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Unos documentos acerca de la modernización del Japón



 
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thehealer
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Registrado: 03 Abr 2004
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Ubicación: The Road Not Taken

MensajePublicado: Lun May 16, 2005 01:51    Asunto: Unos documentos acerca de la modernización del Japón Responder citando

Japón (‘Nippon’ o también ‘Nihon’: ‘el origen del Sol’). Poderosa y antigua cultura insular asiática, que se caracteriza (dice la esposa de mi tintorero) por ser el último refugio espiritual de cualquier ignorante occidental pasado por la Universidad que quiera posar de decepcionado o de haber ya aprendido todo cuanto es posible y necesario saber de esta vida. Nociones éstas que horrorizan a los japoneses de verdad como la señora antedicha. Ella jura que muchos ‘eruditos’ occidentales son en realidad unos patanes que ignoran lo que es verdaderamente el Sinto, y asimismo otras cosas, como por ejemplo que el famoso (y para mí insusceptible de ingestión) Sushi que se sirve por estos pagos en casa de algún pelandrún abacanado no tiene nada que ver con el original nipón. Eso dice ella.

Montañosas, volcánicas, en zona sísmica y de tifones, estuvieron las islas del archipiélago nipón cerradas a casi todos los extranjeros (salvo, con restricciones, chinos y holandeses) desde el siglo XVI, y asimismo existía una prohibición a los japoneses para salir sin permiso de su país. Pero hacia mediados del siglo XIX un marino militar norteamericano, el comodoro Matthew Perry, cumpliendo estrictas instrucciones de Washington dadas teniendo en cuenta que los europeos andaban momentáneamente distraídos guerreando contra otros Estados asiáticos o entre sí, 'invitó' al gobierno japonés a firmar un Tratado de comercio con Estados Unidos (el ‘Tratado de Kanagawa’). La posterior acción de un cónsul norteamericano (Townsend Harris) y la presión de fueras internas de corte progresista tuvieron como efecto una tremenda crisis política que inició una modernización rápida y original de la sociedad nipona. Sí, señores: el Japón fue también una vez, allá lejos y hace tiempo, una nación bananera. ¿Cómo fue que dejó de serlo? (De paso, otro interrogante hecho ayer nomás por un desempleado argentino, ex obrero de la industria del plástico: "¿por qué no les mandan ahora un 'Anti Perry' a los chinos, para que dejen de comerciar con Occidente?" Laughing )

Nada mejor a los fines y efectos de escapar en lo posible al influjo de charlatanes de feria (es un riesgo muy serio en los foros) que acudir a las fuerzas de que disponemos, esto es: algunos libros japoneses traducidos al castellano, algunos trabajos de estudiosos de la Historia y otras disciplinas, y por supuesto el asesoramiento de nuestra tintorera y algún otro nipoargentino que pase por ahí, e ir conociendo qué es verdaderamente el Japón y los japoneses. Saber si existen. Si son apenas unos señores pintorescos que practican artes marciales, hacen grullas de papel, pintan y hacen grabados al estilo de Akutagawa Nebsuyoshi (no confundir con Ryonosuke), fabrican motocicletas, duermen en el suelo, organizan luchas gimnásticas entre gordos, comen ensalada haciendo ruido y a veces nos planchan con prolijidad y eficacia unos pantalones, o hay algo más que se pueda aprender de ellos.

Comencemos por algo. ¿Qué tal unos documentos poco usuales en las fuentes que los no especializados en Historia asiática solemos consultar?

Para ilustrar la propensión japonesa a ver todo desde su propia óptica rasgada, sin perjuicio de aprender de lo distinto, recordemos que la serie “El avispón verde”, siempre según mi tintorera, en el Japón se llamó algo así como “El show de Kato”... ¡Tranquilos, que estoy bromeando! Wink ; en El Aleph somos todos muy graciosos.

A lo que iba: mientras alguno de los numerosos Eruditos que, luego de quejarse del bajo nivel intelectual en que ha caído este sitio gracias a que más personas acuden a participar de él, nos deleitan abriendo hipercultos foros intitulados “Me ha salido un forúnculo” o “A mi novia le creció el bigote” se dignan alguna vez aparecer por aquí a ilustrarnos, descendiendo de sus marmóreos pedestales olímpicos en los escasos momentos de libertad que les dejen el consumo de néctar y ambrosía y la persecución y cortejo de ninfas y diosas mostrencas, a riesgo de que Nazgul se cabree (siempre le abro foros que luego no continúo Twisted Evil ), cuando pueda iré pegando unas espero que fidedignas traducciones de documentos oficiales nipones que han caído últimamente en mis garras. Hasta puede ocurrir que me inspire y arme un post intentando explicar qué significado e importancia han tenido, según los que realmente saben, en la historia del moderno Japón. Luego no se quejen de las imperfecciones del foro: los sabios de verdad han declarado no acuden aquí porque temen ensuciarse el smoking con el chorro de la manguera de lavar camiones. Pero eso a los universitarios con alma y mente de verdulero no nos interesa demasiado. Nos arreglaremos entre ignorantes. Porque esa es la historia. Para brillar ya está el Sol, dice mi vecina la de la tintorería que le enseñaron en su tierra. Y no le falta su cuota de razón.

A los bifes:

EDICTO QUE PROMETÍA LA INSTITUCIÓN DEL PARLAMENTO (1881)

Este edicto –dice Arthur Tiedemann al introducirlo en su obra “Modern Japan. A Brief History” y lo ratifica con toda su autoridad, mientras plancha, la esposa de mi tintorero- logró eliminar de la arena política el problema de la institución de un Parlamento, a la vez que permitir al Gobierno tomarse un tiempo para ceder al reclamo de los sectores interesados en la modernización del Japón mientras se organizaba para mantener en lo posible el total control de la situación. Unas circunstancias a la japonesa, entonces, pero análogas a lo que toda oligarquía de democracia liberal representativa hizo más o menos por esos mismos tiempos en Europa o América.
Una vez que el Emperador (que no se llama así, pero es lo que sucede: ellos nos traducen al japonés y nosotros los traducimos al latín) anunció que estaba considerando el tema, fue difícil discutirlo en debate público sin correr el riesgo de ser irrespetuoso con él. Este aspecto del edicto se vio reforzado por la advertencia que contiene en contra de toda agitación favorable a los cambios repentinos.
(Nótese incluso el tono condescendiente e infalible del documento que le hicieron firmar al Mikado, y díganme, aunque se trata de un texto dignísimo, de un tono muy elegante, si no resulta sumamente parecido al propio de muchas personas autoritarias menos eminentes que conocemos, a la hora de defender éstas el “status quo” que los beneficia en cualquier grupo humano).


“Nosotros, desde el trono ocupado por nuestra dinastía durante más de 2.500 años, y ejercitando ahora en nuestro nombre y derecho toda la Autoridad y el Poder que nos han transmitido nuestros Antepasados, pensamos desde hace largo tiempo establecer gradualmente una forma de gobierno constitucional, con el fin de que nuestros sucesores al trono dispongan de una Ley para su guía.
Con esta finalidad, en el octavo año de Meiji establecimos el Senado y en el undécimo autorizamos la formación de asambleas locales, echando de este modo los cimientos de las reformas graduales contempladas. Estos actos deben convencer a nuestros súbditos de nuestra determinación inicial a este respecto.
Los sistemas de gobierno difieren en los diversos países, pero los cambios repentinos e inusitados no pueden llevarse a cabo sin grandes inconvenientes.
Nuestros antepasados del Cielo vigilan nuestros actos, y nosotros reconocemos nuestras responsabilidades para con ellos en el fiel cumplimiento de nuestros deberes, de acuerdo con los principios y el perpetuo aumento de la gloria que nos han legado.
Por lo tanto, declaramos por el presente que, en el vigésimo tercer año de Meiji estableceremos un Parlamento, con el fin de poner en pleno vigor la determinación que hemos anunciado, y encargamos a nuestros fieles súbditos que integran nuestras comisiones que inicien, con el debido tiempo, todos los preparativos necesarios a tal fin.
Con respecto a las limitaciones de la prerrogativa imperial y a la constitución del Parlamento decidiremos seguidamente y a su debido tiempo realizaremos la proclamación.
Hemos observado que la tendencia de nuestro pueblo es avanzar demasiado rápidamente, sin esa reflexión y consideración indispensables para hacer duradero el progreso, y advertimos a nuestros súbditos, altos y bajos, que tengan en cuenta nuestra voluntad, y a los promotores de cambios súbitos y violentos que perturben la paz de nuestro reino que caerán en desgracia.
Proclamamos expresamente esto ante nuestros súbditos.”

[Resulta un poco ridículo, pero Mr. Tiedemann cita como fuente al Japan Weekly Mail, recopilado por Mc. Laren, ‘op. cit.’, pág. 86/87; pero no indica cuál es esa ‘op. cit.'. Hay cada historiador que mejor perderlo que encontrarlo... O sea, confiamos en que lo precedente será auténtica traducción de un original japonés Mr. Green ]

Próximamente: Prólogo de la Constitución Meiji, 1889
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nazgul
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Ubicación: Cartagena, España

MensajePublicado: Lun May 16, 2005 10:07    Asunto: Responder citando

Gracias, thehealer... sí, dejemos a los "eruditos de smoking" lejos de su miedo a nuestra manguera de lavar camiones... ahora que viene el verano nos vendrá bien para refrescarnos, ¿no crees? A veces en el lavadero lo hacemos así: la apuntamos hacia el cielo y dejamos que el agua caiga en forma de lluvia y nos refresque... Respecto al tema: es muy interesante lo que pusiste, pero ya sabes que en Historia los períodos no empiezan ni acaban de súbito, hay etapas de permanencia de aspectos anteriores mientras nuevos surgen...yo creo que el Tratado de Kanagawa, más que representar un límite o frontera entre el Japón tradicional y el Japón moderno, representa el inicio de un proceso de modernización en que aún pervivirán muchos aspectos del Japón tradicional... así, el mikado (emperador), por ejemplo, fue divino hasta la derrota nipona en la 2ª Guerra Mundial... y Mishima se hace el seppuku (hara kiri, suicidio ritual) en 1970 para protestar por la pérdida de los valores tradicionales de Japón... es decir, la pervivencia de dichos valores, aunque en decadencia, se prolonga desde 1854 (Tratado de Kanagawa) hasta 1970... y en muchos aspectos aún ese Japón tradicional perdura.¿Cuando colocar un límite entre Japón tradicional y Japón moderno? ¿en 1854, en 1945, en 1970? a mí me resulta difícil escoger una fecha.
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thehealer
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Registrado: 03 Abr 2004
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Ubicación: The Road Not Taken

MensajePublicado: Lun May 16, 2005 21:03    Asunto: La Constitución Meiji del 11 de febrero de 1889: Preámbulo Responder citando

Tan difícil como determinar hasta dónde llega la tradicion y dónde empieza y termina cada institución adaptada recientemente del repertorio de otras culturas en cualquier comunidad política, me parece.

Sería necesario, para ir haciéndose una idea de la situación interna del Japón en esos tiempos, remontarse a los orígenes del período Tokugawa, mostrar el abanico de clases sociales y su evolución (y explicar qué lugar ocupaba cada estrato a lo largo de esos siglos), traer aquí algunos datos del panorama económico y financiero, narrar cómo fue que se produjo finalmente, tras la intervención de Perry, el paso (en 1867/ 1868) del período Tokugawa al Meiji, qué implicó este cambio, quiénes se beneficiaron y quiénes salieron perdidosos de la transformación, contar las complicadas y sutiles maniobras políticas con el dinero público y las tierras y concesiones de industrias y comercio exterior, comunes a los manejos de todas las oligarquías nacionales de esos tiempos, pero que en el Japón pudieron terminar en un desarrollo socioeconómico autónomo. Ya lo haremos, espero, en otras entradas, porque resumirlo no es sencillo. Habría que ver si hay alguna página en Internet que trate el tema, para poner el enlace. También explicar el desenvolvimiento de la cultura: la estratificación social y su evolución, la apropiación de técnicas industriales desarrolladas en occidente y su adaptación a la mentalidad japonesa, los estudios universitarios, la carrera armamentista, la guerra con China, la nueva literatura japonesa, etcétera.

Tras una larga serie de estudios a cargo del jurista Ito Hirobumi, el Gobierno nipón sancionó y promulgó la Constitución (técnicamente, era una "carta", pues fue otorgada graciosamente al pueblo por el monarca) de estilo occidental. Para eludir comentarios desfavorables al trabajo de los constituyentes, se suprimió, aprovechando la severa legislación en materia de prensa sancionada y promulgada en 1875, la licencia para editar toda publicación periodística de tendencias avanzadas, y se advirtió a los medios de prensa y publicaciones académicas supérstites que era necesario evitar por el momento los juicios adversos a esta normativa. Censura hecha y derecha.

Lo que sigue es el Preámbulo de la Constitución, traducido (por Josefina Martínez Alinari) de la edición en inglés de los "Commentaries on the Constitution of the Empire of Japan", de Ito Hirobumi (Tokio, 1889). Interpretación "auténtica" le decían los profes de la Facultad a este tipo de doctrina, la que genera con sus explicaciones el autor principal de la ley o publica la autoridad que la ha dictado. Los comentarios de Hirobumi, si hubieran acompañado a la edición oficial, podrían haber sido llamados "exposición de motivos". Otra cosa: por favor, no se rían del texto legal redactado por don Ito. Es un poco paternalista, soberbio y autoritario, pero ya les aclaré que este tipo de normativa nos traerá fácilmente a la memoria a mucha gente educadísima y rutilante pero poco conciliadora con lo diferente que uno lleva tratada por ahí.

"Habiendo ascendido al trono de una sucesión lineal ininterrumpida durante siglos, en virtud de las glorias de nuestros antepasados, y deseando fomentar el bienestar y desarrollar las facultades morales e intelectuales de nuestros amados súbditos, los mismos que han sido favorecidos con el cuidado benévolo y la vigilancia afectuosa de nuestros antepasados; esperando mantener la prosperidad del Estado de acuerdo con nuestro pueblo y contando con su apoyo, por el presente promulgamos, en cumplimiento de nuestro edicto imperial del duodécimo día del décimo mes del decimocuarto año de Meiji, una Ley Fundamental del Estado, que exhiba los principios que servirán de guía a nuestra conducta e indicarán a nuestra descendencia, y a nuestros súbditos y su descendencia, lo que tendrán que acatar eternamente.

Hemos heredado de nuestros antecesores los derechos de soberanía del Estado que legaremos a nuestros descendientes. Ni nosotros ni ellos dejarán de ostentarlos en el futuro, de acuerdo con las cláusulas de la Constitución que promulgamos.

Declaramos respetar y proteger la seguridad de los derechos y la propiedad de nuestro pueblo, al que garantizamos el completo disfrute de ellos dentro de los límites de los preceptos de la presente Constitución y de la Ley.

La Dieta Imperial será convocada para el año vigésimo tercero de Meiji, y la fecha de su comienzo será la de la puesta en vigencia de esta Constitución.

Cuando en el futuro se necesitare enmendar cualquiera de sus cláusulas, nosotros o nuestros sucesores asumiremos el derecho de iniciativa y someteremos un proyecto de enmienda a la Dieta Imperial, la cual votará la reforma de acuerdo con las condiciones impuestas por la presente Constitución, y ni nuestros descendientes ni nuestros súbditos podrán efectuar alteración alguna operando de otro modo.

Nuestros Ministros, en nuestro nombre, serán responsables de llevar adelante la presente Constitución, y nuestros súbditos, presentes y futuros, asumirán para siempre el deber de obediencia a ella."


Como suele ocurrir con este tipo de "Cartas", la estructura del Estado no quedaba totalmente definida por sus normas. Existían normas complementarias escritas y también una serie de costumbres con fuerza de Ley Fundamental Tradicional. Algo así como el "Statute Law" y el "Common Law" británicos. El Mikado combinaba todas las funciones, pero más nominalmente que de manera efectiva: en la práctica, ninguna firma suya puesta en un documento político era válida con fuerza de ley sin estar acompañada por la del Ministro del ramo (a una persona sagrada no se la podía hacer responsable de errores Wink ). En cuanto al gran adelanto europeo de las constituciones, desde la inglesa, el "no taxation without representation" (exigencia legal de oír a los representantes de los contribuyentes antes de sancionar normas impositivas válidas) no existía aquí, porque se podían dictar decretos financieros de necesidad y urgencia (¿de dónde me suena esta basura?) en caso arbitrariamente definido como "de emergencia", o cuando la "Dieta" (a saber cómo se llamaría en japonés Rolling Eyes ) estaba en receso. Hasta se podía reconducir tácitamente el Presupuesto del año anterior sin mayores inconvenientes legales. Una copia de las peores prácticas políticas occidentales ajustada a las necesidades de sinvergüenzas nipones. Apenas eso.

Ya que estamos, los partidos políticos (había que tenerlos, para estar a tono con las sociedades más avanzadas de esa época) eran: a) el Kaishinto ('Partido Progresista', para los traductores), b) el Jiyuto ('Partido Liberal') y c) el Teiseito ('Partido Imperial': el entorno del Mikado se servía de funcionarios expertos de ideología liberal para algunos menesteres pero no les entregaba el control de la política interior ni exterior, y este era el grupo de presión institucionalizado de las clases altas dirigentes).

Próximamente, más divertidas normas legales japonesas, para regocijo de los alephos.
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thehealer
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Registrado: 03 Abr 2004
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MensajePublicado: Vie May 20, 2005 19:23    Asunto: Aquel viejo edicto de locos Responder citando

Antes de esfumarme por unos días, un salto hacia atrás en el tiempo. Este texto procede del libro de C.R. Boxer (citado por Mr. Tiedemann, 'op. cit.' Wink Twisted Evil) "The Chistian Century in Japan, 1549-1650", p. 439/440, University of California Press, Berkeley, 1954.

Trátase de aquel añejo edicto del shogunato Tokugawa del que habla todo el mundo, pero pocos realmente han leído. Sin perjuicio de que alguna vez deberemos aportar explicación a tanta dureza legislativa (esto es, principalmente, hablar de los intentos de cristianización del Japón por los europeos), aprovechen y comprueben qué amable política de migraciones había antes de la "era Perry". Pol Pot y esos tipos no inventaron nada...
Otrosí digo: las cláusulas 5ª, 7ª y 8ª a muchos españoles anticlericales les parecerán estupendas. Don Carlos III, el de la Puerta de Alcalá e inventor de la Argentina, salvo al Virreinato antecedente de nuestro querido Estado nacional, tampoco inventó nada Rolling Eyes .

EDICTO DEL 22 DE JUNIO DE 1636

"1º- Ningún barco japonés puede zarpar con rumbo a países extranjeros.
2º- Ningún japonés puede ir al extranjero secretamente. Si alguien trata de hacerlo será condenado a muerte, y el barco y su dueño serán detenidos hasta que la autoridad japonesa sea informada.
3º- Todo japonés que viva actualmente en el extranjero e intente regresar al Japón será condenado a muerte.
4º- Si se descubre algún misionero cristiano los dos bugyos de Nagasaki realizarán una investigación completa.
5º- Toda persona que revele el paradero de un jesuita recibirá en pago doscientas o trescientas monedas de plata. Si se descubren otras categorías de cristianos, los informantes serán pagados a discreción, como hasta ahora.
6º- Cuando lleguen barcos extranjeros se tomarán medidas para hacerlos custodiar por navíos suministrados por el clan Omura mientras se informa a Yedo, como hasta ahora.
7º- Todo extranjero que ayude a los jesuitas o a otros criminales extranjeros será encarcelado en Omura, como hasta ahora.
8º- En los barcos que lleguen se efectuará una severa inspección en busca de jesuitas.
9º- Ningún descendiente de los Bárbaros del Sur podrá permanecer en el Japón. Todo el que viole esta orden erá condenado a muerte y se castigará a sus familiares de acuerdo con la gravedad del delito.
10º- Si algún japonés ha adoptado a los descendientes de los Bárbaros del Sur merece la muerte. Sin embargo, los niños adoptados y sus padres adoptivos serán entregados a los Bárbaros del Sur para su deportación.
11º-Si alguno de los deportados intenta regresar o comunicarse con el Japón por carta o de otro modo morirá si se le aprehende, en tanto que su familia será severamente castigada de acuerdo con la gravedad del delito.
12º- Los samuráis no pueden tener tratos comerciales directos con los buques extranjeros o chinos de Nagasaki.
13º- Nadie, aparte de los habitantes de los cinco lugares (Yedo, Kioto, Osaka, Sakai y Nagasaki), puede participar en la distribución de la compra por mayor de la seda efectuada por los gremios ni en la fijación de los precios de importación de la seda.
14º- Las compras sólo pueden hacerse después de fijada la la distribución de la compra por mayor de la seda efectuada por los gremios. Sin embargo, como los barcos chinos son demasiado pequeños, no se debe ser demasiado riguroso con ellos. Sólo se concederán veinte días para la venta.
15º- El día veinte del noveno mes es el límite establecido para el regreso de los navíos extranjeros, pero los rezagados tendrán cincuenta días de gracia a partir de la fecha de llegada. Los buques chinos podrán zarpar un poco después de la partida de las galeotas portuguesas.
16º- Las mercaderías no vendidas no pueden ser dejadas a cargo de los japoneses, en depósito o custodia.
17º- Los representantes de las cinco ciudades del shogunato deben llegar a Nagasaki no después del quinto día del largo mes. Los rezagados no participarán en la distribución y compra de la seda.
18º-Los barcos que lleguen a Hirado no podrán realizar las transacciones comerciales hasta que se hayan fijado los precios en Nagasaki.
Decimonoveno día del quinto mes del año decimotercero de Kwanei (22/06/1636)
Dirigido a: Sakakibara Hida-no-kami y Baba Saburozayemon, bugyos conjuntos de Nagasaki, y firmado por Hotta Kaga-no-kami, Abe Bungo-no-kami, Saki Sanuki-no-kami y Doi Oi-no-suké, los Cuatro Grandes Consejeros o Go-roju".
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nazgul
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MensajePublicado: Vie May 20, 2005 20:28    Asunto: Responder citando

Gracias, thehealer! Encontré esta página sobre la Revolución Meiji, a ver que te parece: http://www.nodo50.org/observatorio/japon.htm
Y, ¿tienes algún texto japonés sobre los primeros cristianos que llegaron allí a "evangelizarlos" y fueron masacrados? estaría bien que lo pusieras... ¡saludos! Wink
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nazgul
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MensajePublicado: Sab May 21, 2005 12:31    Asunto: Responder citando

Digo, me refiero a algún texto cronístico, narrativo, sobre esos martirios y persecuciones, para completar ese texto legislativo que pusiste... Rolling Eyes
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Yukyko Takahashi
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MensajePublicado: Mie Jun 01, 2005 14:06    Asunto: Responder citando

Hace un tiempo hubo una exposición de historia paralela en el centro peruano japonés. Había textos del siglo xvi, por ejemplo, en japonés, donde se narraba sobre Atabariba, Atahualpa. También había textos de franciscanos o jesuitas, no estoy segura; sobre sus primeras impresiones acerca del acercamiento cultural con los japoneses.
Los textos los vi, pero no sé dónde podría encontrar unos similares.
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nazgul
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MensajePublicado: Lun Jun 06, 2005 03:05    Asunto: Responder citando

Encontré unas páginas sobre San Francisco Javier, el evangelizador de Japón:

http://www.omp-pamplona.org/01.introduccion/03.VidaSfcojavier.htm
http://webcatolicodejavier.org/japon.html
http://www.enciclopediacatolica.com/f/franciscojavier2.htm
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nazgul
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MensajePublicado: Lun Jun 06, 2005 03:08    Asunto: Responder citando

Aunque estamos hablando de "modernización del Japón" y creo que para muchos la llegada del catolicismo no es precisamente un signo de progreso... Rolling Eyes
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