elaleph.com
foros de discusión literaria
 
 FAQFAQ   BuscarBuscar   RegistrarseRegistrarse 
 Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados  Chat Chat    LoginLogin 
 Biblioteca de libros digitalesLibros Digitales   Edicin en demandaPublicar un Libro   Foros PrivadosForos Privados   CelularesCelulares 

LEER


Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> La Gaveta
Autor Mensaje
DELLWOOD
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Mie Sep 01, 2004 07:47    Asunto: Responder citando

Lázaro Carreter: "No puede negarse que en todo escrito se dice algo (fondo) mediante palabras (forma). Pero eso no implica que forma y fondo puedan separarse. Separarlos para su estudio sería tan absurdo como deshacer un tapiz para comprender su trama: obtendríamos como resultado un montón informe de hilos".

"Así como el estudio de la Música sólo puede realizarse oyendo obras musicales, el de la literatura sólo puede hacerse leyendo obras literarias. Suele ser creencia general que para "saber literatura" basta conocer la historia literaria, Esto es tan erróneo como pretender que se entiende de Pintura sabiendo dónde y cuándo nacieron los grandes pintores, y conociendo los títulos de sus cuadros, pero no los cuadros mismos. Al conocimiento de la literatura se puede llegar: a) En extensión, mediante la lectura de obras completas o antologías amplias. b) En profundidad, mediante el comentario o explicación de textos."
Fernando Lázaro Carreter y Evaristo Correa Calderón. Cómo se comenta un texto literario.
Volver arriba
DELLWOOD
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Vie Sep 03, 2004 08:30    Asunto: Responder citando

Volver arriba
La donna è mobile
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 05 Jun 2004
Mensajes: 180
Ubicación: España

MensajePublicado: Sab Sep 04, 2004 11:36    Asunto: Responder citando

Ese libro me lo compro, Dellwood. Gracias.

Terminé hace un rato de leer una obra de Italo Calvino titulada "Las ciudades invisibles" que parece un auténtico poemario, más que un libro de cuentos. Es de esos ejemplares que suplican una segunda, una tercera y hasta una cuarta relectura. Seguramente las tendrá, los buenos siempre las tienen. Ya estoy preparando un comentario sobre él para colgarlo aquí mismo , pero hay que quedarse por anticipado con esta frase que le pondría la guinda a tan onírica (y chachi) lectura:

"..buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio."

Se trata de un libro de cuentos (a lo Borges-a lo Kafka) en los que Marco Polo le va relatando al Kublai Kahn —emperador de los tártaros— las ciudades que va visitando, todas con nombre de mujer, que ni existen ni han existido nunca pero que todos iríamos a conocer si pudiéramos. Entre ciudad y ciudad, las páginas del libro están salpicadas de diálogos entre los dos personajes y como muestra, aquí os traigo una de las ciudades que según yo (que soy la que elijo, claro) es de las más hermosas:

Las ciudades y los ojos

Después de andar siete días a través de boscajes, el que va a Baucis no consigue verla y ha llegado. Los finos zancos que se alzan del suelo a gran distancia uno de otro y se pierden entre las nubes, sostienen la ciudad. Se sube por escalerillas. Los habitantes rara vez se muestran en tierra: tienen arriba todo lo necesario y prefieren no bajar. Nada de la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje.

Tres hipótesis circulan sobre los habitantes de Baucis: que odian la tierra; que la respetan al punto de evitar todo contacto; que la aman tal como era antes de ellos, y con catalejos y telescopios apuntando hacia abajo no se cansan de pasarle revista, hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia.


El autor dijo de esta obra:

"Creo haber escrito algo como un último poema de amor a las ciudades, cuando es cada vez más difícil vivirlas como ciudades", Italo Calvino.

Bueno, pues ya debo otro comentario. Ea.


Ultima edición por La donna è mobile el Sab Sep 04, 2004 11:48, editado 1 vez
Volver arriba
La donna è mobile
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 05 Jun 2004
Mensajes: 180
Ubicación: España

MensajePublicado: Sab Sep 04, 2004 11:45    Asunto: Responder citando

El auténtico motivo para preparar los comentarios de textos, es básicamente mi mala memoria. Contínuamente —esto antes no me sucedía— necesito localizar párrafos que me conmovieron durante la lectura de un libro ya terminado, líneas, palabras sueltas que juntas hacían un todo. Como es imposible que me acuerde de todo eso, y por nada del mundo me permito escribir en los libros, es por lo que a nivel "oficial" he decidido comenzar a elaborar estos textos, con los que aprendo, con los que mejoro la comprensión de lo que he leido, y que acompaño con un cuaderno más personal donde a salto de mata anoto todas esas maravillas que tanto me sorprendieron con el número de la página donde localizarla. Así, si no subrayo ni le hago notas al libro, me aseguro que en caso de no consultar las conclusiones extraídas de una primera lectura durante una segunda o una tercera, volveré a sorprenderme como si fuera (esta noche) la primera vez llegando a los mismos resultados, o a diferentes, que eso sí tendría miga. Por malo que sea un libro, que los hay, normalmente comprenden más de una perla que es bueno recoger y archivar. Nunca se sabe.

Saludos mediterráneos y tocayos, Dellwood y Leo_poco.
Volveré, Twisted Evil
Volver arriba
DELLWOOD
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Dom Oct 31, 2004 05:21    Asunto: Responder citando

El nuevo candidato de letras hispanas al premio Nobel de Literatura, Alvaro Pombo, gana el concurso de artículos sobre la importancia de la lectura con el siguient texto, publicado en El Cultural el pasado abril.

Pensemos que el leer se ha ido volviendo sinónimo del comprender: leer el corazón, leer los signos de los tiempos, leer en las palabras de los poetas las equívocas señalizaciones del dios divino. Leer es comprender

“Oh, luna, cuánto abril/qué vasto y dulce el aire/Todo lo que perdí/ volverá con las aves”. Cada vez que llega abril, yo respiro a pleno abril el escalofriado éter del celeste mes de abril y recuerdo esa estrofa de Jorge Guillén, con su estremecedor primer verso, “Oh, luna, cuánto abril”. Poder deíctico de las secas enunciaciones del gran Jorge Guillén en esta hora de verdad sincera. Tengo la cabeza llena de versificaciones ajenas y propias, como lirios del campo. Dice Marcel Proust que en esa relación contractual con otras mentes que es la lectura es donde se forja la educación de los modales de la inteligencia. Esto es verdad, sin duda, pero yo quisiera considerar hoy la lectura no sólo como una escuela de buenos modales, por profundos que sean, sino como un gran sistema de impulsos conscientes e inconscientes, como parte esencial de la constitución de lo que José Antonio Marina denomina el yo ocurrente de cada cual.

Al escribir estas reflexiones me he abandonado sin más a mis recurrencias de lector. No he mirado ningún libro, sólo he hecho memoria. Leer es siempre releer para después hacer memoria. ¡Cuánto hemos vivido entre los libros! ¡Hasta qué punto pertenecemos todos nosotros a los libros! Cuenta Emilio Lledó que conoció a un Heidegger mayor, muy silencioso –y subraya mucho Lledó este silencio del último Heidegger–, y que se reunió con él y con un grupo de amigos en una tabernita, y que Heidegger sacó del bolsillo en medio de la conversación unos papeles y eran páginas arrancadas de la Crítica del juicio y de la Crítica de la razón práctica de Kant. ¿No nos reconocemos todos nosotros, lectores de siempre, lectores tan nuevos, tan renuevos, en este tan poco moderno, tan escasamente extraplano, tan poquísimo internauta comportamiento de Heidegger? Llevar las hojas de los libros, deshojadas como pétalos, como los pájaros de papel en el pecho de Vicente Aleixandre. “Anochece/el hilo de la bombilla/se enrojece/luego brilla/resplandece/poco más que una cerilla/Libros nuevos/abro uno/de Unamuno”. Son las meditaciones rurales de Antonio Machado, “profesor de lenguas vivas en un pueblo húmedo y frío, destartalado y sombrío, entre andaluz y manchego”. Estoy invocando actos de lecturas. Así el acto de leer tal y como lo reseña nuestro admirado y detestado Francisco de Quevedo: “A solas en la paz de estos desiertos/con pocos, pero doctos libros juntos/vivo en conversación con los difuntos/y escucho con los ojos a los muertos”. Los pocos libros, los muchos libros, todo este cardumen de nuestra conciencia en vela, en vilo. Yo mismo en uno de mis libros, Variaciones, he escrito: “No, nunca fuimos viajeros mortales o inmortales/Leímos libros/y yo supongo que entonces leí lo que recuerdo ahora/ y yo supongo que estuve donde estuve y que hice un viaje/aunque no hablé con nadie y viajé solo”. Permítanme los lectores referirme a mí mismo como si en estas líneas describiera un arquetípico acto de leer del hombre de hoy: en este tiempo nuestro, tan repleto de viajes formidables por todo el orbe terráqueo, con tantísimos lugares visitados, brillantemente codificados por agencias de viajes, con tanto estar en todas partes y a la vez en ninguna: frente a todo ese viajar desustancializado, el acto de lectura, que es todo interior: nada hay fuera, lo que hay dentro, eso hay fuera.

En el leer se produce un efecto a la vez de rebajamiento de todas las pretensiones del consumo, de todas las guías turísticas que confunden valor y precio, para volvernos a lo esencial del viajar y del experimentar, que es interior. Pensemos que el leer se ha ido volviendo sinónimo del comprender: leer el corazón, leer los signos de los tiempos, leer en las palabras de los poetas las equívocas señalizaciones del dios divino. Leer es comprender. La moderna hermenéutica filosófica es un gigantesco acto de elogio de la lectura. Pero el acto del entendimiento es vida: de aquí que leer, comprender, sea vivir. Todo abril se presenta ante mis ojos respiratorio, como un gigantesco renuevo, un tallo nuevo de un árbol grande y podado y cortado, que volvemos a hallar reverdecido en pleno abril, “Oh, luna cuánto abril!”, con todos los libros nuevos y renuevos de abril.

Y aquí tenemos al cargante y extraordinariamente preciso Juan Ramón Jiménez del Diario de poeta y mar: “Tarjeta en la primavera de un amigo bibliófilo: ¿Brentano’s? ¿Scribnner’s? ¡Horror! no muchos tantos libros. Muchos –¿dónde?– un libro”. No sé si me atrevo yo a ser ahora tan estricto como JRJ. ¿Y, sin embargo, no tenemos todos nosotros, lectores jóvenes y viejos, que ser terriblemente selectivos y empeñarnos, quizá, en buscar un único libro entre miles de libros? ¿No nos está JRJ diciendo, a su manera electrizante, lo mismo que decía más arriba Quevedo? Hay que leer muchísimo, muchos libros, pero a la vez como si nos dirigiéramos, utópicamente, hacia un único libro. Es parte de la esencia fractal de cada libro, ser todos los libros. Es parte de la esencia fractal de la conciencia ser todas las conciencias. El alma, cada alma, cada conciencia, es, dice Aristóteles, en cierto modo, todas las cosas. Y es que la lectura, los libros, nos vuelven hacia el interior de nosotros mismos, hacia la experiencia inmanente que se abre hacia nosotros mismos: ahí resplandece, en pleno abril, el mundo.
Volver arriba
DELLWOOD
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Mar Dic 14, 2004 02:30    Asunto: Responder citando

Al principio fue el Logos. La Palabra. Después, puesto que las cosas se reproducen, fue el dia-logós. La doble palabra. El diálogo. El ser humano tuvo en la palabra el origen del pensamiento. El ser humano ,cuando piensa, dialoga consigo mismo. Y para ello tiene el lenguaje. La lengua no es sino todo lo que se ha dicho antes. . El hecho de las cosas dichas con anterioridad crea la convención de una comunidad, la primera característica del signo lingüístico, la inmutabilidad de lo que es el significado y lo que es el significante. La luz en el mito de la caverna. Si la lengua es lo anterior, el habla es lo presente. Leer, lo que se dice leer, o sea, comprender, es hacer que dialogue en ti lo hablado anteriormente.
Volver arriba
DELLWOOD
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Jue Dic 16, 2004 15:00    Asunto: Responder citando

En principio, leer es descodificar un sitema de símbolos. Sistemas de símbolos hay muchos, como por ejemplo, el código morse. El más usado entre los humanos es el código de la lengua, que se divide en tres niveles distintos: fonológico, morfosintáctico y semántico. Pero esos tres niveles no son inmutables, sino que son producto de una evolución contínua. Es por eso que al leer hay que tener muhco cuidado con lo que se lee. Cuanto mayor dominio tenga una persona sobre el sistema de la lengua, mejor podrá leer, porque no sólo es que no se le escapará nada, sino que también estará atento a lo que se le haya escapado a quien escribió. Es así que mientras en la literatura hay un uso especial del lenguaje, el uso connotativo del lenguaje.En otras disciplinas plenamente verbales, que usan el lenguaje desde el punto de vista denotativo, surge un problema: a los profesionales se les suele olvidar que trabajan con palabras y les prestan poca atención. Por ejemplo, la Historia es en sí misma, y basicamente, palabras, porque aparte de algunos restos arqueológicos, en su mayor parte el historiador trabaja con un único tipo de documento, que es el documento escrito, sea del tipo que sea. No me explico cómo es que entonces en las facultades de Historia no se incluyen ciencias como las del estudio de la Historia de la Lengua pero a pesar de eso se haga una pequeña incursión en el mundo de la paleografía. No sirve de nada conocer las técnicas paelográficas estas no se sostienen en un conocimiento previo del estado de la lengua. De ahí viene el que haya que leer muchas barbaridades, pues se escriben mcuhas barbaridades-
Volver arriba
Bolboreta
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 10 Dic 2005
Mensajes: 3866

MensajePublicado: Mie Feb 22, 2006 10:05    Asunto: Responder citando

Reproduzco aqui mi comentario al respecto de las anotaciones sobre los textos que he insertado en un hilo abierto en TemasII.

Bolboreta escribió:
Reconozco que algunos comentarios al margen de los textos pueden ser, además de una fuente de información, una interesante muestra del o los personajes que han leído y disfrutado de ese libro, pero tengo que añadir que no puedo soportar ver los textos subrayados o las anotaciones escritas al margen, me parecen casi una falta de consideración hacia los futuros lectores que deben descubrir por sí mismos la obra y lo que para cada cual representa.

También tengo que decir que soy muy maniática para los libros, por lo tanto esto influye en lo que acabo de comentar.
Volver arriba
Bolboreta
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 10 Dic 2005
Mensajes: 3866

MensajePublicado: Mie Feb 22, 2006 10:07    Asunto: Responder citando

Repetido. Lo siento. Crying or Very sad
Volver arriba
marsalla
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 15 Ene 2006
Mensajes: 147

MensajePublicado: Jue Feb 23, 2006 10:23    Asunto: Responder citando

!


LECTURA Y COMPRENSIÓN DE TEXTOS

FERNANDO SORRENTINO


Vuelvo de nuevo al asunto del acto de leer. El otro día no había leído este pequeño relato que envió Brunilda (no me gusta mucho leer en la pantalla y los textos largos suelo imprimirlos, aunque con éste no lo he hecho, por ello puede que se me haya pasado algo por alto). Me ha gustado mucho. Respecto a si tiene que ver con el tema tratado, como preguntó DELLWOOD en su momento, yo sí creo que tiene relación. Creo que el autor hace una parodia del exceso que se puede llegar a cometer en la interpretación académica de un texto(en este caso de unas simples consignas de futbol). El relato pretende ser sencillo aunque tenga su intencionalidad, pero el estudio posterior que se hace de él lo único que consigue es liarnos de tal forma que el texto ya pierde su importancia y lo único que parece relevante es el análisis y la interpretación exagerada y rígida que de las tres frases se hace en el informe. Para mí el texto está lleno de gracia e ironía y la ingenuidad del hijo contrasta con la visceralidad del padre, lo que no impide que el niño caiga en las garras de una afición que el padre detesta pero que a él le ha hecho tan feliz a través de su propia interpretación, tan diferente de la de su padre, y desde luego de la que se hará más adelante. Realmente al final todos se unen en la forma pasional de sentir las cosas.
Como el relato me gusta lo imprimiré para leerlo despacio y ver si mi lectura es distinta. Me gustaría leer opiniones.
Volver arriba
Foros
Publicidad


Descubra cuántos productos surgieron alrededor del fenómeno de ventas de El Código Da Vinci.
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> La Gaveta Todas las horas son GMT - 3 Horas
Ir a página Anterior  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
Página 4 de 6