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Saludos y cuento


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hardoy
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Registrado: 07 Ene 2001
Mensajes: 13
Ubicación: Monterrey/Nuevo León/ México

MensajePublicado: Dom Ene 07, 2001 22:10    Asunto: Saludos y cuento Responder citando

Un saludo a todos los talleristas. He leido las discusiones con mucho interés y me gustaría que me dieran sus opiniones de este cuento que escribí. Gracias.

El caminante

El teléfono sonó desesperado un poco antes de que César partiera. Su mujer levantó la bocina mientras él terminaba su desayuno, y no se percató de que César la miraba complacido mientras ella enredaba el índice con el cordel del aparato telefónico.

-¿Quién era? -preguntó César cuando su esposa colgó el teléfono.

-Habló Laura -explicó la mujer-, necesita un poco de dinero para los gastos del niño, pues en la escuela le pagan hasta el lunes y no tiene ni un peso para la comida.

-Alicia, no veo porqué le tenemos que hacer tantos favores a esa amiga tuya, -replicó César quien ya se vestía el saco negro que un poco antes colgaba en el respaldo de la silla.

Alicia se acercó a él y lo abrazó con ternura, lo miró con picardía, y mientras le hacía caricias juguetonas le dijo:

-Bien sabes que Laura se muere de la pena cuando le suceden cosas así; pero ella cuenta con nosotros. Desde hace mucho que ambos la conocemos y somos sus amigos; aunque no se por qué has cambiado desde que ella tuvo a su hijo. Ella cree que tu nuevo puesto te ha subido los humos y por eso ya no la visitamos como antes.

-No tiene nada qué ver con eso -interrumpió César con un tono de voz menos enérgico, las caricias lo estaban doblegando ya-. Ese niño tiene un padre y no sé por qué Laura no se ha casado con él, así no tendría tantos problemas. Además lo correcto es que los niños tengan un papá y una mamá.

-Ay querido, pero si Laura no ama a ese hombre, y si a ese patán le preocupara su hijo se haría cargo de su manutención de todas formas.

-Hablas igual que Laura –dijo César que recuperaba ya el tono molesto-, no te das cuenta de que todo estuvo mal desde un principio. No quiero decir que la gente que se casa nunca tiene problemas; pero siempre puede contar con los demás porque no tiene manchas que le impidan granjearse el apoyo de la gente. ¿Por qué crees tú que Laura no acude con sus padres, o con sus hermanos y siempre viene a ti cada vez que algo le pasa?

Ahora César hablaba como si se dirigiera a un niño que no entendía las cosas. La mujer comprendió que no debía seguir discutiendo si no quería problemas. Al verla resignada César pensó cuán diferentes eran Laura y su mujer, se sintió afortunado de tenerla a ella y no a cualquier otra como Laura. Su esposa tenía una belleza discreta que a él le fascinaba, su rostro era dulce y reconfortante, de cierta forma su apariencia era maternal. Estaban en el segundo año del matrimonio, el tenía treinta y dos años, ella veintisiete. Aún le resultaba fresca a César aquella imagen del día en que decidió tomarla como esposa: Alicia daba catecismo a los niños en la iglesia, él mirándola de lejos sin ser visto; pero lo suficientemente cerca para poder escuchar atento a ese ángel. Fue la tarde en que Alicia habló de la Virtud a los niños, su voz era tan dulce, los ademanes tan tiernos, el juicio que habitaba su discurso era el más puro e irrebatible, tan distinto al de sus compañeras libertinas de la universidad, mujeres sin valores y sin el ideal de familia como Laura o muchas más. Sobre la mesa estaban la billetera, la agenda y el maletín de César, éste alcanzó la billetera conmovido por la pureza de su esposa y le extendió unos billetes. Pensó que sería todo un símbolo de la bondad el que su mujer ayudase a Laura, y no sería él quien lo impidiese. Alicia lo bendijo al salir.

César era un burócrata de rango mediano, pero creía que su carrera estaba en ascenso. Recientemente había obtenido un mando en la dependencia gubernamental para la cual trabajaba, parte de su nuevo trabajo consistía en conocer y visitar los centros bajo su mando. Ese día se propuso visitar toda la zona rural. Su auto marca Tsuru color guindo era del modelo más reciente, los interiores aún tenían un olor penetrante a nuevo. Ahora el sueldo le permitía pagar el financiamiento con holgura. Condujo a través de la ciudad con rumbo a la carretera nacional. Cuando estuvo ahí disfrutó el paisaje boscoso que esta ofrece a la salida de Monterrey. Las montañas que desde casa se veían lejanas se tornaban nítidas a medida que se adentraba en la carretera, podía distinguir hasta el último árbol, e incluso los cerros mostraban una forma distinta cuando se les dejaba atrás. Las nubes blancas flotaban con su carne de algodón en el cielo claro y azul de aquel día caluroso. La señal de la radio comenzó a debilitarse a medida que César se alejaba de la ciudad, poco a poco los boleros de la estación del recuerdo se iban perdiendo entre ruidos grises, entonces César sacó de la guantera una cinta de Miguel Bosé y lo introdujo en el estéreo para completar el hechizo cursi que la carretera ejercía sobre él. Cuando la música comenzó a sonar César se convirtió en un rebelde pedante. Llevado a la velocidad moderada aceleró con un aplomo y una seguridad casi teatrales. Pasó quince minutos conduciendo como en éxtasis, hasta que la carretera le mostró las señales improvisadas que alguien puso sobre el camino, seguramente para alertar a los conductores de que un auto se encontraba averiado más adelante; aunque, según César, también podía tratarse de una treta disfrazada por bandidos del camino.

Metros después una mujer entrada en años permanecía con la mirada atónita frente al cofre abierto de su Dart K color blanco. La mujer del Dart lucía un vestido azul con flores amarillas con amplio vuelo en la falda, un sombrero de paja le protegía del sol. La señora era tan linda en su porte que César detuvo la marcha para ayudarle.

-Yo no sé gran cosa de mecánica, lo mejor que puedo hacer por usted señora es llevarla conmigo hasta donde halla un mecánico –dijo César a la mujer del vestido azul, a la par que volteaba de reojo, y un tanto sobresaltado, a observar al joven de pelo largo que se acercaba hacia ellos.

-Yo me llamo Isabel Montemayor –dijo la mujer con su dulce voz medio quebrada-. Este lindo muchacho que me acompaña se llama Adrián y viajaba conmigo de aventón; pero ya ve usted qué buen favor le hice. Tal vez usted sería tan amable de llevarlo consigo una vez que yo baje donde pueda encontrar un mecánico. Adrián se dirige a la ciudad de México, esta carretera va hacia el sur y parece que usted también, no le desviaría nada de su camino y terminaría de hacer la buena acción que yo no pude completar.

César no pudo disimular un gesto de disgusto, iba a contestar que no, que nunca había tenido por costumbre vagar como ese tal Adrián y que por lo tanto no tenía por qué llevar a ese greñudo desaseado en su auto; pero se sintió comprometido ante la mirada fija de Doña Isabel que esperaba su respuesta. Incluso quiso argumentar cuán peligroso era subir al coche a un desconocido, pero le pareció ridículo temer hacer algo que una mujer de la edad de Isabel había hecho ya sin perjuicio alguno. Además, de algún modo aquella señora ejercía, sin proponérselo, un magnetismo extraño sobre César, quien se sometía ante la senectud tan bien llevada de Doña Isabel.

-Está bien –contestó César, para luego dirigirle una advertencia a su futuro pasajero-; pero no voy muy lejos.

Adrián se encontraba como entumido en su asiento. Su aspecto era desordenado vestía un pantalón de mezclilla muy gastado, una camiseta negra de algodón y calzaba zapatos de alpinista. El cabello le cubría casi todo el rostro. Desde que Doña Isabel bajó del auto se sentía tenso y temeroso. En realidad, viajar de aventón era una aventura nueva en el repertorio empolvado de sus costumbres. Se sabía torpe para las relaciones interpersonales, para evitarse amarguras prefería la soledad y se mostraba siempre reservado. Aún tenía fresca una herida: No supo seducir a una hermosa mujer con la que había hecho una amistad íntima, pronto alguien se atrevió más que él y la conquistó. Adrián se culpó de ser un gran cobarde y se propuso cambiar: primero abandonó la escuela y luego se embarcó en ese viaje de aventón. Su destino era el Distrito federal, soñaba con visitar el tiánguis del Chopo y deambular entre la fauna extravagante que le habían dicho se daba cita en aquel lugar. Frágil como era, Adrián enfrentaba los temores del viaje pensando que nada malo le podía pasar.

De pronto César rompió el hielo: frenó el coche repentinamente en mitad de la carretera a la par que con un giro del volante salía del camino, las llantas del vehículo chillaron desesperadas. César bajó del coche hirviendo de furia. Un cúmulo de sensaciones nauseabundas devoraban el cuerpo de Adrián, con su pistola en mano César lo encañonaba desde la ventana y le ordenaba salir.

¡Entrégame la cartera, maldito hippie vagabundo!

Adrián obedeció la orden gélida más por un reflejo de supervivencia que por una coordinación motora de su cuerpo al que ya no dominaba. Su asaltante subió al auto y se alejo con velocidad.

De vuelta a casa César llamó a su mujer y le dijo:

-No vas a creer lo que me ocurrió Alicia. Fui víctima de un engaño y me vi obligado a subir un maleante al coche, hubieras visto la facha de ese tipo, tu dices que soy prejuicioso; pero bien dice el dicho: piensa mal y acertarás. El muy canalla me robó la cartera, me di cuenta mientras conducía, palpé mis bolsillos y sentí que algo me faltaba. Sin dudar me armé de valor y se la quité a punta de pistola; y tu que siempre me preguntas para qué quiero yo un arma. Pero ¿por qué pones esa cara, mi amor? Estoy bien, no pasó nada.

Alicia lo miraba incrédula sin saber qué pensar de todo aquello. Cuando César por fin volteó a ver lo que su mujer le señalaba sobre la mesa, ambos quedaron mudos. La billetera de César se encontraba sobre la mesa justo donde él la había olvidado por la mañana.
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Goliardo
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Registrado: 23 Nov 2000
Mensajes: 1270
Ubicación: Capital Federal (Argentina)

MensajePublicado: Lun Ene 08, 2001 02:01    Asunto: Vacío Responder citando

Hola Hardoy, es un gusto conocerte y más todavía ver lo que has traido.

Veremos qué dice el troesma Di Marco.

Por mi parte, te digo que de verdad me gustó la idea, que está llena y completa, creo que hay algunas fallas que me dificultaron la comprensión, como que algunas líneas sobran, y el remate podría tener más impacto.

Pero si abandonas esto así, es para asesinarte, a mí me da la sensación de que podría salir una joyita sin una sola incrustación de carbón de esto que traes.

Soy demasiado haragan o mezquino tal vez para ponerme a ver qué es lo que con precisión pasa aquí que no me suena como algo acabado y pulido.

Veamos que dicen de lo que yo digo acerca de la historia, lo más notable a mi ver como para corregir:

Me parece que eso del "telefono desesperado", tacharlo.

La imagen del tipo arrobado observando a su santa esposa en el teléfono alcanzaría para introducción y es muy bella.

El diálogo inicial entre esposos, me pasó muy ,fluido a la lectura.
Nada me enroscó allí.

Desde el final de ese diálogo hasta el encuentro de la señora varada en el camino, me pareció un poco ( a grosso modo) "sobrecargado" de detalles.

La descripción de la vida de Adrian, ya define su inocencia, tal vez sería mejor que el lector "sospeche" de Adrian como un posible ladrón, tanto como lo hace Cesar.

Es más, yo pondría toda la línea argumental "tendenciosamente" a favor de Cesar y no de Alicia y la mujer mayor, como si vos tambien como autor pensaras que son tontas ingenuas.
Buscar la complicidad del lector, con Cesar...(trampitas)no con los otros.
Luego, poner al final todo de cabeza.

La escena de la "recuperación" de la cartera está confusa. Creo que es esencial mejorarla.

Me parece una escena buenísima pero la más desaprovechada.En esta faltan sugerencias y en otras sobran explicaciones.

Y el remate puede realzarse en su efecto sorpresa, en un párrafo más corto y elíptico.

Bueno,así como vos querías saber que opinan del taller sobre tu cuento,me gustaría saber qué opinás vos sobre lo que opiné de tu cuento.

Un abrazo y felicitaciones.

Espero tener por mi parte ocurrencias como la de tu cuento...yo no tengo nada tan cortito y consistente .

Goliardo
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hardoy
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Registrado: 07 Ene 2001
Mensajes: 13
Ubicación: Monterrey/Nuevo León/ México

MensajePublicado: Lun Ene 08, 2001 17:51    Asunto: Vacío Responder citando

Goliardo:

Gracias a tu respuesta me doy cuenta de que no fue una mala idea traer mi cuento al taller.

Se nota que eres un muy buen lector, te envidio esa capacidad que tienes para identificar con toda exctitud qué te gusta de un texto y qué no.Yo en raras ocasiones puedo ser tan exacto en mis apreciaciones.

Por supuesto que voy a continuar trabajando en el cuento, sólo quiero darle un poco de tiempo y aprovechar todas las opiniones.

Concuerdo en tu dictamen, intuía muchas de las cosas que señalas; pero creo que a mi me faltó puntería en el examen.

Mi principal temor es que el cuento sea entendido como una fabula moralista -como aquella que me dió la idea-, ya sabes: Por prejuicioso, César se hace criminal. No supe cómo alcanzar mis objetivos, quería que César fuera uno de esos tipos correctos; pero insensibles que abofetean a medio mundo con el guante blanco de su virtud obesa. A la vez quería, como tu señalas, que Adrián resultara sospechoso; y sin embargo me interesaba que su primer intento de aventura resultara trágico.

Sentí que en el taller me podrían ayudar y no me equivoqué.

Gracias.

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Vadim Maslennikov
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Registrado: 22 Dic 2000
Mensajes: 8
Ubicación: Guadalajara, Jalisco, México

MensajePublicado: Lun Ene 08, 2001 18:54    Asunto: Vacío Responder citando

...

[Este mensaje ha sido editado por Vadim Maslennikov (editado 14 Febrero 2001).]
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Goliardo
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Registrado: 23 Nov 2000
Mensajes: 1270
Ubicación: Capital Federal (Argentina)

MensajePublicado: Lun Ene 08, 2001 22:39    Asunto: Vacío Responder citando

Ojalá sea tan buen lector como dices.

Escucha la propuesta de Vadim, Hardoy, el tiene varias cosas de otro estilo que he leido, compartimos todos los mismos problemas, pero los trabajos de Vadim que he leido carecen por completo de esa actitud moralizante que yo tambien trato de eliminar de mis trabajos.

Pero no tienes cuenta de correo a la vista.
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Azur
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Registrado: 10 Dic 2000
Mensajes: 17
Ubicación: México

MensajePublicado: Mar Ene 09, 2001 00:46    Asunto: Vacío Responder citando

Estoy de acuerdo con Goliardo y con Vadim Maslennikov. Hardoy, su cuento me gustó, y seguro será mucho mejor cuando -como usted dice- aproveche todas las opiniones.

La verdad no opinaré mucho, porque ya me ganaron los puntos y los comparto. Goliardo dice: La escena de la "recuperación" de la cartera está confusa. Creo que es esencial mejorarla.

Cuando leí esta parte del cuento no la entendí muy bien, pero... ¿César le quita la cartera a Adrián y no se da cuenta que la billetera que recupero no es la suya sino hasta que se lo cuenta a su mujer? ¿O estoy mal?

Ahora que, como sugerencía: Tal vez poner "en acción" el supuesto robo (el que no sucedió) de la billetera, resultaría mejor. Vaya, darle a entender al lector que Adrián robó la cartera. Porque cuando comencé a leer la parte donde César llama a su mujer para contarle todo, asumí que lo que había hecho sin razón aparente, fueron actos precedidos por sus suposiciones y desde allí supe como iba a terminar el cuento.

De momento es todo.

Un abrazo y siga asi...

------------------
En la viva pobreza de la morada de Ierán, nos hallábamos hasta cuatro exploradores de la miseria, departiendo como sabios sobre el porvenir de las acciones de los locos que governaban nuestro paso y que buscaban más ánimas que perder. La misma Anette, que acompañaba el desvelo desde su habitación, renunció por esa noche a conocer a Mab y ocupó un lugar entre la discusión.
Y después.
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Caronte35
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Registrado: 08 Feb 2000
Mensajes: 1574
Ubicación: La Estigia y el rio Aqueronte tambien.

MensajePublicado: Mar Ene 09, 2001 17:50    Asunto: Vacío Responder citando


Como a mi me importa poco el CONTENIDO, voy a dedicarle algunos parrafos a la FORMA. Y es encuanto a tu cuento, Hardoy, el que por poco ni leo cuando tropece con esa coma mal puesta del primer parrafo en la segunda oracion logica del discurso.

De que odolece tu cuento? Para mi -y para la FORMA- de oraciones demasiado largas primero que todo. Es mas, de abuso de cansonas y cansadas oraciones largas. Que donde lo veo? Pues hasta en los dialogos! Tambien, en las intervenciones del narrador cuando EXPLICA y SOBREEXPLICA quien habla, por que, como, cuando y a veces hasta por que.

Oye, apretaste. No has dejado nada a la imaginacion del lector! Que pasa? Es que crees que somos BOBOS aqui? Otra cosa: acuerdate que mas que decir, la literatura es SUGERIR.

Conclusion que, entre otras cosas, tu cuento mas bien parece un GUION de teatro que una NARRACION para cuento. Y quien sabe si hasta lo que has querido hacer es uno de esos guionsitos horribles para radio o television hispana. Y de la barata y de la que realmente embrutece, como la que hacen los hispanos aqui en los Helados Unidos -La de Miami, hecha por los CUBANOS, claro que es mejor. Pero esas productoras mejicanas... Bueno, para que seguir si de lo que se trata es de la supuesta critica a un supuesto cuento.

Y te lo repito: Un GUION de teatro o de radio y television barata es lo que parece eso que tu mismo, tal vez en medio de un frenesi de eso que llaman inspiracion, has llamado "cuento". Te des-inspiraste, y mira tu lo que te salio: un dialogo de telenovelas. Por eso, te pregunto: Fue una MUSA o una ARPIA lo que revoleteo sobre tu cabeza cuando "inspirado" redactaste ese "cuento"?

Mira esto otro ahora: Dices que la fulana "levanto la bocina MIENTRAS el TERMINABA el desayuno", lo cual, para mi -y para la gramatica de la exactitud- es incorrecto. Si la fulana hubiese levantado la bocina CUANDO el fulano terminaba de desayunar, ya eso era cosa de otro cosal.

En fin, que esa accion de simultaneidad que tu quieres senalar sucedio mientras el fulano y la fulana hacian sus propias cosas, esta mal expresada con ese horroroso MIENTRAS y TERMINABA.

No lo crees asi?

Consejo: Trata de EMBELLECER el DISCURSO entes de lanzarte a escribir cualquiera de esos "cuentos" que a veces musas, o arpias, te traen a tus ahora sombras "inspiradas".

Ah, y recuerdelo: De una viga se puede fabricar una aguja si uno, cualquiera, la pule.


Sin FORMA no hay OBRA,

Caronte!
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Goliardo
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Registrado: 23 Nov 2000
Mensajes: 1270
Ubicación: Capital Federal (Argentina)

MensajePublicado: Mie Ene 10, 2001 19:43    Asunto: Vacío Responder citando

AVISO

Se anuncia a todos los Sres Talleristas, que ante la ausencia del Maestro Di Marco, el Taller queda a cargo del Dr IVAN TORRES.

Cualquier parecido de este con el tal Caronte35, es mera casualidad.

Goliardo
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Goliardo
Miembro Senior
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Registrado: 23 Nov 2000
Mensajes: 1270
Ubicación: Capital Federal (Argentina)

MensajePublicado: Mie Ene 10, 2001 20:12    Asunto: Vacío Responder citando

Miren esto, en mi opinión es como si fuera un "cuento" y al mismo tiempo, es tal cual prosa pero marcada en versos...

No estoy seguro de que sea lo mismo si se escribe en prosa, qué suponen Uds...
Es el personaje de un libro escrito en forma de secuencia de poesías, tal cual un diario.

LA FEBRIL RESURRECCIÓN

Yo penetro
al mundo de los hombres
encendido
exhalando desprecio
pronunciando mis exámenes
con un quedo y frío aire
de insolencia
para que no me toquen
para que no se atrevan
para que se vayan
o para que me dejen
transitar por sus espacios
sin
inconvenientes.

La verdad es que me asusta
me espanta
lo que pueda hacer mi furia
cuando los perros
ladran
cuando mi Luna
es Blanca.

Por eso
prefiero atarme a la tristeza
a la angustia
a mi piedra
conservo el mito al eje
de quimeras
ciertas dudas
acerca del amor
otra mayor
respecto de la muerte.

Yo penetro
al mundo de los hombres
encarcelado
aunque salga de mi celda
como un espectro
desprendido de la furia
que vive en este cuerpo.

Pero aquí
en este cuarto
donde oculto mi insanía
en infinidad
de hojas heridas
que empujo hacia las llamas
de mi diario
de cenizas...

Aquí
el tiempo se detiene
cada tanto
y lentamente
los colores
son velados por la mugre
los rincones
se atiborran de basura
y agotadas mis reservas
culmino reciclando
yerba vieja
y colillas de cigarro.

Entre mates lavados
y liados radioactivos
de tabaco
reconcentrado
es entonces el ahogo
y una parte muy antigua
de mis caóticos delirios
estremeciéndose.

Este
es el llamado de la Fiebre
el caudal de la marisma
que remueve
el lecho fangoso
del turbio abismo
donde sepulto lo sufriente
es la agitación
que lo desprende
reflotando viejos cascos
y reliquias
de antiquísimos naufragios.

Son esas
las materias profanadas
que rescato
mientras tiburones de cuarzo
me acometen
y enjambres
de peces de barro
con aguijones de sílice
conducen
su ponzoña hasta mi sangre
escaran mi carne
los corales
pero enervado
persisto
a pesar de esta tortura
intolerable...

¡Es que no me he hundido
tan solo para ahogarme!

Y tiemblo
y sangro
y arde
¡ duele tanto !
pero voy
a robarle a ese abismo
los fragmentos pesquisados.

Ya en la superficie
recuento mis reliquias
...hace tanto frío
el llanto
oprime la garganta
las voces
de los muertos
golpeándome en la nuca
el coro de ángeles
cretinos
apuñala mis odios
hay lagañas
de sales y arenisca
el insomnio
ardiendo en la mirada
la garganta
la garganta
¡Me arranco!
¡Me arranco del ahogo con la Náusea!

Respiro
la noche es fresca
dibujo
tu presencia en la neblina
pero no vengas hoy
no vengas
no sabré qué hacer contigo
voy a odiarte.

Salgo
a apalear a los demonios
esas criaturas
del asedio
que danzan y festejan
el retorno de mis muertos.

Les escupo en sus rostros
exijo silencio
y contenidos
mascullan por lo bajo
ya conozco el argumento
sucubos insolentes
que irrumpen sin licencia
a mis mágicos espacios
yo sin piedad
les despedazo
y expulso a trozos
de mi antro...

Ciertamente
a su tiempo se recomponen
pero les duele
van aprendiendo
a respetarme
esos monstruos miserables
que carentes de modales
me exigen atenciones
y obediencia.

Poco a poco
se adormecen como bestias
el rocío
los apaga
son ceniza
la lengua helada
de la brisa
los lava de mi piel
y desnudo
en el jardín
pienso...

La Noche
el Cuerpo de la Noche
¡Voy a fastidiar
al Gran Espíritu del Perro!
a llenar
el Cuerpo de la Noche
con mi Aullido.

Ahí va
lánguido
profundo
dolorido...

Uno
me responde
luego otro
¡ somos tantos !
y descargo
mi furiosa protesta
mi angustia de animal
encadenado.

Estalla la jauría
el Cosmos se estremece
para que tiemble
aquel que guarda
las Puertas del Infierno
carcelero de los muertos

¡ Déjalos que salgan
no me hagas más favores
envíame hasta el último
de tus oscuros
servidores !

Regreso a mi cuarto
el concierto se apaga
unos cuzquitos
rezagados
pretenden los honores
del último ladrido.

Sonrío
ahora
la noche es pequeña
y una galaxia
de símbolos se amontona
sobre mi escritorio
yo
con ánimo de arqueólogo
me doy
al reconocimiento
de estas piezas misteriosas
deterioradas
y reconvertidas
mientras decenas
de ojos de gato
como burbujas
flotan en la atmósfera
del cuarto
y me miran
y nos miramos
como cómplices
en la penumbra
danzando en torno al juego
del desencriptamiento.

Prosigo
sutilizando la materia
de mis ánimos perversos
para con ellas
componer alegorías
místicas y suaves
que ofrecer en sacrificio
a las frágiles vestales
de la Luna
a cambio
de un destello de alegría
espasmo tímido
de gozo
en esta calma
sombría.

Luego
la vida recomienza
doy de vueltas
a la cuerda del reloj
y soltándole
grilletes a mi espíritu
pienso
en el modo de surtirme
al menos
de yerba y cigarrillos
si fuera eso posible.

Prometo
limpiar a fuego este garito
echando mano de antisépticos
de pino
y místicos sahumerios.

Cumplido ya el ritual
quedo un tanto
más tranquilo
sin sentirme
ni lejos de seguro
o redimido
aunque suspire
ya salvada la tormenta
me resigno a sus retornos.

Lo que sé yo de esta fiebre
es que tras ella
resucito
desnudo de ansiedades
al precio de renuncias
y reconocimientos
moneda con que pago
al fiel barquero
que me trae y que me lleva
por las aguas de la muerte
a fuer de peregrino
juez
y penitente.

15-4-88
(Borracho Triste)

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Vadim Maslennikov
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Registrado: 22 Dic 2000
Mensajes: 8
Ubicación: Guadalajara, Jalisco, México

MensajePublicado: Jue Ene 11, 2001 01:46    Asunto: Vacío Responder citando

...

[Este mensaje ha sido editado por Vadim Maslennikov (editado 14 Febrero 2001).]
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