elaleph.com
foros de discusión literaria
 
 FAQFAQ   BuscarBuscar   RegistrarseRegistrarse 
 Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados  Chat Chat    LoginLogin 
 Biblioteca de libros digitalesLibros Digitales   Edicin en demandaPublicar un Libro   Foros PrivadosForos Privados   CelularesCelulares 

Osvaldo Soriano


Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Autores
Autor Mensaje
leo..poco
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 19 Oct 2003
Mensajes: 939
Ubicación: Detrás de la ventana.

MensajePublicado: Dom May 10, 2009 09:01    Asunto: Responder citando

Hola,

hace muy pocos días que he leido mi “primer Osvaldo”: No habrá más pena ni olvido. Bueno, más que una novela me ha parecido una crónica. La crónica de una sinrazón, de un sangriento absurdo.

Lo que me ha conmocionado de esta lectura es pensar cuántos acontecimientos como los relatados han acontecido –me han venido a la cabeza nuestra guerra del 36,…el conflicto bosnio,…qué no estará pasando por los paises africanos,…etc, - y seguirán aconteciendo.

En pocas palabras:

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores
.
Tristes, tristes.


Miguel Hernández.

En fin, intentaré encontrar algo más de este autor. Gracias por todo el material aportado en este foro.

Saludos.
Volver arriba
Exidor
Miembro Decano
Miembro Decano


Registrado: 26 Nov 1999
Mensajes: 14841

MensajePublicado: Dom May 10, 2009 12:22    Asunto: Responder citando

Hola Leo. Yo sólo leí Triste, solitario y final y en su momento me gustó (lo leí hace ya unos cuentos años). Un escritor alejado de las islas pseudointelectualoides en la que están metidos más de un escritor argentino de estos últimos tiempos.
Volver arriba
MVR30
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 27 Jun 2008
Mensajes: 864
Ubicación: Buenos Aires

MensajePublicado: Lun May 11, 2009 21:36    Asunto: RESPUESTA Responder citando

De los libros de Soriano, siempre recuerdo con especial cariño Cuentos de los años felices, donde describe su infancia, entre su padre un empleado de Obras Sanitarias, antiperonista furioso y el desconcierto de Soriano niño en ese país inundado de Evita y sus regalos a los niños y otras cuestiones, se le plantea una encrucijada entre su fascinación por ese personaje y las ideas de su padre, por otra parte hay dos cuentos especialmente: juguetes y vidrios rotos donde muestra lo complejo de la relación con su papá y el entrañable amor que los unia, imperdible...
MVR30

BRINDO POR LAS VECES QUE PERDIMOS LAS MISMAS BATALLAS
Volver arriba
Aldana
Miembro Junior
Miembro Junior


Registrado: 15 Dic 2008
Mensajes: 83
Ubicación: Junto a los libros.

MensajePublicado: Dom May 31, 2009 00:04    Asunto: Responder citando

Cuentos de los años felices

1993 - Cuentos
Osvaldo Soriano

Cuentos de los años felices: historias imborrables en las que lo personal y lo colectivo se iluminan mutuamente. Las tres partes del libro permiten encontrar las claves familiares que impiden al olvido jugar a la escondida.

Los cuentos que recuperan la memoria del padre, los que narran las historias que los manuales escolares siguen negando, los que mezclan la ficción y el recuerdo en ese último refugio de la épica, el fútbol. En la primera parte, En nombre del padre, la presencia del progenitor "contreras", empleado público y enemigo acérrimo de Perón, entusiasta diseñador de planos y destructor de motores, se conjuga con el peronismo de juguete de la infancia y sus camisetas de fútbol regaladas, con la primera novia y el primer gol. Otra historia cuenta aquello que debimos aprender al margen de la enseñanza oficial: los riesgos que corrieron esos otros padres -San Martín, Belgrano, Moreno, Saavedra- para convertirse tal como eran -débiles, terrenales, endeudados-en héroes de la patria. Pensar con los pies, finalmente, habla del fútbol que se juega y del que soñamos despiertos, de la fantasía de una contienda deportiva en una Patagonia poblada de personajes reales e imaginarios.

Los acontecimientos y los mitos que nos pertenecen, corresponden también a este estilo memorioso y sonriente, conciso y conmovedor en su exactitud y laconismo. La sabiduría, el humor y la nostalgia de Osvaldo Soriano consiguen devolvernos un ayer impregnado de presente para que la felicidad no tenga que asociarse con la amnesia.
Volver arriba
Sandman
Miembro Principiante
Miembro Principiante


Registrado: 09 Jul 2009
Mensajes: 4

MensajePublicado: Jue Jul 09, 2009 15:00    Asunto: Responder citando

Osvaldo Soriano fue, creo yo, uno de los últimos escritores que realmente valia la pena leer. Lo habré empezado a leer, como casi todo lo que he leido y leo, gracias a mi viejo, que tiene sus obras casi completas (creo que faltan "rebeldes soñadores y fugitivos" y "una sombra ya pronto serás"), y la verdad que resulta una prosa muy agradable, pasajera, por momentos tragicómica. De hecho, creo que la lectura de sus cuentos futboleros podrian ser una excelente lectura para los colegios primarios, ya que estimulan el hábito maravilloso de la lectura desde un estilo sencillo, un vocabulario conocido y por supuesto, un tema que no es ajeno a ningún argentino.

Creo que el gordo recorre un camino similar al que recorrió el genial Roberto Arlt, que de considerarse un mal escritor pasó a ser el mejor de los años 30 (creo que Borges por aquellos años no habia alcanzado la madurez y la genialidad narrativa que lo inmortalizaron)
Volver arriba
MVR30
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 27 Jun 2008
Mensajes: 864
Ubicación: Buenos Aires

MensajePublicado: Jue Jul 09, 2009 18:27    Asunto: RESPUESTA Responder citando

Suelo guardar textos que encuentro en los diarios que me interesan y encontre un publicación de cartas de Soriano a Eduardo Van Der Kooy, reprozco una de ellas , Soriano estaba exiliado en París :
París 7 de septiembre de 1980
Querido Eduardo: Sabrosas las noticias que me mandás. Cuando nos veamos habrá tiempo suficiente, espero, para que me cuentes más detalles. Entre tanto te digo que Tito Cossa estará por acá, de paseo, desde fines de septiembre hasta el 25 de noviembre, así que en una de esas se cruzan. No sé cuántos días le dedicarás a París: me hubiera gustado que vinieses a casa, pero los Cossa estarán para ese entonces amontonados con los gatos en la única pieza disponible, lo que no impedirá que podamos comer juntos y charlar largo y tendido.
Me puso contento que el libro te gustara y tomo nota de las reservas... No obstante releelo, no hay tanta dureza con el gneral, más bien contra quienes creyeron que é era quien no era y en cuanto a las "·purgas" ¿quién `podría decir que se trataba de una táctica del general ? Claro que no fue el único responsable. Leé más atentamente esas paginitas de entrada y verás que allí está la palabra "contribuyó"
Pero no hay que tener la memoria corta -tragedia de nuestra historia- hoy cuando Bittel es levantado a las nubes. ¿nos olvidamos quién era entre 1973 y 1976? ¿Te acordás? ¿Cambió? ¿es ahora un progresista? Carajo, era un punto que estaba a la derecha de Lopecito, el organizador de los programas del Chaco ¿o soy yo el de la mala memoria? Este círculo internal entre la burocracia y milicada es un sujeto a debatir largamente, si no... Como dice uno de los personajes de la novela, si Matera o Bittel, son peronistas , mejor borrarse, entendámonos bien : o el peronismos emcuentra su vía hacía un poder popular democrático o no hay salida ... Tuve el culo a cuatro manos con San Lorenzo hasta la penúltima fecha, te imaginarás.
Cariños a tu mujer y un gran abrazo.

MVR30
Volver arriba
Clio
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Lun Jul 20, 2009 00:35    Asunto: Responder citando

Hola.

Osvaldo Soriano, escritor argentino ya fallecido, sentía un gran amor por los gatos. Escribió este maravilloso texto que viene a continuación, donde gatos, relatos y escritores conviven "en perfecta armonía"... ¡Que lo disfrutes!

El día que nací había un gato esperando al otro lado de la puerta. Mi padre fumaba en Mar del Plata, en el patio. Mi madre dice que fue un parto difícil, a las cuatro y veinte de la tarde de un día de verano. El sol rajaba la tierra. Los jóvenes Borges y Bioy Casares paraban cerca de ahí, en Los Troncos alucinando las historias de don Isidro Parodi. A Borges lo seguían los gatos. En una de sus fotos más hermosas está junto a María Kodama, que tiene uno en brazos; Borges lo acaricia como a un amigo.

A mí un gato me trajo la solución para Triste, solitario y final. Un negro de mirada contundente, muy parecido a Taki, la gata de Chandler.

Otro, el negro Veni, me acompañó en el exilio y murió en Buenos Aires.

Hubo uno llamado Peteco que me sacó de muchos apuros en los días en que escribía A sus plantas rendido un Ieón. Viví con una chica alérgica a los gatos y al poco tiempo nos separamos.

En París, mientras trabajaba en El ojo de la patria, en un quinto piso inaccesible, se me apareció un gato equilibrista caminando por la canaleta del desagüe. Para sentirme más seguro de mí mismo puse un gato negro al comienzo y uno colorado al final de Una sombra ya pronto serás.

Para decirlo mal y pronto: hay gatos en todas mis novelas. Soy uno de ellos, perezoso y distante. Aunque nunca aprendí la sutileza de la especie.

Ahora mismo, una de mis gatas se lava la manos acostada sobre el teclado y tengo que apartarla con suavidad para seguir escribiendo.


Hace cinco meses que no prendemos un cigarrillo. Juntos sufrimos el vejamen de la abstinencia y la vida limpia. Hace unos meses esta habitación era un quemadero de fragancias maravillosas. Tabacos de la Argentina, de Cuba y de Holanda, ya no; resignamos algo de la utilería que compone a los duros: cigarrillos, sombrero, impermeable, el revólver de juguete. Los fantásticos vampiros de Matheson, entre los que estaban Laurel y Hardy, y el realismo romántico de Chandler, sobreviven a las modas y las vanguardias porque el lector quiere verse ahí en sangre de papel. Necesita leer sus miedos.

Con eso Stephen King escribe ahora una obra excesiva e inquietante. En uno de sus libros, un personaje acusa de plagiario al narrador, le mata el gato y se lo deja frente a la puerta. Es un momento insoportable en la literatura de terror. Algo cercano a los escalofriantes efectos de H.P. Lovecraft. Todos los escritores con corazón se han ganado un gato que los sigue y los protege. Tal vez el de Gibbins, cercado por el fuego, le haya pedido auxilio en nombre de los gatos inspiradores: el del Dante, el de Baudelaire, el de Lewis Carrol, el de Borges. Y ahí fue el director de pobres películas, a purificarse en el incendio y cumplir con el ritual de todos los demonios.

Un escritor sin gato es como un ciego sin lazarillo. No es posible usar al gato para nada personal, no hay manera de privatizarlos. En La noche americana, Francois Truffaut aconseja a los realizadores de cine no meterse jamás con un gato en acción. También me lo dijo Hector Olivera a la hora de escribir el guión de Una sombra ya pronto serás.

¿Cómo hacer para que dos gatos de cine interpreten disciplinadamente a los que aparecen en la novela? Yo los puse en el libreto nada más que para aplacar mis miedos. Con una sonrisa; Olivera me dijo que estaba loco: un gato actor, el negro, tendría que seguir al personaje de Miguel Angel Solá, lavarse a su lado. comerse una laucha y echarse a dormir. El otro, un colorado, aparece al final, poco después que Pepe Soriano, el Coluccini de la película, haya tenido una charla con Dios.

Olivera decidió que no hubiera gatos, pero creo que estoy a tiempo de convencerlo de que ponga al menos una silueta. Cuando hablábamos de eso, todavía Gibbins no se había arrojado al incendio. Yo creía, Dios me perdone, que Matheson se había muerto de viejo. Pero no: allí estaba, peleando frente al fuego, apartando maderas en llamas, abriendo un camino para que su gato pudiera escapar con él. En el revoltijo alcanzó a salvar una carpeta con su último manuscrito. Es que siempre cuando uno rescata un manuscrito, hay un gato adentro.

Cuando yo era chico mi gato Pulqui era mono, león, pirata y bandolero. Yo lo acechaba entre las plantas del jardín y me le tiraba encima con el cuchillo de madera entre los dientes. Ahora, mi hijo combate contra la gata Virgula que le devuelve los golpes. Son arañazos de mentira, en un revoltijo de sillas volteadas y malvones floridos. Las suyas, como las mías antes, son fantasías de selvas y mares, de castillos y mosqueteros. Esos años felices e irrecuperables en los que uno aprende, si aprende algo, que los gatos nos traen a domicilio el misterio de la creación.

Chandler les atribuía toda la sabiduría y creía que provocaban la explosión creadora. Un día le pidieron que hablara de Philip Marlowe y prefirió que fuera Taki la que la hiciera por él. Pretendía que era la gata quien escribía sus novelas bien entrada la noche: A mí suele pasarme algo parecido. Richard Matheson perdió todo: la casa, los muebles y los premios, pero alcanzó a salvar lo esencial: esa mirada que lo sostiene por las noches, cuando la palabra no viene y la novela no avanza. Esa mirada que nos atornilla al sillón, ese ronroneo que precede a la llegada del diablo. Poe, Lovecraft y Matheson asociaron los gatos al horror; en los dibujos animados Willam Hanna y Joe Barbera le dieron a Tom el papel de víctima y al ratón Jerry el de la picardía.

El gato Félix fue un gran héroe yanqui de los año treinta, puritano y travieso. El Fritz the Cat, de Ralph Baskhi y Robert Crumb, sintetizó los eróticos y crueles años de mi juventud; apareciendo en 1968, Fritz es el primer gato de dibujo que vuelve de Vietnam, se droga, callejea de un prostíbulo a otro, fuma como un escuerzo, duerme con las mejores chicas, incluida su hermana, y termina asesinado por una gata vieja a la que había abandonado en tiempos mejores. En cambio, Walt Disney detestaba a los gatos. Recién en 1970 se decidió a crear un personaje que, por supuesto, no le dejó éxito ni plata. Disney era uno de esos tipos que nunca se hacen querer por los gatos. Creo que fue Chandler quien lo dijo. No sé si en la biografía del detective Marlowe o en la propia.

Hace unos días, una investigadora que prepara un libro de reportajes a escritores argentinos nos pidió a sus entrevistados que trazáramos cada uno una breve autobiografía. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo hablar de nosotros si no sabemos quienes somos? Le dije que yo no tengo biografía. Me la van a inventar los gatos que vendrán cuando yo esté, muy orondo, sentado en el redondel de la luna.


http://www.migato.com/conocele/el-gato-en-la-cultura/osvaldo-soriano-y-los-gatos/

Besos.
Volver arriba
noel revello
Miembro Principiante
Miembro Principiante


Registrado: 17 Jun 2009
Mensajes: 3

MensajePublicado: Lun Sep 07, 2009 14:12    Asunto: Responder citando

A sus plantas rendido un león : tiene los episodios más hilarantes que haya leído.
Volver arriba
Clio
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Sab Sep 12, 2009 06:03    Asunto: Responder citando

Hola.

Sí, Wink , recomiendo su lectura. Aquí va un avance...., besos.

A sus plantas rendido un león

OSVALDO SORIANO

EDITORIAL SUDAMERICANA, BUENOS AIRES


José María Pasquini Durán,
por el cónsul, por la amistad.

1


Esa mañana, cuando el cónsul Bertoldi fue a visitar la tumba de su mujer, se sorprendió al comprobar que la señora Burnett no había dejado una rosa sobre la lápida. Como todos los viernes, podía verla al otro lado del cementerio, frente al mausoleo de los ingleses. Sólo que esta vez la rosa no estaba allí y la señora Burnett le daba la espalda. Pese a los 45 grados llevaba un vestido largo de cuello cerrado, que nunca le había visto, y la capelina que se ponía para las fiestas de cumpleaños de la reina Isabel.

Confusamente el cónsul intuyó que algo andaba mal. Quiso correr hacia ella, pero el pantalón empapado de sudor se le pegaba a las piernas y lo obligaba a moderar el paso. Avanzó por la calle principal, a la sombra de las palmeras, y tuvo que quitarse varias veces el sombrero para saludar a los blancos que paseaban en familia. Notó que nadie le retribuía el gesto, pero estaba demasiado apurado para detenerse a pensar. Sobre las colinas alcanzó a ver, casi desteñidos por el sol, a los militares británicos que terminaban las maniobras y regresaban al cuartel….

La señora Burnett levantó la sombrilla y empezó a caminar hacia el portal. El cónsul apuró la marcha y cruzó en diagonal entre las tumbas y los yuyos. La alcanzó frente a la capilla y la saludó con una reverencia exagerada.

—Ándate, Faustino, que no nos vean juntos —dijo ella, y agregó, casi en lágrimas—:¿Por qué tenían que hacer eso, Dios mío, por qué? (...)

------------------------------------------------------------------------
Léanlo, Wink

Besos.
Volver arriba
Exidor
Miembro Decano
Miembro Decano


Registrado: 26 Nov 1999
Mensajes: 14841

MensajePublicado: Lun Sep 14, 2009 22:52    Asunto: Responder citando

Hace poco salió una serie de artículos bastante interesantes en el ADN Cultura. Incluye entrevistas a su mujer y a su hijo. Te lo dejo por si no lo leíste.


Literatura y canon
Ni penas ni olvido
Miles de argentinos siguen leyendo a Osvaldo Soriano en silencio. Vende 20.000 ejemplares cada año y su figura continúa provocando antagonismos en el mundo intelectual. Su viuda, Catherine Brucher, recuerda la vida en común. Publicamos además cartas desconocidas, donde el autor expone dudas acerca de su propio estilo literario.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1164269


Entrevista
"Con Osvaldo éramos dos solitarios"
De paso por Buenos Aires, Catherine Brucher, viuda de Soriano, habló de la vida en común junto al escritor, a quien conoció en Bruselas cuando ella tenía 25 años y él iniciaba su exilio europeo.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1164268



Un porteño con acento francés

A los 19 años, Manuel Soriano aún conserva en su rostro parte de ese parecido que era tan claro en las últimas fotos que se sacó con su padre, a quien perdió cuando tenía seis años y hoy reencuentra en sus libros y en sus propias memorias de infancia.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1164927



Cartas de un escritor que duda y reflexiona sobre su estilo

Entre abril de 1977 y diciembre de 1984, Osvaldo Soriano mantuvo una intensa correspondencia con el periodista y escritor, nacido en la ex Yugoslavia y radicado en Turín, Giovanni Arpino (1927-1987), que entre sus muchas novelas escribió Esa dulce oscuridad, historia que fue llevada al cine por Dino Risi en la película Perfume de mujer, con la actuación de Vittorio Gassman. Las cartas entre ambos autores fueron recopiladas por Massimo Novelli en un libro, Bracconieri di storie, que la editorial Spoon River publicó en Italia en diciembre de 2007 y que Francisco Juárez prestó gentilmente a este cronista.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1165322
Volver arriba
Foros
Publicidad


Descubra cuántos productos surgieron alrededor del fenómeno de ventas de El Código Da Vinci.
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Autores Todas las horas son GMT - 3 Horas
Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente
Página 4 de 5