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La MUJER en la historia


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DELLWOOD
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MensajePublicado: Jue Feb 22, 2007 16:36    Asunto: Responder citando

Sí, Javá. Pero aún más importantes son Sara, Rivká, Lea y Rajel.

En la tradición, estas cuatro mujeres han sido incluidas en una misma categoría independiente del resto de las mujeres de las escrituras: Las matriarcas.

Sin embargo, la primera mujer que aparece en el texto y en el orden histórico es Java, mujer de Adam, el primer hombre. Su figura, fundamentral en cuanto al ser femenino universal, ha sido tratada vastamente en la literatura[1] y su figura es estudiada cada vez más en nuestro tiempo.

¿Cuál es el significado del vocablo matriarca en una sociedad patriarcal, como lo es la bíblica? ¿La expresión se refiere a su connotación antropológica, conforme a la cual la sociedad esta "direccionada" por lo matrilineal? ¿Es equivalente a los patriarcas? ¿Se enfrenta o se complementa con ellos? ¿Es sólo su femenino? O, ¿es otra popularización didáctica facilitadora de la lectura pero que no tiene ninguna trascendencia?

Las respuestas no parecen ser fáciles. ¿Nos confrontamos acaso con una sociedad igualitaria? Pareciera haber demasiadas referencias en el texto que niegan esta posibilidad.

Para entendernos, creemos que será útil tener en cuenta que el término hebreo utilizado es el de "imaot", las madres, así de simple. También debemos hacer notar que el término "avot" es el utilizado para los patriarcas, y su traducción literal y simple es la de padres.

Podemos preguntarnos ¿En qué medida las "madres" son en tanto ellas mismas o sólo pueden trascender con relación a su pareja? Dicho de otra forma, Sara es Sara o es sólo la esposa de Abraham y aquella a través de la cual nace Itzjak? ¿Las madres tienen vida autónoma como seres independientes?

Probemos hacer un ejercicio interesante: ver qué es lo que recordamos de ellas. Evoquemos que Sara es bendecida, en lo personal.

“Y la bendeciré, y también daré de ella para ti, un hijo; y la bendeciré y vendrá a ser madre de naciones: reyes de pueblos procederán de ella” Génesis17:16.

¿En qué medida las madres son elegidas al igual que los padres? ¿En que medida Abraham es Abraham si no lo es función de Sara y en que medida Sara es Sara si no lo es en función de Abraham? Obviamente, éste es solo un ejercicio intelectual o didáctico que nos permite echar luz sobre un concepto fundamental que a veces, se nos escapa por estar influido por la cultura masculinizadora. En nuestros días nos debemos permitir este planteo, ya que Abraham es en función de Sara al igual que Sara es en función de Abraham. Ello a partir de suponer que así entendemos la parejidad en nuestra época. Cada una de las figuras es elegida, conforme a la tradición y desempeña su función en el juego de la historia. Cada una de las matriarcas es en sí misma y no sólo como medio técnico que permite dar a luz al pueblo en el sentido biológico y simplista del término. La historia ancestral del pueblo judío parecería ser una historia de parejas, donde al mismo tiempo cada uno de los miembros de la misma guardan su autonomía. Historia de parejas, incluso cuando la familia es polígama.

La historia relatada en las Escrituras, difiere radicalmente de las de otras culturas y civilizaciones en las que existen mitos fundacionales relacionados con el concepto de tierra-madre. Hay allí parejas divinas cielo-tierra evocados como motivo central de la mitología universal. El padre no es el padre de sus hijos sino en el sentido jurídico y no el sentido biológico de la palabra. Tampoco como implementador de pensamiento y de valores. La esterilidad de la mujer está relacionada con la esterilidad-fecundidad de la tierra en las sociedades agrícolas.

Después de esta aclaración retornemos: Nada de ello podemos encontrar en los relatos bíblicos. Ni en forma velada ni en la letra o el espíritu. Tampoco aparecen rituales de fecundización en la naturaleza usando los granos que se reproducirán con el hijo. Las parejas de los patriarcas y las matriarcas son cien por cien humanas, son testigos de la revelación de Dios, pero están lejos de ser como dioses. Tampoco lo pretenden. Cada uno es presentado por el texto en su pequeñez y sus sentimientos terriblemente humanos. La historia de la primera familia del pueblo es una terrible saga de conflictos, celos, lucha, amor y pasión. En su pequeñez encontramos sus virtudes humanas. De sus errores aprendemos. En esa forma nos identificamos.

Cada una de las figuras femeninas presenta una modalidad, un carácter especial. Comenzaremos planteando algunas consideraciones generales que atañen a las "madres" en su totalidad.

Una paradoja: De la esterilidad al matriarcado

Sara fue la primera de las cuatro matriarcas del Pueblo de Israel, esposa de Abraham y a su vez - "prima-hermana" de éste. A los 90 años de edad, después de muchos años de esterilidad dio a luz a Itzjak.

De todos los personajes bíblicos femeninos, es tal vez Sara aquel sobre el que tenemos mayor información en el texto.

Ya desde un inicio llama la atención la “entrada en escena” de Sarai, presentada como esposa de Avram. Sarai es introducida al lector en el contexto de la genealogía de Avram:

“Y vivió Téraj setenta años y engendró a Avram (Abraham), a Najor y a Harán.

Y éstas son las generaciones de Téraj : Téraj engendró a Avram, a Najor y a Harán, y Harán engendró a Lot.

Y murió Harán en vida de Téraj, su padre, en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos

Y tomaron Avram y Najor para ellos, mujeres; el nombre de la mujer de Avram: Sarai, y el nombre de la mujer de Najor: Milcá, hija de Harán, padre de Milcá y padre de Yisca” ”. Génesis 11:26-29.

Nada sabemos de ella antes de eso, como una marioneta que cobra vida sólo al entrar en escena, en este caso como cónyuge de Avram.

Inmediatamente después, como si fuera parte de la misma presentación, el texto dice: “Y era Sarai estéril, no tenía ella descendencia”(Génesis 11:30).

¿Cuál es el sentido de acentuar la esterilidad de Sara, al mencionarla ya en la presentación y al hacerlo a través del recurso de la reiteración “estéril y no tenía descendencia”?. Como en muchos otros lugares del Tanaj, notamos también aquí que el relato no es cronológico, pareciera obvio que la esterilidad no es comprobada de manera inmediata a continuación de la boda, sino tiempo después. Sin embargo, hay quienes plantean justamente que el hecho de no embarazar inmediatamente era considerado en el mundo bíblico como esterilidad, la falta de progenie pareciera cumplir alguna otra función. ¿A partir de qué instante consideramos a una mujer como estéril? Si su destino es la procreación, es estéril cuando su primer intento de embarazo no fructifica. Si su destino es otro, cualquiera sea, podrá comprobar su esterilidad recién después de un tiempo prudencial de intentar la maternidad sin éxito.

Al enfrentarnos ante el hecho que Sara, la madre del pueblo, la mujer del Padre de la nación no puede tener hijos, nos vemos tentados a preguntar: ¿Será éste un indicio que el judaísmo no es sólo cuestión de herencia genética? Que la paternidad y la maternidad no son sólo producto biológico, sino ideológico y formativo.

Sara no es la única mujer estéril en el texto bíblico. La mujer en el mundo patriarcal antiguo cumple ante nada la función de reproducción, es ella quien permite la reproducción del clan, de la tribu. En el mundo antiguo la progenie numerosa garantiza en gran medida la posición de la mujer. Los niños, como en toda sociedad tradicional, representan también parte del sostén económico, por tanto, parte del poder. Aportan más a la economía que lo que consumen. Comienzan a trabajar desde pequeños. (También en las provincias de muchos países latinos los niños aportan desde pequeños su cuota de trabajo a la agricultura). Una mujer que no procrea no aporta al desarrollo y el bienestar de su familia, su tribu. ¡Sara es estéril y después tiene sólo un hijo! Es una matriarca poco productiva, y, sin embargo, la Madre del pueblo.

Tal vez la esterilidad de Sara, venga entonces a destacar justamente otros aspectos de su personalidad. Lo que normalmente era considerado como un factor que disminuía el valor de al mujer en el mundo antiguo, no parece incomodar a Dios en su elección de Abraham como padre de la nación. La Madre por antonomasia es estéril, poniéndose así de relieve otras de sus cualidades, más allá de la maternidad y enfatizando al mismo tiempo, el deseo, el anhelo por los hijos. Hijos que no llegan como un acto natural espontáneo, sino por la intervención divina. La esterilidad como la interpretación de la misma como un acto relacionado a la voluntad divina aparece curiosamente en las cuatro matriarcas. Es un tema apasionante.

Sara manifiesta claramente que fue Dios quien le privó la posibilidad de procrear, casi lamentando, casi protestando: “Y dijo Sarai a Avram: He aquí que el Eterno me ha impedido tener hijos”Genésis 16:2.

¡El mismo Dios que la elige como matriarca, le impide tener hijos!

Y el caso de Leá no nos deja duda acerca de la intervención de la voluntad de Dios respecto a su maternidad:"Viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz" Genésis,29:31.

Y el midrash es más explícito aún, dejando claro que los embarazos de Leá son de alguna manera, recompensa por no ser la más querida de las mujeres.

"Dios sostiene a todos los que caen”, (Salmos 145:14), estas son las mujeres estériles que están caídas dentro de sus casas, “a todos los encorvados endereza”, como el Santo Bendito Sea les da hijos, ellas se yerguen, que sepas que Leá era la odiada de la casa, y el Santo Bendito Sea 'la recordó' y se irguió. Bereshit Raba 71 Comentario que comienza con Davar ajer

O en este midrash:

“Y empezó a quererla más que a Leá, y dijo el Santo Bendito Sea

He aquí que le daré hijos para que la quiera más que a Rajel”.

Midrash Tanjuma Parasha Vaietze, simán 12

Conforme a la memoria que solemos tener del texto, fuera de Sara, la otra matriarca asociada a la esterilidad es Rajel quien eleva su grito diciendo:

“Y vio Rajel que no paría hijos a Iaakov, y se enceló Rajel de su hermana, y dijo a Iaakov: Dame hijos, que si no, soy muerta. Y se encendió la ira de Iaakov contra Rajel, y dijo: ¿Estoy yo acaso en lugar de Dios, que te negó el fruto de (tu) vientre?” Génesis 30:1-2.

Sin embargo, lo curioso es que también Rivká y Leá, quedan incluidas en el texto y sobre todo en la interpretación clásica posterior, en la categoría de estériles, como si éste fuera un prerrequisito para entrar en la "Sala de las Matriarcas".

Rivká, la amante esposa de Itzjak, madre de Iaakov y Esav es mencionada como estéril "Y oró Itzjak al Eterno frente a su mujer, (que oraba también) porque era estéril; y le atendió el Eterno y concibió Rivká, su mujer” Génesis 25:21.

Nuevamente, el nacimiento de los hijos es producido gracias a la intervención de Dios.

Sobre Leá, esposa de Iaakov, y madre de seis hijos, dice el texto

“ viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz,” Genésis29:31.

Resulta especialmente llamativo que ante la interpretación se encargue de incluir a la fértil Leá, en la categoría de la estéril.

Obsérvese el siguiente midrash, en el que con relación al versículo de Salmos 113:9 "Da un hogar a la mujer estéril, ahora feliz madre de sus hijos" explica:

"Siete son las estériles, Sara, Rivká, Rajel y Leá, y la mujer de Manoaj[2] y Jana y Tzión.

Otra cosa [otra explicación]: Da un hogar a la mujer estéril, se refiere nuestra madre Sara, Y era Sarai estéril, no tenía ella descendencia [Génesis 11:7].

Ahora feliz madre de sus hijos, [Génesis 21:7] Se refiere a: “Y dijo: ¡Quién hubiera dicho a Abraham que Sara había de dar de mamar a hijos. Pues le he parido un hijo en su vejez”.

Otra cosa [otra explicación]: Da un hogar a la mujer estéril, se refiere a Rivká Y oró Itzjak al Eterno frente a su mujer, (que oraba también) porque era estéril" [Génesis 25:21]

Ahora feliz madre de sus hijos, y le atendió el Eterno y concibió Rivká, su mujer [Génesis 25:21]

Otra cosa [otra explicación]: Da un hogar a la mujer estéril, se refiere a Leá Y viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz, [Génesis 29:31], de aquí que era estéril.

Ahora feliz madre de sus hijos Y dijo Leá: Dios me ha dado una buena suerte; esta vez habitará conmigo mi marido, ya que le he parido seis hijos [Génesis 30:20]

Otra cosa [otra explicación]: Da un hogar a la mujer estéril, se refiere a Rajel Y viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz, mas Rajel era estéril. [Gen. 29:31] Ahora feliz madre de sus hijos Los hijos de Rajel: José y Benjamín. 35: 24

Psikata de Rav Kahana (Mandelboim) parasha 25:a

Así en un pasaje casi imperceptible, el midrash interpreta "abrió su matriz", como una señal que era estéril. Repetimos la cita:

Otra cosa [otra explicación]: Da un hogar a la mujer estéril, se refiere a Leá Y viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz, [Génesis29:31], de aquí que era estéril.

Interesante punto de partida para un pueblo al que el Señor le promete ser tan numeroso como las estrellas en el cielo.[3] Comienza como fruto de mujeres estériles, para llegar a ser innumerable.

Otro elemento importante que queremos destacar como común denominador de éste capítulo, es el papel preponderante que ocupan estas mujeres en la vida de su pareja y de su familia. En las Escrituras ese papel es muy distante al de la figura femenina pasiva y sumisa que algunos pretenden delinear.

Sara se nos manifiesta como una figura activa justamente en episodios cruciales. Sara toma decisiones y asume las consecuencias. Sara decide por iniciativa propia darle a Abraham a su sierva Hagar[4] para que le dé un hijo. Es Sara quien decide posteriormente expulsar a Hagar e Ismael. Y es Sara quien osa reírse desafiante al escuchar la noticia de su próximo embarazo.

“Y le dijeron: ¿dónde está Sara, tu mujer? Y dijo: Ella está en la tienda.

Y dijo (uno de los ángeles): Volveré a ti (el año próximo) a esta misma hora que estáis viviendo; y he aquí que tendrá un hijo Sara, tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda que estaba detrás de él (del ángel). Y Abraham y Sara eran viejos y entrados en días; había cesado en Sara la 'costumbre' de las mujeres.

Y se rió Sara entre sí, diciendo: Después de envejecer ¿habrá para mí rejuvenecimiento, siendo (también) viejo mi señor? Y dijo el Eterno a Abraham: ¿Por qué se rió Sara diciendo: ¿será verdad que yo he de parir ahora que he envejecido?¿Existe alguna cosa oculta a Dios? En el plazo fijado volveré a ti a esta misma hora que estáis viviendo, y Sara tendrá un hijo.

Y negó Sara diciendo: No me reí, porque tuvo miedo. Y (El) dijo: No es así, pues tú te reíste. Génesis 18:9-15

Tampoco Rivká parece coincidir con la imagen de una mujer sumisa y pasiva, carente de voluntad propia. Más allá de las cualidades morales: bondad, afección, caridad, hospitalidad que el siervo de Abraham descubre en ella, Rivká se manifiesta activa y más aún, emprendedora. Actúa por decisión e iniciativa propia, no sólo como reacción a una situación dada. Es así cuando decide dar de beber a loscamellos de Eliezer[5]. Es así cuando decide aceptar la propuesta de matrimonio con Itzjak. Y es así cuando decide quien de sus hijos es el que debe recibir la bendición de su padre[6], aún a costa del engaño.

Lea y Rajel[7] se presentan con clara conciencia activa de su rol de mujeres en la pareja. Conscientes luchan por el amor del varón. Los elementos de seducción y celos están presentes a través de toda la intrincada trama de relaciones entre las hermanas. Ninguna de las dos podría ser pensada como mujer pasiva, que acepta su destino sin más. Cada una se rebela, a su manera, en su estilo, conforme a su personalidad.

Nos parece importante recalcar este elemento de iniciativa y acción, que surge de manera directa del texto y de gran parte de los midrashim.

La lectura tradicional a lo largo de las generaciones ha aprendido de nuestras matriarcas importantes valores y preceptos., Entre ellos la hospitalidad y el trato al extraño, como aprendemos de Sara y de Rivká. El recato y la modestia, en la imagen de Rivká, subida en su camello, cubriéndose con el velo. El amor por los hijos en Leá y en Rajel. En todas, la dedicación a la pareja y a los hijos y la fe en Dios.

Creemos que no hay contradicción alguna entre esta visión y aquella en la que las mujeres son apreciadas como iniciadoras activas. Por el contrario se complementan. Sólo una mujer autónoma y libre puede amar en el pleno sentido del término, sólo a partir de la verdadera libertad puede servir a Dios, sólo en la autonomía puede respetar y no temer.

De Hagshamá-
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Clio
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Ubicación: Ciudad Aut. de Bs. As., Argentina

MensajePublicado: Mie Mar 07, 2007 01:46    Asunto: Responder citando

Holi.

Yo voy a empezar a viajar un tiempito por Grecia.

¿Dioses o diosas griegas?

A pesar de que existen muchos intentos de nombrar a dios en femenino (He/She God)), parece ser que las religiones monoteístas siempre se han se decidido a favor del masculino, y que las «diosas» pertenecieran solo al politeísmo. Pero apenas se abre paso la tentación de unificar lo divino en un solo principio comienzan las sospechas.

Los estoicos afirman que hay un solo dios, cuyos nombres varían según los actos y las funciones. De donde se puede incluso desprender que las potencias tienen dos sexos: masculinos cuando están en acción y femenino cuando son de naturaleza pasiva. Dicen que hay un solo un dios y una sola y misma potencia que, según sus funciones, recibe nombres diferentes entre los hombres. Así, Sol, Apolo, Liber son nombres para lo mismo. Y del mismo modo la Luna, Ceres, Juno, Proserpina.

De esta manera es que se preguntaron si el sexo de los dioses no es un problema mal planteado, dado que Zeus es el todo, por lo que el sexo de los dioses depende de una operación de pensamiento que une las potencias y los elementos a lo masculino y a lo femenino, de esta manera se podrá decir que al asociar el aire a Juno (o a Hera), los hombres lo han afeminado, ya que nada es más tenue que el aire. Y aún más, si los dioses no son más que una ficción, que lo reduce todo acorde con la medida de la debilidad humana.

En general, los historiadores de las religiones no parecen saber mucho qué hacer con esta dimensión sexuada, que a pesar de que se menciona, no se la analiza. Walter Burker, después de haber incluido la oposición del macho y la hembra en las «diferenciaciones primeras entre los dioses», no se preocupa por las relaciones familiares en pares de dioses, ni de las relaciones entre generaciones de dioses jóvenes y viejos.

Pero en la reflexión griega sobre los dioses, la diferencia de los sexos es un criterio pertinente, aunque esta diferenciación no se cumpla en el Olimpo, sino en el mundo de los mortales. Hesíodo indica que los dioses… todos, machos y hembras, están comprometidos en la misma acción, con esto quiere decir que en la Teogonía, el gran relato de la sucesión de las generaciones divinas, ha llegado el momento de que los hijos de Cronos libren la lucha contra los Titanes; en esa gran lucha, ningún gran dios o diosa podría desoír el llamamiento. Es una manera de inferir que, en el mundo de los dioses, la guerra no es como entre los humanos, algo único y posible atribuido a los machos. En materia de combate, Atenea tiene el mismo valor que Ares, y que en la llanura de Troya, las diosas se presentan con la misma alegría de corazón en los dos bandos.

Pero la pregunta sigue estando… ¿qué es lo que, tanto en sus atribuciones, como en su manera de intervenir, distingue a una diosa de un dios?

¿El problema está en el género?

El modo de acceder al tema podría ser gramatical: no es inútil recordar que, si bien «dios» se dice tehós, en griego hay dos maneras de designar a una diosa: se puede recurrir a la forma femenina de tehós, o usando el término tehós, morfológicamente masculino, pero precedido del artículo femenino o precisado por el contexto. Por tanto, en Atenas, Atenea o cualquier otra diosa puede ser mencionada como he theós. Ho theós, he theós: el dios, el dios mujer (la diosa).

Si por un momento nos olvidamos de que theós puede reemplazarse por theá y theái (diosas), es muy probable que estemos intentando buscar en cada diosa la encarnación del «tipo femenino», como un sistema simbólico de feminidad, pero no hay nada que indique —hasta el momento no la ha hecho ningún historiador—, que marque un arquetipo o una idea, aunque algunos investigadores dicen que sí existe, si es así… entonces podríamos decir que: Hera sería la esposa distante y ampulosa; Afrodita, la seductora; Atenea, la ambiciosa asexuada… Paul Friedich se divierte mucho con este juego y cuando lo aplica se ve obligado a olvidar y a subestimar todo aquello que existe en el campo de intervención propio de la diosa, así en el caso de Afrodita, esta solamente queda reducida al campo del amor.

Si lo analizamos con profundidad, nos dirá Jean-Pierre Vernant, que no se trata de que tal diosa no pueda, en su aspecto más inmediato perceptible «encarnar» una faceta de la realidad femenina con exclusión de otras. Pero de esta forma lo único que se logra es aumentar la distancia respecto de la «condición femenina», ya que en la condición divina, el rasgo femenino que se encarna está dotado de «pureza química».

Otro aspecto, si se considera la red constituida por las «edades» de la mujer por el curso biológico social… ¿Podría decirse que Hera, porque cada año recupera en Nauplia su virginidad, encarna, además de la madurez de la esposa, la virginidad de la doncella? ¿O, a propósito de los tres santuarios de los que goza en el Estinfalo, donde se la reverencia como muchacha muy joven (Pais), como mujer en plenitud (Teleia) y como viuda (Khera), se convertirá a la diosa en encarnación misma de las edades de la mujer? Sería imposible, ya que se estaría desconociendo la especificidad del itinerario de Hera, que en ningún momento es honrada como madre, que solo se la ve «realizada» en una mujer mortal, y si se lee el texto de Pausanias, se confirma que se trata solamente de la historia personal de Hera.

A iguales reflexiones se llega en los casos de las diosas: Atenea, Artemis y Hestia, que son parthenoi para siempre por elección, y si estas diosas son vírgenes, lo que representan son tres interpretaciones muy diferentes de un mismo estado, una, virgen guerrera, es pura astucia y está llena de magia; otra, cazadora salvaje, es casta , pero al mismo tiempo es la protectora de los partos, y la tercera es la guardiana del hogar de los hombres, tanto en la casa como en la ciudad.

En conclusión, aunque la palabra theá es una forma femenina y cuando se reproduce la imagen es la de una diosa, no hay nada que indique que en una diosa, lo femenino se impone sobre su condición divina.

¿Será que ya desde muy, pero muy antiguo, y hasta en el campo de los dioses lo masculino predominó sobre lo femenino…?

La respuesta a esta pregunta siempre ha sido negativa, y para llegar a esa negación se recurre a los poemas homéricos, en los que habla de «divinas mortales», ya que es siempre sobre las mujeres donde se posaría el deseo y la mirada de los dioses y de los mortales. Y podría ser así, dado el eros y el placer que los machos, héroes y dioses pueden experimentar en la unión sexual.

Continuará…

Besos. Wink

Adaptación de: Historia de las mujeres en Occidente, directores de la obra: Georges Duby y Michelle Perrot, Ediciones Taurus.

ATENEA



Escultura perteneciente a un grupo llamado "Atenea y Marsyas", realizado por Mirón en los inicios del siglo V a.C. Las miradas de ambas figuras convergían en el suelo creando la típica composición en V de esta época. Aparece la diosa ataviada con un peplo ceñido al cuerpo y casco corintio, mostrando claras semejanzas con el relieve de la Atenea Pensativa de la Acrópolis, atribuida a Fidias.

AFRODITA



Bellísima figura marmórea que representa a la diosa Afrodita en el momento de tomar un baño. La diosa aparece agachada y con las manos arreglándose el cabello, con un gracioso movimiento giratorio que recuerda a los grandes maestros del clasicismo. (Si alguien sabe a quién pertenece la obra... ¡gracias! Wink )

HERA



(Lo mismo... no tengo información sobre la imagen... se agradece si alguien puede aportar datos... Wink )
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DIANNA
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MensajePublicado: Mie Mar 07, 2007 05:46    Asunto: Responder citando

Clio, sobre la mujer en la antigüedad y la mujer en Grecia ya hay un foro que abrí yo hace muchísimo tiempo.

http://foro.elaleph.com/viewtopic.php?t=9508

Cuando abriste este foro no te dije nada porque no sabía qué ibas a plantear exactamente y pensé que no habrías visto mi foro (¿o sí?)Think, pues hace tiempo que no posteaba en él. El caso es que hace poco lo subí y lo viste, entonces es muy revelador que hables precisamente de la mujer griega, como también son reveladoras otras cosas.

No sé qué pretendes, pero deberías tener más respeto con las personas que hemos trabajado antes que tú los mismos temas aquí ¿no crees? Y si quieres hacerlo ¿por qué no continúas en el hilo que se creó?

Sólo por curiosidad: ¿lo haces para imitarme o para intentar molestarme? Think
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DELLWOOD
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Registrado: 25 May 2001
Mensajes: 15247

MensajePublicado: Mie Mar 07, 2007 07:26    Asunto: Responder citando

Clio escribió:
Holi.

Cita:



A pesar de que existen muchos intentos de nombrar a dios en femenino (He/She God)), parece ser que las religiones monoteístas siempre se han se decidido a favor del masculino, y que las «diosas» pertenecieran solo al politeísmo. Pero apenas se abre paso la tentación de unificar lo divino en un solo principio comienzan las sospechas.

Los estoicos afirman que hay un solo dios, cuyos nombres varían según los actos y las funciones. De donde se puede incluso desprender que las potencias tienen dos sexos: masculinos cuando están en acción y femenino cuando son de naturaleza pasiva. Dicen que hay un solo un dios y una sola y misma potencia que, según sus funciones, recibe nombres diferentes entre los hombres. Así, Sol, Apolo, Liber son nombres para lo mismo. Y del mismo modo la Luna, Ceres, Juno, Proserpina.

De esta manera es que se preguntaron si el sexo de los dioses no es un problema mal planteado, dado que Zeus es el todo, por lo que el sexo de los dioses depende de una operación de pensamiento que une las potencias y los elementos a lo masculino y a lo femenino, de esta manera se podrá decir que al asociar el aire a Juno (o a Hera), los hombres lo han afeminado, ya que nada es más tenue que el aire. Y aún más, si los dioses no son más que una ficción, que lo reduce todo acorde con la medida de la debilidad humana.


Sumamente interesante, Clío. Pero creo que hay que matizar. La teogonía hesiódica, de donde parte el panteón heleno, es mucho más anterior que la filosofía estoica. Y en la obra de Hesiodo ya hay un germen de monoteísmo al presentar a Zeus como dios principal del que dependen los demás, sean del género que sean.

Además, si te fijas en la narración de Hesiodo, al principio fue el Caos, pero todo comienza cuando del Caos surge, primero, Gea, La Tierra, después el Tártaro, y por último, Eros. La tierra, así pues, es un principio femenino que no es caracterizado por lo tenue, sino por lo fecundo. tan fecundo que por sí misma parió a Urano, El Cielo. Y de la unión de Gea y Urano, los Titanes. Urano los devoraba para devolverlos al vientre de la madre. De esos titanes, Cronos y Rea, hermanos, tuvieron a Poseidón, Hades, Deméter, Hestia, Hera, etc... El último hijo fue Zeus, y Rea, ya cansada de que su marido la dejara sin descendencia, envolvió en un pañal una gran piedra y se la sirvió a su esposo. A Zeus lo amamantó, en una cueva secreta, la famosa cabra Amaltea. Creció y terminó obligando al padre a devolver a todos sus hermanos, inclusive a la piedra. Luego se desató una feroz batalla, entre Zeus y sus hermanos aliados contra Cronos y el resto de los titanes. Después de 10 años de lucha en el monte Olimpo, ganó la batalla Zeus y sus hermanos, Hades y Poseidón. Así estos tres hombres se repartieron el Universo. Zeus ganó el cielo y todo lo que estaba bajo la luz del cielo, era el verdero rey de dioses su poder se extendió por la tierra y el Olimpo. Poseidón dominó el mar, los naufragios y las bonanzas y Hades, el mundo subterráneo, un reino oscuro y misterioso donde se creía que vagaban las almas de los muertos.


Cita:

Pero en la reflexión griega sobre los dioses, la diferencia de los sexos es un criterio pertinente, aunque esta diferenciación no se cumpla en el Olimpo, sino en el mundo de los mortales. Hesíodo indica que los dioses… todos, machos y hembras, están comprometidos en la misma acción, con esto quiere decir que en la Teogonía, el gran relato de la sucesión de las generaciones divinas, ha llegado el momento de que los hijos de Cronos libren la lucha contra los Titanes; en esa gran lucha, ningún gran dios o diosa podría desoír el llamamiento. Es una manera de inferir que, en el mundo de los dioses, la guerra no es como entre los humanos, algo único y posible atribuido a los machos. En materia de combate, Atenea tiene el mismo valor que Ares, y que en la llanura de Troya, las diosas se presentan con la misma alegría de corazón en los dos bandos.

Pero la pregunta sigue estando… ¿qué es lo que, tanto en sus atribuciones, como en su manera de intervenir, distingue a una diosa de un dios?


Aunque el mundo y el poder quedó repartido entre el género masculino hay un dato importantísimo que rescata Marija Gimbutas, profesora de arqueología europea en la universidad de California, en Los Angeles: antes del advenimiento de la cultura patriarcal, los pueblos primitivos veneraban a La Gran Diosa, era una cultura matrifocal, sedentaria, pacífica, amante de las artes, ligada al mar y la tierra. Las sucesivas invasiones indoeuropeas la destronaron entre el 4500 y 2400 AC. Según la autora Jane Harrison, la Diosa Gran Madre se fragmentó en muchas diosas menores, que reflejan atributos de ella: Hera, obtuvo el atributo del matrimonio sagrado, Deméter, todos los misterios de la creación, Atenea sus serpientes y sabiduría, Afrodita, su belleza y las palomas, Artemisa, fue la señora de las cosas naturales y de la vida natural.

Así, cada mujer refleja un atributo de La Gran Diosa: Nutrición, Paciencia, Alimento, Amor incondicional, Sabiduría, Belleza, Paz, Suavidad, Sostén, Alimento Físico y Espiritual.

Sobre lo que dices del paralelo paradigmático entre Ares, dios de la guerra bruta, y de Atenea, diosa de la sagacidad bélica, hay que señalar que todo el panteón Olímpico después de Zeus está polarizado.

¿El problema está en el género?

Cita:
El modo de acceder al tema podría ser gramatical: no es inútil recordar que, si bien «dios» se dice tehós, en griego hay dos maneras de designar a una diosa: se puede recurrir a la forma femenina de tehós, o usando el término tehós, morfológicamente masculino, pero precedido del artículo femenino o precisado por el contexto. Por tanto, en Atenas, Atenea o cualquier otra diosa puede ser mencionada como he theós. Ho theós, he theós: el dios, el dios mujer (la diosa).


En español está el término DEIDAD, que por razones morfológicas lleva género femenino pero designa entes de ambos sexos. Zeus es una deidad, pero Hera también. O DIVINIDAD, que es el mismo caso. Zeus también es una divinidad siendo tan masculino.








Cita:

¿Será que ya desde muy, pero muy antiguo, y hasta en el campo de los dioses lo masculino predominó sobre lo femenino…?

La respuesta a esta pregunta siempre ha sido negativa, y para llegar a esa negación se recurre a los poemas homéricos, en los que habla de «divinas mortales», ya que es siempre sobre las mujeres donde se posaría el deseo y la mirada de los dioses y de los mortales. Y podría ser así, dado el eros y el placer que los machos, héroes y dioses pueden experimentar en la unión sexual.


El panteón heleno no sólo es griego en el sentido que hoy nosotros damos al adjetivo griego. Hesíodo es el primer escritor que nos habla acerca del nombre de los griegos, su procedencia y sus estirpes: nos dice que los griegos procedían de las regiones actulamente conocidas como los Balcanes, al norte de la Grecia clásica, precisamente del Épiro y también de Tesalia; allí habitaba Helén, que da nombre a todos los griegos: helenos; Helén tuvo tres hijos: Juto, Eolo y Doro y un nieto, hijo de Juto, llamado Ión; los tres últimos dan nombre a las tres estirpes griegas caracterizadas individualmente por sus dialectos: jonios, eolios y dorios (para el arcadio-chipriota no hay filiación alguna en Hesíodo). Por otro lado que los griegos son un pueblo indoeuropeo está fuera de toda duda, si bien no voy a demostrarlo, pues ya lo está lingüísticamente en los estudios de gramática. Sin embargo, ni son los habitantes autóctonos de Grecia ni siquiera los primeros indoeuropeos que llegaron a estos lugares: no son la población neolítica que allá el 7000 a. C. habitaba Grecia, sino que llegaron a ella hacia el 2000 a. C. en plena Edad del Bronce. Y aún hay más, porque ha habido una clara tendencia a considerar lo no autóctono en Grecia como indoeuropeo, a especie de cajón de sastre,c uando en realidad también está el elemento semítico, que no pertenece a lo indoeuropeo, como por ejemplo Cadmo y Europa, de origen fenicio. Los propios griegos nos han dejado constancia de que hubo antes otros moradores del futuro suelo heleno, gentes a los que denominaban de modos muy diversos: había pelasgos, tírsenos, léleges, carios y eteocretenses. De los carios sabemos que son de origen anatolio y su lengua se emparenta con el luvita, hetita y en menor medida con el palaíta, misio y lidio; los tírsenos se relacionan con los etruscos (Mar Tirreno) y habitaron en la isla de Tasos y anteriormente en el Ática; los pelasgos habitaban al parecer por gran parte del territorio heleno y en época de Tucídides habitaban parte de la península Calcídica, hablando su propia lengua; los eteocretenses habitaban en Creta y se piensa que eran descedientes de los originarios cretenses o miceno-cretenses
Y por si fuera poco, además, están las invasiones de centroeuropeos. Villar dice...A mediados del III milenio la Arqueología detecta la presencia en Grecia de elementos culturales centroeuropeos, como la cerámica...con espirales y meandros, así como el mégaron y las ciudades fortificadas.(...) Pero lo que a mi entender resulta significativo es la escasez en Grecia de Hidronimia antiguo-europea (de la Vieja Europa). Todo ello invita a pensar que en Grecia los aportes de origen europeo (antiguo), que sin duda, han existido, no han debido de ser demasiados intensos. (Pues faltan toponimos y hidrónimos del tipo de los expuestos arriba) Lo que, por otra parte, resulta congruente con los rasgos dialectales de la lengua griega, más cercana al indo-iranio, frigio y armenio que a las lenguas de Europa.

Es decir, un cóctel que como tal tuvo que influir en el material que organiza Hesíodo.




DIANNA escribió:
Clio, sobre la mujer en la antigüedad y la mujer en Grecia ya hay un foro que abrí yo hace muchísimo tiempo.

http://foro.elaleph.com/viewtopic.php?t=9508

Cuando abriste este foro no te dije nada porque no sabía qué ibas a plantear exactamente y pensé que no habrías visto mi foro (¿o sí?)Think, pues hace tiempo que no posteaba en él. El caso es que hace poco lo subí y lo viste, entonces es muy revelador que hables precisamente de la mujer griega, como también son reveladoras otras cosas.

No sé qué pretendes, pero deberías tener más respeto con las personas que hemos trabajado antes que tú los mismos temas aquí ¿no crees? Y si quieres hacerlo ¿por qué no continúas en el hilo que se creó?

Sólo por curiosidad: ¿lo haces para imitarme o para intentar molestarme? Think
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Clio
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MensajePublicado: Mie Mar 07, 2007 21:42    Asunto: Responder citando

Holi.

Dianna, no tenía la menor de idea de la existencia de tu foro, es muy raro que pase de la segunada hoja en una sección, por tal motivo me sorprendí también al ver que vos tenías un foro sobre la mujer, eso sí, con el título que tenía... jamás se me hubiese ocurrido pensar que fuera para hablar sobre la mujer. Shocked

Al ver que lo subiste, también me fijé en las fechas y si mal no recuerdo, lo tenías olvidado desde 2003 ó 2004, y además solo leí respuestas muy ambiguas, el tema de Lilith, por ejemplo, está tratado con más seriedad después de que yo escribí sobre ella, pero... de todas formas, no tengo ningún problema en dejar este 'foro mío', yo lo llamo 'Tema', si vos deseás continuar con el tuyo.

Espero tu respuesta por esta vía y si es por medio de un privado, te ruego que me autorices a publicarlo. En vos queda la decisión, 'temas' para tratar hay muchos, por lo que no tengo incovenientes, como ya te dije, en dejar sin actividad este.

Saludos.

Dell, gracias por todos tus aportes, te ruego que amplíes todo lo que consideres necesario, la Edad Antigua nunca fue mi fuerte (me aburre bastante Embarassed ) pero... es indispensable para llegar con una base fuerte hasta nuestros tiempos y hablar sobre el papel actual de la mujer en la sociedad.

Por supuesto, Dell, esto que te digo dependerá de la repuesta de Dianna. De ella depende que este 'Tema' siga o no.

Un beso. Wink
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Jue Mar 08, 2007 00:45    Asunto: Responder citando

¿Y quién es Dianna para decicidr lo que tú tienes que hacer? ¿No te das cuenta de que hay gente que no lee los foros de Dianna? Si su foro en unos meses llega casi al mismo número de lecturas que el de ella en tantos años por algo será.


A mí, personalmente me trae sin cuidado los foros que ella abra o deje de abrir y los temas que trate y deje de tratar. En Autores hay mil y un foros sobre BOrges, por ejemplo, y a nadie se le ocurre decir nada si abres uno más. A ver por qué ella sí....



Desde luego, yo no voy a dejar de hablar de nada porque a ella se le ponga de las narices que no lo haga. Faltaría más. Que una mujer te pida dejar de hablar de mujeres el Día de la MUjer sólo es una neurastenia más.

Pero yo no toleraría que me hablara en el tono con el que te ha hablado a ti. Ya sabes: también hay mujeres así.


Ultima edición por DELLWOOD el Jue Mar 08, 2007 01:52, editado 1 vez
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Jue Mar 08, 2007 01:24    Asunto: Responder citando

Otra cosa que me gustaría que tomaras en cuenta, Clío, es que la mitología no es la más idónea fuente en la que analizar la Historia porque no es Historia sino Literatura sobre Teología pagana en el momento en que la Literatura no exstía tal y como nosotros la conocemos hoy. De acuerdo: el corpus mitológico de una cultura ,al pretender ordenar el universo, puede dar pistas sobre la concepción de las cosas, incluso el papel de la mujer en ese universo, pero nunca hay que obviar que los mitos no sólo proceden de fuentes distintas, sino que también necesitan muchísimo tiempo para configurarse como tal, pudiendo haber siglols y siglos de distancia entre la realidad física de un niño al que explican el mundo a través de los mitos debajo de un olivo en la Atenas del S. IV y el mundo tal y como era cuando ese mito empezó a gestarse y a confluir con otros en un río de evoluciones que va dar a nuestros libros, por no hablar ya de las distintas perspectivas de interpretación en cada momento, con sus consecuencias.

Si abandonamos el farragoso mundo de la mitología y recurrirmos a otros tipos de documentos, l oprimero que hay que tener en cuenta es que esos documentos están escritos por hombres. Por ejemplo, Aristóteles, Aristóteles, considera a la mujer materia, frente al hombre , que forma parte del espíritu, excluyéndola, por tanto, del lógos (la lógica y la
razón) y justificando su situación discriminada dentro de la sociedad.



Tradicionalmente se ha dicho que en los orígenes de la civilización griega la mujer tuvo un papel fundamental, a pesar de que la idea general que prevalece hpoy en día es que los griegos eran unos misóginos tremebundos que recluían a sus mujeres en el gineceo para cuidar de sus niños mientras sus maridos andaban por los andreion, las casas de hombres, jugando a Zeus y Ganimedes....

En la civilización minoica parece claro que la posición femenina es más libre que en la sociedad griega posterior. Por no hablar ya de la sociedad griega actual, donde la mujer todavía está muy atada a lazos de tradicionalidad muy fuertes.


En época micénica existía una clara diferenciación entre las labores profesionales de hombre y mujeres, aunque las únicas privilegiadas parece que fueron las sacerdotisas, sin olvidar que algunos cultos a algunas diosas implicaban la prostitución sagrada.

Las teorías de que en la antigüedad griega existieran matriarcados se basan en l mitos como los de las Amazonas y las Lemnias.
Las Amazonas mantenían relaciones sólo con extranjeros. Los hombres sólo existían como esclavos y los hijos ,al nacer, si eran varones, eran matados o cegados, mientras que a las niñas se les cortaban un pecho para que pudieran disparar sin ningún problema las flechas, de ahí su nombre (amazona < a-mazÕ$, es decir, sin pecho).

Existieron en tiempos las Amazonas, hijas de Ares, que vivían junto al río
Termodonte, y eran las únicas entre los pueblos vecinos que se revestían dehierro, y fueron las primeras de entre todos que montaron en caballos, conlos cuales, inesperadamente para los enemigos por lo insólito del caso, alcanzabana los fugitivos o bien dejaban atrás a los perseguidores. Y eran
consideradas más bien como varones por su valor que como hembraspor susexo; pues, con respecto a los varones, parecía mayor la superioridad de susespíritus que la inferioridad de su apariencia. Dominaban ya a muchas razas,y tenían de hecho avasallados a sus vecinos, cuando, al oír hablar de laingente gloria de este país, tomaron consigo a los más belicosos de entre los pueblos y, con grandes esperanzas de obtener alta reputación, emprendieron una expedición contra esta ciudad; pero, al tropezar con guerreros valerosos,sus almas se igualaron con sus sexos, adquirieron fama opuesta a la precedente y se revelaron como mujeres, más aún que por sus cuerpos, por los peligros en que se vieron. Y son las únicas a quienes no les fue dado el aprender de los fracasos con el fin de conducirse mejor en lo sucesivo, ni tampoco el regresar a sus casas para anunciar su desdicha y el valor de nuestros antepasados; pues al morir allí mismo, y pagar así la pena de su insensatez, hicieron inmortal, gracias
al valor, la fama de nuestra ciudad y, en cambio, por la calamidad aquí
sufrida, sumieron en la oscuridad a su patria. Y así aquéllas, por apetecer injustamente la tierra ajena, perdieron justamente la suya.”
(LISIAS, Discurso fúnebre, 4-6. Trad. de Manuel Fernández Galiano)
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Clio
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MensajePublicado: Jue Mar 08, 2007 02:42    Asunto: Responder citando

Holi, Dell.

Respecto del tema de Dianna no lo tomo como tolerar, sino que lo considero, más bien, como una jugada no muy limpia de ella, que recordó, gracias a que yo abrí este tema, que ella tenía uno abierto sobre la mujer. Más bien lo siento como... si ella misma se dijera: "¡Huy, qué tonta, cómo abandoné este tema!".

Y como todos cometemos tonterías alguna vez, y no me gusta pasarle por encima a nadie, esperaba que resolviera el tema con sensatez. Es decir, le di una chance. También pienso como vos, que no es problema que existan dos temas parecidos, ya que pueden estar enfocados de distinta forma. Este es mi pensamiento concreto, esperaba primero su respuesta, pero como te le adelantaste y aún estoy aquí, ya te cuento como pienso.

Respecto, ahora sí, sobre lo que me planteás de la mitología, si bien no la tomo como algo con real fundamento histórico, sí considero que deja muchas huellas en el inconsciente colectivo, y por la misma razón que citás, que los escritos fueron hechos por varones, es que me anima el hecho de pensarlos.

Quisiera ir poco a poco hasta llegar al siglo XIX, en donde los papeles femeninos comienzan a dar un giro y un matiz absolutamente distinto.

Mi lema Dell, no sé si lo habrás leído alguna vez, es: La literatura y la historia van de la mano. Y por algo los mitos y la historia antigua fue escrita de ese modo. Creo que todo tiene un porqué.

Un beso. Wink
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Jue Mar 08, 2007 02:57    Asunto: Responder citando

Sí, desde luego, todo tiene un motivo. Cuando tenga tiempo, quizás esta tarde, me gustaría hablar de por qué se llegó a pensar que la mitología era una enfermedad del lenguaje, que tiene que ver con el estudio decimonónico de la Mitología Comparada como consecuencia del auge que tenía entonces la Gramática Comparada. Un acercamiento etimológico a la mitología indoeuropea como explicación a una serie de regularidades constatadas.
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Clio
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MensajePublicado: Jue Mar 08, 2007 08:51    Asunto: Responder citando

DELLWOOD escribió:
Sí, desde luego, todo tiene un motivo. Cuando tenga tiempo, quizás esta tarde, me gustaría hablar de por qué se llegó a pensar que la mitología era una enfermedad del lenguaje, que tiene que ver con el estudio decimonónico de la Mitología Comparada como consecuencia del auge que tenía entonces la Gramática Comparada. Un acercamiento etimológico a la mitología indoeuropea como explicación a una serie de regularidades constatadas.


Buen día, Dell y demás amigos (pareciera, por el intercambio de mensajes, que este tema lo estuviéramos leyendo solamente Dellwood y yo, y sé que no es así) disculpen, por favor, el saludo los incluye a todos.

Dell, sí te contestaba a vos, me parece un tema hermosísimo, por mi parte tengo planeado algo sobre Normativa española, solo estoy pensando la forma de encararlo para que no resulte tedioso. Respecto de tu idea, lo único que te sugeriría es que trates (sé que es difícil, por la cantidad de vocabulario específico que tiene el aspecto gramatical) que intentes utilizar un vocabulario acorde para quien lee por primera vez sobre estos temas. Aquí en el Aleph, la mayoría de nosotros tenemos estudios avanzados, pero hay estudiosos de todas las áreas, por lo que la Gramática Comparada a muchos puede resultarles algo así como 'chino básico'. ¿Te parece?

Si abrís el tema, no dudes de que si me lo permitís, aportaré algún dato que tal vez resulte interesante.

Un beso. Wink
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