elaleph.com
foros de discusión literaria
 
 FAQFAQ   BuscarBuscar   RegistrarseRegistrarse 
 Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados  Chat Chat    LoginLogin 
 Biblioteca de libros digitalesLibros Digitales   Edicin en demandaPublicar un Libro   Foros PrivadosForos Privados   CelularesCelulares 

Cesare Pavese


Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6 ... 11, 12, 13  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Autores
Autor Mensaje
Therese
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 21 May 2005
Mensajes: 4461
Ubicación: Un lugar en el mundo

MensajePublicado: Mie Ago 08, 2007 11:52    Asunto: Responder citando

Clarissa escribió:
Estoy intentando encontrar un poema de Pavese que lei hace tiempo, pero no doy con el. Alguien lo tiene. "El instinto".

Gracias.


E buio il matino che passa
senza la luce dei tuoi occhi.
    
    
    
C. Pavese

Sus pedidos son órdenes, Signora.
No tengo la traducción.

L'istinto

L'uomo vecchio, deluso di tutte le cose,
dalla soglia di casa nel tiepido sole
guarda il cane e la cagna sfogare l'istinto.

Sulla bocca sdentata si rincorrono mosche.
La sua donna gli è morta da tempo. Anche lei
come tutte le cagne non voleva saperne,
ma ci aveva l'istinto. L'uomo vecchio annusava
non ancora sdentato, la notte veniva,
si mettevano a letto. Era bello l'istinto.

Quel che gli piace nel cane è la gran libertà.
Dal mattino alla sera gironzola in strada;
e un po' mangia, un po' dorme, un po' monta le cagne:
non aspetta nemmeno la notte. Ragiona,
come fiuta, e gli odori che sente son suoi.

L'uomo vecchio ricorda una volta di giorno
che l'ha fatta da cane in un campo di grano.
Non sa più con che cagna, ma ricorda il gran sole
e il sudore e la voglia di non smettere mai.
Era come in un letto. Se tornassero gli anni,
lo vorrebbe far sempre in un campo di grano.

Scende in strada una donna e si ferma a guardare;
passa il prete e si volta. Sulla pubblica piazza
si può fare di tutto. Persino la donna,
che ha ritegno a voltarsi per l'uomo, si ferma.
Solamente un ragazzo non tollera il gioco
e fa piover sassi. L'uomo vecchio si sdegna.

Cesare Pavese
Volver arriba
Ángel Badalament
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 02 Jun 2005
Mensajes: 4482
Ubicación: Bilbao

MensajePublicado: Mie Ago 08, 2007 12:40    Asunto: Responder citando

Unos tenemos la traducción otros el original. Aquí va la traducción (mientras no mencione nada mismo traductor, misma edición en todos mis aportes).

-El instinto-

El hombre viejo, desengañado de todo,
desde el umbral de su casa, bajo el tibio sol,
contempla cómo perro y perra dan rienda suelta a su instinto.

Corretean moscas por su boca desdentada.
Su mujer falleció hace ya tiempo. También ella,
como todas las perras, pretendía ignorarlo,
pero tenía instinto. El hombre viejo husmeaba
-poseía aún dientes-, llegaba la noche,
se metían en la cama. Era hermoso el instinto.

Lo que gusta del perro es su gran libertad.
De la mañana a la noche andorrea por la calle;
y ora come, ora duerme, ora monta las perras:
ni siquiera espera la noche. Razona,
como husmea, y los olores que siente son suyos.

Recuerda el hombre viejo la ocasión en que, de día,
lo hizo como un perro en un campo de trigo.
Ya no sabe quién era la perra, mas recuerda el sol radiante
y el sudor y el deseo de no cesar nunca.
Era igual que en un lecho. Si volviese aquel tiempo,
querría hacerlo siempre en un campo de trigo.

Una mujer baja a la calle y se detiene a mirar;
pasa el cura y se gira. En la plaza pública
se puede hacer cualquier cosa. Incluso la mujer,
que tiene recato de girarse por el hombre, se para.
Hay tan sólo un muchacho que no tolera ese juego
y le asesta pedradas. Se irrita el hombre viejo.


Ultima edición por Ángel Badalament el Sab Jul 12, 2008 07:33, editado 1 vez
Volver arriba
Therese
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 21 May 2005
Mensajes: 4461
Ubicación: Un lugar en el mundo

MensajePublicado: Mie Ago 08, 2007 13:47    Asunto: Responder citando

Cesare Pavese – "La puttana contadina"


La muraglia di fronte che acceca il cortile
ha sovente un riflesso di sole bambino
che ricorda la stalla. E la camera sfatta
e deserta al mattino quando il corpo si sveglia,
sa l'odore del primo profumo inesperto.
Fino il corpo, intrecciato al lenzuolo, è lo stesso
dei primi anni, che il cuore balzava scoprendo.

Ci si sveglia deserte al richiamo inoltrato
del mattino e riemerge nella greve penombra
l'abbandono di un altro risveglio: la talla
dell'infanzia e la greve stanchezza del sole
caloroso sugli usci indolenti. Un profumo
impregnava leggero il sudore consueto
dei capelli, e le bestie annusavano. Il corpo
si godeva furtivo la carezza del sole
insinuante e pacata come fosse un contatto.

L'abbandono del letto attutisce le membra
stese giovani e tozze, come ancora bambine.
La bambina inesperta annusava il sentore
del tabacco e del fieno e tremava al contatto
fuggitivo dell'uomo: le piaceva giocare.
Qualche volta giocava distesa con l'uomo
dentro il fieno, ma l'uomo non fiutava i capelli:
le cercava nel fieno le membra contratte,
le fiaccava, schiacciandole come fosse suo padre.
Il profumo eran fiori pestati sui sassi.

Molte volte ritorna nel lento risveglio
quel disfatto sapore di fiori lontani
e di stalla e di sole. Non c'è uomo che sappia
la sottile carezza di quell'acre ricordo.
Non c'è uomo che veda oltre il corpo disteso
quell'infanzia trascorsa nell'ansia inesperta.
Volver arriba
Exidor
Miembro Decano
Miembro Decano


Registrado: 26 Nov 1999
Mensajes: 14666

MensajePublicado: Mie Ago 08, 2007 14:22    Asunto: Responder citando

Io stavo zitto, e certi giorni d’estate, seduto a Belbo, pensavo a Silvia. A Irene, cosi bionda, non osavo pensare. Ma un giorno che Irene era venuta a far giocare Santina nella sabbia e non c’era nessuno, le vidi correre e fermarsi all’acqua. Stavo nascosto dietro un sambuco. La Santina gridava mostrando qualcosa sull’altra riva. E allora Irene aveva posato il libro, s’era chinata, tolte le scarpe e le calze, e cosi bionda, con le gambe bianche, sollevandosi la gonna al ginocchio, era entrata nell’acqua. Traversò adagio, toccando prima col piede. Poi gridando a Santina di non muoversi, aveva raccolto dei fiori gialli. Me li ricordo come fosse ieri.

Cesare Pavese
La luna e i falò




Primera edición de La luna y las fogatas


Yo me quedaba callado, y algunos días de verano, sentado a orillas del Belbo, pensaba en Silvia. En Irene, tan rubia, no me atrevía a pensar. Pero un día en que Irene había llevado a Santina a jugar en la arena y no había nadie, las vi correr y detenerse al borde del agua. Yo estaba escondido detrás de un saúco. Santina gritaba señalando algo en la otra orilla. Y entonces Irene había dejado el libro, se había agachado, se sacó los zapatos y las medias, y así rubia, con las piernas blancas, levantándose la falda hasta las rodillas, había entrado en el agua. Cruzó lentamente, tanteando primero con el pie. Luego, gritándole a Santina que no se moviera, recogió unas flores amarillas. Las recuerdo como si fuera ayer.

Cesare Pavese
La luna y las fogatas
Volver arriba
Ángel Badalament
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 02 Jun 2005
Mensajes: 4482
Ubicación: Bilbao

MensajePublicado: Jue Ago 09, 2007 05:38    Asunto: Responder citando

Pongo traducido el último poema que ha colgado Exidor

-La puta campesina-

La tapia de enfrente que valla el patio
ostenta a menudo un reflejo de sol infantil
que recuerda el establo. Y la habitación en desorden
y vacía por la mañana, cuando el cuerpo se despierta,
conoce el olor del primer perfume inexperto.
Incluso el cuerpo, entrelazado en la sábana, es el mismo
de los primeros años, en que el corazón, al descubirlo,
brincaba.

Aquí uno despierta solitario a la avanzada llamada
de la mañana y, en la pesada penumbra, resurge
el abandono de otro despertar: el establo
de la infancia y el pesado cansancio del sol
caluroso sobre los indolentes postigos. Un perfume
impregnaba, liviano, el acostumbrado sudor
de los cabellos y los aninales lo olisqueaban. El cuerpo
disfrutaba, furtivo, la caricia del sol
insinuante y sosegado al igual que un contacto.

El abandono del lecho templa los miembros
desplegados, rechonchos y jóvenes, como los de un niño.
La niña inexperta olisqueaba el aroma
del tabaco y del heno y temblaba al contacto
fugitivo del hombre: le gustaba jugar.
A veces jugaba, tendida con el hombre
en el heno, pero el hombre no olisqueaba sus cabellos:
buscaba entre el heno sus miembros contraídos,
los sometía, magullándolos como si fuese su padre.
Su perfume era de flores pisoteadas sobre las piedras.

A menudo retorna, en el lento despertar,
aquel descompuesto sabor de flores lejanas
y de establo y de sol. No hay hombre que conozca
la sutil caricia de aquel acre recuerdo.
No hay hombre que vea, más allá del cuerpo tendido,
su infancia transcurrida en el ansia inexperta.
Volver arriba
Exidor
Miembro Decano
Miembro Decano


Registrado: 26 Nov 1999
Mensajes: 14666

MensajePublicado: Jue Ago 09, 2007 10:45    Asunto: Responder citando

En realidad lo puso Therese, pero qué bueno que lo pusiste porque ayer lo busqué por todos lados sin éxito.

Por cierto, decile a Ivan_Restoy que es un pillo. Cool
Volver arriba
Therese
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 21 May 2005
Mensajes: 4461
Ubicación: Un lugar en el mundo

MensajePublicado: Jue Ago 09, 2007 11:26    Asunto: Responder citando

Gracias por la aclaración, Exi, no me considero un "dinosaurio" del foro ...

Cesare Pavese – "Mito"

Verrà il giorno che il giovane dio sarà un uomo,
senza pena, col morto sorriso dell'uomo
che ha compreso. Anche il sole trascorre remoto
arrossando le spiagge. Verrà il giorno che il dio
non saprà più dov'erano le spiagge d'un tempo.

Ci si sveglia un mattino che è morta l'estate,
e negli occhi tumultuano ancora splendori
come ieri, e all'orecchio i fragori del sole
fatto sangue. È mutato il colore del mondo.
La montagna non tocca più il cielo; le nubi
non s'ammassano più come frutti; nell'acqua
non traspare più un ciottolo. Il corpo di un uomo
pensieroso si piega, dove un dio respirava.

Il gran sole è finito, e l'odore di terra,
e la libera strada, colorata di gente
che ignorava la morte. Non si muore d'estate.
Se qualcuno spariva, c'era il giovane dio
che viveva per tutti e ignorava la morte.
Su di lui la tristezza era un'ombra di nube.
Il suo passo stupiva la terra.

Ora pesa
la stanchezza su tutte le membra dell'uomo,
senza pena, la calma stanchezza dell'alba
che apre un giorno di pioggia. Le spiagge oscurate
non conoscono il giovane, che un tempo bastava
le guardasse. Né il mare dell'aria rivive
al respiro. Si piegano le labbra dell'uomo
rassegnate, a sorridere davanti alla terra.
Volver arriba
Clarissa
Miembro Principiante
Miembro Principiante


Registrado: 24 Jul 2007
Mensajes: 11

MensajePublicado: Jue Ago 09, 2007 14:14    Asunto: Responder citando

Gracias, Therese, Angel Badalamen.

Me siento complacida. Smile
Volver arriba
Therese
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 21 May 2005
Mensajes: 4461
Ubicación: Un lugar en el mundo

MensajePublicado: Sab Ago 11, 2007 07:51    Asunto: Responder citando

Clarissa escribió:
Gracias, Therese, Angel Badalament.

Me siento complacida. Smile

Piacere, signora o signorina?


Cesare Pavese – "Estate"

C'è un giardino chiaro, fra mura basse,
di erba secca e di luce, che cuoce adagio
la sua terra. È una luce che sa di mare.
Tu respiri quell'erba. Tocchi i capelli
e ne scuoti il ricordo.

Ho veduto cadere
molti frutti, dolci, su un'erba che so,
con un tonfo. Così trasalisci tu pure
al sussulto del sangue. Tu muovi il capo
come intorno accadesse un prodigio d'aria
e il prodigio sei tu. C'è un sapore uguale
nei tuoi occhi e nel caldo ricordo.

Ascolti.
La parole che ascolti ti toccano appena.
Hai nel viso calmo un pensiero chiaro
che ti finge alle spalle la luce del mare.
Hai nel viso un silenzio che preme il cuore
con un tonfo, e ne stilla una pena antica
come il succo dei frutti caduti allora.
Volver arriba
Exidor
Miembro Decano
Miembro Decano


Registrado: 26 Nov 1999
Mensajes: 14666

MensajePublicado: Sab Ago 11, 2007 12:15    Asunto: Responder citando

Ese Verano ya estaba en páginas anteriores doña, por eso le traigo el segundo Verano , a ver si ponemos un poco de calorcito en la ciudad. Wink


ESTATE (2)


E' riapparsa la donna dagli occhi socchiusi
e dal corpo raccolto, camminando per strada.
Ha guardato diritto tendendo la mano,
nell'immobile strada. Ogni cosa è riemersa.

Nell'ímmobile luce dei giorno lontano
s'è spezzato il ricordo. La donna ha rialzato
la sua semplice fronte, e lo sguardo d'allora
è riapparso. La mano si è tesa alla mano
e la stretta angosciosa era quella d'allora.
Ogni cosa ha ripreso i colori e la vita
allo sguardo raccolto, alla bocca socchiusa.

E' tornata l'angoscia dei giorni lontani
quando tutta un'immobile estate improvvisa
di colori e tepori emergeva, agli sguardi
di quegli occhi sommessi. E' tornata l'angoscia
che nessuna dolcezza di labbra dischiuse
può lenire. Un immobile cielo s'accoglie
freddamente, in quegli occhi.
Fra calmo il ricordo
alla luce sommessa dei tempo, era un docile
moribondo cui già la finestra s'annebbia e scompare.
Si è spezzato il ricordo. La stretta angosciosa
della mano leggera ha riacceso i colori
e l'estate e i tepori sotto il viviclo cielo.
Ma la bocca socchiusa e gli sguardi sommessi
non dan vita che a un duro inumano silenzio.



Santo Stefano Belbo


VERANO (2)

Ha reaparecido la mujer de ojos entreabiertos
y de cuerpo concentrado, andando por la calle.
Ha mirado de frente, tendiendo la mano
en la calle inmóvil. Todo ha vuelto a resurgir.

En la luz inmóvil del día lejano
se ha quebrado el recuerdo. La mujer ha alzado
la frente sencilla y su mirada de entonces
ha reaparecido. Se ha tendido la mano hacia la mano
y el apretón angustioso era el mismo de entonces.
Todo ha recobrado colores y vida
con la mirada concentrada, con la boca entreabierta.

Ha regresado la angustia de días lejanos
cuando un inesperado e inmóvil estío
de colores y tibiezas emergía ante las miradas
de aquellos ojos sumisos. Ha regresado la angustia
que ninguna dulzura de labios abiertos
puede mitigar. Se cobija, fríamente,
en aquellos ojos, un inmóvil cielo.
Era tranquilo el recuerdo
bajo la luz sumisa del tiempo, era un dócil
moribundo para quien ya la ventana se aniebla y desaparece.
Se ha quebrado el recuerdo. El apretón angustioso
de la leve mano ha vuelto a encender los colores,
el verano y las tibiezas bajo el vívido cielo.
Pero la boca entreabierta y las miradas sumisas
no dan vida más que a un duro, inhumano silencio.

Cesare Pavese
Volver arriba
Foros
Publicidad


Si le interesa adquirir un teléfono móvil, le sugerimos comparar precios en nuestra tienda de teléfonos móviles. Amena, Movistar y Vodafone presentan sus distintas alternativas para que pueda tomar la mejor decisión.
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Autores Todas las horas son GMT - 3 Horas
Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6 ... 11, 12, 13  Siguiente
Página 5 de 13