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DIANNA
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Registrado: 29 Oct 2002
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MensajePublicado: Vie Abr 27, 2007 13:55    Asunto: Apuntes Responder citando

Abro este foro para compartir textos enriquecedores que, seguro, encontrarán de algún interés.

El siguiente me parece el más apropiado para iniciar el foro; se trata de un texto que recoge bastante bien las teorías de Saussure, padre de la Lingüística moderna. Que lo disfruten.


Ferdinand de Saussure (1857-1913)

El signo lingüístico no vincula un nombre con una ‘cosa’ sino un concepto con una imagen acústica
Sausurre consideraba que la lingüística del siglo XIX no se cuestionaba profundamente qué es el lenguaje ni como funciona, decidió entonces abocarse a la investigación de éste, por sí mismo. En su Curso de Lingüística general Sausure propone dejar de lado el estudio del lenguaje desde una persepectiva histórica (filología) y analizarlo desde el punto de vista estructural.
El enfoque de Saussure, sostiene que todas las palabras tienen un componente material (una imagen acústica) al que denominó signficante y un componente mental referida a la idea o concepto representada por el significate al que denominó significado. Significate y significado conforman un signo.
Ampliando el horizonte de la lingüística
Ferdinad de Saussure relacionó a la lingüística con un estudio más general que los signos... identificó las características de la lengua como entidades mentales, subrrayó la creatividad del lenguaje, estableció una terminología que favorecía la definición precisa de términos generales, en lugar de la adopción de téminos técnicos, adoptó un sistema didáctico que recurría con frecuencia a las analogías tomadas de la música, el ajedrez, el montañismo o el sistema solar para describir mejor los rasgos del lenguaje. Estos logros, introducirán a la lingüística en el siglo XX...
Lengua y habla
Ocupados en el desarrollo histórico del lenguaje, los lingüistas tomaban como campo de estudio la lengua escrita. El punto de partida utilizado por Saussure fue pues, el de la individualidad del acto expresivo: la palabra hablada. Se presenta así la primera distinción teórica entre:
Lengua(el sistema): O lo que podemos hacer con nuestro lenguaje y;
Habla(el uso del sistema): O lo que de hecho hacemos al hablar.
En algunos idiomas, existen vocablos diferentes para referir estos dos conceptos, en inglés por ejemplo, se utilizan los términos “language” para significar “lengua” y “speech” para el habla. Sin embargo, pese a esta diferenciación conceptual, ningún lingüista antes había focalizado sus estudios desde esta perspectiva y la principal crítica de Saussure al enfoque tradicional de la lingüística.
Esta diferenciación teórica, requiere, consecuentemente, una definición de signo lingüístico que excluyera los sonidos efectivos del habla.
Significante y significado
La definición de signo lingüístico de Sausure incluye solo dos componentes y no es más compleja que la empleada en la nomenclatura que él mismo criticara debido a su simplismo. En efecto, admite la división del signo en dos partes, ya que considera que la división propuesta por la nomenclatura era atractiva, sin embargo, enfatizaba que debía evitarse sobresimplificar los procesos involucrados en el lenguaje.
Saussure, en su definición de signo, reemplazará el vocablo nombre, utilizada en la conceptualización de nomenclatura, por imagen acústica esto es, la imagen mental de un nombre, que le permite al hablante decirlo, y luego reemplazará a la cosa por el concepto. Es otras palabras, en su definición, une dos entidades que pertenecen al lenguaje eliminando el plano de la realidad de los objetos, esto es, los referentes sobre los cuales se emplea el lenguaje. Porque si tanto el significado como el significante son entidades mentales, es evidente que su marco teórico propone una ruptura entre el plano lingüístico y el plano del mundo externo a la mente.
Finalmente, esta definición de signo lingüístico se completará cuando le da el nombre de significante a la imagen acústica y significado al concepto mental con el que se corresponde dicha imagen acústica.
Cabe preguntarnos por qué Saussure eligió términos tan parecidos corriendo riesgo de confusiones conceptuales, aparentemente, consideró que la mínima diferencia formal entre ambos términos destacaría su contraste.
Principios de arbitrariedad y linealidad
El signo lingüístico es arbitrario en el sentido que la conexión entre significante y significado no se basa en una relación causal. La prueba de tal afirmación, reside en el hecho que las distintas lenguas desarrollaron diferentes signos, esto es, diferentes vínculos entre significantes y significados; de otra forma, sólo una lengua existiría en el mundo. Ahora bien, aún aceptando la arbitrariedad del signo en lo que respecta al vínculo entre significante y significado, es claro que esta conexión no es arbitraria para quienes usan una misma lengua, porque si esto fuera así, los significados no serían estables y desaparecería la posibilidad de comunicación.
El principio de arbitrariedad opera en forma conjunta con el segundo principio de Saussure que afirma que el significante siempre es lineal. Lo que significa que los sonidos de los cuales se componen los significantes, dependen de una secuencia temporal.
Saussure afirma que el funcionamiento del lenguaje depende de la linealidad y que esto tiene importantes consecuencias dado que la linealidad impide ver u oír varios significantes simultáneamente. Mientras que la linealidad del significante es una cadena, la arbitrariedad que entre ambas partes del signo es un vínculo único.
Inmutabilidad del signo
Al analizar el signo en relación a sus usuarios, Saussure observa una paradoja: la lengua es libre de establecer un vínculo entre cualquier sonido o secuencia de sonidos con cualquier idea, pero una vez establecido este vínculo, ni el hablante individual ni toda la comunidad lingüística es libre para deshacerlo. Tampoco es posible sustituir un signo por otro.
La lengua castellana podría haber elegido cualquier otra secuencia de sonidos para el significado que se corresponde con la secuencia C-L-I-M-A, pero una vez que dicho vínculo se ha consolidado, la combinación ha de perdurar. No es posible legislar sobre el uso de la lengua.
Mutabilidad del signo
Sin embargo, con el tiempo, la lengua y sus signos, cambian. Aparecen así, lentamente, modificaciones en los vínculos entre significantes y significados. Los significados antiguos se especifican, se agregan nuevos o se clasifican de modo diferente. Por ejemplo la palabra “ratón” adquiere un significado distinto en relación a las computadoras, en este caso, dos vínculos entre significado y significante coexisten simultáneamente.
Sincrónico y diacrónico
Saussure considera que no es posible describir plenamente un lenguaje si esto se hace de forma aislada en relación a la comunidad que hace uso de él y a su vez los efectos que el tiempo tiene sobre el lenguaje (su evolución).
Efectivamente, durante el transcurso del tiempo, el lenguaje evoluciona, lo que pone en evidencia que los signos cambian. En consecuencia, Saussure afirma que una lengua puede ser estudiada tanto en un momento particular como a través de su evolución en el tiempo. En este sentido, diferenciará dos modalidades respecto al uso del lenguaje:
Sincrónica: (syncronos, al mismo tiempo) Examina las relaciones entre los elementos coexistentes de la lengua con independencia de cualquier factor temporal. Permite describir el estado del sistema lingüístico, siendo esta descripción abarcativa de la totalidad de los elementos interactuantes en la lengua.
Diacrónica: (diacronos, a través del tiempo) Se enfoca en el proceso evolutivo y se centra en aquellos fragmentos que se corresponden con ciertos momentos históricos.
Para el lingüista que apunta a realizar una descripción completa de un lenguaje determinado, el análisis diacrónico y sincrónico, aunque esto no sea neceario para una comunidad lingüística. Esto significa que cuando se verbaliza el sistema de una lengua, solo intervienen elementos sincrónicos puesto que nadie necesita conocer la historia de una lengua para hacer uso de ella. Por otra parte, los factores diacrónicos no alteran al sistema como tal. Para explicar este punto, Saussure recurre a una metáfora planetaria, diciendo que si un planeta del sistema solar cambiara de peso y tamaño, tales cambios alterarían el equilibrio del conjunto en su totalidad, aunque de todas formas, el sistema solar, seguiría siendo un conjunto.
Si bien los hechos sincrónicos y diacrónicos son autónomos, existe una relación de interdependencia entre ambos. No es posible conocer el estado de una lengua si no analizamos los cambios que sufrió.
Saussure dirá que el funcionamiento de una lengua es como el ajedrez. El ajedrez es, como el lenguaje, un grupo de valores diferentes que en conjunto, conforman un sistema completo. Las piezas del ajedrez interactuan igual que los elementos de un lenguaje en estado sincrónico. Cuando una pieza se mueve, el efecto es similar a un cambio lingüístico y este le incumbe al análisis diacrónico. Aunque el movimiento sea tan solo el de una pieza, este movimiento afectará a todo el sistema en su totalidad. El estado del tablero ha cambiado: es uno antes de la jugada, y se transforma en otro después, pero la movida, en sí misma, no pertenece a ninguno de esos dos estados (porque los estados son sincrónicos).
La lingüística sincrónica se ocupa de relaciones lógicas y psicológicas que vinculan los términos que coexisten en un sistema, la lingüística diacrónica se ocupa de términos que se reemplazan uno al otro cuando el sistema evoluciona, pero que no forman un sistema.
Forma y sustancia
Si el signo lingüístico no fuese arbitrario, los signos que componen el lenguaje estarían determinados mutuamente por algún elemento externo. El valor lingüístico está enteramente determinado por la existencia de relaciones y por ende, el signo debe ser arbitrario.
Saussure llama “forma pura” a la relación entre el significante y el significado, así como a la que existe entre los distintos signos. Lo hace para recordarnos que no es sino una relación.
El vínculo entre el sonido y el pensamiento en el signo lingüístico produce FORMA y no sustancia
Significación y valor
El lenguaje es un sistema de valores en el sentido en que todo signo lingüístico vincula sonidos e ideas. Si tal vínculo no existiera, sería imposible separar un pensamiento de otro. Los sonidos no se diferencian entre sí más que los pensamientos no expresados. La función del lenguaje no es crear un medio sonoro para expresar el pensamiento sino mediar entre el pensamiento y el sonido, de modo tal que el vínculo entre ambos dé por resultado unidades que se determinen mutuamente.
Existen para Saussure, dos tipos diferentes de significación, una que corresponde al signo tomado en forma aislada y otra, que surge de contrastar ambos signos. La primera clase de significación está subordina a la segunda y para destacar la diferencia la denomina valor lingüístico.
Contraste por valor lingüístico
El signo, en efecto, comunica un valor lingüístico el cual deriva de su contraste con otros signos con los que está vinculado. Por ejemplo: nieve, helado, hielo, glaciar. Cada una se entiende en la medida que se entiende la otra, porque podemos diferenciarlas una de otra. “Helado” no significa “nieve” y “hielo” no significa “glaciar”, etc. El principio que distingue el valor del significado, distingue también las formas entre sí y crea el significado.
Contraste formal
A su vez, “nieve” significa lo que significa porque es diferente de “nave” y “nieto” porque poseen formas contrastantes. Si bien la diferencia sonora es mínima, esta es sufienciente para hacer de cada una un signo lingüístico diferente.
Diferencia y oposición
El motor del significado es la diferencia. Para la conformación de un sistema (que opera creando diferencias entre ideas e imágenes sonoras) no se requiere términos positivos. Este puede construirse sobre la base de la negación. Porque si analizamos significantes y significados de forma separada, observaremos que son diferencia pura. Sin embargo, en donde significante y significado confluyen, es donde hallamos el elemento positivo.
La forma de un signo difiere de la de otros signos como forma; el concepto difiere de otros como concepto. Pero el signo en tanto que signo, no difiere de otros signos. sino que se diferencia. La diferencia es algo que puede definirse apelando a un tercer término: La diferencia entre dos y tres es uno. Diferenciarse implica simplemente que dos no es igual a tres.
Relaciones lineales y relaciones asociativas
Entre los signos lo que hay pues, es oposición. En la lingüística sincrónica se distingue una oposición básica de dos tipos de relaciones:
Relaciones lineales: se refiere a los signos complejos o secuencias de signos con dos o más componentes, ordenados en una línea o secuencia significativa: montañas, las motañas, escalar las motañas, escalar las motañas nevadas, etc. .
Relaciones no lineales (formales) asociaciones de forma o de significado o de ambas cosas que los hablantes establecen de manera automática ante cualquier signo: montaña, cabaña, campaña, campiña, campo, campesino, etc.

Fte: http://comunicacion.idoneos.com/index.php/334377
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DIANNA
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MensajePublicado: Vie Ago 03, 2007 04:48    Asunto: Orígenes de la Lengua Española Responder citando

Seguro que más de uno tiene esa curiosidad por saber sobre el origen de la lingua nostra. En esta página encontré muy buenas referencias sobre el tema.

Orígenes primeros

Los orígenes de nuestra lengua se remontan muchos siglos antes de nuestra era. Se supone que los primero habitantes de lo que hoy es la península ibérica (España y Portugal), se establecieron a los lados de los Pirineos (cadena montañosa entre Francia y España). Estos grupos humanos hablaron una lengua que sobrevive en el idioma vasco (Se habla vasco en Vasconia, región de España). En otra región geográfica -costa de Levante- se establecieron los Iberos, de cuyo nombre tomó el propio la península. Su cultura probablemente provenía de las costas africanas.
Para saber más del país Vasco visita el sitio de Ekhaitz Arrikibar en:
Historia del país Vasco y del Euskara

Culturas que influyeron en la conformación de la lengua española.

Los Tartesios

Probablemente a fines de la Edad de Bronce, llegó a la actual Andalucía una raza de cultura superior, la que por haber fundado la ciudad de Tartesos se llamó tartesia. Procedía de África, y dominó a los habitantes anteriores, probablemente íberos. También éstos eran de raza africana por lo cual algunos consideraban íberos a los tartesios.

Aunque los restos de la civilización tartesia fueron descubiertos en 1922-1923, en las marismas de la actual desembocadura del Guadalquivir, pero Tartesos estuvo en una isla del delta que entonces formaba el río. En la época del rey Salomón (1000 años antes de Cristo) se la cita como ciudad populosa y rica.

Su principal riqueza parece que fueron los minerales -oro, plata, cobre y plomo-, y de allí el nombre de Argentonio rey de la plata, 'que llevó uno de sus reyes. Los tartesios llegaron a Bretaña en busca de estaño, necesario para fabricar bronce.
Figurilla deorigen cartaginés
Figurilla de origen cartaginés hallada en Puig des Moulins, representa a un hombre barbado.(Museo arq. de Madrid) La península ibérica fue invadida varias veces por tribus venidas de África. En los siglos anteriores a la era cristiana vivieron en ella los íberos, de raza africana, que poblaban todo el norte de África, desde el mar Rojo hasta el océano, y seguramente invadieron varias veces la península.

Entraron por el norte otras tribus de raza celta. Como los íberos, se extendieron por la península y pasaron al sur de la, actual Francia y tres o cuatro siglos antes de Cristo estaban mezcladas ambas razas en los celtíberos.

Los fenicios y los griegos

Los colonizadores fenicios llegaron a España 1110 años antes de Cristo y fundaron cerca de Tartesos la ciudad de Gádir al sur de la península, posteriormente los romanos la llamaron Gades y los árabes, Qádis para terminar como la conocemos hoy: Cádiz. La palabra gadir es de origen púnico y quiere decir recinto amurallado.

Otra ciudad importante nacida a merced de los fenicios fue Málaga (Málaka: factoría, fábrica).
Los griegos, desterrados del sur por los fenicios, se establecieron en la región de Levante. Ahí fundaron ciudades importantes como Lucentum, hoy Alicante, y Emporion, Ampurias. Poco después llegaron los griegos a las islas Baleares. Los fenicios para contenerlos se establecieron en Ibiza y fundaron varias factorías en el continente, entre ellas Málaca, hoy Málaga.

Los fócesos

Los fóceos, hacia fines del siglo VII a.C. fundaron ciudades en la costa este de España, como habían fundado Massilía (hoy Marsella) en el sur de Francia. La actual ciudad española de Ampurias fue fundada por los fóceos, con el nombre de Emporion. Los fóceos dominaron a los fenicios pero fueron derrotados por los etruscos aliados con los cartagineses.

Los cartagineses

Cuando los asirios tomaron Tiro, la hegemonía de ésta pasó a Cartago. Desde entonces esa ciudad, fundada después de Gádir, creció en importancia, quizá porque no siguió la costumbre fenicia de establecer factorías. Cartago colonizó, respetando la autonomía de los dominados, exigiéndoles sólo tributos de hombres y dinero. Así muchos nativos de la península ibérica combatieron contra los enemigos de Cartago.

El afán de monopolizar el comercio de los minerales llevó a los cartagineses a conquistar las grandes islas del Mediterráneo y a destruir Tartesos, como habían destruido antes otras ciudades rivales.

Toda Andalucía quedó entonces bajo su poder y dominaron también las explotaciones minerales de la actual Gran Bretaña. La expansión comercial cartaginesa era despiadada y unió a los íberos y marselleses contra Cartago. Hacia el año 300 a.C. como consecuencia, Cartago perdió Andalucía que había reconquistado Amílcar en el año 240 a.C.

Para esta fecha una nueva y pujante ciudad había crecido militar y económicamente, junto a los etruscos, a los que absorbió. Esa ciudad, ya más que una ciudad, por su territorio y su poder, era Roma. El choque de ambos estados era inevitable.

Las culturas fenicia y griega, propiciaron el desarrollo del arte ibérico, tanto en numismática como en escultura. La famosa Dama de Elche ha quedado como muestra del aculturamiento griego por parte de los iberos.

Ver mapa de la colonización fenicia, formato JPG, 57 Kb.
Ver mapa de la colonización griega y fenicia, formato JPG, 125 Kb. (recomendación)
Ligures

Por lo que toca a las regiones del Centro y Noroeste, no se puede definir con exactitud qué grupo o grupos humanos llegaron a colonizar. Existe la hipótesis de una inmigración ligur (proveniente del Norte y Centro de Italia de la región de la Provenza. Dicha suposición se ha sostenido debido a los toponímicos (nombres de lugares) encontrados en diversas partes de España. Son característicos, aunque no exclusivos del idioma ligur, los sufijos "-asco", "-osca" y "-usco", por ejemplo: "Viascón", hoy Pontevedra; "Tarascón": Orense, "Piasca": Santander, "Beascos": Murcia, "Orusco": Madrid, "Biosca": Lérida. El sufijo "-ona", también es de origen ligur, por ejemplo: Barcelona, Tarazona, etc.

Celtas

Los celtas invadieron Hispania en el siglo VII A.C. procedentes del sur de Alemania. Se establecieron en Galicia, sur de Portugal y en la región llamada Sierra Morena. Más tarde se mezclaron con los iberos en el centro y Bajo Aragón, y formaron una región llamada Celtiberia.
Pintura en un vaso hallado en Valencia España
Hay pocas representaciones de los primitivos habitantes de España. Esta pintura de un vaso hallada en Valencia nos muestra a dos guerreros vestidos con túnicas cortas y armados con lanzas y escudos.

Los toponímicos de origen céltico son muchos. Casi todos ellos tienen nombres guerreros. Entran como elementos informativos de las palabras, las voces: "briga", que significa fortaleza, y "sego" o "segi" que indican victoria, por ejemplo: "Conimbriga": Coimbra, "Lacobriga": Carrión, "Seguvia": Segovia. La palabra "dunum", es sinónimo de "briga"; aquel elemento también entró en la formación de toponimias. Dichos lugares se encuentran localizados tanto en la región central como en la oriental de los Pirineos, por ejemplo: "Navardúm": Zaragoza, "Salardú": Lérida.

Sergio Zamora.

Más en la página:

http://www.geocities.com/szamora.geo/index.htm
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valeria rios
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Mensajes: 51
Ubicación: Buenos Aires

MensajePublicado: Sab Ene 31, 2009 16:05    Asunto: Responder citando

Los hindúes

Aunque puede decirse que fueron los griegos los primeros en estudiar el lenguaje, la tradición gramatical india es anterior a la griega y, como ésta, también muy rica.

Los gramáticos indios, al igual que más tarde los griegos, se ocuparon de las relaciones que existían entre las palabras y las que designaban. Pero la producción lingüística india tiene especial importancia en el aspecto fonético. Los gramáticos indios realizaron una clasificación de los sonidos del sánscrito, lengua antigua india, exacta y detallada, siendo el gramático indio Panini (h. siglo V o IV a. C.)el más famoso e importante representante de esta tradición. Este autor realizó una gramática del sánscrito que consistía en unas 4000 reglas ordenadas de forma que cada una de ellas se relacionaba con las anteriores.
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Razaali1
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Mensajes: 1

MensajePublicado: Mie Sep 17, 2014 09:49    Asunto: Responder citando

Ok, no lo había visto. Ya te he contestado en el otro.
Smile
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