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ROA BASTOS



 
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DELLWOOD
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Registrado: 25 May 2001
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MensajePublicado: Vie Mar 25, 2005 10:02    Asunto: ROA BASTOS Responder citando

ASUNCIÓN.- Augusto Roa Bastos, máximo exponente de la literatura paraguaya, fue dejado en estado de abandono y sufrió un robo de más de 26.000 dólares por parte de su ex asistente, según una denuncia presentada ante la Fiscalía.


La denuncia es contra Cesarina Cabañas, más conocida como Karina Cabañas, a quien la hija del escritor, Mirta Roa Mascheroni, le acusa de "hurto agravado, lesión grave, abandono y exposición de personas a peligro de vida e integridad física", según el diario asunceno 'Última Hora'.

Roa, de 88 años, fue internado dos veces en septiembre de 2004 en un sanatorio de Asunción a causa de una descompensación cardíaca, tras la alerta de una vecina suyo, ya cuando se encontraba abandonado por su ahora ex asistente, indica la denuncia, presentada el pasado mes de diciembre pero que no se había hecho pública hasta ahora.

La hija del Premio Cervantes de 1989 señaló que un sobrino de Roa lo recogió en su apartamento "en estado calamitoso y en total estado de abandono", por lo que fue llevado a un centro sanitario. Además, pidió que se recuperen 26.900 dólares presuntamente sustraídos de un maletín del autor por Cabañas.

Añade que en el maletín había 45.000 dólares que el escritor tenía guardados y que correspondían a sus derechos de autor y conferencias pronunciadas en Buenos Aires.

Cabañas, a la que el juez Óscar Delgado impuso medidas restrictivas, como la prohibición de salir del país o acercarse al escritor, drogaba al escritor para poder abandonar la casa cuando quisiera, aunque trabajaba a tiempo completo. La denuncia de la hija, quien reside en Venezuela, es de cuando visitó a su padre por las fiestas de fin de año.
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MensajePublicado: Vie Mar 25, 2005 10:04    Asunto: Responder citando

El periodista Antonio (Toni) Carmona, amigo del escritor, desde un primer momento se interesó por las irregularidades que se tejían en torno a la vida doméstica del escritor, quien era prácticamente aislado en su casa del barrio Las Carmelitas y permanecía dopado sin que se le pasen las llamadas que le hacían los amigos para consultar su estado de salud.
"Yo estoy siguiendo el tema, ayer (por el martes) estuve declarando. También en la declaración que el juez le tomó a Roa, yo estuve en su casa, que se le tomó allí por su problema de salud. Efectivamente, de acuerdo a todo el proceso, ella, `Karina`, lo habría dejado abandonado en varias circunstancias y hay varios testigos que van a hablar sobre eso y que van a ser citados. Después, un poco sobre el tema de que se lo tenía aislado, no se le pasaban los llamados y no se atendía la puerta cuando se lo llamaba. Eso es lo que se plantea y aparte está la intervención en la casa cuando Roa Bastos estuvo internado en el Santa Clara. Sus familiares tuvieron que hacer un acta notarial; encontraron un maletín con 27.000 dólares que ella (`Karina`) dijo que eran de su propiedad y que correspondían a pago de viáticos que Roa le debía por supuestos viajes. La familia consideró que era imposible que le hubiera pagado semejante suma."
Consultado Carmona sobre si en esa época, a finales de setiembre del año pasado, cuando se lo internó en el Santa Clara, se lo encontró dopado, dijo: "Sí, estaba medicado; cuando lo hice atender por el doctor Caffarena, él encontró que el escritor estaba sobremedicado y tuvo que hacer un tratamiento para recuperarse de eso".
Sobre si su médico de cabecera Alejandro Maciel le habría dado esos medicamentos, Carmona señala que "no figura el nombre de Alejandro Maciel en todo el proceso; a lo mejor después yo creo que va a salir. Por el momento la imputación es contra ella, ella le daba remedios. De dónde los sacaba tiene que decirlo ella, si los compraba en la farmacia o que Maciel le recomendaba uno y ella le daba una sobredosis para poder salir a la noche. Sobre Maciel no hay absolutamente nada".

ANTE EL JUEZ. Antonio Carmona comenta que el viernes pasado, en la declaración ante el juez, se le veía bien a don Augusto, quien se está recuperando, aunque todavía no puede salir. "Actualmente está bien atendido por dos personas que se turnan para no dejarlo solo", acota.
Carmona señala que este tema interesa no solo aquí sino también en el exterior, ya que la asistente del escritor Ernesto Sabato habló con la hija, Mirta Roa Mascheroni, que reside en Caracas (Venezuela) y quien hizo la denuncia cuando vino para las pasadas fiestas de fin de año.
Solicitamos también la opinión de su médico de cabecera, Alejandro Maciel, quien telefónicamente señaló: "Yo no tengo nada que ver en el tema y no quiero meterme en cuestiones domésticas", dijo, de manera tajante. Consultado acerca de si el medicamento que Cesarina "Karina" Cabañas le proporcionaba para doparle y salir era recetado por él, se negó a responder. "No quiero meterme, repito", insistió. (C.G.P. y M.R.A.)
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MensajePublicado: Vie Mar 25, 2005 10:10    Asunto: Responder citando

Augusto Roa Bastos es considerado el máximo escritor nacional de Paraguay. Nació en Asunción en 1917. Pasó su infancia en Iturbe, Guairá. Poco antes de la Guerra publicó su primer cuento, Lucha hasta el alba. Después, participó en la contienda del Chaco. En 1942 sacó otra de sus obras, El ruiseñor de la aurora. Viajó luego a Inglaterra como becario. A su vuelta, fue redactor del diario El País. Luego, partió al exilio en la Argentina.
Según registros de internet, en 1953, lanzó El trueno entre las hojas. Le siguieron Hijo de hombre, El naranjal ardiente, El baldío, Madera Quemada y Moriencia ya en la década del `60. También fue profesor de literatura en Tolouse, Francia. En la década del `70, escribió Cuerpo presente y su novela cumbre, Yo el Supremo. Además, Antología personal, Contar un cuento y otros relatos. En 1989, tras caer la dictadura de Stroessner, ganó el Premio Cervantes de Literatura.
Ya en los `90, su pluma volvió con todo. Salen a la luz los libros Vigilia del Almirante, El fiscal, Contravida, Madama Sui, Metaforismos, y La tierra sin mal. Durante todo este tiempo, los alternó entre conferencias en varias partes del mundo y termina aquejado de severas enfermedades. La hoy imputada Cesarina Cabañas fue su cuidadora, a quien incluso le regaló una casa, según datos de la Fiscalía.
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Registrado: 25 May 2001
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MensajePublicado: Mie Abr 27, 2005 03:33    Asunto: Responder citando

El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos falleció ayer en Asunción (Paraguay) a los 87 años. Siempre beligerante contra los poderosos, a los que retrató de forma descarnada en sus obras (la más reconocida: Yo, el Supremo), Roa Bastos vivió marcado por la dictadura y el exilio. Argentina, Francia y España fueron países en los que se vió forzado a vivir. Nacionalizado español en 1983, fue galardonado con el Premio Cervantes en 1989, el mismo año del derrocamiento de la dictadura de su bestia negra, el general Alfredo Stroessner.

Roa Bastos se encontraba internado desde el pasado viernes en el sanatorio Santa Clara, en Asunción, tras sufrir una caída accidental en su domicilio que le ocasionó un coágulo en el cerebro. Esta lesión motivó la decisión de los médicos de someterle a una intervención quirúrgica. El premio Cervantes 1989 falleció a las 14.20 hora local. Su médico personal informó que "se presentó un episodio de bradicardia e inmediato paro cardiaco que no respondió en ningún momento a las maniobras de reanimación cardiopulmonar".

"De sus obras, hay dos que son obras maestras indiscutibles, Hijo de Hombre y Yo, el Supremo", dijo anoche el escritor chileno Jorge Edwards, que recibió la noticia en Madrid. "Coincidí con él en Paraguay durante la época de Stroessner, en uno de esos periodos más suaves de la dictadura, y lo recuerdo como un hombre muy afectuoso, muy simpático, un excelente amigo.

Ya entonces me habló del doctor Francia, y fue muchos antes de que se publicara su gran novela sobre el dictador. Ya le daba la vuelta entonces, ya andaba construyendo uno de sus grandes personajes. Lo más importante de su literatura fue su capacidad de abordar cuestiones tan profundas como las que trató con un lenguaje tan moderno, tan flexible".

Publicadas en 1960 y 1974 respectivamente, Hijo de hombre y Yo, el supremo entremezclan mito e historia, épica y lírica, español y guaraní, exilio y reino, Paraguay y América Latina.

Roa Bastos se inspiró para la trama de sus obras en los abusos de poder de Stroessner (a quien en sus ensayos llamaba Tiranosaurio). El escritor describió al régimen de Stroessner como "la más larga y oprobiosa dictadura que registra la cronología de los regímenes de fuerza en suelo suramericano". Su regreso definitivo a Paraguay, país que le había arrebatado la nacionalidad, fue en 1996, tras poner fin a 50 años de exilio.

"Empecé a escribir en el exilio; la única manera de mantener el vínculo con mi país era la literatura. No solo mi vida, sino mi obra está marcada por esa impronta desgarradora del exilio. No me quejo, al contrario. Al exilio le debo infinidad de revelaciones. A pesar de las tristezas que me causó, sin el exilio nunca hubiera sido escritor", dijo en 1995 en Madrid.

Augusto Roa Bastos nació en 1917 en Asunción (Paraguay). Pasó su infancia en Iturbe, un pequeño pueblo de la región del Guairá que utilizaría como escenario de sus primeros relatos. Con 15 años de edad se fuga con un grupo de compañeros de colegio a la guerra del Chaco, contra Bolivia, y se alista como asistente de enfermería. En 1930 comienza su relación con la creación literaria al estrenar su pieza teatral La carcajada.

Tras una estancia de dos años en Gran Bretaña, desde donde enviaría crónicas sobre el final de la II Guerra Mundial al diario El País, de Asunción, regresa a Paraguay en 1947. La represión ejercida por la dictadura militar le obliga a iniciar un largo exilio en Buenos Aires. En 1953 publica El trueno entre las hojas, su primer libro de relatos.

Siete años más tarde, en 1960, publica Hijo de Hombre, primer título sobre el poder. Después publicaría varios libros de relatos, conocidos o inéditos: Los pies sobre el agua (1967); Madera quemada (1967); Moriencia (1967); Cuerpo presente y otros cuentos (1971). En 1974 da a conocer Yo, el Supremo, su obra maestra y una de las novelas esenciales de la literatura latinoamericana del siglo XX. En ella narra la historia de José Gaspar Rodríguez Francia, dictador de Paraguay durante 26 años, entre 1814 y 1840.

En 1976, y a consecuencia también de una nueva dictadura militar, esta vez en Argentina, se trasladó a Toulouse (Francia) invitado por la universidad en la que desempeñaría la cátedra de Literatura Hispanoamericana. Miembro de honor de varias universidades hispanoamericanas, europeas y norteamericanas, en 1989 recibió el premio Cervantes. Su obra la componen más de 20 títulos entre novelas, cuentos, obras de teatro y poesía.

En 1992, con ocasión del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, dio a conocer Vigilia del almirante, una novela sobre Cristóbal Colón, con la que comenzaría una etapa de gran creatividad. En 1993 publica El fiscal, un año después Contravida y en 1996, Madama Sui, narraciones en las que recreaba momentos y personajes de la historia de Paraguay.

Su literatura estuvo irremediablemente inmersa en la violencia. "La memoria no recuerda el miedo", escribió Roa en Yo, el Supremo. "Se ha transformado en miedo ella misma"."En el ocaso de mi vida", dijo en otra ocasión el escritor ahora desaparecido, "quiero rendir este homenaje al pueblo en el que amaneció mi vida, un pueblo cuyas gentes esconden el sentido de lo esencial, ese saber entender lo que hay de excepcional en la vida".

Roa Bastos solía decir que había tomado conciencia del mundo en su lugar de la infancia, Iturbe, allí comprendió que su condición de bilingüe, guaraní (idioma para la lírica y el canto) y castellano, marcaría el fondo y la forma de su obra: "De este equilibro de la cultura hispana guaraní es de donde ha de surgir la literatura paraguaya del futuro".
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MensajePublicado: Mie Abr 27, 2005 03:36    Asunto: Responder citando

Escritores e intelectuales latinoamericanos se mostraron conmocionados por la muerte hoy del novelista Augusto Roa Bastos, a quien consideraron uno de los más importantes escritores de la región en el siglo XX.
"La literatura latinoamericana ha perdido una gran figura y en Paraguay pueden pasar cien años para que aparezca un escritor de su categoría", dijo a periodistas el sociólogo y escritor paraguayo Víctor Jacinto Flecha, un amigo personal de Roa.

Roa, de 87 años y Premio Cervantes de Literatura, falleció de un paro cardiaco que sufrió en la unidad de cuidados intensivos del sanatorio Santa Clara de Asunción, tres días después de ser sometido a una operación en la cabeza por una caída en su apartamento.

"Por lo que fue y nos deja, su muerte llega hondo al pueblo paraguayo, y por qué no decirlo, a la literatura latinoamericana, en la que su presencia fue única e incomparable", afirmó a EFE Pablo Burián, editor de sus obras en Paraguay. El presidente de la Academia Paraguaya de la Lengua Española, José Antonio Moreno Ruffinelli, expresó el sentimiento de pesar que invade a la institución por la muerte del "más ilustre" de sus miembros, Augusto Roa Bastos.

En Argentina, donde Roa Bastos vivió exiliado entre 1947 y 1976, su defunción también causó un gran impacto.

El Gobierno de Argentina lamentó hoy la muerte del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, a quien definió como uno de los más destacados novelistas de la literatura castellana contemporánea.

Roa Bastos vivió exiliado en Argentina entre 1947 y 1976, año en que la dictadura militar que gobernó el país hasta 1983 prohibió su libro "Yo, el Supremo" y ordenó el allanamiento de su departamento, razón por la cual decidió viajar a Francia.

"Estoy demolido por la noticia", dijo el historiador argentino Noé Jitrik, director del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

"Era una persona encantadora, afable y muy protectora", agregó.

Por su parte, Héctor Tizón, considerado uno de los mejores escritores argentinos vivos, dijo que el paraguayo "Acuñó de forma magistral el paradigma del tirano en América Latina" con las novelas "Yo, el Supremo" e "Hijo de hombre".

En Cuba, el escritor Reinaldo González, Premio Nacional de Literatura, dijo que Roa Bastos "dio un enriquecimiento enorme al castellano de América, con una creatividad deslumbrante".

Por su parte, el uruguayo Daniel Chavarría, autor de novelas policiales y que reside en la isla hace más de 30 años, manifestó que consideraba a Roa Bastos uno de los maestros de la novelística española.

En Uruguay, el escritor Eduardo Galeano dijo sobre Roa Bastos que "Su voz cantó como ninguna el desgarramiento del Paraguay, esa tierra que en sus libros buscó una síntesis, dolorosa, quizás imposible, entre la cultura guaraní y la cultura española".

En Colombia, el novelista Santiago Gamboa dijo que "Yo, el Supremo" (1974) e "Hijo de hombre (1960) son dos novelas de Roa Bastos que él recuerda con "mucho cariño".

En Bolivia, el novelista Manfredo Kempff dijo que Roa Bastos fue "sin duda un centro dentro de las letras latinoamericanas y tuvo un reconocimiento muy grande, pero no el que se mereció" por sus libros, que "son imprescindibles en la literatura latinoamericana".

El presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Marco Antonio Rodríguez, aseguró que con la muerte del novelista paraguayo "La literatura hispanoamericana y mundial pierde a uno de las más grandes valores del siglo XX".

En Tegucigalpa, el presidente de la Academia Hondureña de la Lengua, Oscar Acosta, dijo que los libros de Roa Bastos "son un material cercano a nuestros pueblos, él no es ajeno a nuestro espíritu, su literatura es entendible con un clima sudamericano que se parece mucho al centroamericano. Nos es muy afín".

En Costa Rica, el escritor Carlos Cortés, ganador del Premio Nacional de Novela 1999, calificó a Roa Bastos de "monstruo literario" y "una persona abierta y amable", cuya obra debe descubrirse aún más.

En Panamá, el presidente de la Asociación de Escritores, Enrique Jaramillo Levy, consideró que la obra del paraguayo "está al mismo nivel que la del mexicano Carlos Fuentes y el peruano Mario Vargas Llosa", pero que no ha tenido la misma resonancia porque "no le gustaba promoverse".
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MensajePublicado: Lun May 02, 2005 04:02    Asunto: Responder citando

En abril de 1989, cuando corrió la noticia de que Augusto Roa Bastos había ganado el Premio Cervantes, entre los cientos de mensajes de felicitación que recibió, hubo un telegrama breve, preciso y contundente, que decía: "Tú El Supremo". Lo firmaba Gabriel García Márquez.
De este modo se rompió el mito de la rivalidad que supuestamente existía entre Roa y el gran escritor colombiano, Nobel de Literatura 1982, porque "Yo el Supremo" había tenido más resonancia que "El otoño del patriarca". Gabo, con su exquisito ingenio, se sacó el sombrero y le rindió un emotivo tributo a su colega paraguayo.
Años después, Roa Bastos le devolvió la gentileza en su novela "Contravida", en donde colocó a los Buendía (protagonistas de la novela "Cien años de soledad") detrás de "El Quijote", de Miguel de Cervantes, a la cabeza de una rebelión de personajes literarios. Fue su emotivo homenaje a García Márquez.
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MensajePublicado: Jue Jun 08, 2006 16:45    Asunto: Responder citando

Durante los días 28 y 29 de julio de 2006 se celebrará en el Instituto Cervantes de Rio de Janeiro el Simposio internacional Augusto Roa Bastos (1917-2005): Literatura, Cultura y Compromiso.

Augusto Roa Bastos, el gran escritor paraguayo, es uno de los autores que mejor ha sabido reflejar en sus obras la variada realidad hispanoamericana, sin darle la espalda a los conflictos sociales y políticos.

Sus obras 'Hijo de hombre' (1960) y 'Yo, el Supremo' (1974) se han convertido en novelas cumbres de la literatura en español del siglo XX.

El simposio tiene una doble finalidad: rendir homenaje a uno de los escritores más importantes del siglo XX, que nos dejó el año pasado, y ahondar en una de sus enseñanzas, tanto vitales como literarias: la compleja relación entre la literatura y la sociedad, desde el compromiso de los autores y de los lectores.

Para su presentación en el Simposio, se aceptarán trabajos que traten tanto la literatura como la sociedad latinoamericana del pasado siglo XX.

El plazo para la presentación de propuestas de Comunicaciones y Minicursos terminará el día 16 de junio de 2006.

La propuesta, junto con los datos del comunicante (nombre completo e institución en la que trabaja), se enviará como documento adjunto en formato RTF de Word preferentemente a la dirección de correo-e: simposio.roabastos@cervantes.es
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MensajePublicado: Mar Sep 25, 2007 19:57    Asunto: Responder citando

En breve, más.
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