elaleph.com
foros de discusión literaria
 
 FAQFAQ   BuscarBuscar   RegistrarseRegistrarse 
 Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados  Chat Chat    LoginLogin 
 Biblioteca de libros digitalesLibros Digitales   Edicin en demandaPublicar un Libro   Foros PrivadosForos Privados   CelularesCelulares 

Hojas de hierba de Walt Whitman


Ir a página Anterior  1, 2
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Obras Literarias
Autor Mensaje
Renton
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 26 Nov 2005
Mensajes: 5770

MensajePublicado: Lun Mar 06, 2006 10:26    Asunto: Responder citando

Sin duda alex, pero este libro hay que leerlo en clave política.

El poema sostiene el ideario del individualismo americano por excelencia...

Un saludo y bienvenido! Wink
Volver arriba
nazgul
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 23 Abr 2001
Mensajes: 13826
Ubicación: Cartagena, España

MensajePublicado: Vie Jun 09, 2006 12:46    Asunto: Responder citando

1.800 gramos de hierba
La poesía completa de Walt Whitman se reúne en un único volumen bilingüe
JUAN CRUZ - Madrid
EL PAÍS - Cultura - 09-06-2006

Hojas de hierba apareció en 1855. Con él, Walt Whitman contribuyó a revolucionar la poesía del mundo, y aún hoy, 114 años después de su muerte, se le lee como si estuviera vivo. Un volumen, que incorpora la traducción española y el original inglés, reúne desde esta semana este mítico canto. La edición es de Visor. Incorpora los prólogos de Whitman a las sucesivas ediciones de su famoso poema. El libro pesa 1.805 gramos. Casi dos kilos de hierba.

Además de los prólogos, Visor ha incorporado las reflexiones del traductor, el ecuatoriano Francisco Alexander, que dio por concluido su esfuerzo de traducir a Whitman el 12 de junio de 1952. Había estudiado música en Estados Unidos y se había dedicado, como un forzado, a penetrar en el mundo de Whitman convencido de que trabajaba con la obra del "más grande poeta norteamericano".

Whitman nació en 1819 y murió siete décadas más tarde; Alexander (que nació en 1910 y murió en 1988) lo retrata como un hombre que tuvo "el valor de ser un bohemio" que desarrolló todos los oficios: "Maestro de escuela, carpintero, tipógrafo, director de periódicos, empleado público, enfermero de hospitales". Fue, como Baudelaire (a quien lo equipara el editor de la obra, Jesús García Sánchez, "como uno de los dos adelantados de la poesía moderna") un gran contemplador de su propio ego. Lo pone en el frontispicio de sus Hojas de hierba: "Canto el yo, persona simple, separada; / No obstante, pronuncio la palabra democrática, la palabra En Masa".

Un precursor. Ana María Moix, poeta que lo leyó de jovencita, no pudo reprimir sus reticencias cuando se enfrentó a él, "¡aquella irritante exaltación americana!", pero luego descubrió fascinada "que cuando era peor era mejor". Y explica con una anécdota la paradoja. Iba por la playa de Calafell, al encuentro de su amigo Carlos Barral. "Estoy feliz", le dijo Barral; "intentaba meter en un poema la palabra petardo y al fin lo he conseguido". "¡Y Whitman", señala Ana María Moix, "era capaz de poner esa palabra, democracia, al principio de sus cantos, como un petardo!". "A veces parece un atlas, pero tiene una fuerza que te llega. ¡Y cómo maneja el verso libre!".

Ese vendaval arrasó la poesía del mundo y llegó casi con la misma fuerza hasta la generación beat, que hizo de la palabra hierba, central en Whitman, el emblema de una generación. Francisco Brines, que acaba de ingresar en la Academia hablando de Cernuda, ve en Whitman un precursor del cine, nada menos. "Lo leí en las traducciones de Borges y de León Felipe... En seguida te das cuenta de que lo que late en Whitman es la modernidad". Síntomas: nace en Nueva York, se fija en lo urbano, ve nacer el país y lo cuenta, e introduce rasgos que adelantan lo que va a ser el cine. "Relata miradas que son insinuaciones cinematográficas, ve crecer Manhattan ya como un escenario espectacular, ofrece en versos la sensación que se produce cuando corre un coche de caballos, cuando estalla un látigo, cómo mira el cochero...".

En esa apuesta por la modernidad, dice Brines, "Whitman introduce la insinuación de la homosexualidad como elemento liberador", y ésa es una novedad en la poesía de la época, a la que el poeta norteamericano confiere "una mirada limpia, nueva; cuenta algo que nunca antes había sido contado".

Se le sigue leyendo como "el poeta del gran optimismo", dice Luis García Montero. Influyó en Lorca, pero mientras éste veía a los vivos "crecer como muertos", el norteamericano veía a los muertos "crecer como vivos"... "Los muertos de Whitman crecen como la hierba". Sigue presente en León Felipe, y está, cómo no, dice Montero, en la generación beat; "éstos le dieron a la palabra hierba un significado que ya dominó una cultura, que viene de Whitman".

Felipe Benítez Reyes lo empezó a leer "cuando era un adolescente, que es tal vez la época idónea para leerlo, porque en su obra hay un componente de exaltación que me temo que el paso del tiempo atempera demasiado". Le "deslumbró" su poderío verbal y sensorial, "pero no creo haber merecido su influencia". Benítez Reyes recuerda la admiración de Borges por Whitman: "Una admiración desconcertante, pues Borges tenía un talante poético del todo distinto. Es una de esas afinidades curiosas, quizá porque todo poeta busca complicidad en poéticas muy alejadas de la suya, en contra de lo que pudiera suponerse".

Y Manuel Rivas dice: "Como muchos otros autores, Whitman llegó de la mano de mi hermana María. Éramos adolescentes, ella un año mayor, pero ese año de diferencia equivalía al siglo de las luces. Era una edición humilde de Hojas de hierba. Tuvo el mismo efecto que una de esas zambullidas en el mar, que agita y une cuerpo y mente en la misma sorpresa, y de la que emerges con una alegría encarnizada. En aquellos que empezamos a escribir a principios de los setenta, había una atracción irresistible por la desesperación. El acto de leer a Whitman significó algo semejante a un nuevo bautismo: ver la vida como una turbulenta bendición. Resuelve de una forma magnífica el dilema de lo local y lo universal en el que están enzarzados viejos y nuevos provincianos: 'Whitman, cosmos, de Manhattan, hijo".

Le preguntamos a una joven poeta cordobesa, Alejandra Vanessa (25 años, sólo un libro hasta ahora). No lo había leído. Lo buscó en Internet, y nos dijo: "Los poemas de amor me han parecido simplones, ¡pero cómo usa la naturaleza para explicar sus preocupaciones! ¡Es muy envolvente, te lleva por donde quiere!".


© El País S.L. | Prisacom S.A.
Volver arriba
Génesis
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 18 May 2006
Mensajes: 180

MensajePublicado: Sab Jun 10, 2006 17:10    Asunto: Responder citando

Pues a mi me encanta Walt Whitman, no he leído "Hojas de Hierba" lo voy a leer seguro, pero si he leído "Canto a mi mismo" y me pareció maravilloso, sus poemas invitan a la reflexión sobre la existencia humana, desde un sitio que le permite el amor sin límites, hacia todo y hacia todos.
Un conocedor del alma sin dudas y un hombre hermoso.
Volver arriba
Caesitar
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 20 Feb 2006
Mensajes: 930

MensajePublicado: Jue Ago 03, 2006 17:49    Asunto: Responder citando

He estado leyendo estos días a Walt Whitman, y mi impresión sobre él es una de desconcierto. Al ser un gran aficionado de Borges, ya lo conocía en parte, y también conocía algunas teorizaciones sobre él.

Su poesía me parece muy aleatoria, con listas casi interminables, y bastante aburridas. También hay muchos poemas que continúan y continúan sin un rumbo fijado, donde parece que Whitman escribía a voleo. El libro me ha parecido informe, difuso. Ya Borges criticó su excesiva efusividad, su afán grandilocuente, y eso me parece que ocurre en muchas de sus poesías, donde se advierten demasiados signos de exclamación.

Sus originalidades( igualdad entre todos los hombres, igualdad entre hombres y mujeres, propaganda de la democracia, canto al cuerpo además de al alma, canto a la sexualidad) han perdido hoy mucho de su brío. A aquellas personas que insiste que hay que ver a las obras literarias "en su contexto" cabe replicar que nosotros también tenemos el nuestro, y que buena parte de la fama de Whitman se debe a ideas que en su día chocaron muchísimo y que hoy nos parecen evidentes. Es normal que hoy nos extrañe porque se le sigue dando tanto énfasis a su poesía.

Otros post afirman que es un poeta muy lírico, lo que no es cierto, ya que Whitman fue uno de los poetas que más difuminó las barreras entre prosa y verso; en él no hay los habituales manierismos de la poesía, ni la rima, y sus versos sálmicos y alargados muchos veces no tienen el ritmo del verso, sino de la prosa. Estos prosaismos lo hacen muy comprensible, pero , a mi parecer, le restan cierto ritmo y gracia a su poesía.

Cita:
Felipe Benítez Reyes lo empezó a leer "cuando era un adolescente, que es tal vez la época idónea para leerlo, porque en su obra hay un componente de exaltación que me temo que el paso del tiempo atempera demasiado". Le "deslumbró" su poderío verbal y sensorial, "pero no creo haber merecido su influencia". Benítez Reyes recuerda la admiración de Borges por Whitman: "Una admiración desconcertante, pues Borges tenía un talante poético del todo distinto. Es una de esas afinidades curiosas, quizá porque todo poeta busca complicidad en poéticas muy alejadas de la suya, en contra de lo que pudiera suponerse".


Efectivamente, creo que la fuerza de su poesía está en la juventud, donde su exaltación y sus ideas puedan logran su esplendor. Luego es más difícil que una poesía tan enfática y grandilocuente no se desgaste.

En cuanto al comentario del "talante poético muy distintl de Borges" tiene parte de cierto y parte de falso. Borges admiró siempre en Whitman la falta de decadencia, de elitismo artístico, y la trasmisión de un mensaje feliz y saludable, fuera de las enfermizas pompas del parnasianismo y de los decadentes. Borges leyó a Whitman en la adolescencia, justo después de Baudelaire, y a partir de ese momento consideró a Whitman muy superior a Baudelaire. Creyó que Baudelaire, con esa pose de dandy elitista, pomposo, decadente, grotesco, era vanidoso e insincero.

Por otra parte Borges siempre quiso hacer un arte más contenido, menos difuso que el de Whitman. También fue mucho más reservado en algunos temas, como el sexo o el cuerpo.


En conclusión, creo que Whitman vale más como vehículo de ciertas ideas importantes. Algunas, pasadas el fervor de su tiempo, no las creo totalmente ciertas( como la absoluta igualdad de todos los hombres). Tampoco creo que uno tenga que constantemente celebrarse a uno mismo; me recuerda a mucho de los modernos libros de autoayuda, aunque sí es cierto que Whitman porta un mensaje rejuvecenedor frente a muchas culpas y traumas que pueden expiarse con una mayor aceptación de uno tal cual es. Su poesía me parece excesivamente prosaica y repetitiva.

Me gustaría estar equivocado. Lo cierto es que me esperaba más de Walt y me ha decepcionado un poco. Espero que los foreros encuentren interesantes mi post y que me indiquen aquellas cosas de Whitman que quizás no estoy siendo capaz de apreciar en este momento
Volver arriba
meritxell
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 04 Nov 2006
Mensajes: 351

MensajePublicado: Sab Nov 25, 2006 14:44    Asunto: Responder citando

Es interesante y acertado tu post.

Por mi parte lo que he leido de él, (poemas sueltos) me han gustado.

Creo que en fechas próximas hay una reedición revisada de Hojas de Hierba
Volver arriba
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Obras Literarias Todas las horas son GMT - 3 Horas
Ir a página Anterior  1, 2
Página 2 de 2