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POETA EN NUEVA YORK. LORCA.


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DELLWOOD
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Registrado: 25 May 2001
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MensajePublicado: Mar Nov 06, 2007 07:48    Asunto: Responder citando

Y ahora, el poema de aquellos diez días con Cummings en Eden Mills.


POEMA DOBLE DEL LAGO EDEn
Nuestro ganado pace, el viento espira
Garcilaso



Era mi voz antigua
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.

¡Ay voz antigua de mi amor,
ay voz de mi verdad,
ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!

Estás aquí bebiendo mi sangre,
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.

Déjame pasar la puerta
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.

Yo sé el uso más secreto
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.

Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina,
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!

Esos perros marinos se persiguen
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!

Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.

Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.

No, no, yo no pregunto, yo deseo, 1
voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.

Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.


....................................................................................

1. Obvia alusión a un verso famosísimo de Los Placeres Prohibidos, de Cernuda

http://foro.elaleph.com/viewtopic.php?p=564836



Federico en las orillas del Eden Mills. Y abajo, con Philip.

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DELLWOOD
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MensajePublicado: Vie Nov 09, 2007 04:29    Asunto: Responder citando

Y ahora, un poco de juegos hidráulicos:

Los Raros, de Rubén Darío, libro que Lorca conocía muy bien, podría ser la fuente primordial.

Poemas de la soledad
en University Columbia.
Fábula y rueda de los tres amigos


Enrique,
Emilio,
Lorenzo.

Estaban los tres helados:
Enrique por el mundo de las camas;
Emilio por el mundo de los ojos y las heridas de las manos,
Lorenzo por el mundo de las universidades sin tejados.

Lorenzo,
Emilio,
Enrique.

Estaban los tres quemados:
Lorenzo por el mundo de las hojas y las bolas de billar;
Emilio por el mundo de la sangre y los alfileres blancos;
Enrique por el mundo de los muertos y los periódicos abandonados.

Lorenzo,

Emilio,
Enrique.
Estaban los tres enterrados:
Lorenzo en un seno de Flora;
Emilio en la yerta ginebra que se olvida en el vaso;
Enrique en la hormiga, en el mar y en los ojos vacíos de los pájaros.

Lorenzo,

Emilio,
Enrique,
fueron los tres en mis manos
tres montañas chinas,
tres sombras de caballo,
tres paisajes de nieve y una cabaña de azucenas
por los palomares donde la luna se pone plana bajo el gallo.

Uno

y uno
y uno.
Estaban los tres momificados,
con las moscas del invierno,
con los tinteros que orina el perro y desprecia el vilano,
con la brisa que hiela el corazón de todas las madres,
por los blancos derribos de Júpiter donde meriendan muerte los borrachos.

Tres

y dos
y uno.
Los vi perderse llorando y cantando
por un huevo de gallina,
por la noche que enseñaba su esqueleto de tabaco,
por mi dolor lleno de rostros y punzantes esquirlas de luna,
por mi alegría de ruedas dentadas y látigos,
por mi pecho turbado por las palomas,
por mi muerte desierta con un solo paseante equivocado.

Yo había matado la quinta luna
y bebían agua por las fuentes los abanicos y los aplausos,
Tibia leche encerrada de las recién paridas
agitaba las rosas con un largo dolor blanco.
Enrique,
Emilio,
Lorenzo.
Diana es dura.
pero a veces tiene los pechos nublados.
Puede la piedra blanca latir con la sangre del ciervo
y el ciervo puede soñar por los ojos de un caballo.

Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que cl mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.


...oooOOOo
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Mie Nov 28, 2007 09:49    Asunto: Responder citando

El Ministerio de Cultura de España ha comprado hoy por 30.757 euros el único manuscrito del poema Crucifixón, de la famosa obra de Federico García Lorca Poeta en Nueva york, que ha salido a la venta en la casa de subastas Sotheby's de Londres.

"Ha pujado el Ministerio de Cultura", ha confirmado la presidenta de la Fundación García Lorca, Laura García-Lorca de los Ríos, al precisar que la puja se ha producido de "común acuerdo" con esa institución.


........
El día en que Federico García Lorca emborronó un papel con los versos de Crucifixión, supo que le habían alumbrado todas las musas. Fue en Nueva York, abrumado por las "vacas con tetas llenas de perdigones" y por "temblorosos ríos de polilla", oliéndose quizás con esas imágenes el cataclismo del crack del 29, que se produjo tan sólo seis días después de fecharlo, el 24 de octubre. Esa única copia se la regaló a su amigo Miguel Benítez y no volvió a recuperarla.
La historia de Crucifixión es la historia de una pérdida nada deseada. Como no apareció hasta después de su muerte, los expertos no sabían bien dónde encajaba dentro de Poeta en Nueva York. Lorca lo deja muy claro en el manuscrito que le entrega a José Bergamín pocos días antes de morir y que también fue un misterio para los estudiosos durante años porque el propio Bergamín no quiso entrar en polémicas.

En la copia del borrador que el poeta dejó sobre la mesa de su amigo editor, la indicación es muy clara. Lo incluye en la parte VII, titulada Vuelta a la ciudad, en la que anota: "Crucifixión y hay que pedir el original a D. Miguel Benítez".

Él mismo se lo reclamó antes, con dos cartas que también se subastan. En ellas resaltaba la importancia del poema: "Queridísimo Miguel. Estoy poniendo a máquina mi libro de Nueva York para darlo a la prensa el próximo mes de octubre; te ruego encarecidamente me mandes a vuelta de correo el poema Crucifixión puesto que tú eres el único que lo tienes y yo me quedé sin copia. Desde luego irá en el libro dedicado a ti. Por primera vez en mi vida dicto una carta que está escrita por mi secretario. Miguel, ten la bondad de ser bueno y mandarme ese poema, porque es de los mejores que llevará el libro".

No hubo respuesta, ni a esta ni a la carta posterior. Después del asesinato de Federico, el 18 de agosto de 1936, nadie supo más. Las primeras ediciones de Poeta en Nueva York en 1940 no lo incluyen. Ni la de Norton, en Estados Unidos, ni la de Séneca, en México. Es en 1950 cuando el poeta Agustín Millares lo publica junto a las dos cartas en la revista Planas de poesía.

A partir de entonces, la familia Millares se hace cargo del manuscrito que hoy sale a subasta. Según los propietarios, herederos de Agustín Millares, han decidido dar el paso porque su estado de conservación "corría riesgos". También aseguran que previamente se pusieron en contacto con la Fundación García Lorca y con la Biblioteca Nacional por si lo querían, pero que no recibieron respuestas.

Laura García Lorca cuenta que los contactos se produjeron cuando ella no era responsable de la Fundación. También lo confirman en el Ministerio de Cultura, donde efectivamente confirman que hubo un ofrecimiento a la Biblioteca Nacional en época de Carmen Calvo. Rogelio Blanco, director general del Libro entonces y ahora, cuenta su versión: "Efectivamente nos lo ofrecieron, pero por una cantidad cuatro veces más elevada que la que sale mañana en la subasta". La cifra les pareció desorbitada. Ahora acudirán a la puja e intentarán conseguirlo "a un precio razonable".

Lorca pensaba que Crucifixión era fundamental para el libro, y aún con sus bendiciones, el poema se ha visto envuelto en un halo de misterio, muy acorde con todo lo que es Poeta en Nueva York. Su aspecto original, con las cuartillas ya carcomidas por el paso del tiempo, le convierten en todo un objeto de deseo para el mundo lorquiano.

..................

La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violenta que se escapaba de la herida
proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto.

La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,
pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.
Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero caliente
ponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.
Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.
Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.
Un sastre especialista en púrpura
había encerrado a tres santas mujeres
y les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.
Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,
que lloraba porque al alba
tenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.
¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!
¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxíden los planetas!
Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.
Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:
Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.
La muchedumbre cerraba las puertas
y la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazón
mientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadores
y la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros.

Esa maldita vaca
tiene las tetas llenas de perdigones,
dijeron los fariseos.
Pero la sangre mojó sus pies y los espíritus inmundos
estrellaban ampollas de lagunas sobre las paredes del templo.
Se supo el momento preciso de la salvación de nuestra vida.
Porque la luna lavó con agua
las quemaduras de los caballos
y no la niña viva que callaron en la arena.
Entonces salieron los fríos cantando sus canciones
y las ranas encendieron sus lumbres en la doble orilla del rio.
Esa maldita vaca, maldita, maldita, maldita
no nos dejará dormir, dijeron los fariseos,
y se alejaron a sus casas por el tumulto de la calle
dando empujones a los borrachos y escupiendo sal de los sacrificios
mientras la sangre los seguía con un balido de cordero.

Fue entonces
y la tierra despertó arrojando temblorosos ríos de polilla.

18 de Octubre de 1929. New York.
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Mie Nov 28, 2007 09:51    Asunto: Responder citando

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DELLWOOD
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MensajePublicado: Dom Dic 09, 2007 00:42    Asunto: Responder citando



ODA A WALT WHITMAN

Por el East River y el Bronx
los muchachos cantan enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.

Pero ninguno se dormía,
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.

Por el East River y el Queensborough
los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.

Pero ninguno se detenía,
ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.

Cuando la luna salga
las poleas rodarán para turbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.

Nueva York de cieno,
Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?

Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.

Ni un sólo momento, Adán de sangre, macho,
hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.

¡También ese! ¡También! Y se despeñan
sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.

¡También ése! ¡También! Dedos teñidos
apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.

Pero tú no buscabas los ojos arañados,
ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.

Tú buscabas un desnudo que fuera como un río,
toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.

Porque es justo que el hombre no busque su deleite
en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.

Agonía agonía, sueño, fermento y sueño.
Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.

Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo
por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.

Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
entra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Apios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.

¡No haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.

Y tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudson
con la barba hacia el polo y las manos abiertas.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga.
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Hermes
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Registrado: 02 May 2006
Mensajes: 638
Ubicación: Santiago, Rep. Dom

MensajePublicado: Mar Dic 11, 2007 14:04    Asunto: Responder citando

DELWOOD:

Gran trabajo hasta ahora. Lo he disfrutado mucho. Federico García lorca y su Poeta en Nueva York son de mi predilecciones en la literatura. Un poeta y un libro más que estupendos.
Un abrazo.
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Mie Dic 12, 2007 04:38    Asunto: Responder citando

Gracias. Pero de trabajo, nada. Más bien, un placer.

Me alegro de que haya gente que sabe valorar la poesía mayúscula.
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Vie Dic 28, 2007 10:44    Asunto: Responder citando

El Centro Federico García Lorca de Granada constituyó ayer su consejo rector, que dirigirá desde ahora sus actividades tras siete años de disputas institucionales y dificultades para encontrar una sede apropiada en la ciudad. El pacto firmado entre el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, Diputación, Ayuntamiento de Granada y la Fundación Lorca se ha retrasado estos siete años desde que surgió el compromiso de traer el legado de Lorca a su ciudad de origen, y más de dos décadas desde que nació la Fundación Lorca. La familia del poeta ya intentó, sin éxito, el traslado a Granada de todos los fondos en 1986, cuando se celebró el 50º aniversario de la muerte del autor de Poeta en Nueva York.

"Hemos tardado mucho tiempo, pero por fin ese deseo fundacional se puede llevar a cabo. El deseo de la familia siempre fue que los fondos estuvieran en Granada", declaró ayer aliviada la sobrina-nieta del poeta, Laura García Lorca, nombrada ayer directora del centro. Para el centro se barajaron diferentes edificios durante años, pero hasta 2004 no cuajó el proyecto definitivo. "No hay muchos lugares con la dimensión necesaria. Debía ser cercano, vivo, un sitio de paso y en el corazón de la ciudad para acoger una obra contemporánea", añadió la directora.

La consejera andaluza de Cultura, Rosa Torres, achacó el retraso a las dificultades para conciliar los intereses de las administraciones públicas. "No ha sido un tiempo perdido, sino que hemos preparado el manual de vuelo", apuntó optimista Torres.

Al centro, de corte vanguardista y actualmente en obras, se trasladarán los valiosos fondos del legado que posee la Residencia de Estudiantes madrileña: casi 5.000 manuscritos de Lorca, 3.000 de otros autores, 50 dibujos de pintores como Dalí o Ismael de la Serna, archivo fotográfico, de prensa y una biblioteca. Además, el edificio contará con un teatro, una sala de exposiciones y una planta de talleres para niños. De este modo, el centro se ubicará en la plaza de la Romanilla granadina y la Residencia de Estudiantes se convertirá en una "subsede" donde permanecerán copias de los documentos originales trasladados a Granada. El consorcio del centro, que dispone de un presupuesto inicial de 18 millones, designó asimismo ayer a Carmen Monblant como gerente.
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ladulcequeja
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MensajePublicado: Vie Feb 01, 2008 20:39    Asunto: Lorca, poeta en nueva yor y otros asuntos Responder citando

¡Saludos a todos!

No es por criticaros, pero creo que os estáis metiendo en un laberinto sin mucha salida. Leí una biografía que hizo Ian Gibson sobre Lorca, y me pareció muy buena e interesante, pero me da la impresión que todo este tipo de textos sobre la vida de los autores nos aleja de aquello que realmente más amaron y más amamos de ellos: sus obras.

Y digo yo... ¿es tan importante para descubrir el sentido de "poeta en nueva york" saber si estuvo liado con tal o cual poeta o si mantuvo relaciones con Dalí? Si lo hizo, muy bien, pero, ¿es relevante para nosotros? Eso son cuestiones más de prensa rosa que de literatura...

Podríamos discutir otros temas del libro más interesantes. Por ejemplo, ¿no veis en "poeta en nueva york" un claro precursor del movimiento ecologista actual? ¿o un exponente más del tópico del "beatus ille" (en el campo y en la vida sencilla está la felicidad)? ¿que opináis de la contradictoria "Oda a Walt Whitman", que inquieta a tantos críticos literarios?

Dejo las preguntas abiertas. Besacos Razz
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DELLWOOD
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MensajePublicado: Mie Feb 06, 2008 06:22    Asunto: Responder citando

NO, te equivocas. Y mucho. Ya desde el formalismo ruso y el método inmamente en crítica literaria quedó bien demostrado que el análisis de una obra literaria comienza por su localización, tanto desde el punto de vista intrínseco como extrínseco, porque eso ya son los primeros andamios del análisis de la tesis que va a sostener. Como si a un detective no le importara si el asesinado jugaba al tenis, por poner un ejemplo. Es básico para la disciplina de la ´Historia de la Literatura. Me autopego un texto que te podrá ilustrar algo:

Teoría Literaria es el estudio de los principios básicos de la literatura según sus categorías y criterios, mientras que la crítica literaria o la historia de la literatura estudian obras literarias concretas. A veces, se utiliza el término de crítica literaria para abarcar toda la teoría literaria, cuando en realidad se quiere utilizar en el sentido de teoría de la crítica literaria o teoría de la historia literaria. La teoría se asienta sobre obras concretas, porque de lo contrario no se puede llegar a criterios, categorías y esquemas de relación, sin los cuales la crítica o la historia literarias, al carecer de puntos de referencia, no pueden sostenerse por sí mismas. Ha habido intentos de separarlas, afirmando que la historia muestra que A deriva de B, mientras que la crítica afirma que A es mesjor que B, o lo que es lo mismo, la historia trata hechos verificables mientras que la crítica trata de cuestiones de opinión. Sin embargo, en la historia literaria no hay hechos verificables que sean completamente neutros, porque ya en la misma selección de una obra van implícitos juicios de valor. El relativismo crítico aisla cada obra como expresión independiente de una sensibilidad concreta, pero el sentido total de una obra de art no puede ser unicamente el que tenía para su autor, sino más bien el resultado acumulativo de las influencias que genere la obra. El demasiado habitual divorcio que existe ente la crítica literaria y la historia literaria es contraproducente para ambas, y es por ello que el historiador de la literatura debe de ser crítico, a la vez que el crítico debe tener en cuenta la historia.

OBJETIVO de la Historia Literaria
Como la Historia, la historia literaria aplica el método histórico para conocer e interpretar el pasado y así comprender hechos generales en los que estudiar tanto sus interrelaciones como su evolución. Pero mientras que la Historia estudia hechos únicos, en un tiempo completamente pasado, la Historia Literaria estudia hechos SINGULARES que permanecen vivos. El estudio histórico busca esa singularidad de los textos literarios relacionándose con una tradición literaria de géneros y movimientos que se conectan con la historia de la cultura y por tanto con una parte importantísima de la historia de la humanidad.

EL MÉTODO HISTÓRICO DE G. LANSON ( Essais de méthode de critique et d´histoire littéraire, Paris, Hachette, 1965) Se basa en la equiparación del estudio literario con el científico, es decir, exige rigor y objetividad absoluta, sólo permitiendo la subjetividad si favorece un mayor conocimiento de la obra a estudiar. Es decir, lo contrario al crítico impresionista, que se deja llevar por su subjetivismo incluso si sólo es para hacer alarde de erudicción. Lanson también está en contra de la crítica dogmática, que juzga obras desde el prisma de una sola ideología y religión sin aceptar otras visiones. La objetividad absoluta es imposible, pues la mera elección de una obra o un autor ya indican cierta afinidad entre el historiador y el autor a estudiar, pero de todas formas, todo historiador literario, para preparar una edición crítica de una obra, debe prestar gran atención a los siguientes puntos.

1.SELECCIONAR LA BIBLIOGRAFÍA Es imprescindible saber todo lo que se ha escrito sobre la obra que vamos a estudiar. Para ello existen bibliografías retrospectivas y bibliografías corrientes. Entre las primeras, y sobre literatura hispánica, existen algunas indispensables:

2. ELECCIÓN DEL TEXTO BASE Hay que saber si nos encontramos ante textos auténticos, dudosos o apócrifos, pues en caso de manuscritos medievales no se precisa la autoría de la obra y tenemos que saber si se trata de textos autógrafos o apógrafos. Tras recolectar todos los manuscritos, se escoge el texto base por eliminación de los que sean meras copias. A veces, el autógrafo no coincide con la última edición y hay que dilucidar por qué. Otras veces hay varios autógrafos y hay que elegir como texto base la última redacción; en caso de que hubiera varias ediciones se escoge la última, pero si fueran meras reediciones se escoge la edición princeps, haciendo corección de erratas si las hubiera. Si tenemos un autógrafo y varios apógrafos, hay que contrastarlos en sus distintas ediciones. En el caso contrario hay que ordenarlos cronologicamente. Es una labor que exige paciencia, rigor con el conocimiento de la lengua y estilo del autor.
3. ESTUDIAR MUTILACIONES, ADICIONES Y TRANSFORMACIONES En esta etapa se estudian las mutilaciones, adiciones o transformaciones que pudieran haber afectado al texto base, pues podemos encontrar erratas de los copistas, omisiones de letras e incluso palabras. Al pie del texto, aparecerá el aparato crítico, donde se consignarán las variaciones entre el texto básico y las otras versiones impresas. Si las divergencias fueran muy profundas, es aconsejable publicarlas en un libro aparte.
4. CONTEXTUALIZAR EL TEXTO La datación de textos es importante y en algunos casos no se consigna, o se consigna de manera que no corresponde con la realidad, no coincidiendo por ejemplo, fecha de redacción con la de publicación, lo cual dificulta estudiar la obra como elemento que influye en un ámbito, tanto en el tiempo como en el espacio. Es tarea del historiador literario, como dice Lanson, sentir historicamente, es decir, acomodarse a la forma de pensamiento de la época en que se escribió la obra, y esto se hace a través de referencias, cartas, diarios, apuntes...
5. ANALIZAR POSIBLES DIFERENCIAS ENTRE DISTINTAS EDICIONES Pues a veces, en distintas ediciones, hay variaciones en el gusto de una época, al igual que hay escritores que someten a sus obras a arduos trabajos de corrección.
6. BUSCAR EL SENTIDO LITERAL DEL TEXTO A través de conocimeintos filológicos y lingüïsticos, el historiador debe de aclarar todos los vocablos, estructuras sintpacticas, referencias históricas o geográficas que aparezcan en el texto y puedan dificultar la legibilidad .
7. BUSCAR EL SENTIDO LITERARIO DEL TEXTO Etapa delicada, pues el estudio del estilo y las concepciones religiosas, sociales y filosóficas de una obra, invitan al historiador al subjetivismo.
8. INDAGAR EN LA GENÉTICA DE LA OBRA Para el historiador puede ser muy relevante el estudio de las circunstancias en que la obra se redactó y nunca debe de despreciar los datos biográficos del autor que puedan aportar alguna luz a su estudio.
9. ESTUDIAR INFLUENCIAS Y FUENTES Directamente conectada con la etapa anterior, esta etapa precisa distinguir entre lo que son las influencias y lo que son las fuentes, tanto orales como escritas, literarias o extraliterarias, tratándolas sólo en cuanto verdaderamente esclaredoras de la obra. Si el estudio de fuentes e ingfluencias se dirigen a un número de autores de diversa nacionalidad, entramos en el territorio de literatura comparada.
10. ANALIZAR EL EXITO CONSEGUIDO Y LA INFLUENCIA EJERCIDA. Pretende saber cual es el alcance de un autor y un obra en un determinado público y de manera tanto diacrónica como sincrónica.

Una vez que se ha estudiado una obra de la forma más detallada posible, el historiador está en disposición de establecer afinidades formales entre varias obras, delimitar sus géneros y los movimientos a que pertenecen. Aunque esto sólo ocurre de forma seria si el historiador es fiel a una serie de principios con los que evitar errores por mal conocimiento de los hechos, irregular establecimiento de relaciones, prolijidad innecesaria para el conocimiento de la obra, etc.

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Al estudioso de la teoría de la literatura, la biografía puede aportarle tres ángulos distintos desde los cuales analizar la literatura y el literato. Primero, el más importante para la investigación literaria, la biografía puede aportar detalles que ayuden a la comprensión profunda de una obra poética; después, en un nivel más sociológico que literario, la biografía puede arrojar datos importantes a la hora de estudiar al artista en cuanto a personalidad genial; por último, y aquí es donde biografía y psicología interactúan, la biografía de un autor puede ser uno de los aspectos que nos brinden información práctica sobre el estudio psicológico del poeta y de su creación poética.

Pero la biografía literaria plantea dos preguntas fundamentales: ¿Hasta qué punto una obra literaria ofrece datos biográficos de su autor? ¿Hasta qué punto la biografía de un autor puede ayudarnos a comprender su obra?

Para responder a estas preguntas, no podemos pasar por alto que no disponemos del mismo número de datos biográficos para estudiar a los autores antiguos que a los contemporáneos. De los primeros, en algunos casos desconocemos por completo sus trayectorias vitales, llegando incluso al hecho de que algunos críticos llegan a poner en tela de juicio la existencia real de algunos autores, como Homero o Shakespeare. En otros casos, como el de Gonzalo de Berceo, sólo conocemos de sus vidas lo que se desprende de pequeños documentos legales. Y en otros casos, como el del Arcipreste de Hita, el autor inserta en su obra pequeños datos aparentemente autobiográficos que, por incomprobables, muchos críticos acaban por tomarlos como meros recursos literarios que convierten el dato en metáfora. No obstante, algunos biógrafos se atreven a lanzar conclusiones en base a estudios anímicos preponderantes en las obras de ciertos autores, obviando, por ejemplo, que no hay por qué ser una persona trágica para escribir tragedias.

Puesto que con el transcurrir del tiempo los autores han ido tomando conciencia de serlo y, por tanto, hablan más de sí mismos, el estudio biográfico de los autores modernos es más sencillo, ya que nos permite generalizar dividiéndolos en dos categorías diametralmente contrapuestas: el poeta objetivo, en el cual el arte prevalece sobre la personalidad, y el poeta subjetivo, en el que la personalidad se manifiesta a través del arte. Pero sólo una extralimitación del género biográfico permitiría tomar como reales los aparentemente claros datos biográficos que haya en la obra de un autor, pues el carácter connotativo que le es inherente al lenguaje literario está muy lejos de la mera transcripción de sentimientos y vivencias; la obra de un autor puede haber sido inspirada por una ensoñación sin más objeto que la evasión de la realidad, o como máscara catártica de un anti yo e incluso como proyección de un alter ego, por lo cual el biógrafo está obligado en su trabajo a una escrupulosidad científica que no dista de la que le es exigida al historiador.

La biografía puede ayudar a explicar, por alusiones y referencias, la evolución, madurez y posible decadencia del arte de un autor, ofreciéndonos, por ejemplo, información sobre las lecturas que el autor realizó en vida, o comentarios sobre determinados temas que el autor hizo a otros literatos, pero es sumamente peligroso atribuirle una importancia crítica a estos factores porque, si no hay pruebas, todo puede ser falso y destinado a fines que nada tienen que ver con el estudio profundo de una obra y su autor
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