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Damaris Montano


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Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Antología Alepha
Autor Mensaje
Orietta Delmar
Miembro Semi-Senior
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Sab Abr 05, 2008 13:50    Asunto: Damaris Montano Responder citando

Nunca he sido buena para autobiografiarme. En realidad, me dan flojera las presentaciones, tanto así que llevo como 5 minutos en estas líneas.

Nací en Chinandega, Nicaragua y por mera vanidad, no diré cuantos jodidos años tengo. Trabajo en una secundaria y aunque casi cuento con un título de psicología, admito que me he equivocado de carrera... las sesiones de terapias sirven más, pero conmigo como paciente.

Para mi bien, no dependo de la escritura y sí que es un alivio, ya que llevo dos jodidos años sin escribir algo que valga un tantito la pena y no lo digo por humildad que, para desgracia de mi madre, carezco de ésta.

Y aunque no pareciera, hubo un tiempo [bastante largo] que escribía poemas de amor. Y con ellos voy a comenzar.


Agonía

Me pesa esta manera tan tonta
de reconocer el desdoble de mi destino
ante la aspereza paralela de las noches.

Fui despiadada al borde de tu agonía
y ahora, nuestros nombres son inquietos.

Me persiguen esas afinidades tuyas,
devoran el rumor de mis contracciones
haciéndome reconocer que sos eterno
ante este adiós impronunciable.

[¡Ya no soy temblor en tus soledades!];

hombre, vos que me enseñaste a ser caricia
y te abandonaste a mis exuberancias,
me dejás ahora, agonizando esta gravedad.

Mis ecos ya no traspasan tus labios,
ni se colman tus manos con mi gesto
y tus noches ya no ceden a mis abrazos
mientras yo languidezco hecha de barro.

2002


Estos días de vos


Hay sed en todas mis sonrisas,
detalles de luna roja en el insomnio,
solicitud de verano en la cama.

Huelen a vos este placer indecible,
las citas en el tiempo de aire
y el vicio de respirar lo blanco.

Me desordenan estos días
adheridos a la insana paciencia
(provocan manifestaciones inconclusas).

Lamo la incertidumbre del espejo
mientras me recorro en tu nombre,
llenándose de significados los espacios;

me tiento y ofrezco la ingenuidad
que aún conservo entre los dedos
y en este término de luna nueva.

Me incompletan estos días de vos...

[trastocan hasta donde termino].

12:56

11/26/02


Otto

Me equivoqué con tus gestos,
el concepto de tus palabras,
faltó poco para cortar el cordón
de la promesa de mis, ahora, deformes convicciones.

No te logré ver desde el otro lado,
sólo tu nombre se me revelaba
sobre las líneas de una compulsión
que ni siquiera era evidente.

Renuncié al suicidio del silencio
y parí palabras de ingenua adolescencia
sin pensar en que tu ‘yo’ era vano;
me olvidé de tus otros, y de las otras,
sí, de las que te quisieron menos que yo.

Fuiste más que un espejismo de extraño origen,
los minutos de mis hojas amarillas fueron tuyas,
aunque nunca me aferré a tus condiciones
ni al semáforo que se prolongaba en verde.

Yo estaba allí,
con mi lluvia de narcóticos,
con el vagabundeo de mis trece años
y con la verdad que tanto me pesaba.

Ni siquiera pensé en cruzarte la noche,

pero te contuve tanto y largamente
ahí, Otto, en donde no fue fácil
arrancar tu nombre
(el primero en mis manos).

2003


Noches abiertas

Volvés a la hora de los silencios,
las fechas en el placer de tu nombre,
los párpados de países tan lejanos,
la piel que me contó más de una leyenda
y ese amanecer que llamaba mío.

Volvés con el paisaje que siempre quise
y la forma tan antigua, tan nuestra:
apuntar al ombligo, mirarnos las manos
y hacerle cosquillas al reloj de la espalda.

Volvés, amor, con la misma soledad:
-¿Qué esperás para abrirme las noches?

22:22

02/11/03


Horas de vos

Me pregunto por los todavía de tus manos,
por tus viajes a las ciudades que no conozco.
Me pregunto por vos, desconocido de siglos.

¿Me permitís pronunciarte más allá del verbo?
No te preocupés, no pienso crearte una leyenda
ni fumarme el último cigarrillo de tus soledades.

Tengo memoria en todos los costados de mis noches,
en más de alguna, cuando me duela el silencio
te hablaré de mis inexistencias, de mis apenas;
inventaré la manera en que tanto te extraño
y te dibujaré en el espejo que guardo en la almohada.

Hoy me acontecés, hombre de sonrisas habitadas,
de olvidos que no llegan, ayeres que no terminan;
hoy te busco para desvariar en tus perfiles,
abrazarte en esta dulce nostalgia de otros,
para un solo beso de años ajenos.

Sí, ya sé de este jamás, de este placer inconcluso,
sin embargo, en estas horas de vos...¡te quiero!

20:41

02/14/03


Usted se me va…

Usted se me va, amante azul,
pero queda infinitado en mis manos,
en los extremos y centro de mi carne,
afiliado con mis sábanas,
en esta inacabable manía de recurrirlo.

Usted se me va,
mas se intactan los deseos de mi lengua,
los de mi blanca mariposa de piel
y esos de ser hermosa bajo su cuerpo;

me queda la costumbre de abrirme a sus noches,
desnudarle mis horas de Vivaldi
para exprimirme en sus soledades,
anudarme su nombre en la espalda,
escribirle un poema más
y agradecerle por la dicha de amarlo.

2003


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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Sab Abr 05, 2008 17:21    Asunto: Responder citando

...Hasta entonces

No me importan el peso de tus cuarentaiocho años
ni la disimilitud de nuestros cuerpos;
quizá eso sea lo más maravilloso:
yo mi sexo,
vos el tuyo;
yo dos pechos generosos,
vos, una almohada de aliento.

Pero ambos tenemos este olor a sal,
deseos ondulándose en nuestras espaldas
y la misma sensación estremecida
en el tacto de nuestros vientos.

ya despues vendrá una ella,
llegará un él

pues somos parte de los otros.


Intimos

I

Señor,
amante de mis manos:
no se preocupe por mí
que estoy de la putísima madre
(no tan jodida como aparento).

No haga caso a mi cintura repleta de tristeza,
a mi boca queriendo putear todo
ni al tic de morderme los labios
que no son ganas de llorar,
sino de masturbarlos.

Puede que hoy haga el amor con el insomnio,
que me declare abstemia de imaginar sus manos
pervirtiéndome las entrañas;
quizá decida esconder su foto,
seleccionar una amnesia,

¡pero ni crea que voy a dramatizar!

II

Seamos claros:
No me hace falta cualquier hombre...
¡me hace falta usted!
Señor, es casi todo mi yo
hasta mis putos deseos sexuales
(cuando me encuentro frotándome las sábanas,
estirándome los pezones...es en su nombre).

Sin embargo, no voy a mentir
diciendo que es el único que me importa
(creo que no sabe del defecto ¿o virtud?
de mi corazón: también hay amor para otros),
sólo que para usted no tengo amnesia
por más que la quiera inventar
(si me toca hasta los silencios).

Tan definitiva su ausencia,
tan infinito en mis exóticas acuarelas
y tan usted, señor. Tan usted…

De alguna manera...

De alguna manera,
siempre termino igual:
sudándote en esta pereza involuntaria,
lamiendo toda necesidad/falta
de tus cosquillas en mis omoplatos.

Sos vos en este hueco de siglos,
en la perversión de sábanas y muslos;
apetecido/necesitado en todas mis horas

Que en ti quisiera tantearme la piel,
arderme en las formas mas anticuadas,
reclamar todos los espacios del cuerpo;

que desearía infinitarte en algún oficio de amante
o en esta ternura de hombre que me ama.


Me he rendido...

Me he rendido, adorable varón.

Si viera cómo se vuelcan mis besos
y me enmarañan ganas de desvanecencia.

Sigo inventándote repetidamente,
escapando con los deseos que tu saliva
deshaga toda esta soledad de ti.

Me he fragmentado, amante,
ahora tengo entumidos los pechos,
líquidas las manos que adoran escribir tu nombre;

continúo con los alfabetos infinitos,
con esta inocencia ya no mía,
conservando la necesidad beberte,
descubrirme tan perfecta en tu carne
y regular la inexactitud de mi ternura.

Pero me he rendido, amor:
ya no contenés el ansia de mi ombligo.

Un hombre de mayo...

Un hombre de mayo me delinea,
guarda en los bolsillos mi calidad de amante,
me traga pequeñísima y sin adornos,
me ingenia para ser suicida y, a la vez,
desprovocarme una huelga de soledades.

Un hombre que me hace rotitos en la espalda,
me lubrica las estaciones primitivas,
se repite en la necesidad de mis manos,
empareja el fetichismo que tengo con la lengua;
su saliva se me incorpora en el ombligo
e ilimita el oficio de mis pezones.

Me transformó en una virgen rebelde:
con pechos que organizaron orgía con los dedos
que siguen estacionando una ausencia desvestida
e infinitando la intimidad de una frente.

Un hombre de mayo me pervierte los propósitos,
me vuelve cursi, tridimensional
y gusta de la desnudez de mis años.


Ultima edición por Orietta Delmar el Lun Abr 14, 2008 08:23, editado 1 vez
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Dom Abr 06, 2008 20:07    Asunto: Responder citando

este fue el primer escrito que la Ori pego en el aleph/la foto es la mas reciente y aunque'l escrito es de varios anios atras, hubo una coincidencia

Espejos

No tiembla

(el barro no es de aguda sensibilidad,
al menos esta vez).

Se desordenan sus silencios
(respiran sudores de aire).

No hay pudor;
se seduce el ombligo
(suspira aire de tiempo).

No se retrepan sus convicciones.

No tiembla.

No le intimidan los pechos de la luna.
Sus pechos están hechos de luna.

Le gusta el fin de su vientre,
mujer de hoy; de mañanas.

No tiembla,

los dedos le lamen las entrañas.

Escurre aliento.

Embiste aire entre sus muslos.

No tiembla.

El sol le lame sus pechos de luna.

09:05

12/10/02


Ultima edición por Orietta Delmar el Lun Abr 14, 2008 08:24, editado 1 vez
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Lun Abr 07, 2008 13:23    Asunto: Responder citando

...y vos allá

No somos la historia de horas públicas,
en realidad, nunca hemos sido una historia,
sin embargo, estamos adoptando la misma escena
donde me hago vos y viceversa,
donde somos un febrero con más de 28 días.

Somos ajenos y, sin embargo,
guardamos esta dulce tristeza de nosotros
de despertares entre olvidos artificiales,
un medio deseo que se completa en el insomnio,
y detalles acostumbrándose a una casa deshabitada,
donde conversamos desnudos sobre la poca importancia
o el “me vale un carajo que tus años estén más lejos”.

Es un alivio toda esta intimidad,
el saberte conocido siendo tan extraño,
esta inevitable manía de recurrirte
sin importar que sea sábado por la mañana,
que bien podría estar durmiendo
sin los sueños de tan taladrada existencia.

Nos comprueban los besos en la almohada,
dos dedos míos intimándome el pezón izquierdo
y tu dulce retirada al rincón donde me encontrás
sin distancias, nombrándote con un nuevo vocabulario.


Once de mayo

...porque siempre decir cualquier cosa
es un momento oportuno para la tristeza...


Eva Gala

Cualquiera podría decir que fuiste inventado
en los espacios que me regalan los sábados y domingos
o los inviernos de mi productiva soledad.

Estoy empezando a creerme los imposibles,
los tiempos de últimas mariposas
y a conformarme con las notas como consuelo.

Pero no me basta la costumbre
por lo que me he lavado las heridas con otros nombres
hasta encontrar los puntos de referencia necesarios.

No saben a vos,
mas ya me gusta lo distinto
y me seducen sus huecos,
la excitación de sus nucas,
los escalofríos de sus lenguas
y el humo que no compartimos.

Leí que siempre decir cualquier cosa
es un momento oportuno para la tristeza.

Todo el día me he dicho tu nombre,
algo tiene que ver con que es 11 de mayo...



(claro...es tu cumpleaños).
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Mar Abr 08, 2008 08:52    Asunto: Responder citando

Inquietudes III

Sé que soy sucesivamente incierta,
que me dejo atrapar por las sombras,
que me habitan fantasmas inquietos
y me pervierten los cambios de lunas,
pero hoy me alejaré de mis otras yo
para pretender los aires de tu espalda,
deslizarte, envolverte en mi tacto,
respirarte en la oquedad de mi vientre;

esta vez me olvidaré de tus otros,
te hundiré en los gestos de mis labios,
esos que en ti desarman nostalgias.

No temás: no hay urgencia de esperanza;
podés amarrarte a mi costilla derecha.

Hacerme vos...hacerte yo;

desnudarme con el olor de tus manos
en esta primera vez que veo en ti
los espejos de mi desordenada marea,
primera vez que se me inquietan los dedos
por escribir tu nombre: Martín.

16:57

12/27/02


Algo se perdió en el aire...

Algo se perdió en el aire
que no hay procesos, sólo un apenas
y la nostalgia que tanto me alcanza.

Un estar por simple estar
y como siempre:la necesidad de un vos.

Algo se perdió en el aire
que se me quiebran los gestos,
me invaden lluvias,
fatiga toda esta soledad de vos,
tanta
soledad
de otros.

02/17/03



Cuando todo esto cambie...

Cuando todo esto cambie,
deje de ser la amante antigua,
dejés de desnudarme las horas
y no tenga más la costumbre de tu cuerpo:
comenzaré a escribir más de vos y de mí.

Cuando todo esto cambie
y dejés de amarme, Martín,
meteré tu nombre en mi bolsillo
para hacerte eterno
[aunque te deje de nombrar].

10:20

02/18/03
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Mie Abr 09, 2008 08:53    Asunto: Responder citando

Mis soledades de Mozart

Tal vez podría definirte en mis cuadros,
secuestrar el hueco de tus domingos
o referenciarme con tu boca de luna compartida.

Aunque me siguen intimidando
no llegar hasta donde se acaba tu soledad,
traspasarte los abrazos y descubrir
que no pudiste memorizar mis escalofríos
y que me he acostumbrado a la afiliación
de tu lengua con mis pies.

No pretendo habitar en tus días
ni repetirme, ardientemente, en tus reflejos;

sólo abundarte en mi lluvia,
comerte las orejas en horas anémicas,
morderte los dedos de las manos sin avisar.

O simplemente invitarte a mis soledades de Mozart.

22:07

06/05/03



Un siempre de ti

Qué misma manera para desnudarnos,
alargar esta historia imperfecta,
permitirnos abandonar este tragedia
y considerar la voluntad de aprendernos
como el mejor cigarrillo
que nuestras entrañas podrían fumar.

Deberíamos adoptar como escena favorita
aquella donde le como las uñas a un libro
y procurás leerme el dolor de espalda.

No todos los siempres se pueden gemir,
quiero creer (o mentirme, que viene siendo lo mismo)
que éste durará más que los años de mis pies
y no solamente para los vacíos desproporcionados;

aunque, a veces,
se me hace un tanto jodido,
sobretodo cuando me apunta a los senos
y me dan ganas de creerme la Gala de tu Dalí.

22:36

06/09/03

Suerte de heridas...

Qué suerte de heridas, caballero,
que hasta por los costados puedo hacerte el amor,
presumir de los ruiditos de tus años
y del mutuo placer por la literatura.

He dejado de preguntarme detalles,
los he hecho parte de mis ciudades europeas
para luego adornarme las palabras
y decirte que nuestro mejor año será
cuando las mañanas se hagan pretenciosas
al amanecer un dedo tuyo dentro de mi ombligo
o dos enroscándome lunas en el vientre.

Aunque no bastan el colorcito de nuestro “queremos”,
ensalivarnos en más de 100 poemas
ni soplar orgasmos con nuestros nombres;

mas sigo respirando lo contidiano
y resumiendo anocheceres con esta suerte de heridas.

19:16

06/10/03
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Lun Abr 14, 2008 08:51    Asunto: Una nueva sensibilidad Responder citando

Una nueva sensibilidad


Yo no soy una lesbiana aullando en el sótano...

Allen Ginsberg (traducción de Esteban Moore)



No creo en la reencarnación,
mas siento que alguna vez fui lesbiana
o quizá un hombre que amaba los nuevos años
y que sólo aprendió a contar hasta sesenta.


II

Quizá Ginsberg debió hablarnos un poco más
sobre la nueva sensibilidad (no la de ser marica)
y haber hablado menos sobre las razones
por las cuales escribía poesía.


III


No hablaré sobre mi desnutrido país,
tampoco de la manía que tengo
de meterme el dedo índice en el ombligo;

no voy a contar de mí
ni de los rotitos que llevo en la espalda,
mucho menos de las lenguas que me mojan los pezones.

No divulgaré mi dolor de vientre,
la inquietud de mis hormonas
cuando estoy con la enfermedad de las mujeres,
el ancho de mis caderas
ni siquiera los lunares que guardo en los senos.

No confesaré mis miedos
o el parecido de mi cara con la luna
ni el motivo por el cual mis manos son infieles.


¡Estoy demasiado ocupada!



Una nueva sensibilidad II



No debería pensar tanto en anochecer.
Tal vez así pueda olvidar la primera cogida,
deje de darme asco,
aprenda a calentarme los muslos,
sucederme sin tantas muertes por horas
y con un nuevo humor en los pezones.


II

¡Qué importa el frío!
Hasta eso se vuelve costumbre.
Así es como adoptamos la rutinasoledad
y se olvida lo que se siente escribir cartas;
la ciudad tiene tan poco que ofrecer.
Pero no todos optan por aprender a masturbarse mejor...

(yo prefiero la literatura).


III

...tengo una mezcla de excitación
y soledad lloviéndome a cántaros...

Iván Wielikosielek


Qué enfermedad de quejas,
una que otra puteada al día.

Pero ya no importa tanto
si huelo a mezcla de excitación y soledad.

Mientras no me nazca otra manchita
y no sienta el morboso deseo
que alguien la aprenda:

¡todo va bien!




Una nueva sensibilidad III


No más cigarros para escribir
que ya no quiero olvidarme de los todos,
menos de las veces en que viajo sorda,
gusto de las margaritas
y decido complacerme las nostalgias.


II

Los floreros son tristes.
Siempre callados. Viven del silencio...


...A lo mejor soy un florero...


Gloria Liberman


Ya no quepo en los martes.
Y he dejado de tenerle miedo
a la soledad
que crece entre mis muslos.

Los insomnios también pueden complacer:
hay tanto por aprender en las *chiches,
tanta cama por besar
y mucho más para dejar de ser un florero.

(*senos)



III

Quizá esto podría ir más allá
de una lluvia anorgásmica,
como también de un hombre
que nada tiene que ver con las margaritas.

A lo mejor podría bautizarme el ombligo
sin necesidad de recurrir a los años
o a las ausencias que me viajan horizontalmente.


Una nueva sensibilidad IV

Seguramente fui yo
quien inició con las voluntades:
adornarme los rotitos de las tetas,
involucrar los insomnios
y mis ganas de hacer el amor
con el hombre del retrato que ya no me mira,
pero igual me sigue intimando los vacíos de la cama,
el todalavida
y el nunca que me lamen los pies.


II

Infinita y nuncamente,
todo lo reduzco a un silencio:
el mismo que me llena de domingos
y, otras veces, me da hambre de espaldas,
aun sabiendo que no podría absorber sus fases.

III

Los espías pueden esperar,
que esta vez no pienso desnudarme
ni inventar fibromas en mi vientre.

Quiero aprender a hacer otras historias,
alejarme de la que me existe en la almohada,
donde todo es un ojalá más tonto de lo normal.

Quiero aprender a hacer otras historias,
tal vez de ciencias o vanidades
o de un yo que sí puede/sabe hacer el amor.

Los espías pueden esperar,
que esta vez no pienso en suicidarme.



Una nueva sensibilidad V


Bukowski tenía toda la razón:
existen cosas peores que
estar solo...


cosas como no querer morir solo.


II

De virgen... ¡ni la soledad
ni las ganas que a veces tengo de envejecer
o las de amanecer en una ciudad europea
con la existencia de cierto hombre de mayo!


III

No es cosa de siempre
decidir esconderse de la existencia
o tratar de dar definición sobre el universo.

Tampoco es cosa de a diario
creerse una puta
o pensar, como el buey de Wielikosielek,
que morir no cuesta nada.

No, no es cosa de todoslosdías.
Sin embargo, hoy... es un día de ésos.
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Vie Abr 18, 2008 08:50    Asunto: Responder citando

Código:
DE LLUVIAS Y MALAS PALABRAS




Estás de nuevo...

Código:
Estás de nuevo, huevón,
    queriéndome involucrar
con el momento exacto
              de tus excitaciones.

No, no me gusta tu sexo.

No hay punto de referencia entre nosotros
ni se nos comparan las revoluciones.
          Es evidente nuestra dicotomía.

Así como sólo tragás saliva ajena
cuando te salpica las entrañas,
así con vos no creo conocer de orgasmos
ni que se me dilaten las contracciones,
o que se me contagien las pupilas de gloria;

porque siempre te vale un carajo
si se me menguan o no las lunas,
si se me encienden o no las magnolias.

Creo que tengo secuestrados los gemidos,
no se me voltean los pechos,
no puedo dárteme desde adentro.
Siempre se me vienen otros nombres/
                    otros hombres.

No tenés manos de violinista:
me has distorsionado las mariposas.

Quizá algún día pueda hacer el amor,
pero con vos no será, huevón,
                   con
                        vos
                             no
                                   será.



Sin títulos

Enteramente jodidos
quedaremos después
de haber iniciado
con el repertorio
de los que nunca vuelven.

Nos abrirán la espalda
hasta individualizarnos
con aquel "hasta nunca"
que nunca pude aprender.



2

Seguís esperando
a que algo suceda,
mientras la sangre
emana de tu sexo
(indicio de vacío
que sólo podría sustituirse
si olvidaras tu tragedia).


3

I never knew love like this before...

mientras me muerdo las uñas.
Tengo la impresión
que no puedo desindividualizar
esa rabia
de guardar impulsos/suicidios
cada vez que me joden
esas urgencias
de tener nada en común
con los retrasos de vida.


4



Váyase a saber
qué otros siempres
fueron menos obscenos
que esta calentura
de preñarme de ganas
y pocos silencios.


5

Ya no me jode tanto saberme tan real
[me daba pudor la piel ardiente].

No me acuerdo del mapa que hizo cruzarme,
beberme de a poco,
fumarme las ganas,
meterme la lengua en el ombligo
y querer retratar mis pies en una espalda ajena.
Hasta he olvidado la calle donde quise aprender
sobre Las mil y una noches.

Aunque sigo sin saber de pájaros,
aromas y lunas, exóticamente contraídas,
puedo diferenciar entre mis tetas abismadas
y el universo de éstas.


6

Bien podrías decir
que el paratodalavida,
en realidad, no es para siempre;

así como no lo son las ojeras
ni este exilio de cuerpos
ni las ganas de oscurecer
o pretender bocas
que no te aburran los besos.


7

Tiene la noche una raíz
y tantas finitas sinrazones
de querer nuevos retratos
y acostumbrarse
a que los ángeles mientan.

Tiene la noche una raíz
y un útero
con olor a "tengo ganas...".

8

No sos tanto tango
ni tenés olor a manzana.

Padecés de ausencias/
carecés de lo necesario para las plenidades.
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Lun Abr 21, 2008 11:05    Asunto: Responder citando

Y pido noche


Siempre me han podido los anónimos,
las sentencias de arena,
mariposas tradicionales
y el llenavacío que no termina de llenar.

Quizá debería apartar el café de las noches
(colma de lunares,
antigüedades comunes;
me hace coleccionista de ausencias/adioses
que tienen mucho que ver con mi boca
y el dolor en la espalda).

Sé que los huecos esperan trampillas,
una luna hecha de queso
y tantas maneras
para bastarse con un solo eclipse.


Junio y depende...


Me da por pensarme más natural,
tan amante a lo antiguo
y al café helado.

Sigo sin creer en los signos,
pero soy cáncer;

se me dan menos los desvelos
y un poco más las perversidades.

Ya no me distraen los trenes,
mas sí mi ombligo
y los hombres de otras circunstancias.

Sólo me falta conseguir otros domingos
y un nombre más bonito que Orietta.





...yo hablo de cuando vivir
es un suicidio
extraño...


Fabián San Miguel

(a Wielikosielek)

he de suponer que tu vida
sigue raspando en las más asperas
esquinas de todo lo que existe

y aunque ahora no tenés los brazos vacíos
es domingo en el vacío de tu credo

existís
con tus ocultas perforaciones de sentimiento
tus chicas de hotel barato
y lo difícil de amarte a vos mismo

y te acumulás más tiemposperdidos
tan exactos a tus días de racha
tu estrecho modo de vivir
al nuncamente que se hace real
como tus soledades con radios en 'a eme'
la morbosidad que te hace pensar
en minas acostadas bocabajo
casi desnudas
sólo con una bombacha blanca
durmiendo hasta las seis


no te equivocás:
esperar es dejar de vivir un poco
y aceptar una muerte súbita


sabio sos Iván
pero te desconocés largamente
te creés más de lesiones ojos lluviosos
sin plegarias
y pesado de calendarios
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Orietta Delmar
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Registrado: 23 Ago 2004
Mensajes: 481

MensajePublicado: Lun Abr 28, 2008 07:55    Asunto: Responder citando

Carmen de lluvias y malaspalabras

Carmen de mis callecitas habituales
y de mi infancia tan poco concurrida
por los monstruos de los armarios,
casi todo lo he aprendido de vos:
las leyendas que suelo contar en Halloween
y los sentidos de esos hijueputas
que salen de tu boca poquita mágica.

Te heredé las malarrachas,
esa manía de quererlo saber todo
y hasta la de mentir cuando conviene.

Carmen de lluvias y malaspalabras,
también tengo bocasucia
y me cansan las siestas y los relojes de mano.
Lo peor de todo [aunque no lo saqué de vos]
me sacuden, cada vez más, instintos de indecencia.

Sigo creyendo que no he de morir
con cara de niñabuena
ni tan jodida como la primera vez
que me di cuenta que estaba jodida.
Igual que vos, Carmen, igual que vos.
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