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El Visitante



 
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Kleine
Miembro Semi-Senior
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Registrado: 13 Feb 2001
Mensajes: 140
Ubicación: Santiago, Chile

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 02:19    Asunto: El Visitante Responder citando


Esta es una historia de magia y amor.
Está basada en una de las leyendas más hermosas de la mitología de Chiloé, región muy al sur de Chile, donde más se han mantenido las tradiciones de nuestro antepasado español
Mezclado con el aborígen


El Visitante de la lluvia

Llueve, llueve intensamente, como llueve en esa región del sur, cuando ya se aproxima el invierno, que se apega a los techos y a los caminos por mucho tiempo.
María, toma uno de los libros que eligió en la biblioteca de la municipalidad esa tarde, "Mitología Chilota". Desde que había llegado al pequeño poblado costero de Chaitén, a desempeñarse como Jueza, había escuchado historias de extraños seres, hombres comunes que en las noches se transformaban en pájaros, entes alados que volaban y recorrían cerros y valles , para al día siguiente ser personas de trabajo, campesinos comunes y corrientes .

La pequeña Marta ya se había dormido. Así se dispuso a disfrutar de su libro junto a la chimenea, se sirvió un jarro de vino tinto caliente con naranja, y se arremolinó en su sillón
preferido. La lluvia se reventaba en cristálidas chispas transparentes en los ventanales.

Aún no terminaba de leer la introducción, cuando tocaron a la puerta. A esa hora, lloviendo
con frío. Pensó no abrir, total quien fuera al fin se iría después de insistir, golpearon de nuevo,
suavemente?¿y si es algo importante? , finalmente se dirigió a la puerta, al mirar por la ventana sólo vio una figura que se recortaba contra la mortecina luz de la calle.

La lluvia rebotaba en el suelo, las paredes, la noche. La silueta de un hombre, más bien bajo,
de abrigo largo y sombrero alón, se acercó. La luz del interior de la casa apenas le iluminó el rostro.
_Buenas noches señora, disculpe?perdone que la moleste?
María lo interrumpe
_Estoy ocupada, ¿qué busca?
_Perdone, busco donde pasar la noche, le juro que no he?
de nuevo lo interrumpe?
_ Perdone usted, pero esto no es hospedaje, y ya me retiro a dormir.
La lluvia es más intensa aún, el hombre esta completamente mojado,
Un leve temblor estremece su cuerpo.
_Señora, en cualquier rincón, da lo mismo?por favor, sólo por
la noche.

Ella viene de la gran ciudad, le costó dejar todo para venir a este remoto lugar, sola, con su pequeña Marta, su única hija, de su trabajo de abogada, de defender criminales, de acusar violadores, había pasado a aclarar disputas entre campesinos por robo de alguna gallina,
o tal vez una pelea a puñetes, en el único bar del pueblo. Así a desconfiar de aquel hombre?


Le sirvió un gran tazón de café caliente. En silencio lo comenzó a sorber , con sus manos rojas
de frío rodeó el tazón. Se había sacado el sombrero y el abrigo.
Mientras María lo mira, tomando los últimos sorbos de su vino le pregunta :
_¿ Como se llama?
El alza la mirada
_Gustavo.
Allí vio por primera vez sus ojos, con algo de dulzura y de tristeza. Le sonrió levemente.
_¿ Y usted?
_ María_ dijo levantándose de la silla para dirigirse a la pequeña cocina. Desde allí le siguió hablando
_Llegué hace poco a Chaitén, conozco a muy poca gente: bueno así es mucho mejor para mi trabajo? Usted ¿de dónde es?
No le respondió. Se encontraba de pie frente a la puerta abierta de la pequeña terraza, mirando hacia fuera.
Ella se molestó.
_Por que abrió la puerta? ¡con este frío!
Gustavo extendió su mano hacia la noche
_Ha dejado de llover ? mañana habrá un buen día _ dijo él mirando el cielo, y cerró suavemente la puerta.
María no supo en que momento dejó de llover, si fue cuando estaba en la cocina, o cuando
el extendió su mano hacia fuera. Se quedo allí por un momento, viéndolo, parada en medio de la salita. El volvió a sonreír y le dijo:
_Gracias por cobijarme en su casa, le estaré eternamente agradecido?
Un silencio, ella se sintió incomoda, Gustavo se aproximó a la chimenea acercando sus manos al fuego. Al verlo así, iluminado por la luz naranja, algo le sucedió, una chispita de calor le recorrió la espalda, de nuevo se sintió incomoda.
_Tendrá que dormir acá_ le dijo mostrándole un pequeño diván _ la pasaré algunas mantas para que se abrigue. Y se dirigió a buscarlas.


El sol

Un día iluminado de sol, a pesar de estar bastante entrado el otoño, el sol amarillo se desplazó
por todas las praderas, por los cerros y el mar inmenso.
Mientras peinaba a Marta, sintió olor a pan tostado. Cuando se dirigió a la cocina descubrió a Gustavo preparando el desayuno; la estufa ya con fuego, la mesa puesta.
Al verla le sonrió, con la misma sonrisa de la noche.
_Buenos días, ¿cómo durmió?
Ella se despejó un poco el cabello enmarañado, y entrecruzó algo más su bata.
_Creo que bien?¿por qué se molestó en preparar desayuno?
_ No me cuesta nada?¿ve que hay un lindo sol?
Por primera vez lo observó con detención. Sus manos hábiles, el color de su piel morena, y su mirada . Algo había en ella, algo de luz, de vida y pena. Sensaciones encontradas, una suave brisa tocó su piel.
_¿Hasta cuando se queda? _ le preguntó ella al fin
_ Le seré honesto? la verdad es que me marcho de madrugada, pero le pagaré todo?
María lo interrumpe.
_No se trata de eso, sólo le pregunto para programarme _ le dice mientras ordena su cabello_
_Trataré de venirme más temprano.
El volvió a sonreír _ Tengo que hacer algunas cosas, regresaré en la tarde, no se preocupe por la comida, traeré algo.
Lo vio alejarse por la última vuelta que da el camino antes de perderse tras los árboles, que daban miles de brillitos saltarines dorados, provenientes de las hojas aún mojadas por la lluvia de la noche, era el sol despedazado en miles de soles de miniatura.


La Luna en cuarto menguante

Se apresuró en salir rápido de su trabajo. Pasó a buscar a la pequeña Marta a la escuela antes de la hora. Mientras conducía hasta su casa, nuevamente se sintió algo molesta, rara sensación de cuestionamiento interior "¿Por qué me apuro, Quiero verlo luego?? es un simple forastero " no, la verdad no es tan simple? "sus ojos, su mirada". "Soy un ser prudente, equilibrado" pero su voz? se ve tan pausado y seguro". Marta la sacó de sus pensamientos.
_ Mamy, ¿y el señor que nos hizo desayuno?
_ ¿Que pasa con él?
_ ¿Nos hará la cena?
_Martita, mi niña, ese señor no es nuestra nana, se quedará hasta mañana.
_Pero entonces ¿ nos hará de nuevo el desayuno antes de irse?
_¡Marta, por favor!
_ Es que le quedó más rico que los desayunos tuyos. Le contestó algo molesta.

Ya atardecía cuando llegaron. Un suave aroma dulce y una agradable tibieza inundaba toda la pequeña casa, en la penumbra creada por el fuego de la chimenea, pudo ver la mesa puesta con tres puestos, una botella de vino, y un ramo de margaritas silvestres.
Cruzó el comedor y lo vio allí, de pié en la puerta de la terracita, mirando el mar.
Marta le tironea la manga del abrigo diciéndole en voz baja:
_¿Viste que nos hizo la cena?
_¡¡¡Sssshits!!
Se acercó hasta él _ ¿De dónde sacó margaritas en esta época?
Sin darse vuelta le dijo _ Del campo.
_¿Cómo, si es otoño?
Se dio vuelta y le dice mirándola _ No existe el tiempo, ni estaciones cuando deseamos algo.
Una suave brisa acarició sus cabellos, y fue raro porque afuera no se movía ni una hoja.
El se dirigió ágil hasta la cocina, diciendo:
_Les preparé un salmón al horno? bueno, a Martita unas hamburgesas_ dijo mientras
le acariciaba la cabeza a la niña.
María se quedó allí, parada en el medio del comedor, extraña, sin saber que hacer, que decir, el aroma a miel y almendras, la tibieza completa.

Se quedaron solos, Marta después de dos hamburguesas se fue a dormir.
María se había cambiado de vestido, ahora llevaba un vestido negro de terciopelo.
El se paró de la mesa y sirvió otro poco de vino y tomó dos velas de la chimenea, las
que colocó en centro de la mesa y las encendió.
_Tienes una piel bonita_ le dijo, mirándole sus hombros descubiertos.
_¡Pero si soy muy blanca!
_Por lo mismo?el contraste con ese vestido, te ves hermosa.
María bajó la mirada, un deseo y calor le penetró su espalda.
La tomó de las manos , _Ven, vamos al lado del fuego_
le dijo mientras la llevó hasta la chimenea .
No sabía que pasaba con ella, trataba de ordenar su mente, de no confundirse
¿quién era él realmente? ¿por qué no podía controlar nada? Ella siempre tan segura de si misma, la competente abogada, ahora jueza, estricta dueña de toda situación.

Se sentaron junto al fuego, sobre la mullida alfombra de lana. Al fin ella pudo preguntar:
_Gustavo?¿quién eres realmente?
_ Lo que tu ves.
_ Me refiero a otra cosa? de dónde vienes, que haces?
_ Estoy contigo?nada más importa.
Vio el brillo de sus ojos claros, y esa misma mirada dulce y triste a la vez.
_Pero te vas_ agregó ella.
_Si, tengo que irme? no puedo evitarlo, y no te imaginas cuanto deseo
quedarme. Dijo mientras sacaba un lápiz blanco de su bolsillo.
María no dejo de sorprenderse cuando le tomo el borde de su vestido y comenzó a escribir en el, :"Más temprano que tarde, en algún lugar remoto nos encontraremos, donde podremos amarnos eternamente".
Se miraron largo rato en silencio.
Afuera en la noche grande, un perro farrero le cantó a la luna en cuarto menguante.
Tomó sus blancas y dulces manos y se las besó suavemente. Ella se estremeció como una hoja, pequeña, húmeda y silenciosa.
_Gustavo, no creo que sea bueno esto? él le cubrió los labios con un dedo, tomó su cara con ambas manos, acariciándola y le beso los ojos, las mejillas, para bajar lentamente hasta llegar
a sus labios dulces, primero un beso sutíl, tierno, el que sube como llamarada, más grande que las del fuego de la chimenea. El se pone de pié tomándola por la cintura a la vez que la apegaba hacia el, Gustavo siente cada lomita, cada curva y recodo de su cuerpo a través del terciopelo,
ella siente la fuerza y esa dureza cálida frotándose contra su pubis, le besa el pelo, las orejas
le muerde suavemente los labios. Entonces él se arrodilla besándole y mordisqueandole suavemente el vientre, las caderas y su conchita, por sobre el vestido. María se estremece en un fabuloso temblor de deseo y calor húmedo.
Afuera en la noche grande, las estrellas se reventaron en el cielo.
María lo toma con sus manos, hundiéndo más aún contra su cuerpo repleto de deseo , él introduce las manos por debajo del vestido, recorriendo la suavidad de sus muslos, hasta llegar dónde todo comienza y todo termina, para sacarle el vestido de terciopelo negro.

Ahora, los dos, sobre la alfombra, recibiendo sobre sus cuerpos desnudos, solo la luz del fuego.
Gustavo le besa el cuello, sus hombros, los pechos ,dos volcanes a punto de explotar?baja por su vientre, aterciopelada pradera, para llegar con sus labios húmedos hasta su selva negra y rizada?bajar más aún por los valles ocultos, y beber de su vertiente los más libidinosos
jugos. Ella abre sus piernas maduras más aún. Ahora el se tiende de espaldas, y ella se monta a horcajadas sobre él, dejándose penetrar por sus más profundos rincones. Entre el gemido y la llama, entre las estrellas reventándose en el espacio sideral, perros aulladores, mares profundos,
entre el susurro libidinoso y la luna? él, que le aprieta sus pechos suavemente con sus manos?
María estalla en el orgasmo más poderoso, que dama alguna sintiera por mucho tiempo en el pueblo.

El se duerme entre sus pechos blancos y suaves. María le acaricia suavemente el pelo, mientras ve la luna en cuarto menguante que le guiña un destello por la ventana azul.


La Partida

Cuando se despierta, él ya no está junto a ella, no sabe que hora es. Al fin lo ve, parado de nuevo en la terraza, con la vista perdida en el mar. María cubre con una manta su cuerpo desnudo, aunque no siente frío. El está más demacrado, triste, con la vista perdida en el infinito?
_Debo irme María, ya se acerca la hora_ le dice, sin apartar la mirada en el horizonte.
_¿Irte dónde?
Gustavo se da vuelta y le dice:
_Nunca lo podrías entender?lo siento_ dice bajando al mirada mientras la aparta, camina hasta la puerta de calle y la mira con infinita tristeza.
_Eres lo más bello que me ha pasado. Tenía los ojos brillantes?Por favor nunca me olvides_
y salió, por la misma puerta que había entrado la noche anterior, todo mojado, muerto de frío.
María se quedo allí, de nuevo en medio de la sala, desnuda, el fuego se extinguió de pronto, y un viento helado estremeció su cuerpo, en la oscuridad más completa.

"El Caleuche"

Corrió por el camino aún barroso tras él, apenas se vistió solo con un abrigo? lo podía ver a la distancia encaminándose hasta la playa. La luna distante, aún iluminaba el paisaje plateado, el mar negro al fondo. Al caminar por la arena húmeda perdió los zapatos, continuó descalza.
El llegó hasta las rocas, y se introdujo en el mar, pronto le llegó el agua a las rodillas y se detuvo. María se quedó allí. Para retroceder hasta unos arbustos? sobrecogida, asustada.
Desde un extremo de las rocas más grandes apareció un galeón antiguo inmenso, todo iluminado, con amplias velas desplegadas de plata, silencioso. Ella respiraba entrecortadamente, cobijándose más en su abrigo.
Era casi todo de luz, miles de candelas le cubrían, las que le daban un aspecto majestuoso, irreal. Sobre el sonido de las olas reventándose en la orilla se dejó oír la música de una danza antigua, y extraños seres hermosos, comenzaron a bailar en cubierta, unos de largas cabelleras doradas, otros alados, con alas como de seda, otros con cuernos de plata y capas de tul.
Un bote bajó por un costado con dos remeros, comenzaron a acercarse a la orilla. La música era inmensa, cubriendo la madrugada, unos danzaban por toda la cubierta, otros pasaban en vuelos rasantes sobre las olas. Al llegar al bote a la orilla, uno de los remeros, un fabuloso ser de alas azules de mariposa, le tendió la mano. Gustavo subió al bote, volteó la mirada por última vez, a la playa, su rostro se llenó de luz, y miles de destellos le rodearon, transformándose en otro hermoso ser alado.

Todos lo reciben felices bailando en cubierta, se llenó aún más de luz, aumentan las canciones y los violines acompañados de acordeones alegres. El inmenso galeón se eleva unos metros suspendido sobre las olas, gira lentamente, y se pierde en la noche? Quedando la oscuridad más completa.

María cargó sus últimas pertenencias en su camioneta, sus viejos libros, la alfombra de lana blanca que tenía frente a la chimenea, tomo su olor entrecerrando los ojos antes de ponerla en
una caja, unas velas a medio consumir, el ramo de margaritas silvestres, una botella de vino vacía, dos copas de cristal, su vestido de terciopelo negro.
La pequeña Marta, la esperaba en el interior de la camioneta, con sus ojitos perdidos en el mar,
Que comenzaba a cubrirse de negros nubarrones.

Detuvo la camioneta en lo alto, allí donde el camino se pierde en las praderas anchas. Se bajó y caminó hasta donde aún se puede ver un trocito de mar, un viento helado besó su frente, y las primeras gotas de lluvia mojaron su rostro triste, perdió su mirada en el mar, hasta que ya no pudo verlo más.

Las viejas beatas de Chaitén cuentan que las noches de luna en cuarto menguante, una mujer alta, envuelta en un abrigo negro. se pasea descalza por la orilla del mar.
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acrismi
Miembro Senior
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Registrado: 25 Ene 2001
Mensajes: 1439
Ubicación: Argentina

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 06:45    Asunto: Vacío Responder citando

Hola Klein: acabo de leer el relato, dijiste que no lo has escrito vos, tampoco colocás cuál fue tu necesidad de abrir un foro con él.
Me intrigan varias cosas, el primero tu objetivo ,como para poder decir algo, y segundo que digo algo igual, es una bella leyenda, pero la encuentro cortada, todo va transcurriendo de modo muy misterioso, pero al llegar al encuentro sexual, siento que se hace demasiado explicado, y poco poético, es como que se quebrara en ese sitio un mundo de fantasía que se venía creando, el personaje de Marta no me queda claro cuál es la función que cumple, en el final donde vuelve a retomarse la fantasía poética del texto, siento al visitante como a un monstruo, que solo vino a satisfacer sus instintos y me trasmite esa sensación el recibimiento en el galeón, las risas, y la alegría, deduzco que María muere o enloquece.
No puedo expresarme concretamente sobre cómo está escrito, me ha impactado más el contenido, pero me molesta esa choque con una realidad tan concreta al describir el encuentro amoroso.
¿La leyenda es tal cual la escribiste? le encuentro muchos toques de falta de magia para estar contada tal cual fue hallada, ¿Le hiciste algún cambio? Me impresiona como una adaptación muy humana y realista que desencaja con el misterio, la poesía y el candor que lleva impresa cada leyenda, como así tampoco le hallo el sentido a que esa mujer con vestido de terciopelo, haya quedando vagando sola en la oscuridad y en la playa

¡No se puede confiar en nadie, qué cosa!

Esta última frase fue en broma ¿sí?
Espero tu respuesta

acrismi

Acrismi
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María
Miembro Semi-Senior
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Registrado: 24 Ene 2001
Mensajes: 582
Ubicación: España

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 15:42    Asunto: Vacío Responder citando




Gustavo querido...

Gracias por escribirme esta leyenda tan preciosa, llena de connotaciones de amor y de aventura. Gracias hombre de las estrellas.


¿Hablamos, desde cuándo?
¿Quien empezó? No sé.
Los días, mis preguntas;
oscuras, anchas, vagas
tus respuestas:las noches.
Juntándose una a la otra
forman el mundo, el tiempo
para ti y para mí.

Mi preguntar hundiéndose
con la luz de la nada,
callado,
para que tu respondas
con estrellas equívocas;
luego, recien naciéndose
con el alba, asombroso
de novedad, de ansia
de preguntar lo mismo
que preguntaba ayer,
que respondió la noche
a medas, estrellada.

Los años y la vida,
¡que diálogo angustiado!
Y sin embargo,
por decir casi todo.
Y cuando nos separen
y ya no nos oigamos,
te diré todavía:
"¡Que pronto!
¡Tanto que hablar, y tanto
que nos quedaba aún!"


Con mi inmenso cariño,
María


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acrismi
Miembro Senior
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Registrado: 25 Ene 2001
Mensajes: 1439
Ubicación: Argentina

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 21:02    Asunto: Vacío Responder citando

María ¿sos la de la historia o te identificaste por demás?, me emocionaste, gracias lo necesitaba

acrismi
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Ubu
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 05 Ago 2000
Mensajes: 656
Ubicación: Polonia

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 21:11    Asunto: Vacío Responder citando

Es ist schade, daB man bei Schriftstellern die gelehrten Eingeweide nicht sehen kann, um zu erforschen, was sie gegessen haben.
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Baphomet
Miembro Semi-Senior
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Registrado: 18 Abr 2000
Mensajes: 190

MensajePublicado: Vie Jun 15, 2001 21:50    Asunto: Vacío Responder citando

Ubú:

Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein. (Nietzsche: Jenseits von Gut und Böse IV Sprüche und Zwischenspiele, §146).

Ich beschreibe immer was ich gegessen habe...

------------------
Ich bin ein Pegasus im Joche!



[Este mensaje ha sido editado por Baphomet (editado 15 Junio 2001).]
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Kleine
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Registrado: 13 Feb 2001
Mensajes: 140
Ubicación: Santiago, Chile

MensajePublicado: Sab Jun 16, 2001 01:04    Asunto: Vacío Responder citando

María, gracias, por todo lo dicho y lo sentido
eres hermosa, de cuerpo y alma.

Acrismi, que bien, me encantan las criticas con fundamento, así uno se supera en escribir mejor.
Pero no estoy de acuerdo en algunos aspectos
(y como no, si la historia la escribí yo)
El visitante viene, es un brujo, simplemente un brujo que se enamora, pero su destino es más fuerte, y debe volver. El sexo es eso, sexo, y con mucho amor, pero sexo al fin, y el esta lleno de líbido y fuerza.
Marta un personaje secundario, niña, hija de María, y actua y funciona como niña, ¿que quires?, que ocupe un espacio-tiempo mayor y robe prestancia a María y Gustavo? no, ella es eso un personaje secundario, cuando arme un cuento con niños, serán ellos los protagonistas.
María no se vuelve loca ni mucho menos, simplemente se marcha, El resto es relismo mágico, misterio. Es ese detalle entre lo divino y lo humano, ella que se pasea por la orilla del mar, ¿un fantasma... una visión solo de los del pueblo? tal vez. Los latinos
sudacas, llevamos eso adentro, el relaismo mágico es nuestra relidad, Si no preguntale a García Marquez o a la Isabel Allende
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Ubu
Miembro Semi-Senior
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Registrado: 05 Ago 2000
Mensajes: 656
Ubicación: Polonia

MensajePublicado: Sab Jun 16, 2001 14:07    Asunto: Vacío Responder citando

EL grueso lutero me lo había advertido algúna vez, de forma un tanto menos elegante, y no mediaba la posibilidad de reparos, cuidados, o escrúpulos:

"el que forcejea con mierda, gane o pierda sale enmerdado".
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