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Payaso asesino (Sección de Humor Literario)



 
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Mael
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Registrado: 05 Ago 2003
Mensajes: 6015

MensajePublicado: Dom Nov 02, 2003 17:09    Asunto: Payaso asesino (Sección de Humor Literario) Responder citando

Sección abierta a pedido de PauloCesar, Jean y Preleeney.
Aqui tienen muchachos, aprovechenla y haganos reir con su humor. Laughing
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paulocesar
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Registrado: 24 Sep 2003
Mensajes: 1470
Ubicación: Guajira, Colombia

MensajePublicado: Dom Nov 02, 2003 21:24    Asunto: Responder citando

Muchas gracias a mael por abrir el tópico. para que se den cuenta de qué se trata, visiten el foro Creación de humor para la cuentoteca. allí se dan detalles de la historia Hasta el momento estamos inscritos Jean Valjean, Praleeney y yo. Que lo disfruten
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paulocesar
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Registrado: 24 Sep 2003
Mensajes: 1470
Ubicación: Guajira, Colombia

MensajePublicado: Dom Nov 02, 2003 21:46    Asunto: Responder citando

PAYASO ASESINO


- Las discusiones con magdita eran muy divertidas, aunque ella no pensaba lo mismo. Con relativa frecuencia se ponía necia y salía del encanto y la fascinación en que yo la mantenía con mi inteligencia y mi buen gusto -aunque la del buen gusto era ella (debo reconocerle esa cualidad) que tan sabiamente se había fijado en mí y me tenía como novio para presumir ante sus amigas-. Siempre quería discutir conmigo alguna de las fruslerías sin importancia que la enfurecían, como si yo tuviera la culpa de que no fuéramos compatibles. Recuerdo que normalmente exponía las cosas de manera algo ordenada y las argumentaba con solidez tanto tiempo como su cerebro lo permitía (es decir, dos o tres minutos), tras lo cual vociferaba tal cantidad de incoherencias, y con tales gestos de impaciencia y furia que yo no podía contener la risa y como podía la alentaba a que siguiera. No me molestaba en contradecirla porque de eso se encargaba ella misma, así que mi papel en nuestras discusiones se limitaba a evitar los comentarios inoportunos y contener la risa, pero nunca pude hacer mi parte bien.

- Si, claro -Dijo Roto, con aire aburrido

- Qué, no me creen?

- Por supuesto que no! siempre cuentas la misma hisoria y siempre le añades o le quitas partes. Que magdita esto, que magdita aquello. Ni siquiera es una historia divertida

- Además- intervino Felpa- nadie conoce esa magdita. Ni siquiera debe existir, no es más que la proyección compensatoria de tu ego disminuido por el perenne rechazo al que has sido sometido por el género femenino a lo largo de tu pobre existencia... y claro, esa frustración latente e irremediable por la realidad castrante hace que te sientas tan miserable que tengas que recurrir al viejo truco de la fantasía sobrecompensatoria e inventar a una magdita. Carente de dignidad, reflejo fiel de tu trauma

- QUÉ?? No tienes idea de lo que estás diciendo!! - Dijo Leopard, que no tenía idea de lo que había dicho felpa-, y si tanto les molesta mi historia, los reto a que encuentren otra manera de entretenernos, ya que tan hábilmente han estropeado el plan que teníamos para la noche. ¿Les parecerá bien si nos ponemos a estudiar, ya que Tigrillo trajo ese montón de libros?

- Yo no tuve la culpa - aludió el aludido- Tuve que decirle a mi mamá que veníamos a estudiar y por eso traje libros. No me hubiera dado permiso si le hubiera dicho que veníamos a una orgía de delito y perversión.

- Cuál delito! -Dijo Leopard- Quisimos aprovechar que los padres del mamarracho éste (y señaló a felpa) salían de la ciudad para tomar trago y ver una película, y todo hubiera salido bien si cierta persona hubiera sido más discreta con las películas

- No fue culpa mía -Se defendió Roto- fueron las únicas dos que pude conseguir. En la videotienda me descubrieron escarbando y tuve que salir corriendo. Ni siquiera fuiste capaz de distraer a la dependiente cinco minutos

- Pues haber si la próxima vez te consigues unos títulos menos sugestivos, porque Sexo salvaje en el caribe y Culo de trueno se la traga toda son muy explícitos. Con razón la abuelita de felpa hizo esa cara y comenzó a gritar de esa manera cuando las descubrió.

- Ahora ya entiendes por qué tuve que atizarle ese golpe para que se desmayara? -Preguntó roto, con acento defensivo- Nos acusó de diabólicos pervertidos y nos amenazó con quejarse en el colegio y con mi mamá,!!

- CON TU MAMÁ?? de la que te salvaste entonces, porque no es precisamente una palomita de la paz. Todavía recuerdo aquella vez que nos sorprendió con Janis haciendo esa algarabía en su cuarto. Comenzó a gritar no sé que cosa acerca de si seríamos capaz de salir de su casa antes de que nos atrapara y nos hiciera pedazos, por eso también tuvimos que noquearla.

- Si -dijo tigrillo, recordando- Todavía me estremezco cuando recuerdo la manera en la que blandía ese cuchillo.

- Muchachos, Me preocupa el asunto de esta abuelita, qué vamos a hacer con ella? -Intervino Janis, pero como siempre nadie le prestó atención

- Bueno, Bueno -Dijo Leopard- Pero qué vamos a hacer ahora? Todavía son las 10 de la noche y no tenemos sueño. ¿cómo vamos a pasar estas horas, nos aburrimos como ostras? Si al menos tuviéramos las botellas de licor que habíamos conseguido, pero claro, se les ocurrió la extraordinaria idea de emborrachar a la abuelita, sabiendo que ya estaba inconciente.

- Hey!! Teníamos que hacerlo -Dijo tigrillo- Los padres de felpa llegaron antes de tiempo y teníamos que convencerlos de que la abuelita se había emborrachado y había alquilado esas asquerosas películas.

- Sí -Dijo felpa, para sí- Todo porque leyó la historia de u payaso que asesinó a un grupo de jóvenes mientras estudiaban de noche. De nada valió explicarle que el dichoso payaso había muerto en 1969 y era gringo. Ella se empeña ahora en cuidarnos.

- Y cuál es la historia de ese payaso? -Preguntó Janis, pero como siempre, nadie le prestó atención. Luego quiso sugerir algo para distraernos y soltó una de esas estupideces habituales en ella.

- Para distraernos, podría contarles la historia de la vez que magdita me llevó a conocer a sus padres, qué tal?

- Bah! respondieron todos al unísono (Menos Janis, que preguntaba no sé qué cosa sobre el payaso)


Ultima edición por paulocesar el Vie Nov 14, 2003 03:43, editado 1 vez
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Jean Valjean
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Registrado: 10 Mar 2003
Mensajes: 2440
Ubicación: La sombra del hombre invisible

MensajePublicado: Lun Nov 03, 2003 15:02    Asunto: Responder citando

- ¡Yo se la historia de ese payaso! - dijo Andestoy, despertando y sobresaltando a los demas en el mismo gesto.
- Ah!, eres tu... ¡que susto nos diste! Se te paso el colocón. Te adverti que no chupases la dentadura postiza de la abuela, que entre las pastillas que toma y lo que le dimos para beber tenia que ser una mezcla explosiva.
- ¡Bua! -dijo andestoy con su acostumbrada superioridad, la cual era debida al desmesurado tamaño de sus pies y al no menos ofensivo olor de estos-, en peores plazas he lidiado yo. Me acuerdo...
- ¡Si, si, si! -respondieron todos rapidamente, intentando evitar que contase por quintuagesima vez la historia de aquel travesti con el cual tuvo un affaire no muy limpio en los baños de la piscina publica.
- Bueno, pero vosotros os lo perdeis. En fin tendre que contar la historia del gringo-clown...
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paulocesar
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Registrado: 24 Sep 2003
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Ubicación: Guajira, Colombia

MensajePublicado: Lun Nov 03, 2003 22:19    Asunto: Responder citando

- Qué es el gringo clown? -Preguntó Janis, intentando entrar en la conversación sin lograrlo- Cuál es esa historia?

- Nada de historia!! -Barbotó Roto, lo cual nos sorprendió enormemente, porque no suponía que pudiera barbotar- Siempre esa maldita historia, ¿Por qué mencionan la historia? No estamos en el colegio, estamos tratando de divertirnos, otro día hablamos de la puerca historia, dejemos a la puta historia para las clases!!

- No seas imbécil, Roto, no estamos hablando de la clase de historia. Estamos contando historias, cuentos para entretenernos mientras nos sacan de este maldito sótano en el que la mamá de felpa nos escondió para resguardarnos del supuesto payaso asesino. Se trata de esas historias, animal, de anécdotas!! De lo contrario, nos vamos a enloquecer con ese ruido que hay arriba

- Anécdotas de animales? - Preguntó Janis- Yo tuve una vez una gatita...

- Tú y tu trauma con la historia! ¿Por qué no te sientas aquí con nosotros y dejas de olisquear esos repugnantes frascos de fetos animales en formol?. Sentáte aquí que esos no son pasabocas, vamos Rotín, Sentáte

- Es que esa maldita historia me saca de casillas - Refunfuñó Roto mienrtas se sentaba-. El muy pendejo del maestro me tiene bronca, no hace sino perseguirme y presionarme, me pone los trabajos más difíciles...

- Eso son cuentos tuyos -dijo Andestoy mientras se echaba un poco de formol en su pie descalzo, el que tenía esos honguitos azulados

- No son cuentos -Se indignó Roto-, para la siguiente semana tú tienes que llevar el mapa donde vivieron los jodidos sumerios, Felpa tiene que averiguar algo sobre sus costumbres, Tigrillo tiene que averiguar sobre su mitología, y yo tengo que aprenderme ese maldito alfabeto cuneiforme que parecen cagadas de paloma y descifrar el código de no-sé-quién que está en las malparidas tablillas de arcilla de las fotografías que me dio. díganme si eso no es tenerle bronca a un alumno!!

- Bueno -Razonó tigrillo-, cualquier maestro le tendría bronca a un alumno que le hubiera arrancado la nariz de un mordisco, creo yo.

- Eso no tiene nada que ver!! -Explotó Roto. El muy metido se interpuso en una pelea entre el mantequillo y yo, era un problema que sólo nos interesaba a nosotros dos!!

- Por si no recuerdas, Rotito querido, no era un problema personal que estuvieran discutiendo. Estaban en el campeonato escolar de boxeo y el profe fue a recordarte que estaba prohibido por el reglamento patearle los testículos al rival, escupirle en la cara al árbitro y mandar al público a podrirse en la apestosa letrina de la cochina taberna de la madre que los parió, sólo eso.

- Y tal parece que no estuviste de acuerdo con él -Dijo Leopard, mofándose

- y también parece que no ha podido olvidar el suceso -Dijo Andestoy, rascándose entre los dedos del pié con una cuchara que encontró- Según me han dicho, los otros profesores no dejan de burlarse de su enorme nariz postiza. Dicen que, con su manera de vestir y su nariz, no le hace falta nada para disfrazarse de payaso

- Ah! ¿Entonces el profe de historia es el payaso asesino?- Dijo Janis, y todos guardaron silencio mientras pensaban cómo hacer menos eternas esas horas que iban a pasar encerrados
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Jean Valjean
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Ubicación: La sombra del hombre invisible

MensajePublicado: Mar Nov 04, 2003 14:39    Asunto: Seguimos... Responder citando

Trigillo -que por algo era la cabeza pendante (asi se le conocia en el colegio, sin que nadie se atreviese a decirlo en voz alta por la posible conversacion que conllevaria con Roto, procediendo tan curioso apelativo de la contraccion de la palabra pendulo-pedante debido a sus proporciones casi planetarias que provocaban caminase como un badajo invertido y que en vez de gorra utilizase un paraguas familiar) fue el primero en elocubrar la solucion a las horas muertas que debian pasar en el sotano. Sin embargo, esta no llegaria porque la salvacion les llego del cielo, bueno, de su amigo Angel que no habia podido quedar con ellos desde el principio ya que tenia que esperar a las colegialas del Instituto Frances de regreso a su casa para mostrarles su poderoso y marmoreo cetro. Este desde el pequeño ventanuco que daba al sotano les hacia señas para que se acercasen...
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paulocesar
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Registrado: 24 Sep 2003
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Ubicación: Guajira, Colombia

MensajePublicado: Vie Nov 14, 2003 03:39    Asunto: Responder citando

- Hey, Muchachos!! -Dijo Angel, en voz muy baja
- Ñanguis!! Viniste!! Dijo Janis, corriendo hacia la ventanita. En el camino tuvo buen cuidado de tropezarse con los frascos de formol y armar un buen alboroto
- Angel, maldito bastardo, despreciable subnormal, por fin has llegado -Dijo roto, rebosante de júbilo. Todos se levantaron y fueron a la ventana para escuchar sus noticias. -Por qué tardaste, cretino?
- Vengan, muchachos, que los puedo ayudar a salir de aquí -Dijo Angel, todavía en voz baja -Luego tendremos tiempo de hablar
- Bueno -Dijo tigrillo, susurrando al mismo volumen de angel- saldremos uno por uno, tú nos ayudarás desde arriba. Janis, tú primero
- Y por qué yo? -Preguntó Janis en voz muy baja, aunque sabía que no le iban a responder
- Vamos, Janis, Dame la mano -Susurró Angel
- No -Dijo con la cabeza, para no hacer ruido
- Apúrate, tonta, dále el brazo -susurró Leopard, que solía ufanarse de tratar mal a las mujeres
- Sí Janis, dame el brazo -Susurró Angel, con su brazo introducido por comlpeto en la ventana
- No quiero -Respondió Janis, que no quería dar su brazo a torcer.
- Allá va, Angel -Dijo Roto, que con los demás había izado el cuerpo de Janis hasta la ventana, a pesar de sus contorsiones y teniendo cada uno el cuidado de tocarle sugestivamente sus nalgas y sus piernas. Angel la recibió a través de la ventana procurando tocarle los senos el mayor tiempo posible. nos disponíamos a salir cuando pregunté, siempre en bajísima voz:

- Y qué pasará con la abuelita?
- Cierto, se me olvidaba. tendremos que sacarla por la ventana, no la podemos dejar aquí -Dijo Roto
- Pero tampoco podemos sacarla por la ventana, ¿qué haremos con ella en la calle, a estas horas? -Dijo Felpa
- Tendremos que intentarlo, felpa. ¿Qué le dirías tu mamá si mañana se enterara de que la abuela pasó la noche aquí, con nosotros, y que estaba borracha y vestida con estos trapos?
- Bueno... -Dudaba felpa- podría decirle que la abuela quería (texto a cargo de mariet) y que nosotros no quisimos oponernos
- Deja ya de hablar así, por un demonio!! más bien ayúdame a sacarla.

Después de sacar a la abuelita salimos los demás. Estábamos sacudiendo el polvo de nuestra ropa cuando surgió la inquietud nuevamente de la abuela. Seguíamos hablando en susurros:

- Pues la dejamos sentada junto a la puerta, tocamos el timbre y no s escabullimos, tal y como hacen con ciertos recién nacidos -Dijo Leopard mirando de reojo a Felpa, de quien se tejían numerosas hipótesis acerca de su poco parecido con su padre, tan lampiño como un huevo
- (Texto de réplica de felpa, a cargo de mariet)
- A mí no me parece mala idea la de dejarla en la puerta, bien sentadita. El problema es que tenemos que tocar el timbre muy fuertemente, porque con tanto bullicio no deben escuchar nada.
- No se preocupen -dijo Roto-, Podemos hacer que nos escuchen así -Y lanzó una piedra contra la ventana de la sala, causando gran estrépito y unos cuantos gritos y gente que corría a esconderse.
- Vámonos de aquí!! -Dijimos en un grito ahogado y salimos corriendo, dejando caer a la abuelita al suelo, a pocos metros de la puerta. Nos escondimos tras un muro. Desde allí pudimos ver como salía alguien de la casa y gritaba "JA!! Fue la abuela, la muy marrana también está borracha!!" y la arrastraron hacia adentro.

- De la que nos salvamos -Susurró angel
- Si, por poco nos pescan -Respondió roto. Luego, un poco extrañado, añadió ¿Por qué seguimos hablando en voz baja si nadie nos oye?
- Yo hablo así porque estoy enfermo de la garganta, cretino. Esas colegialitas me desnudaron al aire libre y con tanto frío me he resfriado.
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Jean Valjean
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Ubicación: La sombra del hombre invisible

MensajePublicado: Vie Nov 14, 2003 14:44    Asunto: Responder citando

- Y ahora que hacemos -pregunto Janis.
- Podemos articular una noche de festividad baquica para celebrar nuestra reciente fuga de tan odorifero cautiverio - dijo Triguilloy mientras lo decia miraba de soslayo a Andestoy.
- ¡Muy bien! -dijo Roto. Yo tengo las llaves del Chevrolet del 72 de mi tio.

- De acuerdo -susurro Angel. Pero aun necesitamos otro medio mas de transporte y pensar donde nos podemos divertir
- Yo lo se -dijo suavemente Janis que aun no se habia enterado de que podian hablar en voz alta. ¡Vayamos al Zambuyon de Plata!


Ultima edición por Jean Valjean el Lun Nov 17, 2003 14:36, editado 1 vez
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paulocesar
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Ubicación: Guajira, Colombia

MensajePublicado: Sab Nov 15, 2003 00:24    Asunto: Responder citando

Tito Salustio odiaba los exámenes de historia.

Pero no odiaba la historia, siempre fue su materia preferida. El problema eran los exámenes. No se olvida de Ñámpira, ese matonzuelo que en el colegio le obligaba a responder sus exámenes de historia bajo la amenaza de una golpiza.

Luego, en la universidad, estaban Las mundanas, esa parejita de casquisueltas estudiantes que lo convencían a base de arrumacos y pellizquitos en la mejilla de hacer con él los trabajos en grupo y estudiar para los exámenes. Cuando se reunían en su casa, el Tío Salustio (que así lo llamaban) trabajaba y leía diligentemente mientras sus compañeras se dedicaban a unas prácticas sexuales notablemente sofisticadas y vanguardistas, algunas veces invitando unos cuantos muchachos con sobresalientes habilidades para saquear la cocina. Durante los exámenes, Tito Salustio se exponía a que le anularan la prueba cada vez que les pasaba las respuestas.

Ahora odiaba los exámenes debido a sus alumnos. Como maestro de historia, estaba obligado a realizar dos exámenes al mes. Estos eran los peores días, especialmente en el curso noveno.

El tío Salustio se dispuso, contra su voluntad, a corregir los últimos exámenes del curso noveno. Tomó su lapiz rojo, un examen y comenzó a leer:

1. En dónde estuvo exiliado Napoleón Bonaparte?

R/ En la concha de tu madre, viejo guanábano.



Miró el autor del examen. Erika Galindo. Sí, la recordaba. Era uno de esos alumnos fantasmas que respondían sus exámenes insultándolo y burlándose de él. Erika Galindo, Ema Amado Bustos, Benito Camelo, Helver Gómez Torba y otros tantos que aparecían de la nada. En un curso de 32 estudiantes recibía 35 o 36 exámenes cada vez. Él no entendía, nadie tenía acceso a sus exámenes (como no fuera el profesor que se encargaba de las fotocopias), ¿Cómo llegaban esos formatos extra a sus estudiantes?

Lanzó un suspiro y se apresuró a corregir el siguiente examen. Aún quedaban 20 minutos del descanso
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