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Silvia Carrero Parris



 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Antología Alepha
Autor Mensaje
laferro
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Registrado: 13 Ene 2003
Mensajes: 1597
Ubicación: Montevideo, Uruguay

MensajePublicado: Mar Oct 10, 2006 16:50    Asunto: Silvia Carrero Parris Responder citando

_________________

Intento seguir las sugerencias de Samsa pero, por ahora, la foto faltará. En cuanto a mí, poco es lo que puedo decir... Esto que sigue parece lo más importante, y fue escrito para un hilo abierto hace mucho tiempo, y agregué algo escrito para otra presentación. Actualicé algunas cosas (edad, cantidad de parientes menores, etc.) y lo dejo aquí, para ahorrar tiempo a ustedes y a mí. Gracias por leer.

Hace ya 50 años nací –24 de mayo–, poniendo en apuros de ahí en más a mi madre primero, luego al resto de los que me rodean...
Primero parí 3 hijos hermosos, luego me hice mujer.
En el 80 conocí el valor de lo colectivo, y me enamoré de los ferrocarriles y su gente.
En el 87 morí de amor.
En el 92 resucité.
Desde allí hasta aquí he vuelto a morir y he vuelto a resucitar, siempre creyendo que será la última vez.
En agosto del año 2002 me afinqué entre cuatro paredes en las que no hay un sólo ladrillo que no deba al esfuerzo de mis compañeros, y de las que pienso exilarme con los pies por delante.
El 28 de febrero de 2003 me han parido una nieta, el 5 de agosto de este año me nació otra; ambas develan para mí los misterios de la vida.
Aún siento el vértigo de ser y sentir.
En los próximos minutos, algo me asombrará nuevamente.

Y a veces... escribo

En mi casa no hay una mesa a la que sentarse para escribir. Tampoco hay en el mundo un lugar para respirar. Simplemente respiramos. En mi casa se escribe. Pese a las cuentas a pagar y a la heladera vacía.
Escribo a pesar del resultado, productos andrajosos de mi mano analfabeta.
He de consultar al médico, quizás, algún día, por esta dolorosa compulsión que obliga a mis amigos al incordio de leerme.
Escribo, aunque como dijo Alejando Marzioni:

…yo sé lo que es sentarse deshuesado
sin servir para otra cosa que para escribirlo todo
y no poder.


Escribo para capturar, de alguna manera, el segundo que acaba de ser. Por lo que soy. Por lo que seré.
Escribo para mis nietas, que posiblemente no me lean jamás.
Por eso.


Ufff, quedó larguísimo, pero sepan perdonar.


Ultima edición por laferro el Mar Abr 15, 2008 18:54, editado 1 vez
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laferro
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Ubicación: Montevideo, Uruguay

MensajePublicado: Mar Oct 10, 2006 17:36    Asunto: Responder citando

ecos

malditos
poetas los que tienen
por pluma el dolor
a los ojos
nos disparan su pena

maldita
lágrima arrancada
por el alma entristecida
diapasón en alto
vibrando en el silencio

maldito
recuerdo
eco
del recuerdo
en mi aliento


29 de octubre de 2004

la esperanza se sube a mi espalda
la cargo como quien carga una flor
que perfuma la senda que camino

y pesa
como una tonelada de ausencias

en dos días
ya no será esperanza
y se doblará mi espalda liberada
bajo el peso del deber compartido

de hacer nacer más esperanza
para que cabalguen en su lomo
nuestros nietos y sus hijos


principio

Los olivos impertérritos
siguen viéndome pasar
centenarios y aburridos

Nada parece haber cambiado

Pero la luz en los ojos
la risa en las bocas
el aire apresurando el otoño

Los sueños de viejos insomnios
y la esperanza deseando ser

Todo
está pronto
Sólo esperan por mí


Lara leve

Baila
en pleno centro
rodeada de música

Gira
luz en el aire
dulce antorcha mínima

Ríe
al ver a sus pies
esa sombra mágica

Salta
buscando el vuelo
alada, mística


Martina

Una sonrisa
sólo una para respirar
otro minuto

Tus ojos
chiquitos de reír…
Con ellos dame luz

Tus dedos
rodeando mi índice
sólo para que no me caiga

Mientras
Ato cada día
Ramitos de esperanza
Tejo sueños
Invento nanas
Nombrándote
Aliento amoroso en el silencio


horas robadas

sobre cristales
agujas de agua azul
humo y silencio

el crepúsculo
derramándose en vino
me embriaga y sueño

se abren los cielos
cantando luz y tiemblo
abrazada a ti


vuelo

Los ecos del poema
que tu lengua cantó anoche
todavía reverberan
Pájaros sin rumbo
ansiando cielos
Por siempre fugaces
estrellas sin tiempo
cayendo en resplandores
sobre un lienzo negro


otro mundo

La penumbra, el cuerpo blanco, el cuerpo negro
y la brasa, reflejada en la luna del techo.

El espejo y los cuerpos,
sólo la luz en el centro del pecho.

Y el humo
que se eleva
y el reloj
que canta tiempo
y las sábanas
revueltas.


horario nocturno

El tiempo se demora
en las noches de otoño
Pasa lento, como queriendo
arraigar en la oficina

Se arrastra, lamiendo
cada papel, cada mesa
como queriendo probar el sabor
de las noches vacías

Las horas ya no pasan
El reloj está quieto
Nada perturba el silencio
Podría creerse que todo ha muerto

Y sin embargo oigo voces
ayes y suspiros
palabras susurradas en mi oído
Siento la humedad de los besos
el roce de tus manos
Oigo los silencios antes del gemido
Y muero


carta urgente y advertencia final

Espérame
y enciende lunas
Prepárate a amar, levanta sombras
que rodeen las murallas
Que nadie venga a desvelar la calma

Echa candados a las puertas
no dejes entrarse la alborada,
muérete de amor y resucítame
Levántate,
lluévete en mis brazos
Vacíate de hambres y metralla

Bébeme
Hasta la última viña olvidada,
cepa herida de viejos presagios
en mortajas de robles hacinados,
testigos de rituales ocultos

Y que vuelva por su pie
Lázaro al descanso
que la luna, la vida y el amor
son nada si espero por tu abrazo

Que se pierda la última esperanza
si no estás para cantarla
Que se rompan las lunas de tu espejo

Que se mueran las luces de tu calle
si llego hasta tu puerta
y no me abres


Tiempo

A veces los días se van
y queda el almanaque vacío
como el de un año que aun no llega

Duelen esas horas
si pasan por mi lado
y no me tocan
Dormidas, monótonas

Apenas puedo
con este solo minuto
oscuro y loco
Me ausenta de ti y me deja
otra línea alrededor de la boca


naufragio I

Cuando pienso en ti
las sombras,
inhóspito refugio
del fracaso
del amor,
de sueños nunca revelados,
descascaran las paredes
de mi casa

Escupen polvo sobre mis libros
Se precipitan en telarañas
desde los techos
Amontonan platos sucios
y cierran mis ventanas

Cuando pienso en ti
y la sombra reivindica como propio
el territorio de mi casa
me escondo, ya sin aliento
en el cálido vientre de mi cama.


fachada

Oculta
detrás de tu mirada
tiembla la boca abierta
del miedo
Muda y desdentada mueca
que no termina de parir
el alarido
que desgarre la garganta
presa perpetua
del silencio


primera plana

Juntos los tres
en la misma foto
La vida, la muerte y la pasión
me miran despiadadamente

Juntos los tres
La vida, la pasión y la muerte,
porfiados permanecen inmóviles y ajenos
aguardando

Y no hay lugar a donde huir,
estoy a la mitad de la jornada de trabajo


simulacro

La madrugada enfría mi ánimo
atenaza mis dedos
Instala un terremoto

que nace calladito desde adentro
y recrea un simulacro de pasión
sobre mi piel

Esta madrugada cierra mis ojos
me sumerge en el mar frío
de ausencias, de recuerdos

Y mientras caen afuera
los últimos segundos de oscuridad
empapados en helado aliento

sumergida en la ausencia de tu cuerpo
recuerdo que no me quieres
ni te quiero.


ausencia

Cuándo mi cuerpo se hará cargo
de lo que el corazón ya sabe.

Cuándo, disciplinadamente
obedecerá,
acusando recibo de la ausencia
de tu cuerpo.

Cuándo dejará de importunar
con reclamos imposibles
al corazón
harto de tanto ruego.


justo a tiempo

Hay un mar más allá de mi casa.
Oigo el ir y venir de las olas imaginadas
y a veces no sé si son lluvia, si son voces
quizás viento simplemente, y nada más.

No hay luz en mi celda siempre oscura
sólo una pobre llamita solidaria
o el resplandor de una luna insolente
que se anima con esta noche a quebrarla.

Y sentada, sola en mi cama cada vez más amplia
entre los retazos de sombra y los dibujos de luz
te imagino en la penumbra repleta de susurros
del mar de hojas más allá de mi celda.

Ahora, sola, casi ciega y casi sorda
a las 3 de la mañana
caigo en la cuenta de que afuera de mi celda
ayer, con precisión, implacablemente a las 8.37
empezó otra primavera.


un mayo al final del siglo

Ahora las tardes me traen besos
    
    
    
(besos como balas)
    
    
    

Un abrazo que ahoga la pena
otra pena para mañana

Este mayo empezó con glorias y salves
Y me trajo las tardes

Dejará al irse otra historia
Y se llevará consigo lo que amé,
pura, tantos años,
lasciva, tantas tardes

Pasará por mí sin reparar en mí
sin repararme
Seguirá viaje,
y habré olvidado mis valijas ya para siempre
en alguna Estación clausurada,
sin trenes que me devuelvan a mi misma


naufragio II

Cuántos fueron
los barquitos y tequieros
susurrados por escrito
en la frágil estructura
inmaculada.

Llegaron
por el mar de cada mesa
de bar en tantos años
pero partieron
en la última mudanza.


y estando en eso…

por qué no hablar de las horas turbulentas
que me esperan ocultas, algunas noches
    
    
    
bajo la cama
    
    
    


por qué, si están justo allí encadenadas
con las otras que llenan mis tres páginas
    
    
    
de tantas luces
    
    
    


por qué no sembrar en la estéril garganta
renglones prolijos de pálidos versos
    
    
    
que quieran volar
    
    
    


el dolor del insomnio también es mío
y me define tanto o más que el minuto
    
    
    
de goce pleno
    
    
    


porque a quién –digo yo– le debo la copa
que calme la sed, que dé cierta esperanza,
    
    
    
valor, coraje
    
    
    


para quién –digo yo– si no es para mí,
mala agricultora de versos baldíos
    
    
    
que sueña frutos
    
    
    



tiempo de gerundios




medio siglo y contando…

era una nova
incendiada en la noche
sólo segundos

lentos segundos
húmedas las sábanas
sudor y sueño

el cielo roto
en luces y sonido
a la deriva

presagio oscuro
vital contradictorio
fin y principio

ya sin dar a luz
ahora hay que alumbrarse
parirse y amar


en el límite

el cuadro de cielo
deslumbra
la penumbra quieta,
agujero de luz,
manantial
de ruido urbano
ahogando una guitarra
fría y seca,
y el humo
azul
del último cigarro

qué ganas
de asomarme
huir y caer hacia arriba
qué ganas de cerrar por fuera
la oficina.


venganza

Y mañana a la noche,
después de haber hurgado entre mis discos
leído a desgano mis cuadernos,
morirá de dolores sin motivo.
No es la casa desvalijada la que sufre,
ni el vacío de cajas apiladas.

Es la mano del ladrón,
garra de acero lastimada
por las flechas de amores no vividos,
    
    
ahogado
    
    

    
    
    
en suspiros
    
    
    

    
    
    
    
no exhalados.
    
    
    
    



distancias

Aquí estamos las dos,
perfumadas de gris
y de ausencias

El viejo desamor
con desnuda impudicia
golpeando nuestra puerta

Que podría dar yo
para sanarte
si ambas sufrimos esta noche

En tu casa tú,
yo en esta casa
Sin consuelo tú
yo desconsolada


jaure I

De verde hielo,
estalla en esmeraldas.
Éxtasis azul.

Cáliz dorado
la arena interminable,
y encajes de sal.

Respirando luz
bebiendo el horizonte.
Paz, y después... paz.


jaure II

Las flores rojas del mantel
me reclaman los ojos
El reloj tictaquea contra la pared
La vida de los otros
inunda de murmullos la casa
y se descuelga del cielo
una calma vestida de oscuro,
perfumada de pino

Pero mi corazón
libra batallas a esta hora


desértico

Ahora que estoy
en soledad
Ahora que puedo
beberme el alma
sin saber si sabe dulce
o si duele a sal

Ahora que no hay nadie
para impedir
la última alternativa
que podría salvar
mi atormentado espíritu
de su absoluta decadencia

Resuelvo a solas
no beberme el alma
y agotar hasta el final
el dolor de estar viva.


migración

Del cielo cuelga un gajo anaranjado,
naranja el medallón, negro el cielo
en la primera hora del ocaso.

Se alza tranquilo en lento vuelo
dejándose llevar, en el oscuro abrazo
que lo aparta del terco y frío suelo,
para colgar en pleno centro, plateado.


madrugada

Témpano oscuro
–la noche–
derramado en sal.
Gotas de incandescente hielo.

Eterno transcurres
–horadas toda piedra–
viejo cristal indestructible
sembrado de luces sin edad.

Acaba de una vez,
dame descanso.




hogueras

Humo y sombras
bordan las paredes
Viejas telarañas enredadas
fina caligrafía del tiempo

Quebrado el silencio
en la noche espesa
que asfixia pájaros
abro los ojos

Un pabilo breve
trémulo vestigio agonizante
me recuerda insistente aquella luz
de hogueras absolutas
que alumbraron cielos
y encendieron hojarascas

Enfurecido crisol
en donde ardió
la vida


vértigo

Me detuve por un segundo
al borde de la calle,
abrumada

Inmersa por un segundo
en el conocimiento preciso,
fugaz

Por un segundo sabiendo
la medida exacta de mi vida,
única

Al borde del vértigo y temblando
insignificante en el tiempo y el espacio,
efímera

Irrepetible
e idéntica a tantas otras vidas
arenas en el fondo de un mar

Desnuda
en medio de la tormenta furiosa
de la historia desprovista de piedad

Herida
por la certidumbre afilada
de la inevitable muerte y nada más

Despierta
por un segundo en medio del sueño
Resistiéndome a cruzar sin dejar luces
que alumbren un incierto camino de regreso


algunas respuestas, pocas preguntas

¿Cuándo el perfume de la noche no es poema?
Cuando lo digo así.
Cuando vengo de madrugada llegando a casa,
y el corazón sincopando los pasos en silencio.
Las luces como cuentas de un collar olvidado
sobre el cielo gris de tormenta.
Cuando sólo yo veo el collar.
Cuando las columnas de cemento desaparecen
para que las luces en la madrugada adornen el cuello de la noche.

¿Cuándo la piel se estremece y no es amor?
Cuando camino en la madrugada completa.
Noche absoluta, preñada de amaneceres que no veré.
Cuando canto bajito un rocanrol, desafinando,
porque he salido de mí, y soy miles.
Porque soy.
Porque no soy.
Porque me sirvo de Hegel para vivir.
Porque sólo la contradicción me explica.

¿Cuándo se quiebran los silencios personales?
Cuando la presión del espíritu prevalece sobre la mierda de la carne
y no importa que el procesador marque en rojo rocanrol,
y rojo de vuelta para mierda.

¿Cuándo no importa lo que vendrá mañana?
Cuando vuelvo a casa y veo este cielo
cayendo a pedazos sobre mis ojos
y tengo la certeza de que, igualmente –pese a todo–, amaneceré.


alfabeteando

dulce desatino, desencantada
desandando desamores divididos
doblándose, débil, dolorida
demorándose, dudando, demolida...

soñando sedas sepultadas
simas seculares, sumergidas
suspirando simientes secretas
suave seducción, sonrisa serena.

desmadrada, sola,
sencilla dádiva sublime,
despierta sedienta
sangres derramadas...

¡alcance alas azules!
emerja erecta, entera
irrumpa intacta, indemne
ofreciendo olvidos, olvidando odios
ubérrima, única, última.


fin

En la mesa
sobre la que intentando escribir
mutilé tantas veces el idioma materno;
encima de
ella he
puesto la
tele.
    
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laferro
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Mensajes: 1597
Ubicación: Montevideo, Uruguay

MensajePublicado: Lun Mar 26, 2007 23:51    Asunto: Demonios insomnes... Responder citando

I


–Me pregunto –dijo Ada–, me pregunto si el intento
de descubrir estas cosas merece un vidrio coloreado.
    
    
    
    
    
    
V.N.
    
    
    
    
    
    



La sangre es muro
o puente.
Es laberinto tenebroso
o cuadro de luz.
Cielo. Infierno.
Ambiguos, los abrazos nos acechan,
escondidos
tras los dolorosos latidos
del amor resignado.

Y tú,
mago absorto en el devenir del tiempo,
siempre en luz, conquistando espacios,
recodos oscuros del alma,
desconoces tu propia existencia,
tú, mensajero de la angustia última.

A quién preguntaremos
cómo escalar
el cristal de la copa de la carne
y degustar
el sabor de esos sudores
si es imposible despertar de este sueño asesino
so pena de perder el juicio.
___________________________



Un blues amaneciendo.

No preciso más que un blues
que me cierre los ojos
cuando el fugaz atisbo de la muerte
venga
a mestizarme los infiernos con el cielo.

Un blues,
sólo uno antes de amanecer,
surgiendo de la oscura armónica
de la noche desnuda y húmeda;
de la cálida boca de la noche.

Un blues,
uno solo
deslizándose dulce,
cumpliendo el mandato
de volver
y volver,
ir y volver dulce y lento

un blues, que nazca
del ritmo
de tu cuerpo
___________________________




III

Para M. Para L.

Dos llamas en la noche, amanecidas,
se entrelazan, se desatan,
se caminan algún tango.
Son hogueras
o luciérnagas.
Son mujeres
bailando.

___________________________


    
    


Ultima edición por laferro el Sab Nov 10, 2007 10:49, editado 1 vez
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laferro
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Mensajes: 1597
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MensajePublicado: Sab Nov 10, 2007 10:44    Asunto: EXORCISMO Responder citando

    


    



_______________________________________________________

exorcismo

antipoéticos hijos de la pasión se mueren de frío
esta tarde
y me reclaman brazos en nido
un lecho de besos
cobijas de ternura

les doy lo que tengo:
un cálido espacio afuera de mí

    
    
    
    
10 de noviembre de 2007
    
    
    
    




thousand and one days blues

en ayes y gemidos terminame el silencio
mil veces, mil más
acabame las tinieblas

mil y un días quedan
mil y un días
para volar en alas
del ala pequeña


Delito y Pena

Alevosamente acecho
desde mi almohada.
Premedito
desde mi sueño frágil
la mejor manera
de tomarte por asalto.

No hay otro castigo
para este crimen
contra mi soledad
de vos
que no intentarlo


En desacato

En desacato me alzo contra el gris;
diez minutos en technicolor
    
    
    
    
(cuando te veo).
    
    
    
    


Una hora en mitad del arco tendido
en la luz
    
    
    
    
(cuando te beso),
    
    
    
    


la luz, cayendo en avalancha
desde el cielo
    
    
    
    
(cuando tus manos),
    
    
    
    


y los cielos, repletos de luz
    
    
    
    
(cuando te toco)
    
    
    
    


Desoigo para siempre el viejo mandato del dolor.
    
    
    
    
(cuando volvemos a empezar).
    
    
    
    



Entonces, soy presa inocente de tu boca,
labios que encierran labios.
Tu lengua, que me sala o me azucarece,
me exubera y me tanguea, me gime,
me moja y me blusea,
me respira, me confunde y me revela.
Me rebela.
Entonces me estallo, me vuelco, me deshielo,
me quiero vos, te quiero yo, uno en el otro,
dentro de mi, sobre o debajo, al lado de ti.

En desacato
me levanto contra el gris
y te/me inundo de colores…


Quiero

Quiero
vivir muerta de sed
para morir
bebiendo de tu boca

Quiero
encontrarte río
en el incendio cotidiano
    
    
    
    
(Quiero
    
    
    
    


y remanso
en las horas dulces de las tardes,
o en algunas madrugadas
    
    
    
    
beber de ti
    
    
    
    


Quiero
ser surco y verdear
cuando eres lluvia y llueve
    
    
    
    
y no saciarme)
    
    
    
    




La Academia de Letras… y tú

Al paraíso me lleva la húmeda miel
mientras me dibujas
Qué importa
si el académico no prescribe
el recodo que iluminas
con ella, ni describe
como yo lo haría
tu lengua.


thousand moons blues

diez, mil lunas
en la plaza sin estrellas
los árboles disueltos en la bruma
rodeados de mil lunas
y no estás


_______________________________________________________

    



    
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