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elaleph.com foros de discusión literaria
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DELLWOOD Miembro Senior

Registrado: 25 May 2001 Mensajes: 15006
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Publicado: Mie Feb 15, 2006 20:13 Asunto: |
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«Malva Marina era la hija deficiente que Neruda no volvió a ver desde que la niña tuvo 2 años. Murió en 1942, a los 8 años, y está enterrada en el cementerio de Gouda, en Holanda. Cuando en las vidas de las personas sucede algo que sobrepasa su capacidad de asimilación, algo sobre lo que no se había pensado nunca (porque se consideraba impensable), la primera reacción es el rechazo, la huida. Yo tuve la suerte, en una situación parecida, de no poder huir. Neruda no tuvo esa suerte. Pero pienso que un día el poeta supo que amar no consiste en recibir, sino, sobre todo, en dar. No hay nada en el mundo capaz de cerrar una herida como ésta: la violencia de su silencio y sus huidas creo que así lo afirman».
A partir de esa anécdota impactante, el excelente artesano que es Joan Margarit construye el siguiente poema: «Empieza a anochecer, y en el coche la voz / grabada de Neruda recita sus poemas. / Entre roncos camiones nuestros faros / se adentran en la lluvia. Parece que buscaran / a una niña olvidada en una tumba / y el poema que él nunca le escribió. / Ególatra y patético, mi héroe / ¿llegó a sentir alguna madrugada / que amar no es escribir cantos de amor? / Pobre Neruda, pobre gran poeta / llorando bajo tierra por la niña / que le esperó en un viejo cementerio / en los campos violetas y amarillos de Holanda. / Los poemas la ocultan como a un pájaro muerto / que el viento va cubriendo de hojarasca».
Joan Margarit, quizás el poeta catalán más conocido hoy en el resto de España, es catedrático de Cálculo de Estructuras en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona. Cálculo de Estructuras (Visor) ha querido titular su último libro, publicado a la vez en catalán y en la versión castellana del autor (una versión poco rítmica que no debe confundirse con el original). |
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DELLWOOD Miembro Senior

Registrado: 25 May 2001 Mensajes: 15006
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Publicado: Jue May 11, 2006 14:24 Asunto: |
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Un grupo de chilenos, holandeses y españoles se reunió en el cementerio de Gouda, junto a la tumba de Malva Marina, quien murió en 1943.
La Tercera Miércoles 25 de agosto de 2004
El poeta español Marcos Ana pasó 23 años en cárceles franquistas. Al salir en libertad en 1961, tenía al menos dos cosas por hacer: primero, perder la virginidad y luego, agradecer a Pablo Neruda, quien hizo gestiones para que dejara las rejas. Si el asunto carnal lo arregló con una prostituta apenas quedó libre, lo segundo es una deuda que todavía sigue pagando.
En junio Ana participó en diversos homenajes al Nobel chileno y el fin de semana pasado fue uno de los principales asistentes al tributo a Malva Marina -la hija que Neruda abandonó poco después de nacer- realizado en Gouda, una localidad holandesa donde está la tumba de la pequeña a quien el autor de Parral llamó "un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos". |
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