisis caracterológico).
3) el elán FRANCÉS.
La escuela gala entra en el thema alejandrino de forma absolutamente triunfal: en 1931, la universidad parisina publica el sin par documentadísimo "Alexander le Grand" del maestro Georges Radet, indudablemente la MÁS agradable de leer de cuantas biografías alejandrinas (incluida la como que divina cima droyseniana, sí) existen (¡algunos/as zafios/as ignorantes le reprocharon haber "humanizado" en exceso a su héroe..!; va, va, va...). Hay que completarla, óbviamente, con el artículo que el maestro publicó en 1935 en págs. 145 y ss. del Journal des savants, titulado "Les idées et les croyances d'Alexander le Grand" y con las numerosísimas notas y artículos que el maestro Radet publicó en la Revue des Études anciennes (por cierto, creada por el propio maestro en 1899; dicho sea de paso...) y en diversas revistas y periódicos. El maestro (murió en 1934 a la edad de setenta y cinco años) es indiscutida e indiscutiblemente el MAYOR especialista francés de la Historia del gran Alejandro. Al lado de él.., ¿qué pueden hacer diadocos y epígonos del elán galo? Pues.., coro, damas y caballeros..; coro. Tal hacen, por supuesto, el resto de auctoritas del elán galo; desde la hermosa trilogía de Roger Peyrefitte ("La Jeunesse d'Alexandre" -París, Albin Michel, 1977-, "Conquêtes d'Alexandre" -París, Albin Michel, 1979- y "Alexandre le Grand" -París, Albin Michel,1981-) hasta el claro y preciso "Alexandre le Grand" de Philippe Guillaume -París, France Empire, 1993-, pasando tanto por el ensayo inteligente y minucioso sobre el origo del mito alejandrino ("Alexandre et Dionysos" -Nancy, Presses Universitaires, 1981-) del profesor Paul Goukowsky como por el hasta ya muy popular "Alexandre le Grand" -París, Gallimard, 1990- de Piero Citati y el, petit classique ya.., contemporáneamente erudito "Alexandre le Grand" del profesor Roger Caratini -París, Hachette Livre, 1995-.
Todo lo demás, ¡no pierdan el tiempo, damas y caballeros..!, completamente PRESCINDIBLE o, ¡en los tiempos -no sólo editoriales, no...- que corren!, directamente, ful de Estambul.
Fijo.
Siempre, en cualquier caso, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
13/02/2005, 17'25 hs. p.m. |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 11:00 Asunto: de las CHORRADAS en torno al gran Alejandro, mes amis/es... |
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¡Oh, sí!
Junto a las fuentes y a la SERIEDAD (ya me he referido a ellas en mi modesta nota anterior...), existe, ¡de antiguo, sí!, el gusto de la chusma por las CHORRADAS y el puro, purito, puro embrutecido y embrutecedor VACILÓN.
La cosa empezó, ¡NO en (sic) "Castilla" en el XIII, por Dios bendito! (será, ¡además!, un ridículo españolista el botarate de marras...), sino ya a finales del siglo II en lo que solemos, impropiamente, llamar Imperio romano de Oriente con, ¡no légendes!, sino leyendas de mercado y demás.
A finales del III o principios del IV, fueron traducidas en masse todas estas absurdas BANALIDADES por un tal Iulius Valerius en un latín muy, muy, muy pueblerinamente decadente, más cercano ya a la lengua que hablaba la plebs que a la lengua escrita de las clases cultivadas; y, circuló su obra en Occidente bajo el título de "Res gestae Alexandri Magni translatae ex Aesopo Graeco" (¡dándoselas, como ven, de vayan ustedes a saber qué el tal Valerius!; cosas veredes, cosas veredes...).
Sea como sea, poco después se hizo una versión abreviada, titulada "Epitome Julii Valerii".
En los siglos siguientes fué re-traducido al griego y a diversas lenguas orientales, sobre todo al armenio y al siriaco.
Un celebérrimo historiador de la Nueva Roma -que, conocemos por León, el Diácono-, que vivió en la espléndida corte del dux napolitano en el año 1000 aproximadamente, hizo a su vez una versión en un latín (a partir de un texto griego, durante un viaje que realizó a la Nueva Roma en 942) muchísimo más aceptable. Se tituló "Vita Alexandri".
Así fué como penetró la CHORRADA en Occidente durante la llamada Edad Media; y, ¡por supuesto!, es lo que el botarate habría leído en las obras que cita si las hubiese leído.
Porque, es público y notorio para CUALQUIERA que ose poner su firma en un libro sobre el más grande de los Argéadas y tenga mínima estima por su fama presente y futura que ya en el XI se multiplicaron como hongos las versiones en lenguas del vulgo de la traducción de León, el Diácono, de las leyendas de mercado y demás, repito sin cansarme.., CHORRADAS respecto del enorme hijo del gran Filipo II (sin ir más lejos, en francés apareció, hacia 1170 o muy pocos años después, el "Roman d'Alexandre" -una, como saben, gesta épica de ¡20.000! versos de doce pies a los que por esta razón se dió el nombre de alejandrinos-).
Esta tradición constituye lo que se llama la Roman d'Alexandre; la paternidad de la obra griega inicial (perdida) de donde versionó León, el Diácono, se atribuye a un autor al que se ha dado habitualmente el nombre de Pseudo-Calístines, para distinguirle del Calístines histórico.
La recensión MÁS antigua ha sido publicada por W. Kroll en Berlín, en 1958; una versión más tardía se publicó bajo el título de "Epítome de Metz", por P. H. Thomas (Teubner, 1969). La versión medieval francesa fué publicada en 1846, en Stuttgart, por Henri Michelant, bajo el título de "Les romans d'Alexandre"; pero, también se conoce en alemán y en italiano. Sobre las fuentes del "Roman d'Alexandre" recomiendo modestamente consultar "Die Quellen der gr. Alexanderromans" de R. Merkelbach (Münich, ED, 1954).
Desde luego, NO presten la más mínima atención a un BOTARATE que, a la vista está.., habla de lo que NO sabe ni por el forro, quiere hacer pasar ¡como HISTORIA! las leyendas de mercado de la chusma y, para más inri, exhibe las pelotillas de su culín en torno al thema alejandrino, ¡acabáramos!, ignorando el infeliz que la bibliografía ad hoc ha sido establecida de forma MUY completa por el profesor Bengston en en tom. V de s/. imprescindible "Die Welt als Geschichte" (Berlín, ED, 1939); que, para el período 1940-1975, hay que remitirse SIEMPRE y sin excusa a las bibliografías de las obras del profesor Glotz (v.g.; tom. IV"Histoire grecque" -París, 1986, PUF-) y de los profesores Will, Mossé y Goukowsky (v.g.; los dos vols. de s/. "Le Monde grec et l'Orient" -París, 1975, PUF-); y, que para los últimos años del recién pasado siglo, hay que remitirse, ¡no, pongo por caso, al Muy Interesante!, sino a las revistas especializadas.
Yo, humildemente, aconsejaría -en tanto bibliografías, I remember..; de biografías ya he, modestamente, hablado con anterioridad en este hilo-, pongo por caso,
a) "Alexander der Grosse" del profesor Seibert (Darmstadt, Erträg der Forschung, 1972).
b) "Il problema di Alessandro Magno nelle storiografia de l'ultimo decennio" del profesor Andreotti (Roma, ED, 1950)
c) por supuesto los trabajos del profesor Hampl en el tom. VI de la colección "Nouvelle Clio" (París, PUF, 1954).
d) naturalmente, la Cambridge Ancient History.
e) y, ¡vamos!, por último decir que NO se puede dejar de consultar la Encyclopédie des Antiquités classiques del reverenciadísimo erudito alemán August von Pauly (1796-1845), publicada en 1839 y puesta al día en 1893 por el admiradísimo profesor George Wissowa; esa obra considerable, NUNCA igualada, suele ser citada como "la Pauly-Wissowa" y está, por supuesto, re-editadísima.
No me cabe la menor duda que, pongo por caso a bote pronto.., los profesores Willis y Michael me darían, ¡vaya!, la razón.
¡Mira que salirnos el botarate con que las, digamos.., chafarderías de portera desocupada son HISTORIA a tener en cuenta!
¡Y, encima desconoce que la portera desocupada no habla castellano para nada!
¡Un día nos sale con que el gran Alejandro era de Móstoles, oigan..!
¡Y, nos sacará el TBO o una cita de Mortadelo y Filemón como fuente bibliográfica!
Time to time...
Siempre, en cualquier caso, a su disposición, damas y caballeros.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
15/02/2005, 17'34 hs. p.m. |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 11:04 Asunto: de las "puntualizaciones"... |
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1) La secular CONFUSIÓN entre Barsine, la madre del primer hijo del gran Alejandro, con Estatira, la hija mayor del Gran Rey que también desposó al más famoso de los Argéadas (y, con la que éste NO tuvo hijos) puede haber llevado, como se nos dice.., a Mrs. Renault (como ha llevado a tantos/as poco dados/as a COTEJAR comme il faut datos puntuales...) a EQUIVOCARSE: la raison d'être de tal confusión es que Estatira es llamada ya por el mismo Alejandro BARSINE. Para abundar, consultar, v.g., págs. 223, 230, 234, 285, 289, 292, 341, 405, 491, 517 y 562 de la famosa obra del profesor Caratini citada en su momento.
2) Lo de la tumba de Filipo II, ¡como lo de que el gran Alejandro es, en definitiva, San Marcos!, sólo merece el tiempo de decidir si se ríe uno/a a mandibula batiente solo/a o acompañado/a.... Please!
3) El maestro Plutarco NO quiere hablar, en el fondo, de BORRACHERA, de ORGÍA, de DESENFRENO..; algunos/as deberían SABER leer al maestro Plutarco antes de decir ¡que leen al maestro Plutarco! En cualquier caso, señalar a beneficio de inventario que ya se encargan otros maestros de darnos todos los datos que precisamos para saber leer al maestro Plutarco (y, sonreir comprensivos/as ante su PASIÓN alejandrina) cuando, digamos.., olvida precisarnos la golfa BORRACHERA y qué hizo, qué dijo y a quién la enervante Tais. Insisto: intuyo que hay quien pretende poder decir públicamente que lee al maestro Plutarco cuando, al parecer, NO tiene ni la más remota idea del RIDÍCULO que hace alguien diciendo tal cosa SIN haber leído, entre otros, a Arriano, a Diodoro de Sicilia...
Ay, ay, ay...
Siempre, en cualquier caso, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
15/02/2005, 22'34 hs. p.m.
post scriptum.- esta modesta nota responde, también, al redactado de la nota que quien está tras el nick que reza "Cloud" puso el 15/02/05 a las 15'16 hs. p.m. en el hilo ahora titulado "Reciclado", sito en el apartado de los foros de la Casa dedicado a Temas Varios II. |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 11:07 Asunto: ¡ah! |
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¡Ah!
¿Ha visto que PATÉTICA es la chusma?
Pero, en fin..; dejemos eso...
¿Me decía usted que la, digamos.., óptica de Mrs. Renault {la llamo así, darling, única y exclusivamente porque, como sabe, tal fué el pseudónimo utilizado por una dama, Mary Challans (1905 -1983), con una prodigiosa capacidad fabuladora para cultivar con éxito el género de la novela historique} "viene del hecho de que ese muchacho aparece en la historia siendo ya un adolescente, sin que nadie lo haya mencionado antes"? Bueno..; usted ya sabe que, aunque para, digamos.., inspirar CHORRADAS con delirantes pretensiones a Oliver Stone valga una novela como la de Mrs. Renault (^), NO necesariamente para confeccionarla se ha precisado, ultra la INNEGABLE calidad literaria del negro sobre blanco de la citada Mrs. Renault, consultar las fuentes comme il faut..; TODAS y rigurosamente.
NO es el caso del ya célebre libro ad hoc (su traducción al castellano me consta que está al caer...) de la destacadísima especialista en el terreno alejandrino, la respetada profesora gala Claude Mossé; que, de manera EXCEPCIONAL ha consagrado al gran, al enorme hijo de Filipo II uno de sus últimos cada vez MÁS imprescindibles trabajos.
No, no, no..; la profesora Mossé no se limita a pergeñar una nueva biografía del inmortal Alejandro, retocando con mayor o menor intensidad algunos de los numerosos detalles (generalmente de carácter anecdótico y muchos de ellos de claro corte legendario o propagandístico) que conocemos a través de los classiques para encajarlos dentro de una concepción particular, más o menos original, que se ajusta con los propios deseos de el/la autor/a. Como recordaba el brillantísimo estudioso estadounidense profesor Peter Green, cada autor ha trazado su propio Alejandro proyectando en él sus propios sueños y aspiraciones, sus temores y fantasías...
Decidida, my dear, a romper tan vicioso círculo, la obra de la profesora Mossé se encamina ya desde el inicio en OTRA dirección presentado la figura del más grande de los Argéadas como el MITO histórico que, en realidad, ES; con toda su complejidad. No en vano una de las cinco grandes partes que conforman la obra está integramente dedicada al desarrollo del mito en sí, desde la propia Antigüedad hasta desembocar en las más recientes obras de ficción que tienen como protagonista al gran Alejandro, con especial atención a las novelas de Mrs.Renault, de Klaus Mann y Valerio Massimo Manfredi (la trilogía "Alexandros" -1998/2000, ya sabe...).
En esta misma línea de exploración historique de GRAN calado, la obra de la profesora Mossé, darling, dedica también un apartado a la herencia alejandrina, entendiendo por tal los desarrollos políticos y culturales que siguieron a la muerte del inolvidable Argéada; quien, citando a la autora, "si no cambió la faz de la tierra, al menos precipitó una evolución que dió al mundo antiguo su DEFINITIVA fisonomía".
Así, my dear, permítame destacarle entre sus capítulos un meo quidem animo interesantísimo y muy, muy, muy agudo análisis de la, como sabe, tan y tan debatida quaestio de la HELENIZACIÓN del Oriente; que, usted, naturalmente, no ignorará, ya suscitó desmedidos entusiasmos entre los classiques -como se aprecia, dicho sea de paso, en algunos archi-conocidos pasajes del maestro Plutarco...- y ha continuado hic et nunc ejerciendo su fascinación entre quienes no han dudado en calificar al grandísimo hijo del enorme Filipo II como el "apóstol de la civilización griega" a través de todos aquellos territorios bárbaros -véase si no el ejemplo del destacadísimo historiador escocés profesor William W. Tarn-. El título del capítulo en cuestión, my dear (o sea -traduzco, traduzco...-, "la helenización de Oriente y sus límites"), marca de nuevo la distancia de la ilustre autora respecto de esta clase de idealizaciones, carentes de fundamento alguno.
O, como en el caso de la, por otro lado, excelente novela de Mrs. Renault, adolecen de, digamos.., más que obvia ESCASA lectura de las fuentes al caso.
Vamos..; digo yo, my dear.
Siempre, en cualquier caso, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
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18/02/2005, 20'06 hs. p.m.
post scriptum.- idem. post scriptum nota anterior.
(^) para abundar, consultar, v.g., la página:
http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article2265.html |
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Jaume de Ponts i Mateu Miembro Senior

Registrado: 30 Ene 2005 Mensajes: 1046 Ubicación: Tortosa (Baix Ebre -Catalunya/UE-)
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Publicado: Lun Ago 08, 2005 12:50 Asunto: por cierto... |
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Por cierto..; he visto, damas y caballeros, que ya ha aparecido la traducción al castellano de la obra que me tomaba la libertad de recomendar en mi modesta nota anterior..; así pues, mes amis/es, a los efectos que cada cual estime oportunos acá les dejo una página a la que, si acaso, acudir:
http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900001015048,00.html?titulo=ALEJANDRO+MAGNO%3A+EL+DESTINO+DE+UN+MITO
De nada, ¡de nada, por Dios bendito!
Uno..; que, es así.
Siempre, en cualquier caso, a su disposición.
Jaume de Ponts i Mateu
jaumedeponts@terra.es
Tortosa (Baix Ebre)
-Catalunya/UE-
16/03/2005, 13'51 hs. p.m. |
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