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Roberto Arlt


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elmoteroloco_007
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Registrado: 30 Ene 2006
Mensajes: 3803

MensajePublicado: Lun Dic 04, 2006 14:26    Asunto: Responder citando

Siempre a sus ordenes, y parafraseando una vieja frase 'aunque no la veamos, la moto siempre esta'.
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Clio
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Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Lun Dic 04, 2006 14:43    Asunto: Responder citando

¡Huy, qué lida frase, Motero!

Veré si encuentro la canción en You tube y la pongo en música.

Aunque no lo veamos,
el sol siempre está.


Y yo no quiero dejar de creerlo. Brick wall
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Clio
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Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Lun Dic 18, 2006 00:56    Asunto: Responder citando

Holi..., aquí estoy con más Arlt. Wink

El teatro es una marca con mucha fuerza en la vida de Roberto Arlt, con la obra 300 millones que publicó en el diario La Nación, en 1934; unas piezas cortas a las que llamó burlerías: Un hombre sensible y La juerga de los polichinelas y la publicación de Escenas de un grotesco, en la Gaceta de Buenos Aires, se reafirma.

Al regreso de un viaje desde Europa en 1936, enseguida estrenó en el Teatro del Pueblo: Saverio el cruel. Esta obra tuvo un excelente recibimiento, no solo del público, sino también de un crítico de la talla de Horacio Rega Molina, este último publicó en Mundo Argentino:

El autor posee instinto de teatro (…). Pieza audaz, intencionada con los urgentes desenfados verbales del que no se para en palabras de más o de menos. Algunos artistas evidenciaron falta de comprensión y escaso dominio escénico, otros no saben hablar. Leónidas Barletta, cuya labor es digna de los mayores elogios, les debe cada día más, al arte y al público, interpretaciones cabales y puestas en escena inmejorables.

Su teatro debe dejar de ser el esfuerzo para aplomarse en lo definitivo
.

Pero la real consolidación de Arlt en el teatro independiente fue cuando Milagros de la Vega y Carlos Perelló, su marido, en 1936, le ofrecieron representar, en un teatro comercial: EL Teatro Argentino, su drama: El fabricante de fantasmas, obra en la que un hombre asesina a su mujer y no tiene ningún remordimiento, pero… esos remordimientos son los que vendrán como fantasmas a buscar al criminal. Muchos críticos indican que Arlt para esta creación se inspiró en Pirandello, algo que Arlt no negó y también admitió estar influenciado por Flaubert, Goya, Calderón y algunos muchos más. Sin embargo, fue otro fracaso, ya que la obra solo se mantuvo en cartel durante una semana. Las razones y culpabilidades sobre el fracaso nunca quedaron claras, algunos estudiosos de Arlt las relacionan con el drama real de la obra y otros por problemas personales de los artistas que la interpretaron, y no es extraño el comentario que el propio Arlt hace sobre el tema:

La obra del autor independiente es un sucesos personal, acaecido a él y para él.

Fue de esta forma como regresó al Teatro del Pueblo con la obra: La isla desierta; allí trataba el tema del aburrimiento de unos empleados de la aduana del puerto que estaban totalmente automatizados por el trabajo diario y eran incapaces de soñar. Cipriano es el personaje que introduce en la obra el sueño de una isla paradisíaca donde no existe la rutina.

El Teatro del Pueblo, en este tiempo, había mudado su sala a Corrientes y Paraná y un año más tarde de lo vivido por Arlt en el teatro comercial, Barletta puso en escena África. En esta obra se reflejan las costumbres del pueblo árabe, pero la obra no atrae al público y tampoco obtiene buenas críticas. De todas formas, Arlt no se siente afectado e incluso espera un premio por la obra. Se siente absolutamente ligado al teatro y es la razón por la que sigue escribiendo textos teatrales y le surge la idea de bosquejar el drama Helena de Troya, pero no es su idea tomar solamente el problema o drama de Helena, sino de mostrar los reales conflictos de una guerra económica, el gran poder troyano y el de su propia destrucción, pero todo quedó en borradores, nunca logró concretar la obra. Sí, mientras tanto publicó dos piezas más: La juerga de los polichinelas y Un hombre sensible, pero tampoco llegaron a ponerse en escena. El último drama que Arlt verá representado en el Teatro del Pueblo será: La fiesta del hierro, el 18 de julio de 1940. La acción de esta obra ocurre el Jardín del Edén, en donde alternan el adulterio, la apariencia, la vulgaridad, el mundo de los negocios corruptos, la mezquindad y el chantaje. Es un tironeo entre la luz y las tinieblas donde una vez más triunfa la perversidad. La obra fue un éxito y Arlt declaró:

Fijar con rapidez la atención del espectador en una situación provocada por los personajes; suscitar un creciente movimiento de curiosidad en su intelecto ante las posibles derivaciones de la intriga; emocionarle por el destino que acecha a los protagonistas. (…) El plazo de tiempo en que se cumple el ciclo dramático de esta farsa es breve. Comienza en la mañana de un día y termina en el anochecer del que le sigue. Entre este paréntesis de algunas horas, treinta personajes hilan la trama de la red y se quiebran espantosamente la cabeza. Las festivas se convierten en fuego ritual, y la víctima propiciatoria será el hijo del traficante de armas de guerra.

(La continuación —en letra itálica— es una cita de Oscar Borrel).

A mediados de 1941, Arlt comienza a trabajar en una obra que no llega a terminar de escribir; es una farsa dramática en cuatro actos: “El desierto entra en la ciudad”.

La acción comienza durante una celebración casi religiosa. Federico ha llegado en busca de su mujer, quien huye siguiendo a César. Escisión sugiere que para olvidar el episodio desagradable se invite al primer desarrapado que pase por la calle a participar del festín y realizar así la diversión. El recurso es parecido al de “Saverio el cruel”, excepto que aquí, el “individuo” trae el cadáver de su hijo envuelto en papeles de diario porque no tienen dinero para comprar un ataúd.

La obra se anuncia como portadora de símbolos ambiguos y de temas recuperados de sus novelas: así como Elsa a Erdosain, Leonor ha abandonado a Federico por alguien que representa poder, seguridad, “buena vida”. César es el hombre que se aburre; por el aburrimiento se cuela la angustia, y ésta motiva el absurdo. César sería en tal sentido uno de los posibles desdoblamientos del Astrólogo, en “Los siete locos”.

A causa del retiro de César al destierro, aparecen seres insólitos y excéntricos que también constituyen un núcleo de sustitución de personajes novelescos. Socios y parientes deciden entablar a César un juicio de insania. A la reunión que se celebra con tal fin concurren un sacerdote y un astrólogo, un jorobado y su perro y demás personajes extravagantes a los que Arlt da verosimilitud sin necesidad de coartadas que justifiquen el sistema dentro del cual resulten verosímiles.

El sacerdote y el astrólogo son consultados sobre la posible santidad o la locura de César. Los juicios resultan ambiguos. En consecuencia, deciden someter al personaje a una prueba objetiva: lo tientan a realizar el milagro de resucitar a un muerto. Si aceptara se probaría su locura. En este punto la tragedia deriva hacia el suspenso, dado que el sacerdote propone llevar un maniquí, pero María, prima de César, víctima de un cáncer avanzado, se suicida para constituirse en la prueba de la santidad de aquél y de sus milagros.

La comitiva llega al desierto con el cadáver de María. Todos piden a coro que César obre el milagro. Federico, enloquecido por la imposibilidad de recuperar a Leonor, hace dos disparos sobre César, que cae muerto. Ya nunca se sabrá si era santo o demente.

La obra cuenta con elementos policiales, como “300 millones”, un homicidio, un crimen pasional que sirve de marca a la dramatización. Federico opera como “deu ex machina” al servicio del desenlace, recurso del autor para no resolver el problema planteado. “El desierto entra a la ciudad” no pasó por el proceso acostumbrado de retoques y modificaciones motivados en las experiencias entre los actores y las conversaciones con el director
(sic).

Las obras de teatro de Roberto Arlt:

Trescientos Millones, estrenada por el "Teatro del Pueblo", el 17 de junio de 1932.

Saverio el cruel, en el "Teatro del Pueblo", el 4 de setiembre de 1936.

El fabricante de fantasmas, "Compañía de Milagros de la Vega y Carlos Pirelli", 8 de octubre de 1936.

La isla desierta, "Teatro del Pueblo", 30 de diciembre de 1937.

África, "Teatro del Pueblo", 17 de marzo de 1938.

La fiesta de Hierro, "Teatro del Pueblo", 18 de marzo de 1940.

Después de su muerte se realizaron las siguientes puestas en escenas sobre obras suyas, algunas son adaptaciones de sus textos narrativos:

El desierto entra en la ciudad, "Teatro El Duende", 5 de noviembre de 1953.

Prueba de amor, se representó en "La Casa del Teatro", en 1947.

El amor brujo, adaptada por Luis Ordaz y con puesta en escena de Sergio Renán, octubre de 1971.

Los siete locos, en el "Teatro del Picadero", dirigida por Rubens Correa, 1980.

Saverio el cruel, "Teatro Cervantes", dirigida por Roberto Villanueva, 1988.

La fiesta del Hierro, "Teatro Andamio 90", dirigida por Rubens Correa, 1994.

Por amor al Arlt, "Teatro Municipal Presidente Alvear", dirigida por Ismael Hase, 1995.
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Clio
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Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Dom Feb 01, 2009 22:37    Asunto: Responder citando

Hola.

¡Qué olvidado lo tenía!

El señor Monner Sans, en una entrevista concedida a un repórter de El Mercurio, de Chile, nos alacranea de la siguiente forma:

Roberto Arlt

"En mi patria se nota una curiosa evolución. Allí, hoy nadie defiende a la Academia ni a su gramática. El idioma, en la Argentina, atraviesa por momentos críticos... La moda del gauchesco' pasó; pero ahora se cierne otra amenaza, está en formación el 'lunfardo', léxico de origen espurio, que se ha introducido en muchas capas sociales pero que sólo ha encontrado cultivadores en los barrios excéntricos de la capital argentina. Felizmente, se realiza una eficaz obra depuradora, en la que se hallan empeñados altos valores intelectuales argentinos".

¿Quiere usted dejarse de macanear? ¡Cómo son ustedes los gramáticos! Cuando yo he llegado al final de su reportaje, es decir, a esa frasecita: "Felizmente se realiza una obra depuradora en la que se hallan empeñados altos valores intelectuales argentinos", me he echado a reír de buenísima gana, porque me acordé que a esos "valores" ni la familia los lee, tan aburridores son.

¿Quiere que le diga otra cosa? Tenemos un escritor aquí —no recuerdo el nombre— que escribe en purísimo castellano y para decir que un señor se comió un sandwich, operación sencilla, agradable y nutritiva, tuvo que emplear todas estas palabras: "y llevó a su boca un emparedado de jamón". No me haga reír, ¿quiere? Esos valores, a los que usted se refiere; insisto: no los lee ni la familia. Son señores de cuello palomita, voz gruesa, que esgrimen la gramática como un bastón, y su erudición como un escudo contra las bellezas que adornan la tierra. Señores que escriben libros de texto, que los alumnos se apresuran a olvidar en cuanto dejaron las aulas, en las que se les obliga a exprimirse los sesos estudiando la diferencia que hay entre un tiempo perfecto y otro pluscuamperfecto. Estos caballeros forman una colección pavorosa de "engrupidos" —¿me permite la palabreja?— que cuando se dejan retratar, para aparecer en un diario, tienen el buen cuidado de colocarse al lado de una pila de libros, para que se compruebe de visu que los libros que escribieron suman una altura mayor de la que miden sus cuerpos.

Querido señor Monner Sans: La gramática se parece mucho al boxeo. Yo se lo explicaré:

Cuando un señor sin condiciones estudia boxeo, lo único que hace es repetir los golpes que le enseña el profesor. Cuando otro señor estudia boxeo, y tiene condiciones y hace una pelea magnífica, los críticos del pugilismo exclaman: "¡Este hombre saca golpes de 'todos los ángulos'!"

Es decir, que, como es inteligente, se le escapa por una tangente a la escolástica gramatical del boxeo. De más está decir que éste que se escapa de la gramática del boxeo, con sus golpes de "todos los ángulos", le rompe el alma al otro, y de allí que ya haga camino esa frase nuestra de "boxeo europeo o de salón", es decir, un boxeo que sirve perfectamente para exhibiciones, pero para pelear no sirve absolutamente nada, al menos frente a nuestros muchachos antigramaticalmente boxeadores.

Con los pueblos y el idioma, señor Monner Sans, ocurre lo mismo. Los pueblos bestias se perpetúan en su idioma, como que, no teniendo ideas nuevas que expresar, no necesitan palabras nuevas o giros extraños; pero, en cambio, los pueblos que, como el nuestro, están en una continua evolución, sacan palabras de todos los ángulos, palabras que indignan a los profesores, como lo indigna a un profesor de boxeo europeo el hecho inconcebible de que un muchacho que boxea mal le rompa el alma a un alumno suyo que, técnicamente, es un perfecto pugilista. Eso sí; a mí me parece lógico que ustedes protesten. Tienen derecho a ello, ya que nadie les lleva el apunte, ya que ustedes tienen el tan poco discernimiento pedagógico de no darse cuenta de que, en el país donde viven, no pueden obligarnos a decir o escribir: "llevó a su boca un emparedado de jamón", en vez de decir: "se comió un sandwich". Yo me jugaría la cabeza que usted, en su vida cotidiana, no dice: "llevó a su boca un emparedado de jamón", sino que, como todos diría: "se comió un sandwich". De más está decir que todos sabemos que un sandwich se come con la boca, a menos que el autor de la frase haya descubierto que también se come con las orejas.

Un pueblo impone su arte, su industria, su comercio y su idioma por prepotencia. Nada más. Usted ve lo que pasa con Estados Unidos. Nos mandan sus artículos con leyendas en inglés, y muchos términos ingleses nos son familiares. En el Brasil, muchos términos argentinos (lunfardos) son populares. ¿Por qué? Por prepotencia. Por superioridad.

Last Reason, Félix Lima, Fray Mocho y otros han influido mucho más sobre nuestro idioma, que todos los macaneos filológicos y gramaticales de un señor Cejador y Frauca, Benot y toda la pandilla polvorienta y malhumorada de ratones de biblioteca, que lo único que hacen es revolver archivos y escribir memorias, que ni ustedes mismos, gramáticos insignes, se molestan en leer, porque tan aburridas son.

Este fenómeno nos demuestra hasta la saciedad lo absurdo que es pretender enchalecar en una gramática canónica, las ideas siempre cambiantes y nuevas de los pueblos. Cuando un malandrín que le va a dar una puñalada en el pecho a un consocio, le dice: "te voy a dar un puntazo en la persiana", es mucho más elocuente que si dijera: "voy a ubicar mi daga en su esternón". Cuando un maleante exclama, al ver entrar a una pandilla de pesquisas: "¡los relojié de abanico!", es mucho más gráfico que si dijera: "al socaire examiné a los corchetes".

Señor Monner Sans: Si le hiciéramos caso a la gramática, tendrían que haberla respetado nuestros tatarabuelos, y en progresión retrogresiva, llegaríamos a la conclusión que, de haber respetado al idioma aquellos antepasados, nosotros, hombres de la radio y la ametralladora, hablaríamos todavía el idioma de las cavernas. Su modesto servidor.

Fuente: Transcripción propia del libro Aguafuertes porteñas.

Besos.
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navegante
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Registrado: 29 Abr 2003
Mensajes: 5371
Ubicación: La corte de los milagros

MensajePublicado: Lun Feb 02, 2009 10:05    Asunto: Responder citando

El chabón la junaba lunga.
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Clio
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Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Lun Feb 02, 2009 21:55    Asunto: Responder citando

navegante escribió:
El chabón la junaba lunga.


Hola.

Por qué creés que me gusta tanto...

Besos.
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Periplo
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Registrado: 29 May 2003
Mensajes: 3254
Ubicación: Entre ayer y mañana.

MensajePublicado: Mar Feb 10, 2009 11:45    Asunto: Responder citando

Siempre leo a Arlt, es uno de esos escritores a los que siempre vuelvo y a los que retraso un poco por miedo a llegar al final de sus obras. Hace poco terminé de leer sus Nuevas Aguafuertes y como siempre algunos textos me dejaron una gran impresión:

-Rosmarín: tené cuidado... y, si podés, hacete millonario, aunque sea vendiendo chorizos. Has tomado la vida demasiado en serio. La felicidad no existe ni existirá nunca para los que piensan. Rosmarín: hacete millonario.
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Clio
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Registrado: 15 Jul 2006
Mensajes: 5735
Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Lun May 04, 2009 13:08    Asunto: Responder citando

Hola.

El 26 de abril se cumplieron 109 años del nacimiento de Roberto Arlt.

Besos.
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dreia
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Registrado: 04 Sep 2008
Mensajes: 372
Ubicación: Villa Urquiza, Argentina

MensajePublicado: Mar May 26, 2009 00:21    Asunto: consulta vocabulario Responder citando

Recién este año (y llevo unos cuantos encima) empecé a leer a Arlt. Estoy con Los Lanzallamas (ya leí El juguete rabioso y Los siete locos).
Imagino qué quiere decir cuando dice "macró", pero es la primera vez que veo esa palabra y me interesaría conocer el significado. ¿Viene de otra lengua? Busqué un poco, pero no encontré nada.
Gracias.
dreia
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navegante
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Registrado: 29 Abr 2003
Mensajes: 5371
Ubicación: La corte de los milagros

MensajePublicado: Mar May 26, 2009 00:48    Asunto: Responder citando

Hay un montón de sinónimos, tanto en castellano como en lunfardo: proxeneta, cafisio (o cafisho), fiolo, etc.
Tengo entendido que macró es del argot francés. Sería una deformación de maquereau (caballa, pero también proxeneta).
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