elaleph.com
foros de discusión literaria
 
 FAQFAQ   BuscarBuscar   RegistrarseRegistrarse 
 Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados  Chat Chat    LoginLogin 
 Biblioteca de libros digitalesLibros Digitales   Edicin en demandaPublicar un Libro   Foros PrivadosForos Privados   CelularesCelulares 

Érase una vez 1


Ir a página 1, 2  Siguiente
 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> La Cuentoteca de Alephville
Autor Mensaje
lincris
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 27 Ene 2003
Mensajes: 156
Ubicación: argentina

MensajePublicado: Mar Oct 21, 2003 22:43    Asunto: Érase una vez 1 Responder citando

La tarde con sus hermosos colores iba dejando entrever el camino que me faltaba para llegar a la colina. Estaba cansado, no había comido ni bebido y mi cuerpo reclamaba la urgencia de tales menesteres.....
Volver arriba
Mael
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 05 Ago 2003
Mensajes: 6015

MensajePublicado: Jue Oct 23, 2003 04:00    Asunto: Responder citando

Los caminos del bosque eran infinitos y entre la copa de los arboles solo aves y pequeños mamiferos interrumpían el perpetuo silencio de aquel lugar perdido en el infinito, en las distancias y en los mapas. El joven, cuyo nombre no recordaba por algun motivo, que tampoco recordaba, se sentó sobre un canto rodado y aguardó tranquilamente a que llegara el atardecer... y de esa manera, el fresco arreció y el joven muchacho un tanto desabrigado comenzó a caminar nuevamente hacia el norte con la intencion de encontrar abrigo en cualquiera de sus formas. En su andar se topó con un grupo de alces que lo miraron atentamente y velozmente se perdieron entre los gruesos troncos de los arboles ancianos y finalmente... cuando la luna cabalgaba sobre los cielos, entre las estrellas hijas del Padre Sol y la Madre Luna, se escuchó un grito estremecedor que quebró la magia de la noche. El plenilunio estaba en su cenit y el grito se repitió dos veces mas, pero aquel no era un grito de dolor... era un grito del horror mas representativo, del horror mas imposible de definir. El joven por instinto comenzó a observar en todas las direcciones hasta que finalmente, despues de escrutar la oscuridad bajo el manto plateado de la luz de luna vió el resplandor flameante de una antorcha... Pero aquella antorcha era sostenida por una figura de túnica y capucha, desde el porche de lo que parecía una pequeña choza de madera...
Volver arriba
DIANNA
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 29 Oct 2002
Mensajes: 9496
Ubicación: TOMBUCTÚ

MensajePublicado: Jue Oct 23, 2003 14:54    Asunto: Responder citando

La tarde con sus hermosos colores iba dejando entrever el camino que le faltaba para llegar a la colina. Estaba cansado, no había comido ni bebido y su cuerpo reclamaba la urgencia de tales menesteres.....

Hacía ya dos días que deambulaba por la campiña desde que salió del reino de Yen. No debía quedarse más allí, los dioses le habían advertido en un funesto oráculo que causaría la ruina del reino, y los sabios de la asamblea le aconsejaron que marchara lejos antes de que se cumpliera la predicción maldita.

Estaba llegando ya al comienzo de un frondoso bosque. Una incipiente luna de plata cabalgaba reluciente sobre su orgullosa armadura mientras en el horizonte apenas se vislumbraba ya la cercana ciudad de Lot rodeada de una aureola nebulosa que se iba perdiendo entre las copas de los primeros árboles del bosque; tenía un aspecto fantasmagórico y siniestro, quizás por las historias que había oído contar.

Los caminos del bosque eran infinitos y entre la copa de los arboles solo aves y pequeños mamiferos interrumpían el perpetuo silencio de aquel lugar perdido en el infinito, en las distancias y en los mapas. El joven, cuyo nombre no recordaba por algun motivo, que tampoco recordaba, se sentó sobre un canto rodado y aguardó tranquilamente a que llegara el anochecer... y de esa manera, el fresco arreció y el joven muchacho un tanto desabrigado comenzó a cabalgar nuevamente hacia el norte con la intencion de encontrar abrigo en cualquiera de sus formas. En su andar se topó con un grupo de alces que lo miraron atentamente y velozmente se perdieron entre los gruesos troncos de los arboles ancianos y finalmente... cuando la luna cabalgaba sobre los cielos, entre las estrellas hijas del Padre Sol y la Madre Luna, se escuchó un grito estremecedor que quebró la magia de la noche. El plenilunio estaba en su cenit y el grito se repitió dos veces mas, pero aquel no era un grito de dolor... era un grito del horror mas representativo, del horror mas imposible de definir. El joven por instinto comenzó a observar en todas las direcciones hasta que finalmente, despues de escrutar la oscuridad bajo el manto plateado de la luz de luna vió el resplandor flameante de una antorcha... Aquella antorcha era sostenida por una figura de túnica y capucha, desde el porche de lo que parecía una pequeña choza de madera. Sintió una punzada de pánico en su pecho, pero debía pasar la noche allí si quería encontrar el amuleto que podía salvarlo de la perdición a la que estaba condenado. Y debía hacerlo porque el reino de Mir aún estaba a muchas leguas de allí.

Su principal preocupación era llegar sano y salvo al templo de Acritea, donde se encontraba la estrella de plata custodiada por tres dragones de dos cabezas. Aquella estrella era la única esperanza para deshacer su terrible destino y salvar así el reino. El templo estaba situado en el lejano reino de Mir, gobernado por la tirana Morgana especialista en las malas artes del averno y dueña y señora del templo. Decían que todo el que conseguía ver su rostro deformado moría, por lo que ella siempre llevaba un velo cubriendolo.

La figura de la capucha cada vez estaba más cerca, y su corazón pareciera que iba a salir corriendo, pero recuperó su templanza y llegó a la cabaña con toda su gallardía. Un hombre de baja estatura y semblante hosco le recibió con cierta sequedad.
Volver arriba
Ubermensch
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 23 May 2001
Mensajes: 2624
Ubicación: Walhalla

MensajePublicado: Vie Oct 24, 2003 16:21    Asunto: Responder citando

La figura de la capucha cada vez estaba más cerca, y su corazón pareciera que iba a salir corriendo, pero recuperó su templanza y llegó a la cabaña con toda su gallardía. Un hombre de baja estatura y semblante hosco le recibió con cierta sequedad.

La antorcha sostenida por encima del hombro provocaba que sombras rojizas se difuminaran en el rostro de su anfitrion quien al recibirlo echo para atras su capucha y dejo que una sonrisa sin dientes -algo macabra- asomara desde su boca. De pronto como si el viento trajera murmullos lejanos se escuchó de entre las ropas del encapuchado una voz chillona:

- ¿Buscas posada forastero?

De inmediato un enano salió cogeando por detras, llevaba la cabeza completamente rapada, un jubón color verde esmeralda cubria casi completamente su pequeño cuerpo y sus pies descalzos eran tremendamente anchos. El hombre que sostenia la antorcha seguía sonriendo y por momentos dejaba escapar gemidos de dolor que provocaban deformaciones mas severas a su ya marchito rostro.

El Joven, ya un poco mas calmado, dedujó que los gritos de horror habian provenido del hombre encapuchado, Sin embargo los motivos que provocaban tales gritos le eran aun desconocidos, asi que con precauciones y voz tambaleante respondió:

- He.... He caminado desde muy lejos, ví su cabaña y pensé que podria encontrar algun sitio para comer y descansar.
- Has llegado al lugar indicado mi joven amigo. -el enano se dio la media vuelta y con un movimiento de manos hizo una seña para que el joven entrara a la cabaña- Aqui seras muy bien atendido.

El Joven entró y se encontro con una habitacion exquisitamente decorada en cada uno de sus rincones, Habia cabezas de alce en las paredes, espadas de diseño fino y con brillos esplendorosos y en una pequeña mesa de caoba descansaban floreros de oro con incrustaciones de rubies.

El encapuchado cerró la puerta detras suyo, el ruido lo sobresalto un poco, al parecer todavía no estaba del todo tranquilo.
Volver arriba
skinner
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 17 May 2001
Mensajes: 4950
Ubicación: Avda Pastelito 1874, Ankh Morpork.

MensajePublicado: Sab Oct 25, 2003 13:23    Asunto: Responder citando

- Bueno.- Dijo el encapuchado sentandose frente al joven. -Un gallardo mancebo solo por la campiña, debe estar buscando algo. No son tiempos de paseos descuidados. Ultimamente, muchos incautos paseantes han desaparecido. Por lo mismo, he de suponer que; primero, no eres de aquí, y segundo, vienes en busca de algo importante.-

El Joven recibió con recelo el vaso que le extendió el enano, luego de mirarlo disimuladamente, le pareció que podía beber y calmó su sed.

- No te equivocas, en ninguna de ambas suposiciones, pero comprenderás que debo mantener reserva de mi misión, no debe ser revelada a quienes no esten preparados a entenderla., y todo me hace suponer que tú no eres digno de estar en conocimiento de la misma.

Un destello de ira, por unos segundos, pareció iluminar el rostro del encapuchado, pero afablemente empinó su vaso y siguió conversando, ignorando el comentario del joven.

- Bueno, es de suponer entonces que quieres descansar. Mi asistente te mostrará tus aposentos. No, no te preocupes de pagar ahora, ya tendras tiempo para ello.- Y con una velocidad que contradecía su apareciencia, desapareció hacia el interior de la cabaña.

El joven se sintió atrapado, pero no tenía otra salida, siguió al enano hacia una sobria habitación, cuyo único mueble consistía en un desvencijado camastro, sería mejor que dormir en el campo, pensó.

Luego de un rato, y apesar de su recelo, el sueño pudo más que él, y con su espada firmemente asida bajo el cobertor, fué vencido por el sueño.
Volver arriba
Sir Galahad
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 08 Abr 2002
Mensajes: 223
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

MensajePublicado: Mar Oct 28, 2003 00:29    Asunto: Responder citando

Daban ya las primeras horas del alba, cuando los rayos del sol empezaban a filtrarse lentamente por todos los rincones de Joyous Guard. El castillo de Royal Garden se erigia hermoso como siempre en el centro de la ciudad, adornado con sus mastiles y banderas, las cuales recordaban a la gente la belleza de su pueblo.

El nuevo dia en la playa habia comenzado como siempre...con los alegres canticos sobre bebida y mujeres de los marinos en los puertos dispuestos a zarpar; y con los pescadores ya navegando en las tranquilas aguas de las costas de Joyous Guard, cons pequeños barcos de madera improvisados.

Sin embargo, entre todas las cosas que el amanecer en los muelles siempre encontraba, ese dia habia encontrado algo mas, algo demasiado extraño como para pasar desapercibido...

Un pequeña barcaza, adornada con una bandera la cual exhibia el emblema de un dragon rojo en llamas, hacia su aparicion desde las lindes oestes del rio.

Los pescadores levantaron sus rostros al unisono hacia el barcucho y sin perder tiempo la flota pesquera puso rumbo al puerto rapidamente para dar aviso a los demas rapidamente ...
...solo que cada vez que los capitanes se daban vuelta para contemplar al barco, este parecia avanzar a mas y mas a una velocidad increíble, tal asi era que los pescadores empezaban a temer que no llegarian a dar aviso a tiempo...
...Pero fue en ese instante cuando una agradable y serena brisa los invadio en lo mas profundo de sus corazones, calmando el temor a lo desconocido tan propio de los hombres.

Un rato despues al fin llegaban al puerto embelesados todavia por la caricia y el delicado sonido como un cantar de aquella brisa.
Los marineros descendieron de sus barcos como si nada en lo absoluto hubiera ocurrido y comenzaron a realizar sus tareas diarias al son de sus canticos habituales.

En la parte inferior de los muelles, un pequeño niño por todos bien conocido observaba en silencio y anonadado toda la escena...

El pequeño se acomodo su cabello dorado revuelto fuera de su rostro y corrio directamente hacia uno de los capitanes.

- Osric!!! Osric!!!!
- Ahhh que tal muchacho! - le respondio el hombre con una sonrisa mientra cargaba un barril de madera medio podrida.
- Osric!!! – volvio a inquirir el muchacho indicando hacia la barcaza
- Si es una linda barcaza! - le respondio el hombre -Ve tu a saber como habra sobrevivido a los bravos vientos del norte!
- Pero...pero!!! Es que no vais a hacer nada?! Un extraño acaba de llegar a las costas!
- Ohh si si!!!jovenzuelo!, lo que voy a hacer es seguir descargando esta mercancía si es que tu te apartas muchachito!
- Pero!!! Pero!!!
-Pero, pero, pero – lo corto Osric sin perder la sonrisa – Vamos, ve a jugar a los salones de tu abuelo y dejame seguir con mis trabajos.

El muchacho salio corriendo con la velocidad de un rayo hacia la barcaza, ya proxima a las playas ...y alli aguardo...

La barcaza al fin habia puesto sitio a tierra firme...y permanecio unos instantes inmovil y encayada en la playa...

El niño comenzo a acercarse, cuando de subito desde adentro del navio, una extraña figura encapuchada y envuelta en una tunica emergia...el sol pegaba de lleno y sin embargo su rostro seguia en sombras...

La figura tomo un baculo en el cual se apoyo, y de repente se percato de la presencia del niño...

--- Mmm...y dime muchacho - dijo con una voz grave y profunda – Por que es que estas aquí en vez de con el resto de los marinos haciendo sus labores?
- ...Por que no soy Marino señor...y por que vos sois un extraño... – respondio timidamente el pequeño
- Ahhh...veo que te has percatado!, y dime quien eres tu jovenzuelo? – volvio a preguntar la figura
-Sois vos quien llega señor, y sin embargo debo ser yo el que me presente? – replico una vez mas niño de manera aguda

La figura encapuchada comenzo a reir graciosamente, y al fin descubrio las sombras, para revelar el rostro de un erguido anciano, de largos cabellos rojos y prolija barba del mismo color fuego.

- Muy agudo para un jovencito tan pequeño! Pues dejame decirte, qye creo que te has ganado el derecho a saber mi nombre...al menos uno de ellos!

El niño lo miro ansiosamente

- Yo soy Merlín el Mago, y vengo de muchos lugares como para tener memoria de todos! - dijo el viejo sin dejar de sonreir - Y vos señor?

El muchacho rebozando de orgullo por que la forma en la que el anciano se dirigia a el, contesto tomando la misma postura que este

– Y yo Galahad, hijo de Lancelot y Lady Elaine! a vuestras ordenes! -

- Encantado muchacho! quiza puedas ayudarme en una trabajosa empresa, que ha recaido sobre mis espaldas!

-Pues el gusto sera todo mio, Señor Merlín!

- Estoy buscando un Campeon, un gran campeon, debe ser fuerte, agil honorable, honesto y dispuesto a sacrificarlo todo...conoces algun hombre con esa descripción?

- Que si conozco???? Claro!!! Mi padre, Sir Lancelot es el principe de Joyous Guard, y es el mejor caballero que se haya visto en esta tierra!; diestro con la espada!, agil con sus manos y de un enorme corazon! No os miento cuando os digo que es “El Caballero Perfecto”

El viejo una vez mas sonrio ante las palabras del niño – Creo que entonces nos vamos entendiendo... – y ambos pusieron rumbo fuera de la playa...
Volver arriba
Zelda
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 02 Dic 2002
Mensajes: 3049
Ubicación: Cualquier lugar bonito que imagines me va bien

MensajePublicado: Mar Nov 04, 2003 18:19    Asunto: Responder citando

El camino oeste ascendía por un estrecho sendero entre piedras y matorrales. Galahad subía con habilidad delante de Merlín, lo que permitía al mago visualizar la silueta completa del muchacho sin que éste lo advirtiera. Un brillo dorado envolvía su cuerpo otorgándole una bellísima armadura incorpórea. Galahad empujaba con maestría su cuerpo sutil hacia arriba, de manera que plantas, piedras y malezas ni lo rozaban. Una forma blanca le acompañaba sobre su hombro derecho y en izquierdo, Merlín consiguió vislumbrar la inequívoca señal que había ido a buscar.

-No está lejos, el castillo se ve desde arriba, venga, ya queda poco - Animó el chico.

-Vaya forma de subir que tienes, gazapillo! -acusó Merlín casi sin resuello; sólo para comprobar si la respuesta del chico le indicaba el grado de consciencia que tenía sobre las fuerzas que movía. Pero el muchacho había desaparecido sin dejar rastro.

Merlín continuó la subida hasta llegar arriba. Una planicie cubierta de hierba moría al borde del acantilado y al fondo, delante de un sol poniente, se dibujaba la silueta del majestuoso castillo con sus cuatro imponentes almenas. Según se acercaba, evitaba pisar los corrillos de hadas que elevaban al viento su ritual de despedida al sol de la tarde junto con las esporas de las setas.

En un momento se agachó, recogió algo del suelo y lo metió con mucho cuidado en su zurrón. El sonido de los caballos le hizo comprender que venían a buscarle. Los jinetes flanquearon su costado.

-Caballero, sed Bienvenido a las tierras de Sir Lancelot, subid a la grupa, os llevaré a la casa de mi padre-. Galahad había tenido tiempo incluso de cambiarse de ropa para recibir a Melín como merecía.
Volver arriba
Sir Galahad
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 08 Abr 2002
Mensajes: 223
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

MensajePublicado: Dom Nov 16, 2003 23:24    Asunto: Responder citando

Sin embargo ni el muchacho, ni los soldados pudieron ver la figura del mago que habia quedado justo al borde de la pendiente y la planicie
- Podria alguien por favor apiadarse del alma de este probre hombre que necesita un baculo para recorrer los caminos? – se escucho la voz desde los arbustos
Inmediatamente los ilustres jinetes ataviados en hermosas cotas de mallas doradas descendieron de sus corceles para ayudar al mago.
- Venid por aquí! El anciano necesita ayuda, buscadlo entre los matorrales!! – resonaban los gritos en la llanura.
El muchacho bufo un par de veces, y se dirigio hacia la entrada del castillo directamente. Al llegar alli, una vez mas contemplo la hermosa fuente decorada con joyas en el centro del jardín central apoyada sobre una enorme plataforma de mármol y roca ebano que conformaban un enorme tablero a cuadros.
- Comprenderas que el tiempo me escasea, y no poseo en suficiente medida como para aguardar a toda la parafernaria y la pompa de los codigos de la caballeria!
- Comprendo señor Merlín! – replico una vez mas el muchacho haciendo una graciosa reverencia ante el mago
- Mejor asi! – Sonrio el mago complacido mientras las inmensas puertas de roble del castillo se abrian ante ambos - Y dime pequeño, estas seguro de que tu padre es un heroe y un campeon verdadero?

- Sin duda el caballero perfecto – se escucho una tercera voz delante de ellos

El niño corrio rapidamente a los brazos de una mujer de tez blanca como la luna y cabello negro como el ebano. Sus ojos color acero se conmovieron y todo su rostro virginal abandono por unos momentos su estoica expresión al estrechar al pequeño en sus brazos. La figura de soledad y tristeza que la dama transmitía, parecia combinar con los interiores de piedra del castillo.
Merlín se incilino en una sutil pero elegante reverencia, y luego de eso, la dama y el muchacho se hicieron a un lado para dar paso a una corpulenta figura; y al verlo fue como si todo otro aspecto del castillo se hiciera presente. Las brillantes espadas y los enormes escudos que adornaban las paredes de roca, ademas de los tapices y banderines no habian cobrado vida para Merlín hasta aquella aparicion.
“Ahora vamos teniendo una vision mas completa de todo esto” se dijo a si mismo.
- – Estoy buscando a un gran campeon – dijo el mago mientras le devolvia su mirada a ella - ... Sin dudas, al caballero perfecto
- Y lo has encontrado – respondio una vez mas la dama con lo que parecia una habitual mezcla entre serenidad y tristeza.

- Yo soy Lancelot del Lago – la figura se hizo a la luz, para descubrir a un joven y apuesto hombre de cabello lacio y largo color castaño- Soy un seguidor de la Diosa Madre aquí en la tierra, y ella es mi esposa Lady Elaine, seguidora del Dios venido del Oriente en el cielo

El caballero estaba vestido de pies a cabeza con una brillante armadura completa y una tabarda azul con el escudo heraldico de su casa en el centro del pecho. Su mirada era serena y severa a la vez, lista siempre para el combate.

“Ambos han logrado trascender sus religiones, celebrando matrimonio al igual que Arturo y Ginebra en Camelot , y terminando con la guerra de ambos cultos . De alli la abundancia de paz en esta tierra...paz que tanta falta hace en Camelot...” pensaba Merlín al clavar su aguda mirada en los ojos de Sir Lancelot, como si pudiera bucear a travez de ellos. “Quiza, despues de todo... este si sea el hombre que busco”
- Mi Lord...desde que he llegado no he encontrado mas que sabiduría en los ojos de vuestro hijo y en el rostro de vuestra bella esposa – dijo una vez mas el mago – Pero quiza he encontrado todavia mas en esta bendita tierra, guiado por Nimue...la dama del Lago...
- ¿Nimue te ha enviado? – respondio Lancelot con una mezcla de sorpresa y gratitud
- Asi es mi lord
- Entonces mi espada y mi vida estan a tu servicio mago y al de la diosa... – replico una vez mas Lancelot poniéndose de rodillas.
- Siento deciros milord que esta empresa que estoy a punto de ecomendaros, os alejara de vuestra bienamada familia por un tiempo...
Lancelot observo entonces a Elaine durante unos instantes

-Señora...?
Y una vez mas con su triste y melancolica mirada, ella hizo un gesto de asentimiento...como si sus ojos cargaran con siglos y siglos de culpa cristiana en su interior.
- A mi hombres! - grito Lancelot ya de pie – Preparen mis pertrechos, preparen mi armadura real! Parto de viaje!
Lancelot y Elaine se alejaron tomados de la mano por los pasillos reales mientras Merlín y Galahad se quedaban contemplándolos.

- Sabia que esto pasaria... – dijo el muchacho con su rostro lleno de orgullo
- Sabias? – pregunto Merlín curioso por la aseveracion
- Yo ya habia visto a mi padre... vestido en la mejor de sus armaduras... marchando hacia su destino.
- Donde? – volvio a preguntar el mago con aun mas curiosidad
- Soñando despierto... – respondio Galahad con toda naturalidad - Soñando despierto...

--------------------------------------------------------------------------------------


Ultima edición por Sir Galahad el Mie Nov 19, 2003 12:23, editado 1 vez
Volver arriba
Sir Galahad
Miembro Semi-Senior
Miembro Semi-Senior


Registrado: 08 Abr 2002
Mensajes: 223
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

MensajePublicado: Dom Nov 16, 2003 23:25    Asunto: Responder citando

Al fin la mañana habia llegado y la barcaza de Merlín estaba lista para partir, al igual que los pertrechos del caballero perfecto, mientras este se acomodaba en el pequeño navio y Galhad lo observaba con enorme admiración y expectativa.

Merlín se llevo aparte a Elaine por unos momentos, mientras le impelia una sutil mirada al pequeño
– Puede ver cosas antes que ocurran... tiene...visiones.
Elaine se perturbo profundamente, en una mezcla de cansancio y hartazgo por tantos años de culpa y represión, solo sanadas porlas caricias de Lancelot... – No te alcanza con llevarte a mi esposo, hechicero...que tambien ahora vienes por mi hijo?

Merlín hizo una profunda reverencia y se marcho hacia la barca.

Galahad y Elaine se quedaron en la playa observando como su querido caballero se perdia en las olas junto al mago.
- Cuida de tu madre en mi ausencia Galahad!!!! – grito Lancelot mientras les dirigia un ultimo saludo...y se aventuraba a aquellas tierras desconocidas...donde su destino lo estaba aguardando.
Volver arriba
Ubermensch
Miembro Senior
Miembro Senior


Registrado: 23 May 2001
Mensajes: 2624
Ubicación: Walhalla

MensajePublicado: Vie Nov 21, 2003 03:50    Asunto: Responder citando

¡Mordred!, ese era su nombre. Una brisa lejana había penetrado en el súbitamente, recordandole quien era. Por lo menos ahora la memoria comenzaba a aclarársele y sabía su nombre a pesar de que su destino le seguía siendo desconocido.

Tenía la mente entumecida, llena de imágenes y dudas, por una parte lo atormentaban lo extraños sueños que le invadían casi todas las noches y luego el suceso en el bosque, las hadas y la extraña mujer envuelta en la túnica. Esta jornada en busca de su destino se dibujaba misteriosa, casi irreal, a veces incluso no sabía distiniguir entre sueños y realidad. Un miedo terrible se apoderaba de su cuerpo, la hermosa luz del bosque y los reflejos matinales se tornaban grisáceos como cuando amanecemos sin ganas de seguir más y el deseo de desaparecer nos corroe por dentro.

Sus pasos lentos parecían llevarlo a ninguna parte, el camino comenzaba a mostrarse monótono y aburrido a los ojos de Mordred hasta que después de algunos instantes el camino se borraba por completo y a cambio se abría un pequeño valle hundido rodeado de bambúes y pinos en donde una aldea prosperaba, al centro una choza redonda tallada con extraños dibujos en las puertas y ventanas quedaba dividida del resto de la aldea por un lago que la rodeaba completamente. Cuatro puentes colgantes permitían el acceso a la choza. Alrededor mas casitas adornaban la aldea, todas ellas redondas e igualmente talladas con dibujos diversos.

El silencio que rodeaba aquel lugar era tranquilizante, Mordred descendió lentamente disfrutando de ese silencio que se rompió estrepitosamente con el grito de tres pequeñas niñas vestidas de blanco que jugueteaban al lado de un osezno. Las niñas habian visto a Mordred y corrieron juntas entre gritos y tropiezos hasta la choza principal a través de uno de los puentes colgantes.

Cuando Mordred se encontraba frente al puente, una mujer apareció. Un vestido blanco ceñido al cuerpo la cubria de pies a cabeza, sus formas bien torneadas y el cabello castaño claro que bajaba hasta su cintura hacían juego perfecto con el rostro de piel blanca y los ojos verde esmeralda que hacían palidecer incluso al verde del bosque.

Mas mujeres aparecieron por detrás de ella, de entre todas también se podía distinguir a una que desentonaba del grupo. Llevaba el vestido blanco idéntico al de las demás, pero tenía aún la capucha puesta. Al mirar a Mordred su semblante tosco cambió y dejó caer con uno de sus dedos la capucha, una larga cabellera negra como el carbón pero con brillos diamantados apareció precipitándose por sus hombros y espalda. Los ojos negros contrastaban con el paisaje, cubiertos por dos cejas espesas y bien delineadas daban un encanto especial a aquella mujer.
Volver arriba
Foros
Publicidad


Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> La Cuentoteca de Alephville Todas las horas son GMT - 3 Horas
Ir a página 1, 2  Siguiente
Página 1 de 2